{"id":12309,"date":"2016-06-02T20:45:23","date_gmt":"2016-06-02T23:45:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12309"},"modified":"2016-06-18T20:47:49","modified_gmt":"2016-06-18T23:47:49","slug":"adictos-a-la-infelicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12309","title":{"rendered":"Adictos a la infelicidad"},"content":{"rendered":"<p><em>Vivir anclados en el dolor y en el sufrimiento es una disfunci\u00f3n psicol\u00f3gica muy arraigada. El miedo y la culpa inconsciente \u2013fuente de la mayor desdicha\u2013 no constituyen nuestra esencia; son programas heredados de los que podemos liberarnos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cNada prueba mejor nuestra miseria que la importancia de la felicidad\u201d (Marguerite Yourcenar)<\/em><br \/>\nLos grandes escritores se detienen a observar y describir con lucidez aquello que la gran mayor\u00eda vive sin darse cuenta.<br \/>\nLa apariencia no es la esencia; y lo que percibimos, muchas veces, es apenas la superficie de la realidad.<br \/>\nLa felicidad que describe la gran Yourcenar refleja esa b\u00fasqueda compulsiva y fren\u00e9tica que, en tanto imperativo, genera falsa felicidad. Sin darnos cuenta y cada vez m\u00e1s en nuestra cultura actual, la felicidad suele ser, para muchos, un papel que representan mientras que detr\u00e1s de esa fachada feliz se oculta un enorme sufrimiento.<br \/>\nHay una infelicidad latente que opaca nuestro estado natural de bienestar y paz interior que son las fuentes reales de la verdadera felicidad.<br \/>\nVivimos constantemente preocupados, casi siempre agitados e inquietos por algo que sucedi\u00f3 o est\u00e1 por suceder; sumergidos en una incomodidad existencial cr\u00f3nica, nuestro estado mental es una prisi\u00f3n del pasado o una hu\u00edda temerosa hacia un futuro ilusorio. Y, curiosamente, cuando no sufren, muchos se sienten perdidos.<br \/>\nCuando nos sentimos perdidos o sin rumbo es que sencillamente nos hemos olvidado de ser quienes somos, de nuestro verdadero ser. La ilusi\u00f3n es creer que estamos separados de nuestra esencia profunda y vivimos exiliados de ese n\u00facleo \u00edntimo que es nuestro hogar.<br \/>\nUna paralizante sensaci\u00f3n de ajenidad existencial \u2013magistralmente descripta por J. Joyce, S. Beckett, F. Kafka, C. Lispector entre otros\u2013 va apoder\u00e1ndose de nuestras vidas y terminamos creyendo que es y ser\u00e1 nuestro destino com\u00fan sin siquiera cuestionarlo.<\/p>\n<p>LA TIRAN\u00cdA DE LOS \u201cDEBER\u00cdA\u201d<br \/>\nAunque no nos demos cuenta, gran parte de nuestra infelicidad anida en un sentimiento primordial muy arraigado en cada uno: el miedo. El miedo a disgustar a otros, a no ser lo suficientemente \u201cbuenos\u201d, \u201cno ser capaces de\u201d, el temor a fallar y, de una manera u otra, ahogamos nuestra alma con una perenne sensaci\u00f3n de que hay algo \u201cmalo\u201d en nosotros, algo que no es \u201ccorrecto\u201d o \u201csuficiente\u201d. Como todo aspecto humano, tiene su opuesto complementario: aquellos que viven un simulacro de superioridad y perfeccionismo, inflados por el orgullo, la soberbia y la arrogancia. Y, como suele suceder, \u201cel orgullo precede la ca\u00edda\u201d.<br \/>\nAmbos rasgos de personalidad son las dos caras del mismo conflicto de desvalorizaci\u00f3n y sentimientos de culpa.