{"id":12209,"date":"2016-05-03T17:31:03","date_gmt":"2016-05-03T20:31:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12209"},"modified":"2016-05-03T17:31:03","modified_gmt":"2016-05-03T20:31:03","slug":"el-lugar-de-las-victimas-en-la-comunicacion-presidencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12209","title":{"rendered":"El lugar de las v\u00edctimas en la comunicaci\u00f3n presidencial"},"content":{"rendered":"<p><em>El reconocido especialista en medios, pol\u00edtica y audiencias analiza c\u00f3mo fue la estrategia comunicacional kirchnerista para incluir o excluir a las diferentes v\u00edctimas de la sociedad argentina en su \u201crelato\u201d. <\/em><\/p>\n<p>En pol\u00edtica no es tan importante el contenido manifiesto del discurso como su relaci\u00f3n con los actores sociales; no tanto lo que el discurso dice como lo que hace con aquellos que lo reciben, sus destinatarios directos o indirectos. No se trata de algo formal, de normas de cortes\u00eda, que siendo importantes lo son menos que el poder que tiene el discurso (sobre todo el discurso del que est\u00e1 en el poder) para incluir o excluir, trazar la l\u00ednea entre nosotros y ellos, empoderar o marginar. El soci\u00f3logo Erwing Goffman sosten\u00eda que \u201cmarginal\u201d es el que estando presente es tratado como ausente. En el discurso del poder, como en la vida social, los silencios, las negaciones, el mandar a callar al otro son formas del autoritarismo y a\u00fan de violencia simb\u00f3lica tanto o m\u00e1s que la coerci\u00f3n.<br \/>\nEl cambio de Gobierno y con \u00e9l, de estilo del discurso p\u00fablico propiciado desde el poder, puede servir para reflexionar sobre las formas del discurso que hemos dejado atr\u00e1s y las que estamos empezando a articular entre todos. Propongo hacerlo desde una perspectiva sospechada en el ciclo kirchnerista: la \u00e9tica del discurso.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-12210\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/cristina.jpg\" alt=\"cristina\" width=\"325\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/cristina.jpg 1420w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/cristina-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/cristina-1024x575.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 325px) 100vw, 325px\" \/>La comunicaci\u00f3n pol\u00edtica de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner fue la m\u00e1s estrat\u00e9gica y profesional de la actual etapa democr\u00e1tica. Un relato fundado en el mito de la salida de la crisis terminal de 2001 y del l\u00edder que entrega la vida por la patria, que se presenta como popular, del lado de los pobres y de los trabajadores. Su prolongada eficacia no se explicar\u00eda sin verticalismo y muchos recursos econ\u00f3micos y humanos invertidos en comunicaci\u00f3n, pero tampoco sin coherencia entre los mensajes impartidos por todos los funcionarios y la consistencia entre cada \u00e1rea de gobierno y el gobierno central.<br \/>\nSiendo evidente que la era kirchnerista privilegi\u00f3 la intervenci\u00f3n del Estado a favor de medidas populares, desde la perspectiva de la inclusi\u00f3n de los pobres en el discurso del poder hubo, sin embargo, importantes contradicciones. La primera, quiz\u00e1s, se refiere al alcance que ten\u00eda la noci\u00f3n de pobres. Pobres en el discurso de Cristina Kirchner es una categor\u00eda econ\u00f3mico-social, pero no incluye, por ejemplo, algunas enfermedades con dificultad para acceder a la medicaci\u00f3n, seg\u00fan la desafortunada afirmaci\u00f3n de 2013 de que los diab\u00e9ticos son gente de alto poder adquisitivo; ni incluye a determinados pueblos originarios como los Qom. El peor favor que el discurso pol\u00edtico le puede hacer a la causa de los pobres es \u201cinvisibilizarlos\u201d, lo que hizo el Gobierno de Cristina Fern\u00e1ndez al tergiversar la estad\u00edstica social, llegando al colmo de aseverar en 2015 frente a la FAO que la pobreza de la Argentina hab\u00eda descendido al 5% mientras el Observatorio de la Deuda Social de la UCA probaba que hab\u00eda trepado al 28%.