{"id":12152,"date":"2016-04-01T18:49:52","date_gmt":"2016-04-01T21:49:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12152"},"modified":"2016-04-01T18:49:52","modified_gmt":"2016-04-01T21:49:52","slug":"las-mujeres-del-gran-chaco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12152","title":{"rendered":"Las mujeres del Gran Chaco"},"content":{"rendered":"<p><em>El Museo de Arte Popular Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez aloja una muestra que presenta el universo de la mujer wich\u00ed y su relaci\u00f3n vital con el monte.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cEn el principio de los tiempos no hab\u00eda mujeres sobre la tierra, porque ellas viv\u00edan entre las estrellas, en el cielo. La tierra estaba habitada por hombres, hombres-p\u00e1jaro y animales. Llego un tiempo en que las mujeres comenzaron a aparecer sobre la tierra. Mientras los hombres estaban fuera cazando o pescando, ellas robaban la comida que ellos guardaban y luego volv\u00edan al cielo. Las mujeres bajaban y sub\u00edan con la ayuda de hilos de ch\u00e1guar que tej\u00edan como ara\u00f1as. Los hombres no encontraban la causa de la desaparici\u00f3n de su comida y decidieron dejar a alguien escondido para que identificase a los ladrones y los detuviese. Los primeros tres guardianes fallaron en descubrir al culpable pero finalmente Halc\u00f3n (Chalena) sorprendi\u00f3 a las culpables y cort\u00f3 los hilos cuando ellas intentaron escapar a los cielos. Los hombres escucharon el grito de Halc\u00f3n y volvieron r\u00e1pidamente al campamento y proclamaron \u201c\u00a1Tendremos esposas!\u201d. Esa noche los hombres descubrieron que las mujeres estrellas portaban en su interior un arco iris que fue liberado, y que dej\u00f3 el color rojo a las mujeres, junto con la costumbre de ser ellas las que eligen a su pareja. Las mujeres estrellas trajeron luz y color a la vida de los hombres Wich\u00ed. Las mujeres son de origen celeste, tienen parte de ese poder, los hombres detentan el poder terrenal\u201d.<br \/>\nUna de las varias versiones de tradici\u00f3n oral del \u201cmito de origen\u201d de la etnia Wich\u00ed<\/em><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/tejido-de-yica-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-12153\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/tejido-de-yica-2.jpg\" alt=\"tejido de yica 2\" width=\"276\" height=\"182\" \/><\/a>El pueblo Wich\u00ed del Gran Chaco<\/strong><br \/>\nLos \u201cwich\u00ed\u201d son el conjunto de personas que hablan distinta variedades del idioma wichi-lh\u00e4mtes del grupo ling\u00fc\u00edstico mataco-mataguayo (Tovar, 1981). Conforman una amplia red de comunidades rurales, periurbanas o directamente (y crecientemente) urbanas extendidas por el oeste de Formosa, el noroeste de Chaco y el este de Salta. Se calcula que existen entre 40 y 45 mil hablantes de wich\u00eds en el pa\u00eds. Antiguamente semin\u00f3madas, viven de la horticultura, la caza, la pesca, la recolecci\u00f3n de frutos del monte, las artesan\u00edas, la fabricaci\u00f3n de ladrillos y \u201cchangas\u201d temporarias para tareas urbanas o rurales.<br \/>\nEn la etnia wichi la mujer tiene poder y prestigio ya que antiguamente la tecnolog\u00eda que las mujeres utilizaban no depend\u00eda del trabajo de los hombres, mientras que las actividades masculinas tradicionales sol\u00edan necesitar de un instrumento fabricado por las mujeres: los bolsos enlazados, conocidos en los ambientes urbanos como \u201cyica\u201d. Esto queda reflejado en su antigua cosmogon\u00eda, donde \u201clas mujeres son de origen celeste mientras los hombres detentan el poder terrenal\u201d. \u201cTrenzar ch\u00e1guar (especies de plantas bromeli\u00e1ceas con las que se elaboran las yicas) es la ocupaci\u00f3n arquet\u00edpica de las mujeres wichi\u201d, seg\u00fan el antrop\u00f3logo ingl\u00e9s John Palmer.