{"id":12269,"date":"2016-05-31T19:50:40","date_gmt":"2016-05-31T22:50:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12269"},"modified":"2016-05-31T19:51:15","modified_gmt":"2016-05-31T22:51:15","slug":"l-j-lebret-pionero-de-otro-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12269","title":{"rendered":"L. J. Lebret: pionero de otro desarrollo"},"content":{"rendered":"<p><em>Se cumplen 50 a\u00f1os del fallecimiento de Louis-Joseph Lebret (1897-1966), fundador de Econom\u00eda y Humanismo, corriente surgida en Francia a mediados del siglo XX que buscaba superar el economicismo imperante en la naciente teor\u00eda del desarrollo.<\/em><\/p>\n<p>Louis-Joseph Lebret era oriundo de Breta\u00f1a, cerca del puerto de Saint Malo. En su juventud hab\u00eda sido oficial de Marina. Curs\u00f3 ingenier\u00eda en la Escuela Naval de Brest y fue instructor en la Academia Navaly; entre otros destinos, se desempe\u00f1\u00f3 en el L\u00edbano. En 1923 ingres\u00f3 en la Orden de los Predicadores (dominicos).<br \/>\nImpuls\u00f3 la organizaci\u00f3n cooperativa y la sindicalizaci\u00f3n de pescadores en Breta\u00f1a, acerc\u00e1ndose paulatinamente a una concepci\u00f3n integral del desarrollo. En 1941 fund\u00f3 en Marsella el centro de investigaci\u00f3n y acci\u00f3n Econom\u00eda y Humanismo, realizando estudios de planeamiento urbano y habitacional, primero en Lyon, y luego en otras ciudades francesas. Estas actividades fueron continuadas en Par\u00eds por el Institut International de Recherche et de Formation en vue du D\u00e9veloppement Harmonis\u00e9 (IRFED). All\u00ed empezaron a brindarse cursos regulares basados en los m\u00e9todos y t\u00e9cnicas de investigaci\u00f3n sobre planificaci\u00f3n del desarrollo dise\u00f1adas por Lebret, ofrecidos a l\u00edderes pol\u00edticos y t\u00e9cnicos, especialmente provenientes de los llamados pa\u00edses subdesarrollados y pos-coloniales de Am\u00e9rica latina, \u00c1frica, Oriente Medio y Asia. Entre los argentinos que participaron se destacan Floreal Forni, Federico Lannes, Julio Neffa, Alberto Di\u00e9guez, Ang\u00e9lica Bonnahon, Ezequiel Ander-Egg y otros.<br \/>\nJunto con Henri Desroche, miembro tambi\u00e9n de Econom\u00eda y Humanismo, particip\u00f3 activamente en el intenso y desafiante di\u00e1logo cat\u00f3lico-marxista de esos a\u00f1os. Otro colaborador muy cercano fue el dominico Jacques Loew, destacado \u201ccura obrero\u201d en el puerto de Marsella.<br \/>\nAsimismo Lebret brind\u00f3 asesoramiento a diversos gobiernos, tanto en el plano de las formulaciones conceptuales como de la pr\u00e1ctica, logrando elaborar herramientas innovadoras para la investigaci\u00f3n y puesta en marcha de programas de desarrollo en Latinoam\u00e9rica, especialmente en Brasil, Per\u00fa, Chile y Colombia, en el L\u00edbano y Vietnam, y en varios pa\u00edses africanos.<br \/>\nSe integr\u00f3 en 1953 a un grupo de alto nivel dentro de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para establecer los \u201cNiveles de Desarrollo en el Mundo\u201d. Recorri\u00f3 varias veces Am\u00e9rica latina y bajo su impulso se cre\u00f3 la Sociedade para An\u00e1lises Gr\u00e1ficas e Mecanogr\u00e1ficas Aplicadas aos Complexos Sociais (SAGMACS) que funcion\u00f3 entre 1947 y 1964 en San Pablo. Tambi\u00e9n bajo su inspiraci\u00f3n se fund\u00f3 en Montevideo en 1957 el Centro Latinoamericano de Econom\u00eda Humana (CLAEH), hoy instituto universitario, desde donde surgi\u00f3 uno de los principales aportes sobre el desarrollo local y de pr\u00e1cticas de intervenci\u00f3n social para nuestra regi\u00f3n. Por esos a\u00f1os, en compa\u00f1\u00eda del m\u00e9dico brasile\u00f1o Josu\u00e9 de Castro, impuls\u00f3 una campa\u00f1a internacional para luchar contra el hambre y las desigualdades.<br \/>\nLebret estuvo en la Argentina al menos en dos oportunidades (1947 y 1965). Su influencia se institucionaliz\u00f3 s\u00f3lo fugazmente, aunque impact\u00f3 en un buen n\u00famero de intelectuales y profesionales entre los que sobresalen soci\u00f3logos, economistas y arquitectos como Luis Morea, Jorge Enrique Hardoy, Alberto Ricur, Ram\u00f3n Guti\u00e9rrez, Adolfo Buscaglia, Julio Neffa, Luis Roggi, Floreal Forni, Gonzalo C\u00e1rdenas, entre otros. Tambi\u00e9n algunos, como Atilio Bor\u00f3n y Ezequiel Ander-Egg, mencionan a Lebret en las trayectorias de sus biograf\u00edas intelectuales y laborales.