<br \/>\nSeg\u00fan un estudio de la soci\u00f3loga argentina Irene Vasilachis sobre la representaci\u00f3n de pobres y trabajadores en los discurso presidenciales, los de Cristina Kirchner ante el Congreso aluden escasamente a los trabajadores y las veces que los menciona no se predica de ellos acciones si no que se los ubica en situaciones pasivas, a la espera de lo que puedan hacer (o dejar de hacer) con ellos. Tambi\u00e9n son pasivos los pobres: se benefician de acciones realizadas por otros para ellos. \u201cSe los asistencializa\u201d, se los define por lo que reciben. \u201cLas representaciones sociales sobre las personas pobres en el discurso de la Presidenta est\u00e1n, pues, orientadas a producir una imagen positiva de ella\u201d, concluye Vasilachis.<br \/>\nDesde una perspectiva \u00e9tica, el discurso deber\u00eda tomar partido por la parte m\u00e1s d\u00e9bil, por los que sufren la discriminaci\u00f3n porque no tienen acceso a los medios simb\u00f3licos que necesitar\u00edan para defender su punto de vista, tratando de captar ese punto de vista o de cederle la palabra. Como ha demostrado Pierre Bourdieu, el poder de enunciar, de hablar y ser escuchado, de que las propias palabras no caigan en el vac\u00edo, depende de unas leyes de distribuci\u00f3n del capital simb\u00f3lico que no son equitativas. Hay grupos sociales de los que se habla mucho, pero ellos no hablan. Dentro de estos grupos que, desde una perspectiva \u00e9tica (es decir, anterior a la bifurcaci\u00f3n ideol\u00f3gica de los discursos) indudablemente merecen prioridad como tema, como destinaci\u00f3n y como invitaci\u00f3n a decir lo suyo, se encuentran las v\u00edctimas de los diversos tipos de tragedias sociales. Las v\u00edctimas ocupan un lugar sagrado frente al cual todo discurso deber\u00eda inclinarse. La prohibici\u00f3n de rendirles homenaje es la causa de rebeli\u00f3n frente al tirano en Ant\u00edgona de S\u00f3focles.<br \/>\nCuando a las v\u00edctimas de cat\u00e1strofes naturales, de injusticias o de violencia no se les reconoce si quiera el estatuto de v\u00edctimas, la discriminaci\u00f3n se duplica: son v\u00edctimas de un da\u00f1o equivocado, del que el responsable, muchas veces el Estado, no se hace cargo. Cuando las v\u00edctimas no coincid\u00edan con el grupo destinatario de sus pol\u00edticas y sus discursos, es decir, cuando no eran adem\u00e1s de v\u00edctimas, beneficiarios, partidarios o \u201cclientes\u201d, Cristina Kirchner los ignoraba. Esto ocurri\u00f3 con los familiares de las v\u00edctimas de la tragedia de Once, de las inundaciones \u2013sobre todo en la ciudad de La Plata\u2013, o, con el tiempo, los familiares de las v\u00edctimas de AMIA. Si esto no suced\u00eda todo el tiempo, s\u00ed suced\u00eda desde el momento en que esas v\u00edctimas se constitu\u00edan en p\u00fablicos, es decir, que comparec\u00edan en el espacio p\u00fablico con un discurso de reclamo y con alianzas con otras organizaciones de la sociedad civil.<br \/>\nMenci\u00f3n especial merecen las v\u00edctimas de la inseguridad. Desde el conflicto con las entidades del campo en 2008, Cristina coloc\u00f3 a los medios de comunicaci\u00f3n en el lugar de enemigos de su gobierno. Desde entonces todo conflicto se duplic\u00f3: conflicto social, con alg\u00fan actor pol\u00edtico, y conflicto con los medios, por la forma de representar el conflicto. As\u00ed, por ejemplo, la reforma judicial buscada por el Gobierno lo enfrent\u00f3 con los agentes judiciales y con los medios.