{"id":12504,"date":"2016-08-08T18:17:17","date_gmt":"2016-08-08T21:17:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12504"},"modified":"2016-08-08T18:17:17","modified_gmt":"2016-08-08T21:17:17","slug":"camino-al-martirio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12504","title":{"rendered":"\u00bfCamino al martirio?"},"content":{"rendered":"<p><em>Recuerdo de la masacre de los palotinos de San Patricio, cuando se cumplen 40 a\u00f1os del crimen perpetrado contra tres sacerdotes y dos seminaristas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Juntos vivieron y juntos murieron. El lunes 4 de julio pasado, d\u00eda exacto de la masacre de los palotinos 40 a\u00f1os atr\u00e1s, se celebr\u00f3 una multitudinaria misa en la parroquia San Patricio de Buenos Aires presidida por el cardenal Mario Poli y concelebrada por 13 obispos, sacerdotes palotinos de la provincia \u2013incluyendo a los padres Rodolfo Capalozza (sobreviviente de la comunidad de San Patricio del \u201876), Juan Sebasti\u00e1n Velasco (postulador de la causa de canonizaci\u00f3n), y Pablo Bocca (actual p\u00e1rroco) \u2013; 40 sacerdotes procedentes de diferentes di\u00f3cesis; y la visita previa del nuncio apost\u00f3lico monse\u00f1or Emil Tscherrig, que bendijo el cuadro obra de la artista Roxana Salvatori, a entronizar en el templo.<br \/>\nLas conjeturas predominantes entre la comunidad palotina, historiadores y fiscales del caso sostienen que aquella madrugada de julio de 1976 un Grupo de Tareas de la ESMA habr\u00eda sido quien ingres\u00f3 a la casa parroquial y, arroj\u00e1ndolos sobre la alfombra roja del living, asesin\u00f3 a balazos a los sacerdotes Pedro Dufau, Alfredo Leaden y Alfredo \u201cAlfie\u201d Kelly, y a los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti. S\u00f3lo se salv\u00f3 Rodolfo Capalozza: esa noche hab\u00eda ido al cine con Salvador y Emilio, pero en lugar de regresar a dormir a la parroquia, fue a lo de sus padres. Sobre la alfombra roja \u2013que hoy se encuentra en la Parroquia como testimonio vivo\u2013 estaba escrito: \u201cEstos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes v\u00edrgenes y son MSTM (Movimiento de los Sacerdotes para el Tercer Mundo)\u201d. Sobre el cuerpo de Emilio, los asesinos hab\u00edan colocado un p\u00f3ster que descolgaron de la pared de una de las habitaciones de la casa. Ten\u00eda un dibujo de Quino, en el que Mafalda, se\u00f1alando el bast\u00f3n de un polic\u00eda, dice: \u201cEste es el palito de abollar ideolog\u00edas\u201d.<br \/>\nJuntos vivieron y juntos murieron. De \u201clos cinco\u201d, Emilio Barletti era el \u00fanico que hab\u00eda asumido una postura activa en relaci\u00f3n al complejo contexto pol\u00edtico. De gran compromiso social en las villas del sur de Buenos Aires, Emilio se fue vinculando con el Movimiento de Cristianos por la Liberaci\u00f3n y luego con grupos de la Juventud Peronista pr\u00f3ximos a Montoneros. Esto comenz\u00f3 a valerle crecientes consejos y advertencias de los sacerdotes Dufau y Kelly, alert\u00e1ndolo tanto por su situaci\u00f3n como por su vocaci\u00f3n, induci\u00e9ndolo a no mezclar pol\u00edtica y sacerdocio. Sus compa\u00f1eros de seminario tambi\u00e9n hablaban con \u00e9l. La revista Encuentro, expresi\u00f3n de los palotinos, lleg\u00f3 a manifestar parte de estos hechos. \u201cEmilio Barletti reflejaba en sus art\u00edculos una posici\u00f3n m\u00e1s radicalizada, en la que se jactaba de su militancia en el PJ (\u2026) en el que la pol\u00edtica y el Evangelio se articulaban. (\u2026) En el n\u00famero 26 de Encuentro (1975) cuestion\u00f3 la Reforma Constitucional auspiciada por el Ejecutivo. En el n\u00famero siguiente, Rodolfo Capalozza y Salvador Barbeito se permitieron el derecho a r\u00e9plica\u201d (Kimel, Eduardo; La masacre de San Patricio; 1989; Ed. Lohl\u00e9-Lumen).