<br \/>\nConstituido en 1963 el Centro Argentino de Econom\u00eda Humana (CAEH), con una existencia ef\u00edmera debido en gran parte a que varios de sus miembros, profesores de la Universidad de Buenos Aires, debieron emigrar o alejarse de la vida acad\u00e9mica a ra\u00edz de la intervenci\u00f3n de la UBA por Juan Carlos Ongan\u00eda en 1966. Por caso, Luis Morea, subdirector del Centro de Investigaciones de la Vivienda de la Facultad de Arquitectura (1964-66) en los temas de Condiciones de Habitabilidad de Vivienda. Morea, volcado tambi\u00e9n a una intensa vida pol\u00edtica, integraba el Equipo de Vivienda de la Democracia Cristiana y lider\u00f3 en su momento la oposici\u00f3n al Plan Bonet de la Revoluci\u00f3n Libertadora que pretend\u00eda demoler el barrio de San Telmo en Buenos Aires y erigir enormes monoblocks corbuserianos.<br \/>\nOtros integrantes del CAEH se centraron en el an\u00e1lisis de las condiciones de vida de los \u00abbarrios provisorios\u00bb de erradicaci\u00f3n de villas de emergencia que hab\u00eda realizado la Revoluci\u00f3n Libertadora entre 1956 y 1958. Forni y Neffa, junto con Gonzalo C\u00e1rdenas<br \/>\n\u2013referente luego de las llamadas C\u00e1tedras Nacionales en la UBA\u2013 brindar\u00e1n cursos de formaci\u00f3n en la CGT, y ser\u00e1n m\u00e1s tarde protagonistas en la fundaci\u00f3n del CEIL- CONICET (Centro de Investigaciones Laborales).<\/p>\n<p><strong>Del desarrollo integral al sustentable<\/strong><br \/>\nLebret fue pionero \u2013junto al economista Fran\u00e7ois Perroux, promotor de los polos de desarrollo\u2013 de un nuevo enfoque del planeamiento urbano y territorial, y elaboraron la visi\u00f3n fundacional de la Econom\u00eda Humana buscando \u00abel desarrollo de todo el hombre y de todos los hombres\u00bb. Este objetivo del desarrollo ser\u00e1 propuesto repetidamente por Lebret y asumido expresamente por Pablo VI en la enc\u00edclica Populorum Progressio (1967). En efecto, Pablo VI lo cita expresamente: \u201cEl desarrollo no se reduce al simple crecimiento econ\u00f3mico. Para ser aut\u00e9ntico debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre. Con gran exactitud ha subrayado un eminente experto: \u00abNosotros no aceptamos la separaci\u00f3n de la econom\u00eda de lo humano, el desarrollo de las civilizaciones en que est\u00e1 inscrito. Lo que cuenta para nosotros es el hombre, cada hombre, cada agrupaci\u00f3n de hombres, hasta la humanidad entera\u00bb\u201d (PP 14).<br \/>\nSe impone un \u201cdesarrollo integral\u201d y una econom\u00eda al servicio del hombre. Precisamente \u201cdesarrollo integral\u201d era el concepto sobre el cual se asentaba toda la obra de Lebret. Recientemente, esta perspectiva se ha visto confirmada con la llamada de Francisco al cuidado de la creaci\u00f3n mediante un desarrollo sustentable.<br \/>\nAdem\u00e1s hay que indicar que Lebret perteneci\u00f3 al grupo brillante de una generaci\u00f3n que renov\u00f3 la relaci\u00f3n Iglesia-mundo expresada en el Concilio Vaticano II, y, en ese sentido, hay que recordar que fue perito conciliar con especial participaci\u00f3n en la confecci\u00f3n de la constituci\u00f3n pastoral Gaudium et Spes. Las nuevas perspectivas teol\u00f3gicas que as\u00ed se abrieron generaron una revisi\u00f3n del catolicismo social o \u00abacci\u00f3n social cat\u00f3lica\u00bb. En este contexto, se insertar\u00eda el aporte de Lebret, que pretende, como ya dijimos, superar el exclusivismo econ\u00f3mico de las tesis desarrollistas, proponiendo el \u201cmodelo de desarrollo integral y armonizado\u201d. Tal vez su relativa muerte temprana le impidi\u00f3 advertir el fracaso de los programas desarrollistas y la comprensi\u00f3n del subdesarrollo en t\u00e9rminos de una conflictiva dependencia interna y externa. Estos aspectos ser\u00e1n explicitados por la conciencia eclesial en Medell\u00edn (1968) y poco despu\u00e9s por Gustavo Guti\u00e9rrez con su Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n (1971), imprimiendo un giro espectacular al debate teol\u00f3gico y al accionar de la Iglesia latinoamericana, con repercusiones hasta el d\u00eda de hoy en la Iglesia universal. Ahora bien, Lebret no alcanz\u00f3 a terciar en estos nuevos rumbos pero s\u00ed logr\u00f3 preparar el camino en forma precursora. Recordemos que estuvo muy cerca del di\u00e1logo entre marxistas y cristianos en Francia, y por eso muchos lo ubican como un precursor de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n.