{"id":12353,"date":"2016-06-19T17:57:13","date_gmt":"2016-06-19T20:57:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12353"},"modified":"2016-06-19T17:58:19","modified_gmt":"2016-06-19T20:58:19","slug":"unos-dias-en-montevideo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12353","title":{"rendered":"Unos d\u00edas en Montevideo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/montevideo1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-12356\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/montevideo1.jpg\" alt=\"montevideo\" width=\"464\" height=\"255\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/montevideo1.jpg 1000w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/montevideo1-300x165.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 464px) 100vw, 464px\" \/><\/a>En su \u00faltimo libro, titulado <em>Retratos desde la memoria<\/em>, Julio Mar\u00eda Sanguinetti, ex presidente de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay, escribe: \u201cPara un uruguayo, la Argentina es algo extra\u00f1\u00edsimo que se lleva adentro; es la familia, aunque su parte siempre conflictiva; es la admiraci\u00f3n a Buenos Aires trenzada con el recelo a su poder\u00edo, a su influencia, hasta el contagio de sus gustos; es un encaje sutil de sentimientos muchas veces contradictorios, pero siempre poderosos\u201d. Por su parte, muchos a\u00f1os antes Jorge Luis Borges anotaba, en uno de sus primeros libros de poemas (1925), una semblanza dedicada a la capital uruguaya. Dec\u00eda: \u201cEres el Buenos Aires que tuvimos, el que en los a\u00f1os se alej\u00f3 quietamente\u201d. Y remataba: \u201cCiudad que se oye como un verso\u201d. Montevideo es una frase de composici\u00f3n descriptiva, casi un verso para el poeta.<\/p>\n<p>La ciudad, por la que a veces pasamos los argentinos muy apresuradamente, sabe despertar siempre una elegante evocaci\u00f3n de sosiego y de nostalgias. Transcurrir all\u00ed unos d\u00edas y caminar hasta el casco antiguo cruzando la Puerta de la Ciudadela, asomarse a los restaurantes del puerto o detenerse en alg\u00fan local de caf\u00e9, pasear por la rambla de Pocitos, por el Parque Rod\u00f3, contemplar muchos de sus edificios, sus museos, sus librer\u00edas, la feria de Trist\u00e1n Narvaja los domingos&#8230; es una fiesta, una fiesta discreta y mesurada como gusta a los orientales.<\/p>\n<p>Hace a\u00f1os, cuando en Buenos Aires tom\u00e1bamos m\u00e1s caf\u00e9 que mate, siempre nos impresionaba ver al uruguayo con su termo por la calle, en los parques, en las oficinas y locales comerciales de Montevideo. Matear era casi un sin\u00f3nimo de la otra orilla, como los largos y populares carnavales con sus murgas, desfiles y candombes.<\/p>\n<p>Uruguay es un pa\u00eds de marcado sentido c\u00edvico, casi indiferente a los liderazgos y personalismos tan propios de Am\u00e9rica latina. Por ejemplo, los presidentes (como sucede tambi\u00e9n en Chile) no ocupan una residencia especial durante el mandato, sino que siguen viviendo en sus domicilios particulares. Que el primer mandatario en ejercicio convoque y consulte a los ex presidentes es algo normal. Los mitos que descuellan tienen que ver, en todo caso, con figuras como la de Artigas o Gardel&#8230; casi leyendas. Los a\u00f1os crueles del terrorismo y de la represi\u00f3n militar son considerados, desde encontradas ideolog\u00edas, de manera muy diferente a como solemos hacerlo los argentinos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la consultora internacional Mercer, Montevideo es la ciudad de mejor calidad de vida en Latinoam\u00e9rica. M\u00e1s atr\u00e1s aparecen Buenos Aires y Santiago de Chile. La contaminaci\u00f3n es un importante problema trasandino. En la Argentina, se\u00f1ala el informe, pesaron en los \u00faltimos a\u00f1os las manifestaciones, la agitaci\u00f3n pol\u00edtica y la inestabilidad econ\u00f3mica. As\u00ed como en R\u00edo de Janeiro o en San Pablo, la grave inseguridad es un factor determinante.<\/p>\n<p>Dos visitas guiadas que vale la pena realizar: al Teatro Sol\u00eds y al Palacio Salvo. Este \u00faltimo, hermano de nuestro Barolo, con detalles de arquitectura mas\u00f3nica. Algunas librer\u00edas son maravillosas: la antigua y se\u00f1orial Linardi y Risso, a pocos pasos de la Plaza Matriz y al lado del Museo Figari; la peque\u00f1a La Lupa, cercana al Teatro; o la completa y deslumbrante Puro Verso, en sus dos sedes, entre muchas otras ofertas de libros. El encuentro fortuito con Jos\u00e9 Miguel Onaindia, hoy residente all\u00ed, nos permiti\u00f3 conocer la obra de algunos escritores actuales y descubrir a un cl\u00e1sico aqu\u00ed casi desconocido como Juan Jos\u00e9 Morosoli. Felizmente, el a\u00f1o pasado la editorial Mardulce public\u00f3 en Buenos Aires <em>El campo<\/em>: p\u00e1ginas de extrema sobriedad y conmovedora belleza.<\/p>\n<p>La pintura es festejada en museos y galer\u00edas: el Torres Garc\u00eda o el Juan Manuel Blanes, en el barrio Prado, con notables obras de Blanes y Figari. La colecci\u00f3n del Museo de Bellas Artes incluye obras de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jos%C3%A9_Cuneo_Perinetti\">Jos\u00e9 Cuneo<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Rafael_Barradas\">Rafael Barradas<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Alfredo_De_Simone\">Alfredo De Simone<\/a>, entre otros importantes artistas uruguayos, as\u00ed como pinturas europeas de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Gustave_Courbet\">Gustave Courbet<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Maurice_de_Vlaminck\">Maurice de Vlaminck<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Maurice_Utrillo\">Utrillo<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Raoul_Dufy\">Dufy<\/a>, entre otros.