{"id":12162,"date":"2016-04-01T19:05:40","date_gmt":"2016-04-01T22:05:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12162"},"modified":"2016-04-01T19:05:40","modified_gmt":"2016-04-01T22:05:40","slug":"el-legado-de-umberto-eco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12162","title":{"rendered":"El legado de Umberto Eco"},"content":{"rendered":"<p>Saber que Umberto Eco (1932-2016) falleci\u00f3 recientemente en Mil\u00e1n hizo que padeciera una especie de \u201cefecto Proust\u201d, esto es, una irrefrenable b\u00fasqueda del tiempo perdido, aunque haya sido m\u00e1s bien tiempo ganado. La memoria huy\u00f3 50 a\u00f1os atr\u00e1s, cuando la influencia de su obra comenzaba a llegar a nuestras costas. Eran los primeros a\u00f1os \u201860. Recordamos al menos tres de sus libros traducidos que cayeron como piedra en el estanque, expandiendo ondas (esta met\u00e1fora es muy usual en italiano). Se trata de <em>Obra Abierta. Forma e indeterminaci\u00f3n en el arte contempor\u00e1neo<\/em> (1962\/1965) \u2013el primer a\u00f1o es el de su publicaci\u00f3n en italiano; el segundo, en castellano); <em>Diario m\u00ednimo<\/em> (1963\/1965); y <em>Apocal\u00edpticos e integrados ante la cultura de masas<\/em> (1962\/1965). Ninguna de las tres son unitarias sino recopilaciones de art\u00edculos y ensayos. No obstante, fueron muy apreciadas y crearon un \u00e1mbito de seguidores.<br \/>\nEco era fil\u00f3sofo (1954, Universidad de Tur\u00edn) con una tesis de t\u00edtulo \u201cEl problema est\u00e9tico en Santo Tom\u00e1s de Aquino\u201d. Este trabajo fue mejor conocido a\u00f1os m\u00e1s tarde de su publicaci\u00f3n (1956). Pero a partir de ese inicio, ya promisorio, su obra se expandi\u00f3 en un amplio abanico de intereses, materias, temas y disciplinas realmente excepcional. La suma que nos ha legado \u2013el \u201cnos\u201d comprende a italianos, europeos y otras culturas, como la nuestra, que han recibido su producci\u00f3n proficuamente\u2013 es vast\u00edsima, sin exagerar. Y el placer que provoca, al menos en algunos de sus seguidores, ha sido siempre feliz. El regreso a los originales mencionados justifica esta alegr\u00eda. L\u00e1stima que ocurriera con motivo de su partida.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/umberto_eco.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-12165\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/umberto_eco-300x204.jpg\" alt=\"umberto_eco\" width=\"300\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/umberto_eco-300x204.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/umberto_eco-1024x696.jpg 1024w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/umberto_eco.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Sin pretender abarcar toda la amplitud y riqueza del legado, veamos algunos de sus pin\u00e1culos. En la ensay\u00edstica y en los tratados est\u00e1n algunas de sus mayores contribuciones a la ling\u00fc\u00edstica y la semi\u00f3tica, y por supuesto, tambi\u00e9n a la filosof\u00eda. Como introducci\u00f3n a la semi\u00f3tica, est\u00e1 <em>La estructura ausente<\/em> (1968\/1972), un tratado imprescindible para los estudiosos pero de no f\u00e1cil lectura para ne\u00f3fitos o adeptos, aunque siempre disfrutable. Es esa una caracter\u00edstica que sucede a menudo en la lectura de Eco: uno puede disfrutarla, aun no alcanzando la comprensi\u00f3n plena de lo que lee. Una real paradoja. El T<em>ratado de semi\u00f3tica general<\/em> (1976\/1985) es todav\u00eda m\u00e1s complejo, pero