{"id":12525,"date":"2016-08-09T10:27:40","date_gmt":"2016-08-09T13:27:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12525"},"modified":"2016-08-09T10:27:40","modified_gmt":"2016-08-09T13:27:40","slug":"peter-sloterdijk-y-la-persona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12525","title":{"rendered":"Peter Sloterdijk y la persona"},"content":{"rendered":"<p><em>El art\u00edculo recupera un fuerte debate originado por el fil\u00f3sofo Peter Sloterdijk al advertir la necesidad de un c\u00f3digo moral o \u201cantropot\u00e9cnicas\u201d en el marco de los nuevos problemas filos\u00f3ficos como la biopol\u00edtica y la tecnolog\u00eda gen\u00e9tica. <\/em><\/p>\n<p>La tecnociencia ha invadido la cultura contempor\u00e1nea, delineando rasgos t\u00edpicos en la forma de vivir y a\u00fan de pensar y valorar lo que nos circunda. Una mentalidad cientificista, henchida de empirismo, hace tremar las playas de la cultura del incipiente siglo XXI. Peter Sloterdijk, fil\u00f3sofo docente en la Universidad de Karlsruhe (Alemania), dedica muchas p\u00e1ginas a reflexionar en torno a las \u201cantropot\u00e9cnicas\u201d contempor\u00e1neas. Tratamos de realizar en este art\u00edculo una lectura cr\u00edtica de sus apreciaciones, deteni\u00e9ndonos en su c\u00e9lebre discurso \u201cReglas para el parque humano\u201d.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEducar al ser humano ha sido una de las metas m\u00e1s nobles de todo tipo de esfuerzo. Los humanismos varios lo han intentado siempre. Tambi\u00e9n el cristianismo, en su af\u00e1n evangelizador, entendi\u00f3 desde los inicios la absoluta necesidad de formar al hombre redimido en Cristo de modo integral.<br \/>\nPero el fuerte desembarco de la t\u00e9cnica \u2013desde mediados del siglo XX\u2013 lleg\u00f3 a las playas de la cultura actual, que se ve invadida cada vez m\u00e1s no por su soporte humanista, sino por las t\u00e9cnicas varias que dominan el horizonte humano. \u00c9stas no son neutras. Poseen la pretensi\u00f3n de educar y configurar la sociedad, que es cada vez m\u00e1s una sociedad del conocimiento.<br \/>\nConsciente de ello, el fil\u00f3sofo Peter Sloterdijk pronunci\u00f3 su c\u00e9lebre conferencia \u201cReglas para el parque humano. Una respuesta a la Carta sobre el Humanismo\u201d. Un an\u00e1lisis detenido y extenso, meticuloso y atractivo, que abarca desde las formas de humanismo con Plat\u00f3n hasta la actual antropot\u00e9cnica, que augura como el presente y futuro del hombre. En estas l\u00edneas nos detendremos en los aspectos relativos a la bio\u00e9tica y biopol\u00edtica de sus ideas.<\/p>\n<p><strong>El humanismo seg\u00fan Sloterdijk<\/strong><em><strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/peter.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-12526\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/peter.jpg\" alt=\"peter\" width=\"274\" height=\"184\" \/><\/a><\/strong><\/em>Con ocasi\u00f3n de un seminario a los pocos a\u00f1os de la muerte del fil\u00f3sofo lituano-franc\u00e9s Emmanuel L\u00e9vinas, Sloterdijk expuso el documento en cuesti\u00f3n, suscitando uno de los debates filos\u00f3ficos m\u00e1s importantes de la actualidad europea. La conferencia tuvo lugar el 17 de julio de 1999 en el castillo de Elmau, en Baviera, con motivo del Simposio Internacional \u201cJenseits des Seins \/ Exodus from Being \/ Philosophie nach Heidegger\u201d, en el marco de un ciclo de encuentros sobre \u201cLa filosof\u00eda en el final del siglo\u201c.<br \/>\n\u201cSi hoy podemos hablar aqu\u00ed en idioma alem\u00e1n sobre las cosas humanas, esta posibilidad es debida no en \u00faltimo t\u00e9rmino a aquella disposici\u00f3n de los romanos a leer los escritos de los maestros griegos como si fueran cartas dirigidas a sus amigos en Italia\u201d , dijo. El humanismo gest\u00f3 una educaci\u00f3n en la que las ideas hallaban en el libro una especie de veh\u00edculo de la amistad de conocimientos compartidos. Una actio in distans, con el objetivo de comprometer como amigo desconocido y moverlo al ingreso en el c\u00edrculo de amistades. \u201cEl lector que se expone a la carta voluminosa puede, efectivamente, entender al libro como una carta de invitaci\u00f3n, y dej\u00e1ndose entusiasmar por la lectura incorporarse al c\u00edrculo de los interpelados para acusar all\u00ed el recibo de la carta\u201d, sostiene.