<br \/>\nRetomando su decisiva contribuci\u00f3n a la redacci\u00f3n de la enc\u00edclica Populorum Progressio, hay que destacar que con ella se abre un ciclo tem\u00e1tico sobre el desarrollo en el magisterio social de la Iglesia cuya \u00faltima actualizaci\u00f3n la encontramos en la enc\u00edclica Laudato si del papa Francisco.<br \/>\nEn efecto, Juan Pablo II, en la Sollicitudo Rei Socialis, al conmemorar en 1987 los veinte a\u00f1os de la Populorum Progressio, afirma el ensanchamiento del abismo y aceleraci\u00f3n de las diferencias Norte-Sur, y ya no s\u00f3lo la contraposici\u00f3n Este-Oeste. A su vez, Benedicto XVI public\u00f3 Caritas in Veritate (2009), a poco m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de Populorum Progressio, volviendo a hacer un nuevo balance de la concepci\u00f3n del desarrollo, pero ya sumidos en plena vigencia del proceso de globalizaci\u00f3n y en un mundo polic\u00e9ntrico. En ese cauce cincuentenario hay que ubicar la Laudato si de Francisco, que puede ser entendida como el discernimiento cristiano ante el \u201cdesarrollo sustentable\u201d y la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica.<br \/>\nLlama la atenci\u00f3n que en su carta Francisco menciona y rescata autores de gran peso teol\u00f3gico como Romano Guardini (1885-1968), tambi\u00e9n perteneciente a la pl\u00e9yade de excelentes te\u00f3logos que prepar\u00f3 y contribuy\u00f3 a la realizaci\u00f3n del Concilio, pero no lo haga con Lebret, que espec\u00edficamente, tambi\u00e9n en forma pionera \u2013interrog\u00e1ndose sobre \u201cel suicidio de Occidente\u201d \u2013 alertaba sobre los l\u00edmites del crecimiento economicista que nos conducir\u00eda a una situaci\u00f3n ecol\u00f3gica y social insostenible como la que hoy estamos constatando.3<br \/>\nA modo de conclusi\u00f3n, el pensamiento y la obra de Lebret pueden ser entendidos como un puente entre los \u00faltimos y mejores tramos del catolicismo social cl\u00e1sico, y el comienzo de una mirada m\u00e1s cr\u00edtica y estructural del desarrollo, en una perspectiva y abordaje interdisciplinar, que pueden inspirar una tarea todav\u00eda pendiente en nuestra regi\u00f3n.<br \/>\nAdem\u00e1s Lebret y sus seguidores fueron capaces de trascender el \u00e1mbito eclesial y proyectarse en la esfera p\u00fablica e internacional. Pese a cierto olvido y discontinuidad, a cuyas razones estamos abocados en una investigaci\u00f3n en curso, consideramos que hay un n\u00facleo de su pensamiento y de su pr\u00e1ctica que permanecen vigentes. La relectura de los postulados de Econom\u00eda y Humanismo y el acumulado de experiencia hasta el presente pueden inspirar un renovado modo de pensar y actuar, especialmente a profesionales y estudiosos de diversas disciplinas, en pro de un desarrollo integral, humano y sustentable, atentos al \u201ccuidado de la casa com\u00fan\u201d al que exhorta hoy el papa Francisco.<\/p>\n<p>E<em>l autor es Licenciado en Filosof\u00eda con Posgrado en Cooperaci\u00f3n y Desarrollo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>1.Posiblemente el estudio m\u00e1s completo sobre Lebret: Pelletier, Denis, Economie et Humanisme. De l\u00b4utopiecommunitaire al combatpour le tiers-monde,  Les\u00c9ditions du Cerf, Pais, 1996. Ver tambi\u00e9n bibliograf\u00eda completa de Lebret, y las publicaciones de Econom\u00eda y Humanismo en:   http:\/\/www.lebret-irfed.org<br \/>\n2.El texto citado por Pablo VI es: L. J. Lebret. O. P., Dynamiqueconcr\u00e8te du d\u00e9veloppement, Par\u00eds, Economie et Humanisme, Les EditionsOuvri\u00e8res, 1961, p\u00e1g. 28.<br \/>\n3 Lebret, L.-J. \u00bfSuicidio o supervivencia de occidente?, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao, 1968. Original franc\u00e9s, 1958.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se cumplen 50 a\u00f1os del fallecimiento de Louis-Joseph Lebret (1897-1966), fundador de Econom\u00eda y Humanismo, corriente surgida en Francia a mediados del siglo XX que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[972],"tags":[277,270,1554],"class_list":["post-12269","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","tag-desarrollo","tag-economia","tag-lebret"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3bT","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12269"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12271,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12269\/revisions\/12271"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}