{"id":12510,"date":"2016-08-08T18:24:09","date_gmt":"2016-08-08T21:24:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12510"},"modified":"2016-08-08T18:24:09","modified_gmt":"2016-08-08T21:24:09","slug":"el-desafio-del-brexit","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12510","title":{"rendered":"El desaf\u00edo del Brexit"},"content":{"rendered":"<p><em>Luego del sorpresivo resultado del Brexit, muchos brit\u00e1nicos, como sostiene el autor del art\u00edculo, defienden la sociedad multicultural de las islas y reconocen la contribuci\u00f3n que resulta del intercambio econ\u00f3mico, social y cultural con el resto de Europa.<\/em><\/p>\n<p>En un debate p\u00fablico durante la campa\u00f1a del refer\u00e9ndum en Reino Unido, dije que mi peor pesadilla ser\u00eda la de despertarme el d\u00eda 24 de junio y ver a Nigel Farage, el l\u00edder del UKIP, un partido que se nutre de insularidad, intolerancia y racismo, sonriendo en nuestras pantallas, rodeado de banderas inglesas y proclamando la independencia con un \u201cHemos ganado\u201d.<br \/>\nAs\u00ed que al igual que los otros 16 millones de brit\u00e1nicos que votaron Remain y perdieron por un margen del 4%, desde que conocimos el resultado me he encontrado luchando con un profundo sentimiento que Winston Churchill, en sus peores momentos de depresi\u00f3n, llamaba su \u201cblack dog\u201d (perro negro).<br \/>\nPero la gran fortaleza de Churchill fue ser capaz de superar momentos de derrumbe y ver una oportunidad de salvaci\u00f3n aun en la noche m\u00e1s negra. Fue un heroico brit\u00e1nico que supo unir lo mejor de su pueblo para, en sacrificio colectivo, salvar no s\u00f3lo al pa\u00eds sino a toda Europa del nazismo. Y ya terminada la Segunda Guerra Mundial, tuvo la visi\u00f3n de una Europa capaz de resucitar de las cenizas y proyectarse sobre un nuevo proyecto comunitario de los Estados de Europa, unidos en la democracia y la justicia social, y abiertos, sin barreras nacionalistas.<br \/>\nEn estos momentos es dif\u00edcil recuperar el sentido de solidaridad e interconectividad internacional que inspir\u00f3 lo mejor de nuestra campa\u00f1a contra el brexit: que el amor es m\u00e1s fuerte que el odio, que somos una isla que reconoce lo bueno y lo noble y que tiende puentes, y que no perder\u00e1 f\u00e1cilmente la memoria de Jo Cox, una pol\u00edtica ejemplar que defendi\u00f3 los derechos de inmigrantes y refugiados y que fue martirizada por un individuo que grit\u00f3 \u201cBritain first\u201d (brit\u00e1nico antes que nada).<br \/>\nEl hecho de que Farage haya anunciado su retirada del liderazgo de UKIP despu\u00e9s de declarar que hab\u00eda conseguido lo que quer\u00eda y que se marchaba confiado que el resultado del refer\u00e9ndum hab\u00eda iniciado un proceso irreversible de separaci\u00f3n del Reino Unido de la Uni\u00f3n Europea poco ha contribuido a calmar las aguas.<br \/>\nFarage no ha hecho m\u00e1s que alimentar un sentido de profunda inseguridad pol\u00edtica, ya que la c\u00fapula del Partido Conservador gobernante no s\u00f3lo se dividi\u00f3 en el refer\u00e9ndum sino que a un nuevo liderazgo le toca entrar en un proceso de muy dif\u00edcil negociaci\u00f3n con la UE que de todas maneras podr\u00eda llevar a una confrontaci\u00f3n y tal vez a la desintegraci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica a nivel continental, m\u00e1s que un acuerdo que pueda reconciliar posiciones de ese bien com\u00fan que nucle\u00f3 a los europe\u00edstas de la posguerra.<br \/>\nLa realidad actual exhibe al Reino Unido como un pa\u00eds dividido entre los deprimidos y los euf\u00f3ricos; entre los que se sienten encogidos y reducidos, y los que se sienten liberados y engrandecidos; los que piensan que van cayendo en un abismo pol\u00edtico y econ\u00f3mico, y los que se ven con la capacidad de construir un pa\u00eds mejor.<br \/>\nHubo una fuerte carga emocional en el 52% que vot\u00f3 por salir de la Uni\u00f3n Europea, un voto de protesta contra un supuesto monstruo \u2013el de las leyes y pol\u00edticas sofocantes para el bienestar nacional dirigidas desde Bruselas, entre ellas, una inmigraci\u00f3n descontrolada\u2013 y un sentido de orgullo donde la cuesti\u00f3n de la identidad nacional se ha reducido a una definici\u00f3n miope de lo que es ser brit\u00e1nico, una raza especial, capaz de sobrevivir por sus propios m\u00e9ritos.