no menos disfrutable. <em>Semi\u00f3tica y filosof\u00eda del lenguaje<\/em> (1984\/1990) sigue en la l\u00ednea del goce razonador, aunque incompleta comprensi\u00f3n, y Los l\u00edmites de la interpretaci\u00f3n, una obra renovadora, audaz, sumamente gozable (con menor incomprensi\u00f3n incluida). <em>Le forme del contenuto<\/em> (1971) \u2013ensayos y art\u00edculos especializados en colecciones\u2013, <em>Sugli specchi<\/em> (1985) y <em>Dalla periferia dell\u00b4Impero<\/em> (1977) pueden considerarse la obra filos\u00f3fico-cient\u00edfica central del pensador italiano. Hay varios t\u00edtulos m\u00e1s, por cierto, como <em>Lector in fabula<\/em> (1979\/1981). Merece destacarse, m\u00e1s cercano en el tiempo, Kant y el ornitorrinco, que se adentra en mayor profundidad en las dificultades de la semi\u00f3tica. Aun no siendo un libro f\u00e1cil, insistimos, es de gr\u00e1cil y gozable lectura.<br \/>\nPero Umberto Eco no salt\u00f3 a la gran fama \u2013verdaderamente vasta y universal\u2013 por todas estas encomiables obras, dignas de un pensador de primer orden, sino por otras de diferente categor\u00eda: la novel\u00edstica. Claro que un tipo de novela especial, no f\u00e1cil de encuadrar. <em>El nombre de la rosa<\/em> (1980\/1981) lo llev\u00f3 al estrellato del best seller como ninguna otra de sus obras. Hasta fue llevada al cine en razonable aunque imperfecta versi\u00f3n. Por harto conocida, no es el caso hacer aqu\u00ed una recensi\u00f3n de ella, salvo recordar que fue un felic\u00edsimo logro, plenamente disfrutable, sin ambages. Es recomendable para aquellos que, por su juventud, a\u00fan no la leyeron. Y tiene un bonus: la \u201cconexi\u00f3n argentina\u201d, la referencia a Borges, que no es ni lateral ni irrelevante. La siguiente novela, <em>El p\u00e9ndulo de Foucault<\/em> (1988\/1989), arrastrada por la gran fama de la anterior, fue tambi\u00e9n un best seller. Existe, para ambas, sendos Diccionarios (de otros autores), que explican las palabras, nombres, personajes, lugares, doctrinas, sectas, mitos, libros, que aparecen en las novelas. Para m\u00e1s, tambi\u00e9n se publicaron libros con variados ensayos de otros autores dedicados a ellas. Un verdadero archipi\u00e9lago literario.<br \/>\nVarias otras novelas escribi\u00f3 Eco \u2013<em>La isla del d\u00eda anterior<\/em> (1994\/1994), <em>Baudolino<\/em> (2000\/2000), <em>La misteriosa llama de la reina Loana<\/em> (2004\/2004) y <em>El cementerio de Praga<\/em> (2010\/2010), con diversa suerte y calidad literaria, algunas como divertimento, otras como provocaci\u00f3n, pero en todos los casos no alcanz\u00f3 el alto nivel de las dos primeras, aunque con permanente \u00e9xito comercial. No obstante cierta cr\u00edtica al respecto, cada una tiene valores propios harto rescatables. Hist\u00f3ricamente, sobran los dedos de una mano para contar los escritores que mantuvieron en toda su obra la perfecci\u00f3n alcanzada por Eco.<br \/>\nSu producci\u00f3n filos\u00f3fica, intelectual, literaria, ensay\u00edstica, profesoral y dem\u00e1s no se agota con estos asuntos, temas y t\u00edtulos. Es mayor a\u00fan, inabarcable en el escaso espacio de este obituario. Pero no dejar\u00eda pasar la menci\u00f3n de otros trabajos muy felices del pensador piamont\u00e9s (provenir de esa regi\u00f3n italiana no es un dato menor). Para sus disc\u00edpulos y para todo estudiante de materias human\u00edsticas, dedic\u00f3 una obrita ejemplar: <em>Come si fa una tesi di laurea<\/em>, o <em>C\u00f3mo se hace una