{"id":12062,"date":"2016-03-01T17:53:05","date_gmt":"2016-03-01T20:53:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12062"},"modified":"2016-03-01T17:53:05","modified_gmt":"2016-03-01T20:53:05","slug":"impresiones-de-ouro-preto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12062","title":{"rendered":"Impresiones de Ouro Preto"},"content":{"rendered":"<p>Fuimos recibidos por nuestros amigos, la te\u00f3loga Maria Clara Lucchetti y su esposo Ekke Bingemer, en R\u00edo de Janeiro para los d\u00edas de fin de a\u00f1o. La casa, proyecto del arquitecto y urbanista franco-brasile\u00f1o L\u00facio Costa (1902-1998), a pocos metros de la alegre rua das Laranjeiras que da nombre a ese tradicional barrio del sur de la ciudad, es una construcci\u00f3n de 1934, cuando Costa, uno de los l\u00edderes del Movimiento Moderno, enfrentaba la arquitectura neocolonial dominante entonces. \u00c9l buscaba soluciones funcionales y vol\u00famenes claramente definidos, y en ese entonces proyectaba casas para amigos y familiares. Un ejemplo es la de los Souza de Carvalho, abuelos maternos de quien nos aloja en R\u00edo. Hoy sigue siendo visitada por estudiantes y arquitectos que se interesan en ese per\u00edodo.<br \/>\nDos semanas despu\u00e9s, nuestros anfitriones partir\u00edan para los Estados Unidos. Maria Clara obtuvo una beca Fulbright, en la Universidad de Notre Dame, Indiana, para investigar y escribir sobre un tema que la apasiona: los m\u00edsticos contempor\u00e1neos. En efecto, ella escribi\u00f3 recientemente en CRITERIO sobre Dorothy Day (la mujer mencionada por el papa Francisco en su discurso ante el Congreso norteamericano); as\u00ed como en otras oportunidades lo hizo sobre Etty Hillesum (a la que se refiri\u00f3 Benedicto XVI en su \u00faltima alocuci\u00f3n como pont\u00edfice). Tambi\u00e9n ha escrito sobre Simone Weil.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/santiago-calatrava-museo-manana.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-12064\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/santiago-calatrava-museo-manana.jpg\" alt=\"santiago-calatrava-museo-manana\" width=\"431\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/santiago-calatrava-museo-manana.jpg 1200w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/santiago-calatrava-museo-manana-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/santiago-calatrava-museo-manana-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 431px) 100vw, 431px\" \/><\/a>Con los Bingemer tuvimos oportunidad de caminar los senderos del famoso Jard\u00edn Bot\u00e1nico, con las elegantes palmeras imperiales, las plantas acu\u00e1ticas y carn\u00edvoras, las variadas orqu\u00eddeas y las curiosas bromelias de c\u00e1liz profundo. D\u00edas despu\u00e9s, visitamos el Museo de Arte de la ciudad (MAR) frente a la plaza Mau\u00e1. A pocos metros se acababa de inaugurar el Museo del Ma\u00f1ana, audaz obra del espa\u00f1ol Santiago Calatrava, inspirada precisamente en una bromelia.<\/p>\n<p>La ciudad est\u00e1 signada por obras en vistas de las olimp\u00edadas: la construcci\u00f3n de un largo recorrido para un tranv\u00eda veloz y muchos edificios en remodelaci\u00f3n, sobre todo en la vieja zona del puerto. Incluso en el centro, el edificio Gustavo Capanema, obra del mencionado L\u00facio Costa y Oscar Niemeyer, asesorados por Le Corbusier, luce entre andamios los azulejos de C\u00e2ndido Portinari. S\u00edmbolo de una \u00e9poca (la de Getulio Vargas), este edificio fue construido entre 1936 y 1945, siguiendo la tendencia moderna de los arquitectos ya citados, y se presenta como una galer\u00eda de arte a cielo abierto, con jardines dise\u00f1ados por el paisajista Roberto Burle Marx. Se pens\u00f3 en su momento como un espacio de interacci\u00f3n entre la educaci\u00f3n y la cultura del pa\u00eds.