<\/p>\n<p>Un Museo menos visitado pero encantador es el de Artes Decorativas en el palacio Taranco, mansi\u00f3n hist\u00f3rica, frente a la hermosa y afrancesada Plaza Zavala. En esa residencia tuvo lugar la firma del\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mediaci%C3%B3n_papal_en_el_conflicto_del_Beagle#El_Acta_de_Montevideo\">Acta de Montevideo<\/a>\u00a0en\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1979\">1979<\/a>, con la cual se logr\u00f3 la mediaci\u00f3n\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Santa_Sede\">papal<\/a>\u00a0que solucion\u00f3 el\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Conflicto_del_Beagle\">diferendo fronterizo<\/a>\u00a0entre la\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Argentina\">Argentina<\/a>\u00a0y <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Chile\">Chile<\/a>\u00a0por el\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Canal_de_Beagle\">Canal de Beagle<\/a>. All\u00ed se ofreci\u00f3 para acompa\u00f1arnos a visitar la casa su director, Fernando Loustaunau, hombre erudito y amable. La casa mantiene las caracter\u00edsticas de la residencia de los Ortiz de Taranco: pisos de roble estilo Versailles y m\u00e1rmoles de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/G%C3%A9nova\">G\u00e9nova<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Boiserie\">boiseries<\/a>\u00a0y <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Gobelino\">gobelinos<\/a>\u00a0de Aubusson realizados especialmente para el lugar; relojes, espejos, pianos, cristales de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Baccarat_(empresa)\">Baccarat<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Porcelana_de_S%C3%A8vres\">porcelana de S\u00e8vres<\/a>, bronces y adornos europeos de mediados del siglo XIX y comienzos del siglo XX, y numerosas obras de arte, como tapices y esculturas. La colecci\u00f3n incluye pinturas de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Joaqu%C3%ADn_Sorolla\">Sorolla<\/a>, y otras atribuidas a Ribera, Ghirlandaio y Vel\u00e1zquez.<\/p>\n<p>Una verdadera joya es el nuevo Museo dedicado a Jos\u00e9 Gurvich (1027-1974), ese gran pl\u00e1stico uruguayo de ascendencia lituana y jud\u00eda, una de las figuras centrales de movimiento Constructivo. El acervo del museo est\u00e1 integrado por libros, cat\u00e1logos y l\u00e1minas que la familia del artista don\u00f3 a la fundaci\u00f3n, as\u00ed como el usufructo de una colecci\u00f3n permanente de \u00f3leos, dibujos, acuarelas, murales y esculturas. En sus diferentes pisos se palpa el \u201cclima\u201d de este artista singular.<\/p>\n<p>Como observan con proverbial capacidad cr\u00edtica y cierto suave pesimismo los montevideanos, siempre queda mucho por hacer en la ciudad: recuperar fachadas y edificios, poner en valor obras, reciclar estructuras. Es una pena, por ejemplo, el abandono en que se encuentra la casa de la escritora Susana Soca, en pleno centro de la ciudad, donde s\u00f3lo la recuerda una deslucida placa.<\/p>\n<p>Una acotaci\u00f3n final: en el libro de Sanguinetti que se cita al comienzo de estas l\u00edneas, el ex presidente uruguayo refiere memorias de personajes ilustres por \u00e9l conocidos o que le interesaron mucho a lo largo de su vida. Se refiere a la pol\u00edtica en China, en Francia, en los Estados Unidos, en la Argentina. Recuerda al notable escritor uruguayo Juan Carlos Onetti, al general L\u00edber Seregni, fundador del Frente Amplio, al presidente franc\u00e9s Francois Mitterrand, al pol\u00edtico italiano Giulio Andreotti, a los escritores del boom latinoamericano Carlos Fuentes, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y Octavio Paz, al papa Juan Pablo II, al pensador franc\u00e9s Raymond Aron, al presidente Ra\u00fal Alfons\u00edn, al compatriota Wilson Ferreira Aldunate, a la actriz China Zorrilla, a la ministra de Educaci\u00f3n y Cultura Adela Reta. Adem\u00e1s Sanguinetti es un gran conocedor de arte, sobre el que ha escrito vol\u00famenes y dictado innumerables conferencias. No nos ser\u00eda f\u00e1cil encontrar figuras pol\u00edticas de esa erudici\u00f3n en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/montevideo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-12354\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/montevideo.jpg\" alt=\"montevideo\" width=\"367\" height=\"202\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/montevideo.jpg 1000w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/montevideo-300x165.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 367px) 100vw, 367px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su \u00faltimo libro, titulado Retratos desde la memoria, Julio Mar\u00eda Sanguinetti, ex presidente de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay, escribe: \u201cPara un uruguayo, la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971,5],"tags":[1609,1606,1527,758,1608,1607,1605],"class_list":["post-12353","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","category-sociedad","tag-figari","tag-montevideo","tag-morosoli","tag-sociedad","tag-teatro-solis","tag-tristan-narvaja","tag-uruguay"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3df","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12353"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12353\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12357,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12353\/revisions\/12357"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}