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo se puede respirar en medio de estas nubes t\u00f3xicas? Quedamos envueltos en las expectativas de nuestro entorno familiar y social, tratando de ser la persona que se espera que seamos para ganar imperiosamente la aprobaci\u00f3n de los dem\u00e1s, menos la nuestra. Estamos atrapados en la \u201ctiran\u00eda de los deber\u00eda\u201d hacer, perseguir, lograr tal o cual cosa para alcanzar esa aprobaci\u00f3n externa que nunca llega porque no es amor.<br \/>\nFabricamos y representamos personajes que act\u00faan guiones escritos por otros y de tanto escuchar esas voces externas nos vamos perdiendo en el camino. Hacer cosas s\u00f3lo por si acaso es hacerlas desde el miedo.<br \/>\n<em>\u201cTeatro significa vivir en serio aquello que los dem\u00e1s en la vida act\u00faan mal\u201d (Eduardo de Filippo).<\/em><br \/>\n\u00bfQu\u00e9 vida estamos viviendo? \u00bfLa nuestra o la que nos programaron en el pasado? \u00bfAlguna vez nos ense\u00f1aron que el tesoro est\u00e1 en nuestro interior y debemos cuidarlo con respeto y amabilidad?<\/p>\n<p>UN FALSO SENTIDO DE IDENTIDAD<br \/>\nDesear la felicidad es la base de todas las emociones humanas. Nadie elige el dolor, la disfunci\u00f3n, el conflicto y la locura, al menos conscientemente. \u00bfPor qu\u00e9 la inmensa mayor\u00eda de los seres humanos transita gran parte de su vida sin descubrir lo que verdaderamente los hace plenos y dichosos?<br \/>\nLo que pensamos y sentimos acerca de nosotros mismos constituye el eje m\u00e1s importante que da forma y condiciona nuestra vida. La persona que se ve a s\u00ed misma como alguien vac\u00edo y sin valor, despose\u00eddo e incapaz de amar, vive en un estado de gran vulnerabilidad y desamor. Lo que creemos ser es lo que nos hicieron creer que somos.<br \/>\nCuando derivamos nuestra identidad, nuestro sentido de lo que somos de cosas externas \u2013posesiones, status social, relaciones, ideolog\u00edas de toda \u00edndole\u2013 nos vamos formando con una percepci\u00f3n distorsionada de nosotros mismos y de los dem\u00e1s: nos sentimos peque\u00f1os e insignificantes y buscamos afanosamente fuera de nosotros cualquier cosa para amplificar nuestra devaluada y falsa sensaci\u00f3n de ser.<br \/>\n\u201cTengo, luego existo\u201d; \u201cHago, luego existo\u201d. Y nos hemos olvidado sencillamente de ser. El miedo, la codicia, el ansia de poder son la consecuencia de esta disfunci\u00f3n.<br \/>\nNo se nos ense\u00f1\u00f3 a honrar y a disfrutar de la grandeza de nuestro ser \u00edntimo, a descubrir esa sensaci\u00f3n de belleza y de ser valioso que trasciende las apariencias. A anclarnos en esa presencia inmutable interior que nos habita silenciosamente; nuestro verdadero ser.<\/p>\n<p>ADICCIONES<br \/>\n<em>\u201cToda adicci\u00f3n comienza con dolor y termina con dolor\u201d (Eckhart Tolle).<\/em><br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es la naturaleza de una conducta humana tan problem\u00e1tica como la adicci\u00f3n?<br \/>\nQuienes est\u00e1n extremadamente infelices consigo mismos pueden herir y causar dolor tanto a s\u00ed mismos como a otros. Nos volcamos a la destrucci\u00f3n s\u00f3lo cuando hemos perdido nuestro camino y nos alejamos de la verdad de qui\u00e9nes realmente somos. A muchas personas la muerte les llega como un suicidio pasivo debido a la culpa inconsciente y al auto-odio, que se manifiestan a trav\u00e9s de infinidad de accidentes, conductas autodestructivas y vidas al l\u00edmite.<br \/>\nDesear mantiene vivo nuestro psiquismo; el deseo en s\u00ed mismo no es adictivo, de hecho, podemos disfrutar de un universo de placeres que nos nutren y nos alientan a seguir creciendo.