<br \/>\nLos turistas argentinos \u00e9ramos legi\u00f3n en la \u201ccidade maravilhosa\u201d. Se o\u00eda hablar en castellano tanto en el Cristo del Corcovado como en el Pan de Az\u00facar, frente al mar o la Lagoa, en las calles y los shoppings. Los fuegos artificiales de fin de a\u00f1o fueron deslumbrantes e interminables.<br \/>\nEs evidente que la popularidad de la presidenta Dilma Rousseff conoce los \u00edndices m\u00e1s bajos de su gesti\u00f3n; las denuncias de corrupci\u00f3n y la preocupaci\u00f3n por el futuro econ\u00f3mico son tema dominante en las conversaciones. D\u00edas despu\u00e9s se sumar\u00eda la terrible emergencia sanitaria. En este pa\u00eds, tan vital, r\u00edtmico, violento y desigual, pese a todo, la gente se muestra alegre y sin demasiada ansiedad.<br \/>\nDescuidado encontramos el Museo de Bellas Artes, pese a su valiosa colecci\u00f3n de grandes telas del siglo XIX y las atrayentes acuarelas y dibujos de los artistas de la Misi\u00f3n francesa. El de Arte Moderno s\u00f3lo impresiona por su audaz arquitectura, en un parque frente al mar. Es sabido que la enorme y moderna catedral de R\u00edo carece de belleza. El Monasterio de San Benito, en cambio, con su deslumbrante barroco, es tan hermoso que no puede dejar de visitarse.<br \/>\nBrasil es un continente. Bastar\u00eda seguir a grandes trazos su literatura, comenzando por los mineros Joao Guimaraes Rosa (1908-1967) y Carlos Drummond de Andrade (1902-1987). Imposible dejar de lado a clarece Lispector (1920-1977),carioca por adopci\u00f3n, al bahiano Jorge Amado (1912-2001) o a las poetas Adelia Prado (1935), tambi\u00e9n minera, y la carioca Cecilia Meireles (1901-1964). O no recordar al nordestino Manuel Bandeira (1886-1968), al poeta de Bah\u00eda Antonio de Castro Alves (1847-1871), o a Joao da Cruz e Sousa (1861-1898) de Florian\u00f3polis. Y este listado es s\u00f3lo una breve menci\u00f3n de notables escritores.<br \/>\nCuando partimos para Petr\u00f3polis, la ciudad imperial, atr\u00e1s dej\u00e1bamos R\u00edo de Janeiro, donde nos despidieron temperaturas que alcanzaban los 40 grados; tras menos de 70 kil\u00f3metros, a 800 metros de altura, encontramos el fresco de la sierra.<br \/>\nEn Petr\u00f3polis est\u00e1 el fastuoso Museo Imperial, antigua residencia veraniega del emperador y su corte. Pedro I orden\u00f3 su edificaci\u00f3n pero no lleg\u00f3 a habitarlo sino su hijo, Pedro II. En la ciudad pueden verse la casa del ingeniero y pionero de la aviaci\u00f3n Alberto Santos Dumont (1873-1932) y la residencia donde se suicid\u00f3 el escritor austr\u00edaco Stefan Zweig el 22 de febrero de 1942, cuando cre\u00eda perdidas todas las esperanzas frente al avance de Hitler. En una de sus numerosas obras, titulada \u201cMendel el de los libros\u201d, escrita en 1929, narra la historia de un extra\u00f1o y pobre librero de viejo que, siempre sentado a la mesa de un caf\u00e9 de Viena, le\u00eda incansablemente y pod\u00eda dar informaci\u00f3n sobre cualquier edici\u00f3n que se buscara. Jakob Mendel sufrir\u00e1 injustamente la persecuci\u00f3n del Imperio austroh\u00fangaro, prefigurando de alguna manera lo que suceder\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s con el nazismo. Esta angustia nunca abandon\u00f3 a Zweig, que fue uno de los escritores m\u00e1s populares de la primera mitad del siglo XX. Imposible no recordar a Joseph Roth.