<br \/>\nLas noticias de violencia eran frecuente motivo de enfrentamiento con los medios, por la ampliaci\u00f3n de la violencia y los cortes sociales realizados por ellos al narrar los acontecimientos. La teor\u00eda del delito de Cristina Kirchner se acoplaba bien a su teor\u00eda de los medios. B\u00e1sicamente es la sostenida por Eugenio Zaffaroni en textos como La cuesti\u00f3n criminal, que sirvi\u00f3 de marco para la discusi\u00f3n sobre la seguridad en medios oficialistas tipo TV P\u00fablica o P\u00e1gina\/12. Seg\u00fan Zaffaroni hay una teor\u00eda criminal que transmiten los medios de comunicaci\u00f3n, con un mundo de personas decentes frente a una masa estereotipada de diferentes y malos. La cobertura del delito por parte de los medios provoca el temor y la sospecha generalizados. Los jueces, sobre todo cuando excarcelan, son los otros villanos, mientras que los h\u00e9roes son los familiares de las v\u00edctimas que reclaman mano dura sin que se les pueda responder. En esta realidad ca\u00f3tica, el crimen est\u00e1 descontrolado y el discurso medi\u00e1tico le echa la culpa a las garant\u00edas penales. Las posiciones m\u00e1s vindicativas bien pueden encontrarse en los sectores m\u00e1s desfavorecidos, porque son los que m\u00e1s sufren la victimizaci\u00f3n. Es una teor\u00eda que no tiene en cuenta la vivencia de las v\u00edctimas. Las v\u00edctimas son revictimizadas: adem\u00e1s de sufrir en su familia la violencia, deber\u00edan resignarse a que el sistema ampare a los criminales y no exteriorizar su dolor con un discurso \u00e1spero para los o\u00eddos bien pensantes.<br \/>\nEsta cr\u00edtica a los medios, defendible desde el punto de vista de la teor\u00eda penal, es indefendible desde el punto de vista de la comunicaci\u00f3n. Hay ya suficiente prueba emp\u00edrica de que las audiencias toman distancia cr\u00edtica de los medios y que \u00e9stos poco pueden frente a la experiencia directa. Cristina Kirchner sostuvo en p\u00fablico una verdadera fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica de la ley de medios. A\u00fan siendo moderna en varios aspectos, en semejante teor\u00eda no hay lugar, sin embargo, para el p\u00fablico. No se lo considera aut\u00f3nomo, cr\u00edtico, productivo. He ah\u00ed una laguna en la estrategia de comunicaci\u00f3n del kirchnerismo, por otro lado tan profesional. Le cegaba el temor de que los medios concentrados lavaran la cabeza de la masa, que dejar\u00eda de votarlos o de apoyar medidas controvertidas.<br \/>\nHay una correlaci\u00f3n entre el ocultamiento de las estad\u00edsticas de pobreza, la omisi\u00f3n de algunos damnificados, la categorizaci\u00f3n de pasivas a las personas pobres, la visi\u00f3n del delito alejada de las v\u00edctimas y la falta de desarrollo de una teor\u00eda de los p\u00fablicos. Podr\u00eda conjeturarse que estos p\u00fablicos movilizados fueron erosionando lentamente la base de sustentaci\u00f3n del kirchnerismo.<br \/>\nEl presidente Mauricio Macri inicia su mandato con medidas nada populares, tales como los despidos en el Estado y dr\u00e1sticos incrementos de tarifas. Sin embargo, al menos al principio, no ha buscado ignorar los conflictos y sali\u00f3 al encuentro de las v\u00edctimas marginadas de la etapa anterior y de las nuevas v\u00edctimas. En un contexto comunicacional m\u00e1s difuso y menos profesional, pero tambi\u00e9n m\u00e1s abierto al di\u00e1logo con cada sector, quienes tenemos alg\u00fan acceso al discurso p\u00fablico podemos intentar contribuir a que el espacio p\u00fablico se entienda como una conversaci\u00f3n, donde las v\u00edctimas sean interlocutores privilegiados.<\/p>\n<p><em>El autor es Director de la Escuela de Posgrados de Comunicaci\u00f3n de la Universidad Austral e Investigador del CONICET.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reconocido especialista en medios, pol\u00edtica y audiencias analiza c\u00f3mo fue la estrategia comunicacional kirchnerista para incluir o excluir a las diferentes v\u00edctimas de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[965,986,5],"tags":[366,1543,211,533,758],"class_list":["post-12209","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion-2","category-politica","category-sociedad","tag-comunicacion","tag-discurso-kirchnerista","tag-politica","tag-relato","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3aV","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12209"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12209\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12211,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12209\/revisions\/12211"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}