{"id":12389,"date":"2016-06-30T18:24:08","date_gmt":"2016-06-30T21:24:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12389"},"modified":"2016-06-30T18:24:08","modified_gmt":"2016-06-30T21:24:08","slug":"los-obispos-y-el-bicentenario-la-trampa-de-la-identidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12389","title":{"rendered":"Los obispos y el bicentenario: la trampa de la identidad"},"content":{"rendered":"<p>Tras la celebraci\u00f3n de su 111\u00ba Asamblea Plenaria, del 11 al 15 de abril de 2016, los obispos argentinos han dado a conocer el documento elaborado con motivo del Bicentenario de la Declaraci\u00f3n de la Independencia, bajo el t\u00edtulo: \u201cBicentenario. Tiempo para el encuentro fraterno de los argentinos\u201d. Este texto es la culminaci\u00f3n de un sexenio dedicado a la conmemoraci\u00f3n del proceso de la independencia argentina que comenz\u00f3 en 1810, tal como fuera anunciado por el mensaje del 2008, \u201cHacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad\u201d. Esta conmemoraci\u00f3n coincidi\u00f3 tambi\u00e9n con el Congreso Eucar\u00edstico Nacional, que deb\u00eda realizarse en el 2014, pero que los obispos decidieron postergar para celebrarlo en Tucum\u00e1n del 16 al 19 de junio de este a\u00f1o, a fin de convertirlo en la conmemoraci\u00f3n del Bicentenario de la comunidad cat\u00f3lica.<br \/>\nEl objetivo de la reflexi\u00f3n es \u201cestimular el di\u00e1logo desde un hecho hist\u00f3rico que nos dio origen como Naci\u00f3n y que, a su vez, nos interpela a pensar juntos qu\u00e9 pa\u00eds queremos ser\u201d.1 Repasando ese hecho, los obispos proponen \u201crecrear el esp\u00edritu de la Asamblea de Tucum\u00e1n de 2016 que \u201cinspir\u00f3 a los legisladores la virtud de abrir el futuro para una Argentina fraterna y solidaria, pacificada y reconciliada, condiciones capaces de crear una Naci\u00f3n para todos\u201d.2<br \/>\nLa met\u00e1fora que da estructura a todo el documento, inspirada en la humilde y acogedora Casa de Tucum\u00e1n, es la patria como la \u201ccasa com\u00fan\u201d, una imagen en la que el documento ve condensadas todas las aspiraciones del pueblo argentino de cara al futuro. A partir de esta idea, la reflexi\u00f3n se organiza en cinco cap\u00edtulos: \u201cUna justa y esperada reparaci\u00f3n de la memoria\u201d (cap\u00edtulo 1); \u201cOrganizar la casa com\u00fan\u201d (cap\u00edtulo 2), \u201cAlgunos males de la casa com\u00fan\u201d (cap\u00edtulo 3), \u201cIndependencia y educaci\u00f3n\u201d (cap\u00edtulo 4) y \u201cCasas de encuentro\u201d (cap\u00edtulo 5).<br \/>\nEl primer cap\u00edtulo es un relato de tono exaltado sobre los acontecimientos que rodearon la Declaraci\u00f3n de la Independencia, elogiando la valent\u00eda y determinaci\u00f3n de quienes tomaron parte en ella: \u201cQueremos volver con gratitud a la fuente de la reserva moral, \u00e9tica y religiosa, que anim\u00f3 a quienes declararon la Independencia y nos legaron una clara identidad cultural\u201d (14), raz\u00f3n por la cual aquella Declaraci\u00f3n debe considerarse \u201cel Acta fundante de nuestra argentinidad\u201d. En el coraz\u00f3n de esta identidad se encuentra sobre todo \u201cel ideal de vivir la Argentina como una gran familia, donde la fraternidad, la solidaridad y el bien com\u00fan incluyan a todos los que peregrinamos en su historia\u201d, objetivo que lamentablemente est\u00e1 todav\u00eda lejos de ser alcanzado (12).