{"id":11905,"date":"2016-01-06T17:38:38","date_gmt":"2016-01-06T20:38:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11905"},"modified":"2016-01-06T17:38:38","modified_gmt":"2016-01-06T20:38:38","slug":"los-politicos-y-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11905","title":{"rendered":"Los pol\u00edticos y la historia"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfEn qu\u00e9 beneficia a los pol\u00edticos el estudio de la historia? \u00bfQu\u00e9 les aporta, dir\u00edamos m\u00e1s llanamente, la inclusi\u00f3n de la mirada hist\u00f3rica en el an\u00e1lisis de la realidad pol\u00edtica sobre la que habitualmente operan?<\/p>\n<p>Es sabido que la historia ayuda a comprender los lazos que nos unen como comunidad, el sentido de nuestras costumbres y los cambios que atravesaron las instituciones que nos rigen. Adem\u00e1s, la historia nos recuerda los esfuerzos realizados por generaciones pasadas en la construcci\u00f3n de nuestra naci\u00f3n\u2026 Todo esto lo sabemos y lo hemos escuchado infinidad de veces desde nuestro paso por la escuela primaria. Ahora bien, entre sus m\u00faltiples aportes, me gustar\u00eda recordar en esta ocasi\u00f3n tan s\u00f3lo cinco que creo tienen particular relevancia para nuestro contexto actual.<br \/>\nEn primer lugar, la historia puede ser entendida como el oficio de la comprensi\u00f3n. \u00bfEn qu\u00e9 sentido? Si se lleva adelante sin ira pero con estudio (como dir\u00eda T\u00e1cito) resulta una v\u00eda privilegiada para registrar la diversidad del acontecer humano, las variadas respuestas que los distintos hombres y mujeres fueron ensayando ante los desaf\u00edos que se les presentaron. Podr\u00edamos decir, de alguna manera, que la historia nos descentra, nos obliga a salirnos de nosotros mismos, de nuestras circunstancias estrechas e inmediatas y nos abre al reconocimiento del otro, de los otros. Relativiza nuestros h\u00e1bitos y costumbres tanto como nuestros \u00e9xitos y fracasos. Modera nuestro orgullo y nos dispone favorablemente hacia una actitud de tolerancia, una virtud indispensable para la vida en com\u00fan en las sociedades modernas.<br \/>\nEn segundo lugar, dir\u00eda que, frente al hambre impaciente de eternidad (que no es privativo del pol\u00edtico, pero que muchas veces lo acompa\u00f1a), la historia nos coloca ante lo ef\u00edmero del tiempo. Pero as\u00ed como nos recuerda sin vueltas la fugacidad y peque\u00f1ez de la existencia individual, no deja de dar muestras de la potencialidad inscripta en el obrar libre del hombre.<br \/>\nLa mirada hist\u00f3rica es, tambi\u00e9n, un gran ant\u00eddoto contra el racionalismo pol\u00edtico. Nos hace recelar como a Adam Smith de aquel \u201chombre de sistema\u201d, tan \u201csabio en su propia vanidad\u201d, \u201ctan enamorado de la supuesta belleza de su propio plan ideal de gobierno que [es incapaz] de tolerar la m\u00e1s leve desviaci\u00f3n de ninguna de sus partes\u201d. El estudio del pasado da cuenta de las consecuencias no intencionadas del obrar humano sobre las que nos ilustraron los fil\u00f3sofos escoceses. Nos muestra asimismo que muchas veces los caminos adoptados no siempre coincidieron con la alternativa que en su momento se presentaba como la m\u00e1s probable o, acaso, como la \u00fanica posible.<br \/>\nEn estrecha relaci\u00f3n con lo anterior, la historia es maestra inigualable en el arte de los matices. Quienes conocen al menos un poco de historia suelen desconfiar de los encasillamientos demasiado r\u00edgidos y de las etiquetas de acero. Se vuelven cuidadosos y precisos con los t\u00e9rminos o las categor\u00edas que emplean, previenen contra los anacronismos y rechazan las consignas binarias que se presentan en apariencia tan simples como excluyentes.<br \/>\nEn cuarto lugar, la historia da cuenta de los riesgos a los que conducen los mon\u00f3logos y las sendas fecundas que abren los di\u00e1logos. Ense\u00f1a a no dejarse obnubilar por los apasionamientos sectarios y a reconocer los sesgos que, inevitablemente, trae consigo toda mirada parcial. Y sobre este punto me animo a recordar que todo di\u00e1logo que se precie de ser aut\u00e9ntico (tanto el que busca establecer el historiador con los tiempos idos o los ciudadanos entre s\u00ed en el tiempo presente) presupone, entre otras condiciones, la aceptaci\u00f3n de que nadie posee el monopolio de la sinceridad y las buenas intenciones ni goza, tampoco, de infalibilidad.<br \/>\nPor \u00faltimo, el cultivo de la historia inspira y alienta el esp\u00edritu cr\u00edtico y la curiosidad intelectual, fuentes necesarias para el desarrollo de profesionales y ciudadanos aut\u00f3nomos, activos y creativos en la b\u00fasqueda de soluciones para los problemas que se nos presentan.<br \/>\nCreo que est\u00e1 de m\u00e1s decir que argumentar acerca de las ventajas que supone el estudio de la historia y, por extensi\u00f3n, un enfoque hist\u00f3rico de la pol\u00edtica, no implica de ning\u00fan modo sostener que \u00e9ste sea el \u00fanico ni acaso el mejor abordaje posible. Parafraseando al historiador J. G. A. Pocock, no nos anima el \u201caf\u00e1n de propiedad, sino el de la simpat\u00eda. Queremos ayudar, no hacernos con el poder\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Mar\u00eda Pollitzer es Licenciada en Historia y Dra. en Ciencias Pol\u00edticas (UCA)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEn qu\u00e9 beneficia a los pol\u00edticos el estudio de la historia? \u00bfQu\u00e9 les aporta, dir\u00edamos m\u00e1s llanamente, la inclusi\u00f3n de la mirada hist\u00f3rica en el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[965],"tags":[1415,218,211,743,263],"class_list":["post-11905","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion-2","tag-analisis","tag-historia","tag-politica","tag-politicos","tag-realidad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-361","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11905","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11905"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11905\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11906,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11905\/revisions\/11906"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}