{"id":12531,"date":"2016-08-09T10:35:19","date_gmt":"2016-08-09T13:35:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12531"},"modified":"2016-09-06T17:42:59","modified_gmt":"2016-09-06T20:42:59","slug":"fragmentacion-vinculo-y-proyecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12531","title":{"rendered":"Fragmentaci\u00f3n, v\u00ednculo y proyecto"},"content":{"rendered":"<p><em>Fragmentaci\u00f3n no es sin\u00f3nimo de exclusi\u00f3n. Hay sin duda fragmentaci\u00f3n entre excluidos e integrados. Son dos grandes fragmentos, pero dentro de cada uno de ellos el tejido social est\u00e1 tambi\u00e9n fragmentado. Hay fragmentaci\u00f3n en el mundo de los excluidos y hay fragmentaci\u00f3n en los llamados integrados. Esto quiere decir que se trata de un universo sin v\u00ednculos que generen proximidad.<br \/>\n<\/em><br \/>\n<strong>La sociedad de anonimato<\/strong><\/p>\n<p>No todas las \u00e9pocas se han caracterizado por fortalecer los sistemas de relaciones entre los seres humanos. La historia nos muestra momentos bien distintos y civilizaciones que han vivido formas de relaci\u00f3n muy diferentes. Nosotros pertenecemos al gran per\u00edodo que sigui\u00f3 a la revoluci\u00f3n industrial y que en las \u00faltimas d\u00e9cadas parece estar presentando a mutaciones muy relevantes.<br \/>\nVale la pena repasar r\u00e1pidamente c\u00f3mo esta etapa de la humanidad ha sido analizada en lo referente a la forma de establecer los v\u00ednculos entre los seres humanos. Sin pretender ser exhaustivos, es necesario recordar que la industrializaci\u00f3n fue convirtiendo las aldeas rurales en las que se desarrollaban relaciones interpersonales, en grandes conjuntos industriales y urbanos en los que la persona qued\u00f3 sumergida en la masa.<br \/>\nLos soci\u00f3logos de la primera mitad del siglo XX afirmaron que el habitante de la gran urbe no puede conocer a todas las personas que encuentra. Seguramente no tiene tampoco ninguna necesidad de hacerlo. Se caracterizan las relaciones como superficiales, lejanas y an\u00f3nimas. Esa observaci\u00f3n hecha hace ya muchas d\u00e9cadas sigue teniendo vigencia. Lo que fue una caracter\u00edstica de algunas grandes ciudades de los comienzos del siglo XX hoy se ha generalizado, condenando al ser humano a vivir en esas selvas de hormig\u00f3n en las que somos desconocidos.<\/p>\n<p><strong>Escasez de v\u00ednculos<\/strong><\/p>\n<p>La sociedad actual puede ser definida como cada vez m\u00e1s escasa de v\u00ednculos. Se podr\u00e1 decir que se han desarrollado en forma vertiginosa las redes que vehiculan millones de contactos virtuales cada d\u00eda. Lo que algunos se est\u00e1n preguntando es si estos contactos generan toda la riqueza que tiene el v\u00ednculo directo, el encuentro cara a cara. Para muchos analistas, esa forma de establecer v\u00ednculos contiene l\u00edmites en la dimensi\u00f3n m\u00e1s existencial, que no pueden ser superados. La virtualidad no ser\u00eda el camino para vencer la soledad en la que se encuentra el ser humano de nuestra \u00e9poca.<br \/>\nNo alcanza con ver una imagen en una pantalla, con escuchar una voz que llega de lejos, con leer unas palabras escritas en el ritmo acelerado de este tipo de comunicaci\u00f3n. Es necesario percibir los infinitos matices de la presencia f\u00edsica, o\u00edr las inflexiones m\u00e1s sutiles de una voz, percibir el cuerpo y sentir su vibraci\u00f3n. Esta clase de v\u00ednculo resulta del conocimiento del otro, que crece, se hace carne y permite que el otro sea realmente un pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p><strong>El nombre y el v\u00ednculo<\/strong><\/p>\n<p>Durante el \u00faltimo siglo y medio, los seres humanos nos fuimos convirtiendo en extra\u00f1os. Las personas con las que nos cruzamos cotidianamente no tienen nombre, no son el otro con quien podr\u00eda generar un v\u00ednculo.<br \/>\nEl nombre es algo que permite la identificaci\u00f3n de las personas. Llamar a alguien por el nombre implica dirigirse hacia una persona determinada, con sus caracter\u00edsticas, con sus virtudes y sus defectos. Es el comienzo del v\u00ednculo. El otro deja de ser una sombra que pasa a mi lado y se vuelve alguien significativo para m\u00ed. Lo conozco y lo reconozco. Cuando alguien se siente llamado por otro, se produce en ese instante un v\u00ednculo, ese otro deja de ser an\u00f3nimo y se vuelve alguien con el que cuento, que se vuelve un \u201cpr\u00f3ximo\u201d.