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ouro-preto-historia3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-12063\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ouro-preto-historia3.jpg\" alt=\"ouro-preto-historia3\" width=\"378\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ouro-preto-historia3.jpg 500w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/ouro-preto-historia3-300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 378px) 100vw, 378px\" \/><\/a>El camino hasta Ouro Preto, antigua capital de Minas Gerais, lleva sus buenas horas de autom\u00f3vil. Fue la ciudad del oro y represent\u00f3 la codicia portuguesa y la explotaci\u00f3n de los africanos llevados como esclavos a las minas. Arquitect\u00f3nicamente, con sus adoquinadas calles empinadas, es una verdadera maravilla. Las iglesias barrocas (la del Pilar, la de San Francisco, la del Carmen&#8230;), los palacios (hoy los museos \u201cda Inconfidencia\u201d y de mineralog\u00eda), las plazas (entre la que destaca la central, con la estatua de Tiradentes) y la sala que se precia de ser el m\u00e1s antiguo teatro de Am\u00e9rica en funcionamiento. Domina la obra del genial Aleijadinho (1730-1814), hijo de un arquitecto portugu\u00e9s y una esclava negra. Este escultor e imaginero mulato sufri\u00f3 una cruel enfermedad (\u00bflepra, escorbuto, reumatismo, s\u00edfilis?) que lo obligaba a tallar con las herramientas amarradas a sus brazos. En efecto, el pseud\u00f3nimo significa \u201cel lisiadito\u201d. Visitar la cercana localidad de Congonhas do Campo permite admirar la fuerza y espectacularidad de su arte, inmortalizado en las estatuas de los profetas, ubicadas en el atrio, y las capillas de la explanada del santuario \u201cdo BomJesus de Matosinhos\u201d. Acaso ligado a la masoner\u00eda, como dejar\u00edan entrever algunos s\u00edmbolos en p\u00f3rticos y altares, la vida de Aleijadinho se confunde con la leyenda.<br \/>\nPor su parte, Joaquim Jos\u00e9 de Silva Xavier (1746-1792), m\u00e1s conocido como \u201cTiradentes\u201d por su labor de saca muelas, nacido en las cercan\u00edas, fue un militar, odont\u00f3logo y comerciante considerado h\u00e9roe nacional en Brasil por su actuaci\u00f3n en la Conspiraci\u00f3n Minera (la Inconfidencia), primer intento de independencia de Portugal. Fue apresado y ajusticiado en R\u00edo de Janeiro. Su cuerpo fue mutilado y su cabeza expuesta en la plaza de Ouro Preto que hoy lleva su nombre y donde domina una escultura que lo representa. Tiradentes ser\u00e1 valorado luego hasta convertirse para los ide\u00f3logos positivistas en una figura que se identifica con la Rep\u00fablica naciente. La iconograf\u00eda tradicional del siglo XIX le busc\u00f3 un parecido con Jesucristo, el fragelado. Pedro Americo lo pint\u00f3 en 1893 (la Rep\u00fablica se proclam\u00f3 en 1889). Su imagen atraviesa toda la pintura, hasta llegar a Adriana Varejao (una panor\u00e1mica de su obra pudo verse en el MALBA en 2013), que lo presenta descuartizado. Quiz\u00e1 la historia de Tiradentes podr\u00eda leerse desde las p\u00e1ginas de El siglo de la luces, la gran novela del cubano Alejo Carpentier.<br \/>\nTambi\u00e9n la regi\u00f3n conoci\u00f3 las incursiones de los feroces \u201cbandeirantes\u201d provenientes de San Pablo, esclavistas locales que capturaban a ind\u00edgenas para venderlos en las plantaciones de az\u00facar. Eran descendientes de portugueses e indios tup\u00ed. Se enfrentaron con los jesuitas que defend\u00edan a los guaran\u00edes. Si bien en la historia de los pa\u00edses sudamericanos de habla espa\u00f1ola no son bien vistos, en Brasil se les reconoce haber extendido las fronteras del territorio.