{"id":12514,"date":"2016-08-08T18:28:39","date_gmt":"2016-08-08T21:28:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12514"},"modified":"2016-08-08T18:28:39","modified_gmt":"2016-08-08T21:28:39","slug":"lutero-una-perspectiva-a-500-anos-de-la-reforma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12514","title":{"rendered":"Lutero, una perspectiva a 500 a\u00f1os de la Reforma"},"content":{"rendered":"<p><em>El 31 de octubre de 2017 se conmemorar\u00e1 en Suecia el 500\u00ba aniversario de la Reforma del siglo XVI en un encuentro com\u00fan entre cat\u00f3licos y luteranos. Es oportuno preguntarnos por el significado de Mart\u00edn Lutero y su teolog\u00eda a medio siglo de la fecha de los acontecimientos de 1517.<\/em><\/p>\n<p>Admitiendo las diferencias, que existen, tanto cat\u00f3licos como luteranos relacionan al reformador Mart\u00edn Lutero con su propio tiempo y con la historia precedente de la Iglesia en Occidente. Claro que en esta nueva comprensi\u00f3n, ayuda el desarrollo del movimiento ecum\u00e9nico a partir de la Segunda Guerra Mundial. Fue parte de este nuevo esp\u00edritu el que permiti\u00f3 al cardenal Johannes Willebrands en el curso de la V Asamblea de la Federaci\u00f3n Luterana Mundial realizada en Evian, Francia, en 1970, aplicar el cl\u00e1sico t\u00edtulo cat\u00f3lico de doctor communis (doctor com\u00fan) a Mart\u00edn Lutero. Lo hizo refiri\u00e9ndose a la afirmaci\u00f3n del reformador sobre la doctrina de la justificaci\u00f3n, doctrina sobre la cual la Iglesia como tal se afirma o cae. Tambi\u00e9n puede ser considerado como \u201cmaestro com\u00fan\u201d porque desea que Dios permanezca como nuestro Se\u00f1or y que la respuesta humana m\u00e1s importante sea la incondicional confianza y honra a Dios. Es el t\u00edtulo que se le adjudica a Tom\u00e1s de Aquino, quien fuera redescubierto luego de los tiempos de la Reforma. Con ello se se\u00f1ala no s\u00f3lo el aporte de Lutero a la historia ya pasada sino para el hoy de las iglesias, de la Iglesia toda.<br \/>\nHemos de reconocer que si esto no ha sido claro para todos los cat\u00f3licos, tampoco lo ha sido para todos los protestantes o evang\u00e9licos. Durante largo tiempo se interpret\u00f3 a Lutero como alguien que \u2013positiva o negativamente\u2013 inici\u00f3 algo totalmente nuevo, una interpretaci\u00f3n radicalmente distinta de la fe que ven\u00eda de los tiempos que lo precedieron. Para estas corrientes no era y no es Lutero un doctor com\u00fan. Pero tanto el Concilio Vaticano II como numerosos te\u00f3logos de ambas confesiones revalorizan hoy su aporte a la fe com\u00fan. Juan Pablo II cit\u00f3 el comentario de Lutero a la Carta de San Pablo a los Romanos y se\u00f1al\u00f3 su contribuci\u00f3n a toda la fe cristiana.<br \/>\nLos estudios y reflexiones sobre Lutero de parte del protestantismo han seguido un rumbo similar. Durante el tiempo de la llamada ortodoxia lleg\u00f3 a afirmarse que era \u00fanico y hasta infalible en relaci\u00f3n a la correcta doctrina. El pietismo posterior lo vio como el modelo acabado de la piedad cristiana y en los tiempos del iluminismo como el precursor de la libertad de conciencia y de la raz\u00f3n que libera de la \u201coscuridad del Medioevo\u201d. La cuesti\u00f3n que en realidad corresponde plantearse es: \u00bfLutero constituye una novedad radical o se trata de un eslab\u00f3n m\u00e1s en la cadena de testigos de la fe cristiana cl\u00e1sica?<br \/>\nVolvamos al principio: \u00bffue Lutero padre del luteranismo o padre de la Iglesia, un doctor privado o un doctor com\u00fan, padre con otros de la fe que compartimos en Cristo Jes\u00fas Salvador, en Dios Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo?<br \/>\nLos Catecismos de Lutero, el Menor y el Mayor, merecen un claro aprecio ecum\u00e9nico. Lutero era maestro para el com\u00fan de la gente y gu\u00eda para los ministros ordenados en su necesidad de formaci\u00f3n. Los catecismos subrayan lo que es com\u00fan a la fe cristiana cl\u00e1sica. Su meta no es s\u00f3lo proveer conocimiento en s\u00ed mismo, sino alentar la fe en Dios y fortalecer el amor entre los seres humanos.<br \/>\nAdem\u00e1s, los presenta estructurados sobre la tradici\u00f3n aceptada, sobre lo que era com\u00fan a la primera Iglesia: el dec\u00e1logo, el credo, el padrenuestro y los sacramentos, lo que tambi\u00e9n era la herencia com\u00fan en la Edad Media. Ya Pedro Abelardo hab\u00eda escrito su famoso Comentario sobre el Credo de los Ap\u00f3stoles y el Padrenuestro y Erasmo hab\u00eda elaborado un catecismo poco despu\u00e9s de 1510.<br \/>\nLa misma redacci\u00f3n de los catecismos de Lutero subraya la tradici\u00f3n de la fe. Los diez mandamientos son el fundamento del camino de vida judeocristiano, el Padrenuestro es la oraci\u00f3n modelo que Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3, todo esto es com\u00fan a los cristianos de los primeros tiempos de la Iglesia y a los de los tiempos que les siguieron; no son innovaciones de la Reforma.<br \/>\nSu planteo del Credo sigue la postura tradicionalmente aceptada acerca de la Trinidad y las dos naturalezas de Cristo. La salvaci\u00f3n es obra de Dios Trinidad y se funda en la obra y persona de Cristo Jes\u00fas. Hoy en d\u00eda el Consejo Mundial de Iglesias, la Federaci\u00f3n Luterana Mundial y otros organismos de di\u00e1logo y encuentro ecum\u00e9nico tienen el mismo fundamento.<br \/>\nAdem\u00e1s, los catecismos de Lutero no entran en disputa; aunque el Mayor tenga algunas referencias de ese tipo, no llega al nivel de otros escritos manifiestamente pol\u00e9micos. Adem\u00e1s, el Catecismo Mayor, en el an\u00e1lisis de la Iglesia de su tiempo, presenta tanto una cr\u00edtica a sus oponentes teol\u00f3gicos como a la mediocridad que aqueja la vida eclesial de muchos de los que apoyan su l\u00ednea de pensamiento acerca de la fe. Esa capacidad de autocr\u00edtica es fundamental para una relaci\u00f3n ecum\u00e9nica genuina.<br \/>\nLa explicaci\u00f3n de los Sacramentos en Lutero tambi\u00e9n tiene sentido en el di\u00e1logo ecum\u00e9nico. Habla de la eficacia de la Palabra de Dios, del Bautismo, de la Confesi\u00f3n, en la que enfatiza el rol de la absoluci\u00f3n, y de la Eucarist\u00eda o Santa Comuni\u00f3n, como que se refieren, incluyen y brindan a Cristo mismo y toda su obra redentora y salvadora.<br \/>\nPara el Catecismo Mayor, la salvaci\u00f3n es \u201cser librado del pecado, de la muerte y del demonio, entrar en el reino de Cristo y vivir con \u00e9l eternamente\u201d. A la vez se pone bien en claro que el bautizado necesita a diario la ense\u00f1anza, vivir en oraci\u00f3n, recibir la exhortaci\u00f3n en el camino de la fe y el aliento de los dem\u00e1s cristianos a fin de sobreponerse a los problemas y crisis, perseverar en la fe y ser fortalecido en el amor activo en su relaci\u00f3n con Dios y con el pr\u00f3jimo.