<\/p>\n<p><strong>La peque\u00f1a dimensi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Se podr\u00eda decir que en esta sociedad de anonimato, es raro que se produzca un llamado con estas caracter\u00edsticas. Sin embargo, en esa misma sociedad surge la peque\u00f1a dimensi\u00f3n como una instancia de constituci\u00f3n del v\u00ednculo. Son v\u00ednculos de alcance medio; a veces se los ha llamado solidaridades \u201ccortas\u201d porque no pretenden alcanzar dimensiones que vayan m\u00e1s all\u00e1 de un conjunto de v\u00ednculos tangibles, directos.<br \/>\nEs as\u00ed como se desarrollan las peque\u00f1as comunidades o los peque\u00f1os grupos. Se da en comunidades religiosas, talleres de creaci\u00f3n art\u00edstica, comit\u00e9s pol\u00edticos, asociaciones solidarias, n\u00facleos familiares, encuentros laborales, etc. Es all\u00ed donde se constituyen v\u00ednculos porque el otro pasa a ser alguien con quien comparto experiencias de diversa \u00edndole.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><\/p>\n<p>El v\u00ednculo es una condici\u00f3n necesaria para disminuir la fragmentaci\u00f3n social, pero no es suficiente. Hay otro elemento fundamental: la orientaci\u00f3n del v\u00ednculo. Un tejido rico en v\u00ednculos puede orientarse a la destrucci\u00f3n, a la corrupci\u00f3n, a la deshumanizaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n puede orientarse a la construcci\u00f3n y a la humanizaci\u00f3n.<br \/>\nRicas en v\u00ednculos son las bandas que asolan las ciudades, las mafias internacionales, las asociaciones para delinquir. Estas estructuras de v\u00ednculos aumentan la fragmentaci\u00f3n porque est\u00e1n destinadas a satisfacer determinados intereses, a generar sistemas de opresi\u00f3n, al enriquecimiento basado en la injusticia.<br \/>\nEntonces, la riqueza de v\u00ednculos fuertes, consistentes, con potencial de transformaci\u00f3n social, la posibilidad de que sean un instrumento para combatir la fragmentaci\u00f3n, depende del proyecto que ilumine esa estructura.<br \/>\nEl proyecto es nuestra propia trascendencia, es lo que nos permite salir de nuestro ensimismamiento, nos abre a la vida y a los dem\u00e1s, es portador de sentido.<br \/>\nPero la crisis del \u201cproyecto de humanidad\u201d puede derivar en un fraccionamiento social sin precedentes. Los grandes relatos productores de uniformidad han sido sustituidos por una extrema fragmentaci\u00f3n. Parece claro que la modernidad racionalizante de los dos \u00faltimos siglos ha perdido fuerza y est\u00e1 siendo sustituida por discursos que ponen de relieve las singularidades. En efecto, las identidades \u00e9tnicas territoriales ocupan todos los d\u00edas las primeras planas con sus luchas autonomistas, afirmando proyectos de sociedad que tienen como principal componente la defensa de cada singularidad. El riesgo de estas tendencias \u2013justas en s\u00ed mismas\u2013 es que pueden llevar al mundo contempor\u00e1neo a construir sus proyectos de sociedad \u00fanicamente en base a sus identidades espec\u00edficas.<br \/>\nEn \u00faltimo t\u00e9rmino, nos aniquilar\u00edamos unos a otros en funci\u00f3n de cada proyecto particular y excluyente. De hecho es lo que ha estado sucediendo en los conflictos llamados \u201clocales\u201d o \u201cregionales\u201d. Salir de esta extrema fragmentaci\u00f3n s\u00f3lo es posible en la medida que exista un \u201cproyecto de Humanidad\u201d, que deber\u00eda llevarnos al mismo tiempo a salir a las periferias en el sentido que lo dice el papa Francisco, con un mensaje sin exclusiones, generador de proximidad y no de fragmentaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible una sociedad solidaria?<br \/>\n<\/strong><br \/>\nEn esta dif\u00edcil coyuntura que vive la humanidad interpelada por la exclusi\u00f3n de vastos sectores, es l\u00f3gico preguntarnos si la solidaridad es posible. La fragmentaci\u00f3n nos vuelve a todos m\u00e1s indiferentes. La pobreza de los v\u00ednculos no permite que el drama de tantos an\u00f3nimos nos conmueva y movilice pr\u00e1cticas solidarias. La fragmentaci\u00f3n es la peor enemiga de la construcci\u00f3n de humanidad.