<br \/>\nOtros aspectos del relato hist\u00f3rico son m\u00e1s dif\u00edciles de interpretar, como la enigm\u00e1tica afirmaci\u00f3n de que, al coincidir los representantes al Congreso \u201cen principios \u00e9ticos inspirados en el humanismo cristiano\u201d, \u201cno es de extra\u00f1ar\u201d que no se guiaran en el inicio por \u201cideas liberales y republicanas\u201d, sino que se inclinaran por una monarqu\u00eda atemperada, de linaje incaico. Tampoco es clara la raz\u00f3n de la referencia al problema generado para la Iglesia por las vacancias episcopales al cesar las relaciones con la Santa Sede, trat\u00e1ndose de un documento dirigido a todos los argentinos.<br \/>\nEn el cap\u00edtulo segundo el texto aborda el aspecto pol\u00edtico. Reafirma su compromiso con la democracia, a la cual se considera el sistema pol\u00edtico m\u00e1s coherente con la dignidad de la persona humana (16), pero advirtiendo que \u00e9sta, para ser efectiva y real, debe darse no s\u00f3lo a nivel pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n a nivel social y econ\u00f3mico (15). Al mismo tiempo, se sostiene, de modo menos claro, que la democracia \u201cdebe fundarse en el ser del pueblo\u201d. Esto \u00faltimo permitir\u00eda entender la actual \u201ccrisis de representatividad\u201d (de los pol\u00edticos, no de las autoridades religiosas), producto de una p\u00e9rdida de contacto con el sentir del pueblo, o del intento de importar \u201cuna racionalidad ajena a la gente\u201d (20).<br \/>\nEl pueblo, recuerdan los obispos a continuaci\u00f3n, no es una multitud indiferenciada, sino que es \u201cser parte de una cultura com\u00fan\u201d, \u201ces compartir valores y proyectos que conforman un ideal de vida y convivencia\u201d (23). En el pueblo, \u201ccada uno se vuelve importante\u201d aunque, como dice Francisco, el \u201ctodo es mayor que la parte\u201d (aqu\u00ed la \u201cparte\u201d parece ser cada persona), de modo que una persona conserva su peculiaridad s\u00f3lo cuando integra cordialmente una comunidad (24). A su vez, la cultura com\u00fan del pueblo no es otra que \u201cla cultura popular\u201d, la cultura de los pobres con sus proyectos y potencialidades, en la cual deben integrarse todos, y que es la \u00fanica capaz de preservar al pueblo de toda manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica (25).<br \/>\nEste concepto de pueblo ilumina la idea de una democracia \u201cde inclusi\u00f3n e integraci\u00f3n\u201d que procure trabajo, tierra y techo para todos, lo cual requiere del esfuerzo de toda la sociedad, en particular, las formas asociativas que surgen del mismo pueblo, el voluntariado, y el apoyo del Estado con sus subsidios. Este objetivo es puesto en peligro si prevalece \u201cun protagonismo economicista devastador, que impone sin ninguna \u00e9tica su dominio absoluto\u201d (30), \u201clo financiero\u201d puesto en contra de la econom\u00eda real, la \u201ctecnologizaci\u00f3n\u201d puesta en contra del trabajo, y una actividad empresarial que no est\u00e1 al servicio del trabajo, los derechos sociales y el medioambiente.<br \/>\nEl bien com\u00fan es un deber de todos los miembros de la sociedad (36), pero compete en primer lugar al Estado, porque s\u00f3lo \u00e9ste, a trav\u00e9s de un orden pol\u00edtico y jur\u00eddico s\u00f3lido, y la prestaci\u00f3n de los servicios esenciales, puede crear las condiciones para que las personas y asociaciones de la sociedad civil puedan procurar por s\u00ed mismas su pleno desarrollo (39).<br \/>\nSobre el tema de la familia, por un lado se describe un cuadro muy dram\u00e1tico, marcado por divisiones, desintegraci\u00f3n, adicciones, intolerancia, agresi\u00f3n, producto de una cultura individualista, aunque por otro lado se constata que \u201cnumerosas familias pobres llevan una vida digna confiando en Dios y en la Virgen, tal como lo comprobamos a menudo en nuestros barrios perif\u00e9ricos y comunidades rurales\u201d (44). Al parecer lo que salva a estas \u00faltimas, y de lo que carecen las primeras, es el enraizamiento en la cultura popular y cat\u00f3lica.