<br \/>\nObviamente Sloterdijk quiere dialogar y apuntar ideas a las de Martin Heidegger y sus reflexiones sobre la t\u00e9cnica. En el mencionado texto, el autor reprocha al humanismo actual dos cosas. Por un lado, su sentimiento de culpa ante los horrores de la primera mitad del siglo. Por otro, el temor ante la t\u00e9cnica y la incomprensi\u00f3n de que \u00e9sta es y ha sido un componente esencial del ser humano. No hay otro modo de interpretarla sino como una amiga del hombre. Otra versi\u00f3n ser\u00eda equ\u00edvoca.<br \/>\nEn el coraz\u00f3n del viejo humanismo, es decir hasta las v\u00edsperas del Estado nacional moderno, la capacidad de leer significaba algo as\u00ed como la entrada a una \u00e9lite rodeada de misterio. El autor dice que los humanismos nacionales de lectura gozosa tuvieron su apogeo entre 1789 y 1945: \u201cEn su centro resid\u00eda, consciente de su poder y autosatisfecha, la casta de antiguos y nuevos fil\u00f3logos, que se sab\u00edan responsables de la misi\u00f3n de iniciar a los reci\u00e9n llegados en el c\u00edrculo de los destinatarios de cartas decisivas y voluminosas\u201d. Hab\u00eda lugar y sed de cl\u00e1sicos. Y esto configuraba de alg\u00fan modo el tipo de sociedad.<br \/>\nPero la t\u00e9cnica actual ha operado profundos cambios. Saber leer y escribir era un logro importante del humanismo hasta la llegada de la radio, 1918, y luego, desde 1945, la televisi\u00f3n. Se asiste a un hecho in\u00e9dito: la gente conoce y se comunica al instante. Se da lo simult\u00e1neo. Lo que ocurre, se ve. Son medios \u201cposliterarios\u201d y de alg\u00fan modo, post human\u00edsticos. La nueva globalizaci\u00f3n altera las relaciones mismas, con sus m\u00e1s y sus menos. Crea nuevas esferas .<br \/>\nHa dejado rezagada la lectura del libro, que ya no forma un emblema de identidad nacional. \u201cLa s\u00edntesis nacional ya no pasa predominantemente \u2013ni siquiera en apariencia\u2013 por libros o por cartas. Los nuevos medios de la telecomunicaci\u00f3n pol\u00edtica-cultural, que tomaron la delantera en el intervalo, son los que acorralaron al esquema de la amistad escrituraria y lo llevaron a sus modestas dimensiones actuales\u201d, afirma.<br \/>\nPero importa referirnos ahora al inter\u00e9s del fil\u00f3sofo alem\u00e1n por la t\u00e9cnica aplicada a la gen\u00e9tica. Esto dio lugar a una fuerte pol\u00e9mica con J\u00fcrgen Habermas, para quien el autor de la \u201cReglas\u2026\u201d se aproximar\u00eda a las antiguas propuestas del nazismo para optimizar la especie humana.<\/p>\n<p><strong>La antropot\u00e9cnica<\/strong><\/p>\n<p>El hombre, dice Sloterdijk, es un ser esencialmente t\u00e9cnico; su naturaleza inconclusa frente a los dem\u00e1s animales \u2013adecuados \u00e9stos al entorno por sus seguros instintos\u2013 le ha obligado a crearse un h\u00e1bitat protector para concluir por s\u00ed mismo lo que la naturaleza hab\u00eda dejado incompleto. Es por eso que para el autor, un producto de t\u00e9cnicas es un producto de antropot\u00e9cnicas.<br \/>\nPues bien, el humanismo en sus variadas formas \u2013cristianismo, existencialismo, marxismo\u2013 hab\u00eda sido una inicial antropot\u00e9cnica, un conjunto de reglas para terminar de formar, de \u201cdomesticar\u201d, al inconcluso animal humano. El problema del nuevo humanismo o post humanismo es precisamente elaborar renovadas reglas para el parque humano. Para el autor, las antropot\u00e9cnicas primarias vienen expresadas en las instituciones simb\u00f3licas, las lenguas, las reglas matrimoniales, la l\u00f3gica de las familias, las t\u00e9cnicas educativas, los roles por sexo, los calendarios, etc. Las antropot\u00e9cnicas secundarias est\u00e1n representadas por las intervenciones sobre las caracter\u00edsticas determinadas gen\u00e9ticamente que hoy se muestran \u201cen modo confuso e inquietante\u201d en el \u201chorizonte de la evoluci\u00f3n\u201d.<br \/>\nSer querido significa existir meramente como objeto y no como sujeto de selecci\u00f3n: \u201cEs la marca caracter\u00edstica de la era t\u00e9cnica y antropot\u00e9cnica que cada vez m\u00e1s pasen al lado activo o subjetivo de la selecci\u00f3n, aun sin tener que ser arrastrados al papel de selector de un modo voluntario\u201d.<br \/>\nPara el autor no es otro el camino por venir: \u201cOcurrir\u00e1 con seguridad en el futuro que el juego se encarar\u00e1 activamente y se formular\u00e1 un c\u00f3digo de las antropot\u00e9cnicas\u201d.