<br \/>\nNo quiero ignorar las vidas de tantos seres humanos que son capaces de ir m\u00e1s all\u00e1 de la fragmentaci\u00f3n, convirti\u00e9ndose en testimonios de cercan\u00eda, en tejedores de v\u00ednculos. Pero debemos tomar consciencia de que la l\u00f3gica social dominante no va en ese sentido. Estas constataciones obligan a plantearnos la pregunta sobre la posibilidad de la construcci\u00f3n de una sociedad solidaria. Al respecto, el soci\u00f3logo franc\u00e9s Pierre Rosanvallon, escribi\u00f3: \u201cAumentar la visibilidad social es tambi\u00e9n hacer emerger de manera m\u00e1s localizada las necesidades y las aspiraciones. Es permitir que se injerten en su expresi\u00f3n formas de socializaci\u00f3n transversales y de solidaridades cortas. La solidaridad no puede reposar solamente sobre reglas y procedimientos. Ella debe tener una dimensi\u00f3n voluntaria. El otro es indisociablemente socio y pr\u00f3ximo. Yo soy institucionalmente solidario de todos los socios a trav\u00e9s del Estado-benefactor, pero no soy inmediatamente solidario m\u00e1s que de algunas redes de pr\u00f3ximos\u201d.<br \/>\n<strong><br \/>\nV\u00ednculo y proyecto en Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p>La vida de Jes\u00fas se caracteriz\u00f3 por esa solidaridad inmediata con esas redes de pr\u00f3ximos. \u00c9l eligi\u00f3 crear y fortalecer v\u00ednculos con los que lo siguieron, con sus amigos, pero tambi\u00e9n con an\u00f3nimos que lo escuchaban y que desde la pobreza o la enfermedad, creyeron en su mirada misericordiosa. Seguramente su personalidad era constitutiva de v\u00ednculos, y tambi\u00e9n sus par\u00e1bolas lo demuestran. \u00bfQui\u00e9n era el pr\u00f3jimo del hombre herido al borde del camino? De todos los que pasaron al costado, s\u00f3lo uno \u2013un samaritano\u2013 gener\u00f3 un v\u00ednculo, se aproxim\u00f3 al herido y lo atendi\u00f3. Tal es para Jes\u00fas la definici\u00f3n de \u201cpr\u00f3jimo\u201d, porque est\u00e1 iluminada por un proyecto que no reconoce l\u00edmites \u00e9tnicos o de cualquier otra especie.<br \/>\nJes\u00fas de Nazaret, un hombre del Pueblo Elegido, plante\u00f3 un nuevo proyecto que iba m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de su naci\u00f3n, que se dirig\u00eda a todas las naciones y a todos los pueblos. Los que lo siguieron en esa \u00e9poca entendieron que el nuevo proyecto no ten\u00eda que reducirse a una cultura, que ten\u00eda que proclamarse a toda la humanidad.<br \/>\nLos evangelistas ubican despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, el mandato del env\u00edo a todas las naciones: \u201cVayan y hagan disc\u00edpulos a todas las gentes bautiz\u00e1ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo y ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que yo les he mandado. Y he aqu\u00ed que yo estar\u00e9 con ustedes todos los d\u00edas hasta el fin del mundo\u201d (Mateo 28, 19-20).<\/p>\n<p>El proyecto basado en el Evangelio no deja de lado cada particularidad, pero su mensaje es esencialmente humano y por lo tanto puede ser recibido por todas las singularidades. Pablo, en sus cartas, nos habla de ese proyecto, pero adapta el mensaje a los cristianos de Corinto, de Roma, de Efeso, de Tesal\u00f3nica o de Filipos. No cae en uniformidades ni en particularismos excesivos, y su \u00fanico horizonte es la humanidad toda.<br \/>\nEl proyecto va tambi\u00e9n m\u00e1s all\u00e1 de las realidades institucionales. Francisco lo dice con claridad cuando en la enc\u00edclica Evangelii Gaudium se refiere a estructuras eclesiales que pueden llegar a condicionar el dinamismo evangelizador.<br \/>\nLos disc\u00edpulos entendieron bien este \u201cproyecto de Humanidad\u201d cuando salieron de su tierra para llevar la buena noticia a todos los rincones del mundo conocido.<\/p>\n<p><em>El autor es Licenciado en Filosof\u00eda y Doctor en Sociolog\u00eda<br \/>\n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fragmentaci\u00f3n no es sin\u00f3nimo de exclusi\u00f3n. Hay sin duda fragmentaci\u00f3n entre excluidos e integrados. 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