<br \/>\nAlfie Kelly es, probablemente, la figura central para tratar de comprender \u2013si puede comprenderse un asesinato as\u00ed\u2013 algo de la masacre (Lucero, Sergio; Juntos vivieron y juntos murieron; 2016; Ed. Claretiana). De convicciones profundas y vocaci\u00f3n extrema en Cristo, Alfie, como el resto de \u201clos cinco\u201d, se fue enterando de las desapariciones y las violaciones a los derechos humanos. Una de sus \u00faltimas homil\u00edas dominicales fue una denuncia prof\u00e9tica: \u201cHermanos: he sabido que hay gente de esta parroquia que compra muebles de casas de gente que ha sido arrestada y de la que no se conoce su destino. En todo el pa\u00eds surgen m\u00e1s y m\u00e1s de estos casos\u2026. Quiero ser bien claro al respecto: las ovejas de este reba\u00f1o que medran con la situaci\u00f3n por la que est\u00e1n pasando tantas familias argentinas, dejan de ser para m\u00ed ovejas, para transformarse en cucarachas\u201d.<br \/>\nDel diario personal de Alfie \u2013un testimonio invalorable para entender el martirio\u2013 se deprende que \u201clos cinco\u201d eran hombres de Dios, y que present\u00eda el riesgo de la entrega martirial. El 1 de julio de 1976 escrib\u00eda: \u201cHe tenido una de las m\u00e1s profundas experiencias en la oraci\u00f3n. Durante la ma\u00f1ana me di cuenta de la gravedad de la calumnia que est\u00e1 circulando acerca de m\u00ed. A lo largo del d\u00eda he estado percibiendo el peligro en que est\u00e1 mi vida. Por la noche he orado intensamente, al finalizar no he sabido mucho m\u00e1s. Creo s\u00ed que he estado m\u00e1s calmo y tranquilo frente a la posibilidad de la muerte. Llor\u00e9 mucho, pero llor\u00e9 suplicando al Se\u00f1or que la riqueza de su gracia que me ha dado para vivir acompa\u00f1ara a aquellos a quienes he tratado de amar, record\u00e9 tambi\u00e9n a los que han recibido gracias a trav\u00e9s de mi intercesi\u00f3n, llor\u00e9 mucho por tener que dejarlos. Nunca he dudado que fue \u00c9l quien me concedi\u00f3 la gracia y tampoco que no soy indispensable, aunque tengo mucho que decirles a\u00fan, s\u00e9 que el Esp\u00edritu Santo se los dir\u00e1&#8230; Y mi muerte f\u00edsica ser\u00e1 como la de Cristo un instrumento misterioso, el mismo Esp\u00edritu ir\u00e1 a algunos de sus hijos, ped\u00ed para que fuese a Jorge y a Emilio, para los que me odian, para los que recibieron a trav\u00e9s de m\u00ed, para el florecimiento de las vocaciones, para crear hombres dentro de la sociedad que sean necesarios, los que \u00c9l desea. Me di cuenta entre mis l\u00e1grimas de que estoy muy apegado a la vida, que mi vida y mi muerte, su entrega, tiene por designio amoroso de Dios, mucho valor. En resumen: que entrego mi vida, vivo o muerto al Se\u00f1or, pero que en cuanto pueda tengo que luchar por conservarla. Que ser\u00e9 llamado por el Padre en la hora y modo que \u00c9l quiera y no cuando yo u otros lo quieran. Ahora, justo en este momento estoy indiferente, me siento feliz de una manera indescriptible. Ojal\u00e1 que esto sea le\u00eddo, servir\u00e1 para que otros descubran tambi\u00e9n la riqueza del amor de Cristo y se comprometan con \u00c9l y sus hermanos, cuando \u00c9l quiera que se lea. No pertenezco ya a m\u00ed mismo porque he descubierto a quien estoy obligado a pertenecer. Gracias Se\u00f1or\u00bb.<br \/>\nEn el barrio, y entre muchos feligreses de Belgrano R, la resistencia a Alfie era creciente. \u201cLa militancia de Emilio como causa del asesinato tampoco es veros\u00edmil, si tenemos en cuenta las \u00faltimas p\u00e1ginas del diario de Alfie Kelly. Las amenazas de muerte, rumores y calumnias ten\u00edan a Alfie como protagonista, y no al seminarista, al que la l\u00f3gica (\u2026) hubiera convertido en un desaparecido m\u00e1s\u201d (Seisdedos, Gabriel; <em>El honor de Dios. M\u00e1rtires palotinos: la historia silenciada de un crimen impune<\/em>; 2011; Ed. Ciudad Nueva).