tesis<\/em> (1977\/1980). Cualquier maestrando o doctorando debiera repasarla. Es casi perfecta. Luego tenemos sus trabajos sobre ling\u00fc\u00edstica y traducci\u00f3n. Dire quasi la stessa cosa &#8211; <em>Esperienze di traduzione<\/em> (2003\/2004) es uno de sus libros m\u00e1s graciosos porque su alto nivel cualitativo no s\u00f3lo no desde\u00f1a, sino que incorpora una alta cuota de humor. Quienes lo lean sonreir\u00e1n a menudo por las ocurrencias y contrastes revelados. En <em>Interpretazione e sovrainterpretazione<\/em> (1993\/1995), que es un debate con Richard Rorty, Jonathan Culler y Christine Brooke-Rose, original en ingl\u00e9s, se alcanza un altura filos\u00f3fica poco com\u00fan y por fin, en <em>La ricerca della lingua perfetta<\/em> (1993\/1993), Eco nos lleva a honduras de estudios ling\u00fc\u00edsticos de gran fineza y calidad. Un verdadero disfrute.<br \/>\nDesde el inicio del presente siglo Umberto Eco public\u00f3 libros en colaboraci\u00f3n con otros escritores. Son ediciones de gran belleza visual por sus im\u00e1genes elegidas, adem\u00e1s del valor de su texto. Creo que deben figurar en esta limitada rese\u00f1a: <em>Historia de la Belleza<\/em> (2002\/2004), <em>Historia de la Fealdad<\/em> (brutezza) (2007\/2009), <em>El v\u00e9rtigo de la lista<\/em> (2009\/2011) e <em>Historia de tierras y lugares legendarios<\/em> (2013\/2014). Tampoco podr\u00eda prescindir de las siguientes menciones: <em>La memoria vegetal y otros escritos de bibliofilia<\/em> (2006\/2008) y <em>Nadie acabar\u00e1 con los libros<\/em> (2009\/2010), cuyo t\u00edtulo en italiano es mejor: Non sperate di liberarvi dei libri. Eco, seg\u00fan se sabe, fue un gran bibli\u00f3filo. Su biblioteca personal contaba con m\u00e1s de 50 mil ejemplares, muchos de inestimable valor. Entre los libros de ideas y luchas ideol\u00f3gico-pol\u00edticas, que son varios, se destacan <em>A passo di gambero- Guerre calde e populismo mediatico<\/em> (2006) y uno de los \u00faltimos, <em>N\u00famero Cero<\/em> (2015\/2015).<br \/>\nMuchas cosas se han dicho y escrito por su muerte, recordando no s\u00f3lo su sabidur\u00eda (palabra bien aplicada para \u00e9l) sino tambi\u00e9n su riqu\u00edsima personalidad, capaz de ser acad\u00e9mica, literaria, cr\u00edtica, pol\u00edtica, ideol\u00f3gica, filos\u00f3fica y varias cualidades m\u00e1s, con una inusual cuota de iron\u00eda y humor. Un hombre del renacimiento, se dijo. Tambi\u00e9n un provocador, uno que no elud\u00eda la confrontaci\u00f3n, si era necesaria. Muchas veces personalidades destacadas y queridas de la vida italiana son despedidas en sus funerales con un encendido, prolongado, sublime aplauso. El gran Umberto Eco por cierto lo merece.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Saber que Umberto Eco (1932-2016) falleci\u00f3 recientemente en Mil\u00e1n hizo que padeciera una especie de \u201cefecto Proust\u201d, esto es, una irrefrenable b\u00fasqueda del tiempo perdido,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1462,355,425,1524],"class_list":["post-12162","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cultura","tag-filosofia","tag-literatura","tag-umberto-eco"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3aa","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12162"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12162\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12166,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12162\/revisions\/12166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}