{"id":12214,"date":"2016-05-03T17:47:22","date_gmt":"2016-05-03T20:47:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12214"},"modified":"2016-05-03T18:40:23","modified_gmt":"2016-05-03T21:40:23","slug":"cuarenta-anos-sin-arrepentimiento-ni-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12214","title":{"rendered":"Cuarenta a\u00f1os sin arrepentimiento ni perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>Al cumplirse 40 a\u00f1os del \u00faltimo golpe militar, el autor reflexiona, a partir de su historia personal, sobre el intrincado cruce de ideolog\u00edas del pasado y la necesidad de alcanzar la reconciliaci\u00f3n con justicia en el a\u00f1o de la misericordia.<\/em><\/p>\n<p>Muchas veces me he preguntado qu\u00e9 hubiera sido de m\u00ed si en la d\u00e9cada del \u00b470 hubiera tenido veinte a\u00f1os. Con mucha probabilidad podr\u00eda haber sido captado por una organizaci\u00f3n guerrillera. En mi juventud era idealista, justiciero, me preocupaban los pobres, en fin, ten\u00eda todas las condiciones\u2026 y en esos a\u00f1os quiz\u00e1s tambi\u00e9n hubiera concurrido al Colegio donde estudi\u00e9 y en el que se cuenta innumerable cantidad de ex alumnos desaparecidos.<br \/>\nAlguna vez, siendo seminarista, un compa\u00f1ero, al ver mi apego a la disciplina y al cumplimiento de las normas establecidas, me dijo: \u201cVos podr\u00edas haber sido militar\u201d.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/jovenes.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-12221\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/jovenes.jpg\" alt=\"jovenes\" width=\"239\" height=\"170\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/jovenes.jpg 555w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/jovenes-300x214.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 239px) 100vw, 239px\" \/><\/a>Las circunstancias de mi vida, en las que sin duda se manifest\u00f3 la voluntad de Dios, me llevaron por el camino del sacerdocio. Pero siempre que pienso en los \u00b470 afloran en m\u00ed dos sentimientos. El primero: pude haber sido guerrillero o militar y me salv\u00e9 de serlo. La segunda es una carga en la conciencia porque como sacerdote y obispo no estuve a la altura de las circunstancias.<br \/>\nEsto no me atormenta porque conf\u00edo en la misericordia de Dios y s\u00e9 que \u00c9l perdona, pero cu\u00e1nto m\u00e1s podr\u00eda haber hecho y no lo hice.<br \/>\nLos que superamos esos a\u00f1os tr\u00e1gicos sin morir en atentados terroristas o bajo el terrorismo de Estado nos hemos salvado. Porque cuando en una sociedad toman cuerpo corrientes ideol\u00f3gicas muy fuertes es muy dif\u00edcil no quedar atrapado en ellas.<br \/>\nEl concepto de salvaci\u00f3n est\u00e1 en la entra\u00f1a del cristianismo, y es muy dif\u00edcil captarlo si uno piensa en el poder de la propia voluntad. Sin la gracia de Dios uno podr\u00eda haber llegado a ser el peor de los criminales.<br \/>\nUn ejemplo que ayuda a entender esto fue el de los mineros de Chile. Estaban destinados a la muerte\u2026 y fueron salvados. Ellos solos no hubieran podido.<br \/>\nEl papa Francisco, desde el principio de su pontificado y mucho m\u00e1s en este a\u00f1o santo, plantea el tema de la misericordia.<br \/>\nEl arrepentimiento de nuestras culpas, la experiencia de recibir y brindar perd\u00f3n sanan nuestras vidas. Nos humanizan.<br \/>\nPor supuesto que la misericordia supone la justicia, pero desde Juan Pablo II en adelante hemos aprendido que la misma justicia sin misericordia puede volverse injusta.<br \/>\nAhora bien, esto que es tan v\u00e1lido en el orden personal, \u00bfpuede tener cabida en toda una sociedad? Comprendo que es dificil\u00edsimo y de hecho m\u00e1s de una vez imaginamos un gran acto en el que los protagonistas activos y pasivos de aquellos a\u00f1os nos pidi\u00e9ramos perd\u00f3n unos a otros. Fue imposible lograrlo. Mientras tanto, cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s seguimos conmemorando una fecha nefasta donde cabe todo menos el arrepentimiento y el perd\u00f3n\u2026 Y as\u00ed nos va.<br \/>\nQuiz\u00e1s muchos de los que lean estas l\u00edneas piensen que son ut\u00f3picas. Puede ser. Personalmente no conozco nada m\u00e1s realista que el cristianismo. Pero si le quitamos una dimensi\u00f3n ut\u00f3pica, tambi\u00e9n el exceso de realismo puede perder humanidad. Y en este a\u00f1o de la misericordia, si la Iglesia no habla a los argentinos, tambi\u00e9n incluyendo a la d\u00e9cada del \u00b470, de la necesidad de arrepentirnos, pedir perd\u00f3n y saber perdonar, \u00bfqui\u00e9n va a hacerlo?<br \/>\nAquello no fue ni una guerra santa ni una lucha por un mundo mejor. M\u00e1s bien fue una locura colectiva. En ese entonces un santo obispo como Vicente Zazpe hablaba de una Argentina secreta que desechaba la violencia pero no encontraba los mecanismos institucionales para poder imponerse al caos reinante.<br \/>\nRememorando a Zazpe, creo que tambi\u00e9n hoy en el inconsciente colectivo de los argentinos prima un fuerte deseo de superar, como dice alguna letra de inspirados tangos, los fantasmas del pasado. Creo interpretar un cansancio ante esta imposibilidad de encontrar en estos tiempos los mecanismos institucionales que permitan plasmar la reconciliaci\u00f3n de los argentinos.<br \/>\nEn la 173\u00b0 reuni\u00f3n de la Comisi\u00f3n Permanente de la CEA, los obispos dec\u00edamos que \u201ceste a\u00f1o el 24 de marzo coincid\u00eda con el Jueves Santo\u2026 D\u00eda en el que Jes\u00fas manifest\u00f3 su amor hasta el fin, entregando la vida por nosotros. En su sangre hemos sido reconciliados. Su ejemplo nos ayuda a cicatrizar nuestras heridas en la verdad, el arrepentimiento, la reparaci\u00f3n en justicia y el anhelo de alcanzar misericordia\u201d.<br \/>\nCreo que este enunciado es muy orientador, pero nuestra misi\u00f3n como obispos no termina all\u00ed. Tambi\u00e9n incluye la de colaborar con todos los argentinos de buena voluntad para encontrar los medios concretos que nos permitan canalizar en hechos la reconciliaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p><em>El autor es Obispo em\u00e9rito de San Isidro y miembro de la Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral Social.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al cumplirse 40 a\u00f1os del \u00faltimo golpe militar, el autor reflexiona, a partir de su historia personal, sobre el intrincado cruce de ideolog\u00edas del pasado&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,5,1403],"tags":[1526,1546,14,758,158],"class_list":["post-12214","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-sociedad","category-testimonios","tag-casaretto","tag-golpe-militar","tag-iglesia","tag-sociedad","tag-testimonio"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3b0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12214"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12214\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12225,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12214\/revisions\/12225"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}