<br \/>\nEs cierto que la Iglesia argentina ha callado demasiado en estos 40 a\u00f1os. Se debe recordar que en lo inmediato a la masacre, el clima empeor\u00f3 notablemente. El 4 de agosto fue asesinado monse\u00f1or Enrique Angelelli en La Rioja, y se sucedieron las desapariciones de sacerdotes y monjas en todo el pa\u00eds. En una colecta dominical en San Patricio aparecieron cuatro balas, cuando en la parroquia hab\u00eda cuatro sacerdotes y seminaristas que suced\u00edan a \u201clos cinco\u201d. Con todo, el padre Kevin O\u2019Neil fue el mayor guardi\u00e1n de su memoria y quien m\u00e1s trabaj\u00f3 por su reconocimiento.<br \/>\nHasta hoy, la Iglesia argentina ha seguido siendo excesivamente prudente y ausente. El papa Francisco, por su parte, declar\u00f3 m\u00e1rtir al arzobispo de San Salvador, monse\u00f1or Oscar Romero, en febrero de 2015, allanando el camino a la beatificaci\u00f3n del religioso. De esta manera, la Iglesia de Roma viene abriendo el camino al reconocimiento de muchos que entregaron su vida por la fe en Cristo en aquellos a\u00f1os tr\u00e1gicos en Am\u00e9rica latina.<br \/>\n\u201c\u00bfPor qu\u00e9 creemos que son testigos de la fe? Porque a trav\u00e9s de su violenta muerte nos dejaron el m\u00e1s profundo testimonio de Amor a Dios. Porque nos brindaron ejemplo de la mayor entrega, danto la vida por sus ovejas. Porque supieron vencer sus propios miedos y optaron por obedecer a Dios antes que a los hombres. Porque con sus diferencias, fueron signo de comunidad, tanto en la vida como en la muerte. Porque fueron fieles al Evangelio y a la iglesia, hasta las \u00faltimas consecuencias. Porque optaron por la vida, eligiendo defender la Justicia y la Verdad\u201d puede leerse en la web www.palotinos4dejulio.com.ar.<br \/>\nCuando era arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio predic\u00f3 en la homil\u00eda de la misa del 25\u00ba aniversario de la masacre (2001): \u201cEsta Parroquia ungida por la decisi\u00f3n de quienes juntos vivieron, ungida por la sangre de quienes juntos murieron, nos dice algo a esta ciudad, algo que cada uno tiene que recoger en su coraz\u00f3n y hacerse cargo. Despejar etiquetas y mirar el testimonio. Hay gentes que sigue siendo testigo del Evangelio, hay gente que fue grano de trigo, dio su vida y germin\u00f3. Yo soy testigo, porque lo acompa\u00f1\u00e9 en la direcci\u00f3n espiritual y en la confesi\u00f3n hasta su muerte de lo que era la vida de Alfie Kelly; s\u00f3lo pensaba en Dios. Y lo nombro a \u00e9l porque soy testigo de su coraz\u00f3n, y en \u00e9l a todos los dem\u00e1s. Simplemente ruego para tener la gracia de la memoria, que nos haga agachar la cabeza y pedir perd\u00f3n, usando las palabras de Jes\u00fas \u2018porque no saben lo que hacen\u2019, por quienes desgarraron esta ciudad con este hecho. Pedir perd\u00f3n por cada uno de nosotros cuando queremos que el mundo nos reconozca como de \u00e9l y no pagar el precio que hay que pagar cuando el mundo no nos reconoce. Y quiero dar gracias a Dios porque todav\u00eda hoy, en medio de una ciudad turbulenta, llena de vida, de ansiedad, llena de fuerza, llena de esperanza, llena de problemas, llena de trabajo, quiso darnos una se\u00f1al. Hay gente que todav\u00eda quiere vivir no para s\u00ed. Y el Se\u00f1or permite que haya gente que en esa coherencia muera no para s\u00ed, sino para dar vida a otro\u201d.<br \/>\nJuntos vivieron y juntos murieron. \u00bfJuntos van camino al reconocimiento del martirio?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recuerdo de la masacre de los palotinos de San Patricio, cuando se cumplen 40 a\u00f1os del crimen perpetrado contra tres sacerdotes y dos seminaristas. 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