{"id":12457,"date":"2016-07-01T17:29:57","date_gmt":"2016-07-01T20:29:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12457"},"modified":"2016-07-04T17:35:39","modified_gmt":"2016-07-04T20:35:39","slug":"tender-lazos-por-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12457","title":{"rendered":"Tender lazos por el mundo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/padilla.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-12458\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/padilla.jpg\" alt=\"padilla\" width=\"175\" height=\"242\" \/><\/a><em>Un profesor suelto en \u00c1frica<\/em><br \/>\nde Santiago Legarre<br \/>\nBuenos Aires, 2016, Editorial Claridad<\/p>\n<p>El autor, que en edad va \u201cpromediando los cuarenta\u201d (vaya la frase en recuerdo de Jos\u00e9 Luis de Imaz), es un distinguido constitucionalista y fil\u00f3sofo del Derecho, profesor en la UCA y otras nacionales y del exterior, entre ellas la norteamericana Notre Dame. Como docente, nos consta, es innovador en sus t\u00e9cnicas (por ejemplo, a trav\u00e9s de dibujos), y capaz de establecer una comunicaci\u00f3n con los alumnos que permite abrirles nuevos horizontes de la cultura con una impronta humanista. Al \u00c1frica, continente al que llega por una serie de circunstancias universitarias y, no menos importante, por la pasi\u00f3n por los animales, que naci\u00f3 cuando era ni\u00f1o y los conoci\u00f3 primero de juguete y en el zool\u00f3gico. La cita con ecos de <em>Brideshead Revisited<\/em> de Evelyn Waugh, muy cara al autor, \u201cEt in arcadia Kenia\u201d, marca el arribo a este pa\u00eds, independiente desde 1969 y miembro del Commonwealth, y a la universidad anfitriona, sita en Nairobi, llamada Strathmore, que es el lugar del t\u00edtulo nobiliario de la familia materna de Isabel II. A partir de este desembarco, al frente de cuya facultad de Derecho est\u00e1 un venezolano, viene el relato, ameno y variado, con alumnos risue\u00f1os, y <em>Ant\u00edgona<\/em> de S\u00f3focles como punto de partida para conocerlos y convocarlos a participar, lo que la vida del campus permite extender el di\u00e1logo tambi\u00e9n con otros profesores, m\u00e1s all\u00e1 del horario de clase, hasta con canto y f\u00fatbol. No tardar\u00e1 Legarre en encontrarse en los estupendos parques nacionales kenianos con jirafas, ant\u00edlopes, rinocerontes, elefantes, leones, y muchos m\u00e1s, corriendo, aliment\u00e1ndose, persigui\u00e9ndose, reproduci\u00e9ndose. Naturalmente, cada safari (de exploraci\u00f3n, no de caza, aclaramos aunque a esta altura sea superfluo) es deslumbramiento ante la naturaleza, como cuando se sube en globo, \u201cel silencio indescriptible: flotar en el aire\u201d, y la posibilidad de entablar nuevos v\u00ednculos personales. Entre ellos se\u00f1alamos a la italiana Kuki Gallmann, cuya obra <em>I dreamed of Africa<\/em> protagoniz\u00f3 en el cine Kim Bassinger. Ella, tras perder su marido e hijo var\u00f3n, transform\u00f3 el lugar en una \u201creserva privada de primer nivel\u2026con un fuerte \u00e9nfasis en lo ecol\u00f3gico\u201d. Cada a\u00f1o, a partir de 2012, Legarre vuelve a su \u201carcadia\u201d keniana, lo hace tambi\u00e9n este 2016, a tiempo para estar en la graduaci\u00f3n de los alumnos del primer viaje. Fue al terminar el primero que una cincuentena de alumnos le dejaron cartas para leer en el avi\u00f3n, cuyo contenido no cita para \u201cno arruinar su magia e intimidad\u201d y tambi\u00e9n, suponemos, para no caer en el autoelogio. Lo cierto es que cada viaje, de 2012 a 2015, es un nuevo descubrimiento, un reencuentro y una profundizaci\u00f3n de lazos.<br \/>\nEl libro comienza en Jerusal\u00e9n, all\u00ed despunta la aventura africana, y sigue en Turqu\u00eda, por feliz coincidencia de escalas de la aerol\u00ednea de bandera. Con gente simp\u00e1tica y cordial, y pese a toparse con Santa Sof\u00eda cerrada por ser lunes, Estambul fue, y se comprende sobradamente, \u201cun amor a primera vista\u201d, \u201cun lugar loco si los hay: una fusi\u00f3n, de lo m\u00e1s atrapante, entre las dos culturas e idiosincrasias que dominan la humanidad\u201d. Para un final feliz, el autor volvi\u00f3 a Estambul en vuelo de regreso, y pudo ingresar en Santa Sof\u00eda.<br \/>\nComo \u201cAdenda\u201d y el t\u00edtulo de E.M. Forster, <em>Pasaje a la India<\/em>, el autor nos traslada a Bhubaneswar, capital del estado de Orissa, donde particip\u00f3 de un congreso de pedagog\u00eda legal, donde encontrar\u00eda a dos colegas argentinos, y la universidad que, con el aporte de cien millones de d\u00f3lares constituy\u00f3 un amigo de la India y compa\u00f1ero de estudios en Oxford. Encandilado por el Taj Mahal, que lo deja sin palabras, recorriendo Mumbai y Delhi, nuevamente Legarre nos introduce en el contacto con la vida diaria, la cocina y el ambiente, pero sobre todo con las personas, sean musulmanas o hind\u00faes, siempre amables y hospitalarias. Cabe decir que el autor, \u00e9l mismo cat\u00f3lico, refleja la armon\u00eda que tanto en Kenia como en la India encuentra entre los fieles de distintas religiones, pese al peligro de explosiones de fundamentalismo.<br \/>\nLegarre se propuso entretener, lo hace acabadamente y en el mejor sentido. Como avezado docente que es, logra sin esfuerzo que participemos y de alguna manera hagamos nuestra una aventura que deja una \u201chuella indeleble\u201d dentro de una \u201cb\u00fasqueda sin final\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un profesor suelto en \u00c1frica de Santiago Legarre Buenos Aires, 2016, Editorial Claridad El autor, que en edad va \u201cpromediando los cuarenta\u201d (vaya la frase&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1462,1632,31,1633],"class_list":["post-12457","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cultura","tag-legarre","tag-libros","tag-un-profesor-suelto-en-africa"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3eV","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12457"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12457\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12459,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12457\/revisions\/12459"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}