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1ndo algo que deseamos se convierte en una adicci\u00f3n? Cuando quedamos atrapados en aquello que deseamos y ya no elegimos; actuamos compulsivamente. Nuestra sociedad, tal como est\u00e1 estructurada, es altamente adictiva: una sociedad miope y esquizofr\u00e9nica que condena y juzga ciertas adicciones pero que, a su vez, produce estrategias que propagan y programan una vida de infelicidad. La realidad social y pol\u00edtica que hemos creado refleja nuestro estado de inconsciencia colectivo.<br \/>\nToda b\u00fasqueda compulsiva es un estado de inconsciencia y un escape; \u00bfy de qu\u00e9 escapamos? Del enorme sufrimiento que albergamos en nuestro interior y de un sentimiento de carencia e insuficiencia profundamente arraigados. Una persona que est\u00e1 a gusto con la vida y consigo misma, deja de buscar ciegamente; comparte, nutre y sustenta la propia vida y la de los otros.<br \/>\nLa adicci\u00f3n a la infelicidad tiene muchos nombres: poder, dinero, trabajo, \u00e9xito, fama, sexo, juego, comida, relaciones adictivas, fanatismos pol\u00edticos, religiosos, sociales.<br \/>\nTodos los juicios negativos, odio, celos, miedo, venganza\u2026 vienen de personas que no han descubierto su verdadera grandeza. El ego\u00edsmo es el resultado de la falta de amor a s\u00ed mismo \u2013el narcisismo o egocentrismo es una fallida compensaci\u00f3n\u2013. Una persona con una autoestima s\u00f3lida y genuina no necesita odiar.<br \/>\n\u201cS\u00f3lo cuando llenamos nuestra copa con aprecio por nosotros mismos, tendremos algo que dar\u201d (David Hawkins).<\/p>\n<p>El CAMINO DE REGRESO<br \/>\n\u00bfExiste posibilidad alguna de encontrar un estado interior de paz y alegr\u00eda perdurable? \u00bfAlguien alguna vez nos dijo que tenemos la libertad de elegir lo que pasa en nuestra interioridad y que no estamos condenados a ejecutar programas que ni siquiera hemos elegido?<br \/>\nTodo lo que aparentemente sucede afuera, ocurre para expandirnos y llevarnos de regreso a quienes somos. Atraemos y manifestamos lo que corresponde con nuestro estado interior. Si predomina la tristeza vemos un mundo opaco y desesperanzado, si vivimos atrapados por el miedo s\u00f3lo veremos un mundo amenazante, si nos carcomen la ira y el enojo veremos enemigos a los que hay que atacar o exterminar. Si me siento apto y confiado ver\u00e9 un mundo lleno de oportunidades; si acepto y amo mi propia humanidad, aceptar\u00e9 y amar\u00e9 la de los otros.<br \/>\nAbandonar la queja, dejar ir la tristeza, el resentimiento y la autocondena es empezar a transformarnos; dejar de identificarnos con aquello que no somos y volver al lugar del que nunca nos tendr\u00edamos que haber ido.<br \/>\nAmar a nuestro ser viene primero y amar a los dem\u00e1s es el resultado inevitable. Nuestra \u00fanica obligaci\u00f3n es ser fieles a nosotros mismos, entrando en nuestro coraz\u00f3n, siguiendo nuestro saber interior y haciendo aquello que nos da alegr\u00eda.<br \/>\nNuestro hogar real est\u00e1 en el interior de cada uno y nos sigue adonde quiera que vayamos. Si no soy fiel a mi mismo entonces los otros a mi alrededor tampoco podr\u00e1n ser fieles a ellos mismos. Todos estamos conectados y afectamos la vida de los otros simplemente eligiendo ser \u2013o no\u2013 nuestro verdadero ser.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivir anclados en el dolor y en el sufrimiento es una disfunci\u00f3n psicol\u00f3gica muy arraigada. 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