{"id":12545,"date":"2016-08-09T11:18:25","date_gmt":"2016-08-09T14:18:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12545"},"modified":"2016-08-09T11:25:37","modified_gmt":"2016-08-09T14:25:37","slug":"argentinos-ante-orson-welles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12545","title":{"rendered":"Argentinos ante Orson Welles"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/ciudadano-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-12552\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/ciudadano-1.jpg\" alt=\"ciudadano\" width=\"195\" height=\"258\" \/><\/a>El 8 de agosto de 1941 \u2013hace ya 75 a\u00f1os\u2013 se estren\u00f3 en Buenos Aires, con gran \u00e9xito, <em>El ciudadano<\/em> de Orson Welles. S\u00f3lo nos antecedieron M\u00e9xico y Brasil, donde se vio en junio, con salida limitada. En los Estados Unidos reci\u00e9n se estrenar\u00eda el 5 de septiembre, tambi\u00e9n con salida limitada. Tal era el nivel de la exhibici\u00f3n cinematogr\u00e1fica argentina en aquellos tiempos. Mucho despu\u00e9s, en 1946, la vieron los espa\u00f1oles, doblada al castizo bajo el t\u00edtulo <em>Ciudadano Kane<\/em>, pero as\u00ed es como ahora la repiten los estudiantes de cine, con la comodidad del \u201ccopie y pegue\u201d. Para nosotros ser\u00e1 siempre <em>El ciudadano<\/em>.<\/p>\n<p>No viene al caso, pero, ya que estamos, aclaremos otro punto: siempre se dice que en la Argentina <em>El<\/em><em> gran dictador<\/em> se estren\u00f3 reci\u00e9n el 31 de mayo de 1945, cuando Hitler ya estaba muerto y enterrado. Grave error, propio de quienes se limitan a copiar y pegar. Esa pel\u00edcula se estren\u00f3 a lo largo de 1941 en varias provincias gobernadas por los radicales. En Paran\u00e1, por ejemplo, el propio gobernador de Entre R\u00edos asisti\u00f3 al estreno, avalando de esta forma su mensaje antinazi. Pero ya contaremos esa historia en otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p><em>El ciudadano<\/em> fue un sacud\u00f3n para los espectadores argentinos. Incluso hab\u00eda expectativa. Suele citarse una nota previa al estreno, escrita \u201ca mano alzada\u201d por Roberto Arlt en <em>Cr\u00edtica<\/em>, contando c\u00f3mo imaginaba al personaje. Nada de transcribir la gacetilla. Arlt supo que Kane era un luchador, un periodista de empuje, y as\u00ed lo pint\u00f3 en la nota, con gran entusiasmo. El cronista de cine de ese diario, Eduardo Calcagno padre, alias Calki, recordar\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, en el balance evocativo de <em>Los monstruos sagrados de Hollywood<\/em>, que \u201cOrson Welles se cans\u00f3 de ver tantos remedos de seres humanos alardeando en la pantalla norteamericana y les arroj\u00f3, desde <em>El ciudadano<\/em>, un hombre visto por dentro (\u2026) Despu\u00e9s de pasar tantos a\u00f1os aceptando mu\u00f1ecos convencionales con apariencias de seres humanos, no es extra\u00f1o que ese p\u00fablico se escandalizara cuando vio aparecer algo que se acercaba a la verdad\u201d. La opini\u00f3n pega fuerte, aunque es exagerada, porque los Estados Unidos ven\u00edan de toda una d\u00e9cada de realismo social, con obras como <em>Soy un fugitivo<\/em>, <em>Ellos no olvidar\u00e1n<\/em>, <em>Vi\u00f1as de ira<\/em> y un buen etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>M\u00e1s reticente, su compa\u00f1ero de redacci\u00f3n Jorge Luis Borges escribi\u00f3 en la revista <em>Sur<\/em> una famosa cr\u00f3nica, donde desde\u00f1a la explicaci\u00f3n del misterioso \u201cRosebud\u201d, valora en cambio \u201cla investigaci\u00f3n del alma secreta de un hombre, a trav\u00e9s de las obras que ha construido, de las palabras que ha pronunciado, de los muchos destinos que ha roto\u201d; deduce que \u201cel aborrecido Charles Foster Kane es un simulacro, un caos de apariencias\u201d; destaca la fotograf\u00eda de admirable profundidad de campo \u201ccomo en las telas de los prerrafaelistas\u201d; y sospecha que la obra \u201cperdurar\u00e1\u201d como otras cuyo valor hist\u00f3rico nadie niega, pero que nadie quiere ver de nuevo: \u201cAdolece de gigantismo, de pedanter\u00eda, de tedio. No es inteligente, es genial: en el sentido m\u00e1s nocturno y m\u00e1s alem\u00e1n de esta mala palabra\u201d.