<br \/>\nLa victoria del brexit tiene en su contra al 48% de quienes votaron, entre los que se encuentra una gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n residente y trabajadora en Londres, Escocia e Irlanda del Norte, y que cuestionan la legitimidad pol\u00edtica de un revoluci\u00f3n constitucional basada en un margen de 4% de diferencia en los votos, que gan\u00f3 bas\u00e1ndose en una visi\u00f3n distorsionada de los supuestos beneficios que pueden surgir de una separaci\u00f3n entre el Reino Unido y Europa. Ignorar el sentimiento de estos bloques en lo que se negocie y decida pol\u00edticamente en los pr\u00f3ximos meses pondr\u00eda en serio riesgo no s\u00f3lo la salud econ\u00f3mica y financiera de pa\u00eds -m\u00e1s all\u00e1 de la turbulencia que ya se est\u00e1 sintiendo- sino que acelerar\u00eda una desintegraci\u00f3n territorial dentro del Reino Unido, desde Belfast a Edimburgo.<br \/>\nEntre los ganadores est\u00e1n los que creen que la falta de empleo, de vivienda y de salario digno en el campo y las provincias inglesas se debe a un enemigo exterior. Pero entre los que perdieron hay muchos brit\u00e1nicos \u2013de un amplio espectro pol\u00edtico\u2013 que se sienten parte de una comunidad que supera las fronteras y que se nutre de un intercambio fluido de trabajo y comercio, adem\u00e1s de cultura.<br \/>\nEn mi caso, como ciudadano brit\u00e1nico nacido en Madrid de madre castellana y padre escoc\u00e9s, soy consciente de lo incierto que es el futuro al cual me enfrento y no hay d\u00eda en que no escuche la preocupaci\u00f3n de los amigos del continente europeo que viven y trabajan en el Reino Unido, y los amigos brit\u00e1nicos que viven y trabajan en Espa\u00f1a y que temen por las murallas socioecon\u00f3micas que se puedan construir en su contra.<br \/>\nMi esperanza es que tanto el Reino Unido como la UE encuentren el liderazgo pol\u00edtico necesario para llegar eventualmente a un nuevo acuerdo de colaboraci\u00f3n basado en la democracia y la justicia social. Urge un liderazgo que nos salve tanto de los extremistas de Le Pen en Francia como de los del UKIP en el Reino Unido, y que reemplace su nacionalismo destructivo por una visi\u00f3n internacional capaz de solucionar los problemas m\u00e1s graves que enfrenta el mundo como la guerra, la pobreza y la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica.<br \/>\nSin duda no ser\u00e1 f\u00e1cil aunque a\u00fan creo en la capacidad del Reino Unido de contribuir a una Europa mejor, sin formar parte de su destrucci\u00f3n. Cuando pienso lo que Europa me supone como ciudadano brit\u00e1nico, recuerdo mi ni\u00f1ez y no puedo evitar confrontar esos pensamientos con la experiencia existencialista de las \u00faltimas semanas de la campa\u00f1a sobre el brexit.<br \/>\nNac\u00ed en Madrid en 1953 casi por accidente, ya que dos hermanos y una hermana, mayores que yo, llegaron al mundo en Londres, donde ya viv\u00edan mis padres desde el final de la Segunda Guerra mundial. Tal como lo defini\u00f3 Ortega y Gasset, el ser y las circunstancias hicieron que mi destino fuese multi-cultural, ya que mi madre me llev\u00f3 a Londres, donde fui educado y segu\u00ed mi carrera de periodista y escritor entre visitas constantes a Espa\u00f1a.<br \/>\nDe mi ni\u00f1ez en Londres durante los a\u00f1os \u201950 recuerdo haber visto a un par de nannies anglosajonas y de piel muy blanca mirando a mi madre, morena, con cara de desprecio al ver pasar una carroza en la que se trasladaba un jefe de Estado africano del Commonwealth al Palacio de Buckingham. Se\u00f1alando a mi madre y despu\u00e9s al visitante, dec\u00edan: \u201cElla es una de ellos\u201d. Sent\u00ed en ese momento el racismo que hab\u00eda caracterizado la historia del colonialismo brit\u00e1nico, y lo duro de la experiencia del emigrante que llegaba buscando una nueva vida en la isla al otro lado del canal de la Mancha.