<\/p>\n<p>La actividad del enlazado de bolsos tiene una profunda relaci\u00f3n con la concepci\u00f3n wich\u00ed de la feminidad, como se\u00f1alan los trabajos de varios antrop\u00f3logos, especialmente los m\u00e1s recientes del argentino Rodrigo Montani. Fabricar o \u201ctejer\u201d un bolso es un proceso largo e intrincado, de caracter\u00edsticas comunitarias, que incluye primero incursiones en peque\u00f1os grupos de mujeres en el monte \u2013ancianas, adultas y j\u00f3venes\u2013 para buscar las fibras textiles (la planta de \u201cchaguar\u201d). Luego se hilan las fibras mediante la torsi\u00f3n y retorsi\u00f3n y finalmente se realiza el \u201ctejido\u201d o enlazado de la bolsa, que resulta en un morral cuadrangular (la \u201cyica\u201d o \u201chilu\u201d) o en un bolso en forma de \u201chamaca\u201d (el \u201csichet\u201d, hoy casi en desuso) tradicionalmente usado como medio de transporte de los m\u00e1s variados objetos: frutos del monte, la caza, los enseres dom\u00e9sticos, las tiendas donde viv\u00edan. As\u00ed, adolescentes, mujeres y ancianas se sientan juntas a tejer para aprender las m\u00e1s j\u00f3venes de las m\u00e1s viejas.<br \/>\nEstos estudios se\u00f1alan que la importancia del trenzado de chaguar acompa\u00f1a todo el ciclo vital de la mujer wich\u00ed, con profundas implicancias simb\u00f3licas desde el inicio de la pubertad (o incluso antes) hasta la ancianidad, donde la abuela o una t\u00eda toman el rol de maestras en el \u201cestudio\u201d (como suelen llamar al proceso de aprendizaje) de la t\u00e9cnica. No es casualidad que en el \u201cmito de origen\u201d las mujeres-estrellas descend\u00edan del cielo a la tierra mediante \u201chilos de ch\u00e1guar\u201d trenzados por ellas mismas, como siguen trenzando hoy.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/muestra.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-12154\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/muestra.jpg\" alt=\"muestra\" width=\"414\" height=\"207\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/muestra.jpg 700w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/muestra-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/a>Muestra Monte Minado<br \/>\n<\/strong><br \/>\nA partir de trabajos de campo realizados en 2013 y 2014 en el marco de dos tesis que se desarrollan en el Doctorado en Arte Contempor\u00e1neo Latinoamericano de la Universidad Nacional de La Plata naci\u00f3 la muestra \u201cMonte Minado: la fuerza de la mujer\u201d, que se exhibe en el Museo de Arte Popular Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez hasta el 1\u00b0 de mayo, concebida y curada por Silvia Gago y Antonela Tossici. La mujer y la producci\u00f3n de tejidos de la comunidad wich\u00ed del Lote 75, a 3 km de la ciudad de Embarcaci\u00f3n, en Salta, es el encuadre desde donde se analizan algunas problem\u00e1ticas. El trabajo se sostuvo en dos movimientos de acercamiento, con distintos grados de simetr\u00edas. Los colores, los \u201cregistros sensibles\u201d (fotos y microrrelatos), video y video-instalaci\u00f3n de la muestra logran transmitir esa atm\u00f3sfera de \u201centendimiento\u201d femenino entre mundos diferentes y compartidos a la vez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Museo de Arte Popular Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez aloja una muestra que presenta el universo de la mujer wich\u00ed y su relaci\u00f3n vital con el monte&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1520,1462,1521,1518,1519],"class_list":["post-12152","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-chaguar","tag-cultura","tag-gran-chaco","tag-monte-minado","tag-wichis"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3a0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12152"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12152\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12155,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12152\/revisions\/12155"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}