<br \/>\nOtra tradici\u00f3n que se confunde con el mito es la de Chico-Rei, personaje casi legendario que seg\u00fan los dichos populares habr\u00eda sido monarca guerrero y sumo sacerdote en su Congo natal. Llegado a Villa Rica (Ouro Preto) como esclavo, con el tiempo y las ma\u00f1as habr\u00eda logrado comparar su libertad; despu\u00e9s se convirti\u00f3 en propietario de minas de oro. Los esclavos por \u00e9l libertos, dice la tradici\u00f3n, lo consideraban un verdadero rey. Para algunos fue un h\u00e9roe al estilo Robin Hood, para otros un h\u00e1bil comerciante poco escrupuloso. En la fiesta de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario presid\u00eda vistosos cortejos religiosos, seguido por m\u00fasicos y bailarines. Ciertamente, la esclavitud dej\u00f3 marcas profundas, muy dif\u00edciles de superar, en la sociedad brasile\u00f1a.<br \/>\nLleva el nombre de Chico-Rei la posada donde paramos, una antigua casa colonial de pocas habitaciones, que tuvo entre sus hu\u00e9spedes a Vinicius de Moraes, Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, Jorge Amado, Pablo Neruda y Henri Kissinger, todos atra\u00eddos por la belleza y la historia del lugar, seg\u00fan dan cuenta las fotograf\u00edas y las impresiones dejadas.<br \/>\nTambi\u00e9n dej\u00f3 su huella en Jorge Luis Borges, huella literaria entend\u00e1monos. En el famoso cuento \u201cTl\u00f6n, Uqbar, Orbis Tertius\u201d, en una posdata, refiere que \u201cEn marzo de 1941 se descubri\u00f3 una carta manuscrita\u201d, en cuyo sobre \u201cten\u00eda un sello postal de Ouro Preto\u201d.<br \/>\nLa localidad de Tiradentes, siempre en el estado de Minas Gerais, es una pintoresca villa tur\u00edstica, lugar de descanso en las sierras, caracter\u00edstico por sus paseos a caballo hasta las cascadas y sus artesan\u00edas en piedra o metal. Situada en las laderas de Sao Jos\u00e9, la peque\u00f1a ciudad fue bautizada en honor al h\u00e9roe de la Inconfidencia Mineira. La arquitectura preserva el estilo colonial de sus casas, fachadas e iglesias. Tiene un peque\u00f1o centro hist\u00f3rico que concita el inter\u00e9s de m\u00fasicos y artistas pl\u00e1sticos; y no faltan en sus bares guitarristas y cantantes. Adem\u00e1s de la cerveza, popular en todo Brasil, la cocina minera tiene fama de ser la m\u00e1s sabrosa del pa\u00eds.<br \/>\nNos despedimos de nuestros anfitriones para regresar a Buenos Aires. Les qued\u00e1bamos agradecidos por su generoso recibimiento y por las largas conversaciones y lecturas sugeridas que nos permitieron una vez m\u00e1s vislumbrar la monumental variedad, riqueza cultural y vitalidad de Brasil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuimos recibidos por nuestros amigos, la te\u00f3loga Maria Clara Lucchetti y su esposo Ekke Bingemer, en R\u00edo de Janeiro para los d\u00edas de fin de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,1403],"tags":[1481,727,1462,1480,1153,1471],"class_list":["post-12062","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-testimonios","tag-bingemer","tag-calatrava","tag-cultura","tag-ouro-preto","tag-rio-de-janeiro","tag-testimonios"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-38y","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12062","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12062"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12062\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12065,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12062\/revisions\/12065"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}