<br \/>\nSin embargo, gracias a mi padre, ten\u00eda otros ejemplos de la gran contribuci\u00f3n del perfil brit\u00e1nico y su gran tradici\u00f3n parlamentaria para la derrota del nazismo y el resurgimiento de una Europa capaz de unirse en base a una visi\u00f3n democr\u00e1tica compartida.<br \/>\nY para mi padre no hab\u00eda mejor ejemplo que Winston Churchill, cuya visi\u00f3n, despu\u00e9s de resistir a Hitler cuando otros se rend\u00edan, era la de un Gran Breta\u00f1a no s\u00f3lo integrante de la comunidad Europea de la posguerra sino como un elemento esencial de contrapeso al resurgimiento del nacionalismo. Churchill confiaba en una soberan\u00eda pol\u00edtica compartida bajo la cual se respetase la identidad cultural de cada naci\u00f3n democr\u00e1tica.<br \/>\nEsta conciencia me ha acompa\u00f1ado en estas \u00faltimas semanas, que para m\u00ed ha mostrado lo mejor y lo peor del pueblo brit\u00e1nico y, al mismo tiempo, el riesgo que supone un refer\u00e9ndum como instrumento de una decisi\u00f3n que define no s\u00f3lo la situaci\u00f3n de un pa\u00eds, sino que impacta mucho m\u00e1s all\u00e1 de nuestras islas.<br \/>\nLo m\u00e1s oscuro han sido los ataques racistas que han sufrido algunos \u201cextranjeros\u201d, incidentes aislados pero que surgen de la ret\u00f3rica anti-Europea m\u00e1s amplia entre ciertos pol\u00edticos y medios durante el refer\u00e9ndum. Y la situaci\u00f3n de amigos europeos que ya no sienten c\u00f3modos, y menos a\u00fan queridos, en el Reino Unido, y que ya est\u00e1n haciendo planes para irse.<br \/>\nAl mismo tiempo, una conciencia c\u00edvica ha llevado a miles de manifestantes en Londres a declarar que su identidad es multicultural y europea adem\u00e1s de brit\u00e1nica, mientras se busca por la v\u00eda de los jueces y el Parlamento v\u00edas para frenar el proceso de ruptura con el resto de Europa.<br \/>\nMe siento orgulloso de haber presenciado el gran luto colectivo provocado por el asesinato de mi colega de partido Laborista Jo Cox, una persona que con su vida demostr\u00f3 lo esencial del sentido democr\u00e1tico, no como una confrontaci\u00f3n o exclusi\u00f3n ideol\u00f3gica y racial sino como una manera de ser, de respeto hacia el otro, sobre todo al m\u00e1s desamparado, y una conciencia humanista de lo universal. Al pensar en Jo me surgen las palabras del papa Francisco en su enc\u00edclica Laudato si: \u201cTenemos que recuperar el sentido de que nos necesitamos mutuamente, que tenemos una responsabilidad compartida hacia otros y hacia el mundo\u201d.<br \/>\nPor eso, en m\u00ed perdura la imagen del luto colectivo y la del Parlamento brit\u00e1nico unido en su respeto hacia ella y su manera de ser, cada diputado con una rosa blanca, s\u00edmbolo de Yorkshire, donde ella luch\u00f3 a favor de los derechos humanos y en contra de la indiferencia. La C\u00e1mara de los Comunes irradiaba ese d\u00eda un gran sentido de esperanza en el bien com\u00fan que me permite creer que el Reino Unido puede contribuir a la gran reforma de la Uni\u00f3n Europea, sin la cual estar\u00e1 condenada a la desintegraci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>El autor es periodista y escritor. Su \u00faltimo libro es <\/em>Franciscus: Papa de la Promesa<em> (Stella Maris, Barcelona).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luego del sorpresivo resultado del Brexit, muchos brit\u00e1nicos, como sostiene el autor del art\u00edculo, defienden la sociedad multicultural de las islas y reconocen la contribuci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971,6],"tags":[1631,643,1646,1645,1647],"class_list":["post-12510","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","category-nota-tapa","tag-brexit","tag-internacional","tag-referendum","tag-reino-unido","tag-union-europea"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3fM","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12510"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12510\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12513,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12510\/revisions\/12513"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}