<br \/>\nEsta conferencia de Sloterdijk provoc\u00f3 reacciones y debates. La m\u00e1s resonante fue la de J. Habermas, quien lo acus\u00f3 de reflotar el antiguo eugenismo de corte fascista. Sloterdijk se defendi\u00f3 en una entrevista diciendo: \u201cEl eugenismo forma parte del pensamiento moderno. Es la base misma del progresismo. El eugenismo es una idea de la izquierda cl\u00e1sica, retomada por los nacionalistas despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial. Es el progresismo aplicado al terreno de la gen\u00e9tica. Cada individuo razonable es eugenista en el momento en que se casa. Cada mujer es eugenista si prefiere casarse con un hombre que posee cualidades favorables en su apariencia f\u00edsica. Es el eugenismo de todos los d\u00edas\u2026 Nunca existi\u00f3 un eugenismo fascista. Lo que hubo fue un exterminio racista. Esa voluntad de matar nunca tuvo la m\u00e1s m\u00ednima relaci\u00f3n con el concepto de eugenismo concebido como un medio de reflexionar sobre las mejores condiciones en que ser\u00e1 creada la pr\u00f3xima generaci\u00f3n. Los nazis se aprovecharon de algunos pretextos seudocient\u00edficos para eliminar enfermos. Eso no tiene nada que ver con el eugenismo. Es un abuso total de lenguaje llamarlo as\u00ed\u201d.<br \/>\nSi la preocupaci\u00f3n del fil\u00f3sofo es preservar lo humano, entendemos que lo primero es intentar alejar la amenaza del eugenismo, de la selecci\u00f3n antinatural del hombre, del descarte de rostros, pobres e invisibles como los embriones humanos. Pero en la base, afirmar la irrenunciable dignidad de todo ser humano que viene a este mundo no por azar.<br \/>\nSlotedijk termina su conferencia echando de menos la autoridad del sabio, que se ha quedado solo con sus libros, casi sin amigos, detenido en el s\u00f3tano del archivo donde la cultura humanista agoniza.<br \/>\nPero, \u00bfqu\u00e9 aurora nos espera? \u00bfC\u00f3mo alcanzamos el \u00e9xito colectivo? \u00bfQu\u00e9 podr\u00e1 educar al otro? El autor no nos lo dice: \u201cSe impone la idea de que nuestra vida es la respuesta indecisa a preguntas. Preguntas que ya olvidamos d\u00f3nde fueron formuladas\u201d. Puede quiz\u00e1 interpretarse esto como el cauce de la vida misma de los pueblos, su decurso natural, su fisonom\u00eda m\u00f3vil, lo que dar\u00e1 alguna forma de respuesta un tanto d\u00e9bil a los cuestionamientos que la bio\u00e9tica y la biopol\u00edtica le formulen. De ser as\u00ed, es obvio que las urgencias de nuestro tiempo reclaman m\u00e1s claridad y luz. Las cuestiones de vida o muerte no toleran la vaguedad y la imprecisi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Reflexiones finales<\/strong><\/p>\n<p>Sloterdijk reclama una revisi\u00f3n t\u00e9cnica de la humanidad. En su planteo constata que \u201clas fantas\u00edas de selecci\u00f3n biopol\u00edtica han tomado el relevo de las utop\u00edas de justicia\u201d; de all\u00ed que el pensador alem\u00e1n, al destacar los medios y posibilidades que ofrece la biotecnolog\u00eda, sugiera formular un \u201cc\u00f3digo antropot\u00e9cnico\u201d, dejando abierta la posibilidad a una \u201cantropotecnolog\u00eda\u201d en la que pueda cambiarse el \u201cfatalismo del nacimiento\u201d por un \u201cnacimiento opcional\u201d y una \u201cselecci\u00f3n prenatal\u201d. Esta nueva ingenier\u00eda social, prima facie, aparentemente busca cimentarse en una antropolog\u00eda de cu\u00f1o neo-darwinista, compatible con cualquier racismo emergente, encontrando sus primeros antecedentes en Plat\u00f3n, donde los discursos educativos sobre la comunidad humana parecen apuntar a un parque zool\u00f3gico. Se echa de menos el recurso a una metaf\u00edsica o a la ley natural, quiz\u00e1 datos arcaicos para el autor. La tecnociencia va configurando parte de nuestra cultura. Le demos el alma, la espiritualidad cristiana, que de suyo, es portadora de vida en abundancia (Cfr. Jn 10, 10).<\/p>\n<p><em>El autor es Doctor en Teolog\u00eda, en Historia y en Filosof\u00eda. Vicerrector de la Universidad Cat\u00f3lica de Cuyo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El art\u00edculo recupera un fuerte debate originado por el fil\u00f3sofo Peter Sloterdijk al advertir la necesidad de un c\u00f3digo moral o \u201cantropot\u00e9cnicas\u201d en el marco&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,1456],"tags":[1650,1462,355,1651,1649],"class_list":["post-12525","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-filosofia","tag-antropotecnica","tag-cultura","tag-filosofia","tag-humanismo","tag-sloterdijk"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3g1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12525"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12525\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12527,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12525\/revisions\/12527"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}