{"id":12015,"date":"2016-03-01T10:26:13","date_gmt":"2016-03-01T13:26:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12015"},"modified":"2016-02-25T21:28:24","modified_gmt":"2016-02-26T00:28:24","slug":"editorial-hacia-una-saludable-cultura-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12015","title":{"rendered":"Editorial: Hacia una saludable cultura pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p>En el primer editorial de este a\u00f1o, CRITERIO traz\u00f3 las grandes l\u00edneas de la historia argentina hasta el bicentenario de la Independencia que festejaremos en julio. En ese marco nos proponemos interpretar la actual coyuntura.<br \/>\nLas expectativas que despierta el nuevo gobierno en m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n que lo eligi\u00f3 encuentran un freno en las problem\u00e1ticas condiciones objetivas, creando as\u00ed un clima de alivio e incertidumbre.<br \/>\nNuestra situaci\u00f3n no puede comprenderse cabalmente sin considerar el humus cultural de los argentinos. Como es sabido, la cultura de una sociedad guarda relaci\u00f3n con los valores y otras motivaciones que se expresan en la pol\u00edtica, la econom\u00eda, la comunicaci\u00f3n y las artes. Es propio de toda sociedad que existan liderazgos pol\u00edticos y otras formas de dirigencia, y una competencia entre quienes buscan hacerse cargo de aquellos liderazgos. La forma en que cada sociedad lo hace depende de la cultura que va creando con su historia.<br \/>\nEn 1983 comenz\u00f3 un proceso de transici\u00f3n pol\u00edtica a partir de una cultura impregnada de autoritarismo, populismo y clientelismo hacia la democracia representativa. Con idas y vueltas, aquella transici\u00f3n prosigue todav\u00eda. Las leyes que emanan de los poderes p\u00fablicos no tienen a\u00fan la credibilidad ni inspiran el mismo acatamiento que en sociedades con tradiciones democr\u00e1ticas m\u00e1s asentadas. Tambi\u00e9n es sabido que con frecuencia la anomia es terreno f\u00e9rtil para la corrupci\u00f3n m\u00e1s o menos desembozada, que se enquista tanto en los \u00e1mbitos p\u00fablicos como privados.<br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de estas y otras notas que podr\u00edan caracterizarnos, parece persistir entre nosotros lo que algunos ensayistas han definido como \u201cla grieta\u201d: el quiebre o la fractura que subsiste entre modos antit\u00e9ticos de concebir la convivencia pol\u00edtica. Ello, hasta el punto en que la misma noci\u00f3n de reconciliaci\u00f3n es denostada y da lugar a una sociedad fracturada, con una porci\u00f3n para la que la palabra reconciliaci\u00f3n equivale a olvido injusto y la verdad se convierte en un arma antojadiza.<br \/>\nPor otro lado, no somos hoy una sociedad tan violenta como en otras regiones de Am\u00e9rica, pero ciertamente nuestro presente es m\u00e1s agresivo de lo que deseamos. La administraci\u00f3n que acaba de terminar sus funciones adscribi\u00f3 activamente a una concepci\u00f3n ideol\u00f3gica que privilegi\u00f3 el enfoque pol\u00edtico del adversario como enemigo irreconciliable. La creaci\u00f3n del \u201crelato K\u201d, es decir, una manera de entender la historia y el presente, contribuy\u00f3 ciertamente a consolidar la brecha.<br \/>\nEn cuanto a la econom\u00eda, una asignatura clave en los tiempos que corren, \u00e9sta refleja tambi\u00e9n pautas culturales. Por ejemplo, hemos ido amold\u00e1ndonos a la inflaci\u00f3n. En estas condiciones el sector productivo muchas veces prefiere buscar la protecci\u00f3n del Estado que enfrentar las dificultades propias de la sana competencia. Y el comercio adelanta importantes aumentos injustificados.<br \/>\nPor otra parte, el uso del tiempo es tambi\u00e9n un indicador. Los argentinos somos muy ineficientes al respecto, y con frecuencia abusamos del tiempo ajeno, como sucede con los n\u00fameros de tel\u00e9fono para atender reclamos, que invariablemente llevan a interminables e ineficaces esperas, o cuando los cortes abusivos de la v\u00eda p\u00fablica nos impiden llegar a tiempo a nuestros compromisos. Con una mirada m\u00e1s profunda, puede se\u00f1alarse que la concepci\u00f3n del tiempo de los argentinos pareciera apasionarse por el pasado, vivir con intensidad el presente y desentenderse de lo que vendr\u00e1. No son pocos los que se dejaron seducir por quienes promet\u00edan un futuro sin esfuerzo a partir de un presente regalado. Hoy debemos encarar un tiempo de austeridad si queremos recuperar un porvenir m\u00e1s holgado. Tambi\u00e9n vamos a necesitar un renovado compromiso de cooperaci\u00f3n y solidaridad si realmente pretendemos orientarnos hacia una nueva matriz cultural.<br \/>\nHoy, sin embargo, con irresponsable ligereza se habla de resistencia a la autoridad. Pareciera que parte de la poblaci\u00f3n no ha tomado a\u00fan debida conciencia de la gravedad de la situaci\u00f3n heredada. Hay quienes est\u00e1n dispuestos a creer que cualquier cosa que ocurra ser\u00e1 necesario resultado de la perversidad del nuevo gobierno. Sin embargo, es quiz\u00e1s el buen ejercicio institucional extendido en el tiempo el que puede abonar las bases de una saludable cultura pol\u00edtica.<br \/>\nEn este dif\u00edcil contexto cabe destacar que la concordia de los argentinos es uno de los tres objetivos principales que el nuevo gobierno ha enunciado como prioridad para su gesti\u00f3n, junto con la  \u201cpobreza cero\u201d y la erradicaci\u00f3n del narcotr\u00e1fico. Es tiempo de creer que una sociedad plural es posible, donde la apertura a voces diversas, desde distintas perspectivas cr\u00edticas, sea moneda corriente.<br \/>\nNo obstante las muchas fallas y defectos que con raz\u00f3n se nos atribuye a los argentinos, existe una ristra de notables que crecieron en la misma cultura y con los mismos condicionantes, demostrando as\u00ed que son superables las dificultades que nosotros mismos creamos, adem\u00e1s de las que con facilidad atribuimos a \u201clos de afuera\u201d.<br \/>\nNo desconocemos que convivimos con la corrupci\u00f3n, la trata de personas, la criminalidad, el narcotr\u00e1fico y otras conductas que conspiran contra la paz y la justicia. Pero la decisi\u00f3n de un cambio en las autoridades nacionales por parte de los ciudadanos podr\u00eda ser un indicio de que estamos frente a una nueva oportunidad de funcionar de otra manera, de recuperar una cultura pol\u00edtica y un comportamiento social distinto, de mirar al mundo con otros ojos. En definitiva, acaso estemos recorriendo un camino cultural que abra la posibilidad de un ejercicio de di\u00e1logo incluso en las m\u00e1s altas esferas, signos que pueden tener continuidad en el tiempo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el primer editorial de este a\u00f1o, CRITERIO traz\u00f3 las grandes l\u00edneas de la historia argentina hasta el bicentenario de la Independencia que festejaremos en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[1464,1463,431,75,1462,1123,137],"class_list":["post-12015","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","tag-argentinos","tag-autoridad","tag-constitucion","tag-crisis","tag-cultura","tag-editorial","tag-inflacion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-37N","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12015"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12015\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12016,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12015\/revisions\/12016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}