{"id":12253,"date":"2016-05-17T18:06:14","date_gmt":"2016-05-17T21:06:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12253"},"modified":"2016-05-17T18:08:09","modified_gmt":"2016-05-17T21:08:09","slug":"francisco-y-bergoglio-dos-roles-una-misma-persona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12253","title":{"rendered":"Francisco y Bergoglio: dos roles, una misma persona"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Papa-Francisco-en-argentina.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-12255\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Papa-Francisco-en-argentina.jpg\" alt=\"Papa-Francisco-en-argentina\" width=\"302\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Papa-Francisco-en-argentina.jpg 650w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Papa-Francisco-en-argentina-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" \/><\/a><br \/>\nEn los primeros meses despu\u00e9s de su elecci\u00f3n, con la manifiesta y abrumadora respuesta favorable por parte de la opini\u00f3n p\u00fablica a los gestos y el mensaje de Francisco, comenzaron a llover periodistas y analistas de todo el mundo a la Argentina y a Roma. Todos quer\u00edan conocer los antecedentes del nuevo Papa. Con ellos empezaron a tejerse las primeras interpretaciones, hip\u00f3tesis y teor\u00edas sobre lo que habr\u00eda de ser este hacedor de largos puentes, venido desde el fin del mundo.<br \/>\nEl momento era todav\u00eda prematuro para elaborar diagn\u00f3sticos fundados. Menos a\u00fan pron\u00f3sticos. Se trataba de una experiencia sin precedentes. El Papa deb\u00eda aprender a ser Papa. La Iglesia y la Curia deb\u00edan ejercitar el vivir con este Papa, proveniente de un lugar totalmente inusual. La Iglesia en la Argentina deb\u00eda modificar su manera de vincularse con uno de sus hijos de un modo inesperado, ya que se hab\u00eda convertido imprevistamente en pastor supremo de la Iglesia universal y el argentino de m\u00e1s alta exposici\u00f3n mundial de la historia bicentenaria de nuestro pa\u00eds.<br \/>\nEse primer momento ya pas\u00f3.<br \/>\nLos fieles de la Iglesia cat\u00f3lica en todo el mundo y a\u00fan los no cat\u00f3licos, no cristianos y no creyentes, han encontrado en Francisco una figura de proyecci\u00f3n mundial, aut\u00e9ntica, valiente, innovadora, una personalidad atrayente, con un mensaje convincente y confiable.<br \/>\nLa Curia romana, en cambio, descubri\u00f3 a alguien que, a diferencia del heroicamente renunciante papa Benedicto XVI, ha demostrado en los hechos su disposici\u00f3n a asumir las reformas de fondo necesarias para liberar a la Iglesia de ataduras que poco tienen que ver con su misi\u00f3n evang\u00e9lica. La tarea prosigue sin pausa no obstante se haga sentir el peso de costumbres inveteradas, incluyendo algunas resistencias, que Francisco pacientemente va superando.<br \/>\nAnte el mundo, la Iglesia entera y la Curia, Francisco aprendi\u00f3 a ser Papa y ejerce su pontificado con tim\u00f3n firme y con una impresionante cuota de apoyo de la feligres\u00eda y de simpat\u00eda por parte de la opini\u00f3n p\u00fablica mundial.<br \/>\nAhora bien, en el gran contexto del mundo y de la Iglesia mundial, la Argentina y la Iglesia local ocupan s\u00f3lo uno de los lugares, un lugar entre otros \u2013de importancia, s\u00ed, pero relativa a sus virtudes y dificultades propias\u2013. La nuestra es ahora una Iglesia que debe compartir la atenci\u00f3n de Francisco con prioridades que superan en gravedad y urgencia las cuestiones que la Argentina y nuestra Iglesia le pueden llevar.<br \/>\nEl Papa tuvo que aprender y asumir un c\u00famulo impresionante de realidades nuevas en el mundo y en la Iglesia universal, que devoran su tiempo y sus esfuerzos. Consecuentemente, la atenci\u00f3n que le puede dedicar a la Argentina queda relativizada. Francisco naturalmente confiar\u00e1 en el conocimiento y las experiencias ya acumuladas a lo largo de su vida como pastor en su propio pa\u00eds.<br \/>\nSe plantea entonces una comprensible asimetr\u00eda entre el nivel de alta atenci\u00f3n, inter\u00e9s, exposici\u00f3n y difusi\u00f3n que la opini\u00f3n p\u00fablica argentina atribuye a cada gesto de Francisco vinculado con su pa\u00eds natal y su verdadera importancia intr\u00ednseca. De alguna manera, podr\u00eda decirse que, as\u00ed como el cardenal Bergoglio hizo una experiencia acelerada para convertirse en un Francisco de proyecci\u00f3n mundial, sigue siendo, esta vez desde Roma, para los argentinos, y tal vez para s\u00ed mismo, el padre Bergoglio que conocimos entre nosotros.<br \/>\nLos argentinos de distintas condiciones no dejamos de estar embelesados con lo que \u201cnuestro\u201d Papa hace en el mundo. Pero no pocas veces nos sentimos defraudados cuando sus gestos o sus palabras no coinciden con las expectativas que ilusoriamente nos hab\u00edamos forjado respecto de la agenda argentina.<br \/>\nNunca nos preocup\u00f3 demasiado saber con qu\u00e9 polacos se ve\u00eda Juan Pablo II o qu\u00e9 alemanes recib\u00eda Benedicto XVI, pero todos nos sentimos jueces autorizados para evaluar los pecados reales o presuntos de los argentinos que Francisco recibe. No faltan entre ellos quienes, por motivos y con estilos propios, buscan la fotograf\u00eda, el gesto o el mensaje que pudiera ser presentado como un aval papal. Todo ello a la luz de las condiciones, los problemas y las pol\u00e9micas que nuestro pa\u00eds arrastra desde mucho antes que Francisco fuera elegido.<br \/>\nEl a\u00f1o 2016 comenz\u00f3 aqu\u00ed con un marco pol\u00edtico muy diferente y renovadas esperanzas. Francisco no ignora todo esto, pero no quiere, no podr\u00eda ni deber\u00eda crear un papado a medida para los argentinos.<br \/>\nSimplemente se siente a s\u00ed mismo y sigue siendo para nosotros el Bergoglio que conocimos y que, ahora como Papa, procura seguir a su Maestro que recibe a todos, incluyendo a los que pocos quieren recibir, con los brazos bien abiertos, y nos ense\u00f1a y querr\u00eda que hici\u00e9ramos otro tanto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los primeros meses despu\u00e9s de su elecci\u00f3n, con la manifiesta y abrumadora respuesta favorable por parte de la opini\u00f3n p\u00fablica a los gestos y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[959],"tags":[80,538,14,1061],"class_list":["post-12253","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criterio-digital","tag-bergoglio","tag-francisco","tag-iglesia","tag-papado"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3bD","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12253"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12253\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12257,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12253\/revisions\/12257"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}