<br \/>\nLa Eucarist\u00eda es el sacramento de la presencia de Cristo, quien brinda el perd\u00f3n de los pecados y la vida nueva y eterna. No es s\u00f3lo remembranza festiva o recordatorio simb\u00f3lico de alguien ausente y distante. Es Cristo real y verdaderamente presente; a la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas \u201cEste es mi cuerpo\u201d se la interpreta simple y real\u00edsticamente; las palabras realizan lo que prometen. All\u00ed se incluye la gracia y el perd\u00f3n de los pecados, la comuni\u00f3n de los cristianos, el recuerdo de Cristo, la acci\u00f3n de gracias por su don; es la confesi\u00f3n de fe y, a la vez, presenta la crucifixi\u00f3n y la resurrecci\u00f3n, el anuncio de la fiesta que viene en el reino de Dios. La esencia de la Eucarist\u00eda, para Lutero, es la presencia de Cristo, cuerpo y sangre, en el pan y el vino; Cristo entreg\u00f3 su cuerpo y sangre para \u201cla remisi\u00f3n de los pecados\u201d (Mt. 26, 28). Y esto, para \u00e9l, no es una idea teol\u00f3gica o una especulaci\u00f3n filos\u00f3fica, sino algo instituido por el mismo Cristo, es Palabra de Dios.<br \/>\nEsta fe en la presencia real ha unido siempre a cat\u00f3licos y luteranos en la realidad de la salvaci\u00f3n all\u00ed manifiesta, por eso a este sacramento \u2013entre otras designaciones\u2013 lo llamamos eucarist\u00eda, acci\u00f3n de gracias por la salvaci\u00f3n en el sacramento afirmada. En la teolog\u00eda luterana la presencia real de Cristo se funda en la doctrina acerca de Dios, en la cristolog\u00eda y en la doctrina de la justificaci\u00f3n por la gracia.<br \/>\nSeg\u00fan el Credo, el Dios Trino no es un juez celoso ni un comerciante demandando compensaci\u00f3n, sino el amor que se entrega sacrificialmente: es quien nos ama y desea lo mejor para cada uno de nosotros; es Evangelio, es buena noticia, amor que se entrega en sacrificio a favor de cada ser humano. Lutero lo resume diciendo en su explicaci\u00f3n del Credo: \u201cVemos como Dios se da a nosotros enteramente con todo lo que tiene y puede con el fin de sostenernos y ayudarnos a cumplir los Diez Mandamientos. El Padre nos da todo lo creado; Cristo, todas sus obras; el Esp\u00edritu Santo, todos sus dones\u201d (Catecismo Mayor, Obras de Mart\u00edn Lutero, Paid\u00f3s, Bs. As, 1971, p\u00e1g.109).<br \/>\nEse amor de Dios es la raz\u00f3n de la encarnaci\u00f3n de Cristo y el fundamento de la Eucarist\u00eda. Por amor Dios se hace persona humana en Cristo y nos reconcilia con \u00e9l. Por su amor instituye la Eucarist\u00eda para estar presente de continuo entre nosotros y brindarnos el don de la reconciliaci\u00f3n.<br \/>\nPodemos afirmar que Lutero, en especial en sus catecismos, habla como un doctor com\u00fan (<em>doctor communis<\/em>), quien no intenta desarrollar una doctrina nueva sino expresar la fe com\u00fan a un cristianismo indiviso, por eso sus escritos y pensamientos pueden contribuir a la unidad de la Iglesia toda. Hemos de aprender de los acontecimientos del siglo XVI y tenemos ahora la oportunidad y el deber de purificar y sanar la memoria de las dos iglesias, contribuir a la relaci\u00f3n fraterna en com\u00fan, a la convivencia, al respeto y ayuda mutua que nos conduzca en el camino de la unidad plena en Cristo Salvador.<\/p>\n<p><em>El autor es pastor de la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana Unida<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 31 de octubre de 2017 se conmemorar\u00e1 en Suecia el 500\u00ba aniversario de la Reforma del siglo XVI en un encuentro com\u00fan entre cat\u00f3licos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,6],"tags":[14,1648,391],"class_list":["post-12514","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-nota-tapa","tag-iglesia","tag-lutero","tag-reforma"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3fQ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12514"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12514\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12515,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12514\/revisions\/12515"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}