<br \/>\nTras reafirmar la doctrina tradicional de la centralidad de la familia en la sociedad, se pasa sin soluci\u00f3n de continuidad a hablar de la \u201cfamilia argentina\u201d, que seg\u00fan entienden los obispos, \u201cagradece la providencial Declaraci\u00f3n de la Independencia de 1816\u201d, y aspira hacia un futuro \u201clibre e independiente de cualquier esclavitud\u201d (46).<br \/>\nEn el cap\u00edtulo III se refieren \u201clos males de la casa com\u00fan\u201d. El principal, se afirma, es el desencuentro. Pero no se detiene a desarrollar esta afirmaci\u00f3n, sino que pasa inmediatamente a otros males. La corrupci\u00f3n es vista como un mal que afecta a toda la sociedad, pero no se alude a ning\u00fan v\u00ednculo especial con el poder pol\u00edtico. Dedica largos p\u00e1rrafos al narcotr\u00e1fico, pero no acompa\u00f1a su exhortaci\u00f3n dirigida a los poderes del Estado con ninguna estrategia concreta, por considerarlo fuera de su competencia. Tampoco se avanzan propuestas en relaci\u00f3n con la ecolog\u00eda, salvo el llamado a nuevos estilos de vida, inspirados en valores que orienten el consumo y la inversi\u00f3n (62).<br \/>\nEl cap\u00edtulo IV enfatiza el rol de la educaci\u00f3n como camino de una aut\u00e9ntica independencia, la cual no depende s\u00f3lo de presupuestos materiales, sino de la formaci\u00f3n en valores y virtudes c\u00edvicas (63), que incluyen la vinculaci\u00f3n con la trascendencia, la cultura del trabajo, la prudencia, la justicia, la solidaridad, el coraje, la sobriedad. Algunos n\u00fameros se refieren espec\u00edficamente a la propuesta educativa cristiana, que como formadora de testigos vivos, es el m\u00e1s genuino aporte que los cat\u00f3licos podemos dar a una sociedad nueva y a una patria verdaderamente libre (77).<br \/>\nEl \u00faltimo cap\u00edtulo, dedicado al encuentro de los argentinos, se titula \u201cCasas del encuentro\u201d, en plural. Aqu\u00ed se pasa de la \u201ccasa com\u00fan\u201d, que es hasta aqu\u00ed la Argentina, a las \u201ccasas\u201d que son \u201clos grandes Santuarios Marianos de todo el territorio nacional\u201d. Es en ellos donde \u201cel pueblo renueva su identidad con la Iglesia cat\u00f3lica\u201d (83), afirmaci\u00f3n que equipara pueblo argentino y pueblo cat\u00f3lico.<br \/>\nEl documento puede considerarse como un buen testimonio de la persistencia de los obispos argentinos en lo que se podr\u00eda llamar \u201cla trampa identitaria\u201d, es decir, la b\u00fasqueda permanente de una pretendida identidad abarcadora de toda la naci\u00f3n, que tendr\u00eda car\u00e1cter normativo, y que estar\u00eda ya dada en determinados acontecimientos del pasado. Ello impulsa a una constante reinterpretaci\u00f3n y sobreinterpretaci\u00f3n de la historia, en funci\u00f3n de las prioridades de cada tiempo. Pero sobre todo, impide reconocer la complejidad de toda sociedad moderna, incluida la nuestra.<br \/>\nEn este texto la tendencia a una visi\u00f3n unanimista de la naci\u00f3n es inocultable. Por empezar, \u00bfa qui\u00e9n se dirige? \u00bfA todos los argentinos o a los cat\u00f3licos argentinos? La met\u00e1fora de la \u201ccasa com\u00fan\u201d hace el recorrido desde la Casa de Tucum\u00e1n, a la Naci\u00f3n Argentina, hasta convertirse en el Santuario de Luj\u00e1n. Lo mismo cabe decir del t\u00e9rmino \u201cpueblo\u201d, que sin otro aditamento significa, seg\u00fan los casos, pueblo argentino, pueblo pobre, pueblo cat\u00f3lico (y en el fondo, un mismo e id\u00e9ntico sujeto). Se pasa de la familia a la \u201cfamilia argentina\u201d sin transici\u00f3n alguna. La naci\u00f3n es una cultura \u00fanica, que es la cultura popular, que es a su vez la cultura de los pobres (y cat\u00f3licos). El intento de reconciliar luego la adhesi\u00f3n a la democracia republicana, que por definici\u00f3n es pluralista, con esta visi\u00f3n hol\u00edstica de la sociedad, es una empresa fracasada de antemano, como tambi\u00e9n lo es hablar en semejante marco de referencia de ciudadan\u00eda y de educaci\u00f3n en libertad.