<\/p>\n<p>Con el tiempo, Borges iba a re\u00edrse muchas veces de su mal pron\u00f3stico. En enero de 1942 la Argentina estren\u00f3 el primer film abiertamente inspirado en la estructura de <em>El ciudadano<\/em>. Se trat\u00f3 de <em>Yo conoc\u00ed a esa mujer<\/em>, de Carlos Borcosque, sobre gui\u00f3n de Carlos A. Petit, con Libertad Lamarque, drama bien recibido en todo el continente, incluso en los Estados Unidos, donde se estren\u00f3 en 1943. En abril de 1942 el propio Welles estuvo en Buenos Aires, invitado de honor de la Academia de Artes y Ciencias Cinematogr\u00e1ficas de la Argentina (la primera, no la actual). Era el director m\u00e1s celebrado en nuestro pa\u00eds y en Brasil, donde estaba filmando: el genio, en el sentido m\u00e1s argentino y feliz de la palabra. Pero pocos meses despu\u00e9s, por diversas razones, tuvo que abandonar esa filmaci\u00f3n. Su segunda obra, <em>Soberbia<\/em>, le fue quitada de las manos. Luego hizo otras pel\u00edculas tambi\u00e9n notables, pero ninguna como <em>El ciudadano<\/em>, que hab\u00eda hecho con s\u00f3lo 25 a\u00f1os de edad. Su estrella la describe muy bien el cr\u00edtico mexicano Emilio Garc\u00eda Riera, en un art\u00edculo titulado \u201cLos tres pasos de la megaloman\u00eda\u201d: describir por elevaci\u00f3n su propio mundo, hacer luego una gran cosmovisi\u00f3n personal,\u00a0sentirse despu\u00e9s v\u00edctima de la incomprensi\u00f3n general y hacer obras \u201cmenores\u201d, m\u00e1s circunscriptas. Le pas\u00f3 a David W. Griffith (<em>El nacimiento de una naci\u00f3n<\/em>, <em>Intolerancia<\/em>, <em>Pimpollos rotos<\/em>), a Welles (<em>El ciudadano<\/em>, <em>Soberbia<\/em>, <em>El extra\u00f1o<\/em>), a Francis F. Coppola, al recientemente fallecido Michael Cimino, y a tantos otros.<\/p>\n<p>Curiosa coincidencia: el mismo d\u00eda en que ac\u00e1 se estrenaba <em>El ciudadano<\/em>, era enterrado el periodista Natalio Botana, creador del diario <em>Cr\u00edtica<\/em>, el hombre m\u00e1s parecido a Charles Foster Kane que haya habido en estas pampas. \u00bfEso habr\u00e1 aportado al \u00e9xito de la pel\u00edcula entre nosotros? Puede ser, pero dif\u00edcilmente podamos confirmarlo (un detalle coherente con el asunto de la obra).<\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 dijo CRITERIO tras al estreno de El Ciudadano?<\/em><\/p>\n<p>\u00abEn <em>El Ciudadano<\/em>, por medio de la narraci\u00f3n de muy diversos episodios, se procura interpretar la vida de un hombre que tuvo destacada actuaci\u00f3n en los Estados Unidos. Due\u00f1o de muchos diarios, de estaciones radiotelef\u00f3nicas y otras empresas, ejerci\u00f3 un gran dominio pol\u00edtico, careci\u00f3 de escr\u00fapulos \u2013al menos aparentemente\u2013, goz\u00f3 de una inmensa fortuna y muri\u00f3 pr\u00e1cticamente abandonado en medio de su fausto. El film se inicia con la muerte del inaudito sujeto, de manera que un periodista se lanza a reconstruir la trayectoria por medio de numerosos reportajes que cruzan la pantalla con una original incoherencia que a la postre se hace coherente aunque sin aclarar el misterio. El hombre no fue un vulgar malhechor, pues ten\u00eda talento de sobra, y a veces \u2013al parecer\u2013 buenas intenciones. Pero de h\u00e9roe o santo tampoco tuvo nada. Cinematogr\u00e1ficamente, <em>El Ciudadano<\/em> constituye el resultado de una labor enorme con aspectos de t\u00e9cnica renovadora. Produjo el film, escribi\u00f3 el argumento, interpret\u00f3 el papel principal y dirigi\u00f3 tambi\u00e9n su rodaje el comentarista y actor radiotelef\u00f3nico Orson Wells. Es su primera labor en la pantalla realizada bajo el sello de R.K.O. Radio Pictures. Casi todos los dem\u00e1s int\u00e9rpretes son igualmente desconocidos en el cine: Joseph Cotten, Everett Sloan, Dorothy Comingore, Ruth Warrick, George Coulouris, etc.\u00bb.<\/p>\n<p><em>Publicado el 14 de agosto de 1941. La rese\u00f1a no lleva firma, pero detr\u00e1s est\u00e1 la pluma de Jaime Potenze.<br \/>\n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 8 de agosto de 1941 \u2013hace ya 75 a\u00f1os\u2013 se estren\u00f3 en Buenos Aires, con gran \u00e9xito, El ciudadano de Orson Welles. 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