<br \/>\nEl pa\u00eds que imaginan los obispos no es un pa\u00eds que se proyecta en el mundo, sino uno que se repliega sobre s\u00ed mismo, a la defensiva, y que puede darse ese lujo ante todo porque no necesita del mundo, ni siquiera para afrontar el desaf\u00edo de producir riqueza: le basta distribuir \u201cmejor\u201d la que hay para lograr la inclusi\u00f3n de todos. Se espera tierra, trabajo y techo para todos de alg\u00fan esquema de \u201cjusta distribuci\u00f3n\u201d, y siempre a cargo del Estado (\u00bfqui\u00e9n m\u00e1s podr\u00eda hacerlo?). Las finanzas, la tecnolog\u00eda, la empresa, necesarios para crear fuentes de trabajo aut\u00e9ntico, aumentar su productividad, generar bienes y servicios cada vez en mayor abundancia y al alcance de todos, son sistem\u00e1ticamente abordados por el lado negativo de sus peligros y sus riesgos.<br \/>\nTodo parece depender de la generosidad personal de los argentinos. Basta con que todos asuman el bien com\u00fan \u201ccomo intenci\u00f3n primera de su obrar\u201d (36). Pero esta exigencia es ajena incluso a la Doctrina Social de la Iglesia, porque subsume completamente los intereses personales en los del todo social. En realidad, s\u00f3lo excepcionalmente las personas tienen el deber de obrar ante todo por el bien com\u00fan. Generalmente ellas procuran su bien particular, el de su familia, el de cierto grupo social que integran, pero en la medida en que lo hacen dentro de las leyes y respetando los derechos de los dem\u00e1s contribuyen al bien com\u00fan. El bien com\u00fan es el resultado de una cooperaci\u00f3n social esencialmente espont\u00e1nea, aunque dentro de un adecuado orden jur\u00eddico y pol\u00edtico.<br \/>\nPor supuesto que no se puede menos que coincidir en todos los objetivos propuestos, en particular, el de la inclusi\u00f3n social, a trav\u00e9s de ciertas condiciones materiales, la educaci\u00f3n y el trabajo. Pero para un pa\u00eds que ha vivido d\u00e9cadas de virtual encierro, consumi\u00e9ndose en sus propios conflictos internos, el mensaje de los obispos, con su fijaci\u00f3n identitaria, es decepcionante. Si todav\u00eda tiene alg\u00fan sentido buscar una \u201cidentidad\u201d hay que hacerlo sobre todo en direcci\u00f3n del futuro, en un pa\u00eds abierto al mundo, a sus desaf\u00edos y a sus oportunidades. Un pa\u00eds ensimismado, obsesionado por preservar la (elusiva) \u201ccultura popular\u201d y tan mediocre en sus aspiraciones como el que propone este documento, nunca lograr\u00e1 ser un pa\u00eds inclusivo. Vivir encadenados a la nostalgia es lo contrario de ser independientes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la celebraci\u00f3n de su 111\u00ba Asamblea Plenaria, del 11 al 15 de abril de 2016, los obispos argentinos han dado a conocer el documento&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,5],"tags":[22,707,126,14,758],"class_list":["post-12389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-sociedad","tag-bicentenario","tag-documento","tag-familia","tag-iglesia","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3dP","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12389"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12389\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12390,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12389\/revisions\/12390"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}