{"id":12709,"date":"2016-10-08T08:49:36","date_gmt":"2016-10-08T11:49:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12709"},"modified":"2016-10-08T08:49:36","modified_gmt":"2016-10-08T11:49:36","slug":"el-misterio-y-el-final-del-universo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12709","title":{"rendered":"El misterio y el final del universo"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00bfQu\u00e9 conexi\u00f3n existe entre el tiempo c\u00f3smico y el tiempo antropol\u00f3gico? \u00bfQu\u00e9 impacto han tenido y tienen en la filosof\u00eda los relatos escatol\u00f3gicos cient\u00edfico y religioso? Estas y otras preguntas surgen en el autor frente al misterio del universo.<\/em><\/p>\n<p>El futuro de la vida est\u00e1 vinculado al del universo. Como se\u00f1ala Martin Rees, cosm\u00f3logo de fama internacional, en su libro Nuestra hora final: \u201cLa profundidad del cosmos tiene un futuro potencial que podr\u00eda incluso ser infinito. \u00bfEstas vastas extensiones de tiempo podr\u00e1n llenarse de vida, o ser\u00e1n tan vac\u00edas como vac\u00edos fueron los primeros mares est\u00e9riles de la Tierra? La elecci\u00f3n puede depender de nosotros, en este siglo\u201d.<\/p>\n<p><strong>La escatolog\u00eda cient\u00edfica<\/strong><br \/>\nLa ciencia tiene que ser capaz de explicar los datos observados y de predecir nuevos resultados que deben ser verificados con nuevas observaciones. S\u00f3lo podemos pensar el pasado y el futuro del universo desde su presente, es decir, desde el universo cercano y de los datos que hemos recogido e interpretado en un marco te\u00f3rico. Verificamos nuestras ideas sobre el principio y el final del universo confront\u00e1ndolas con los datos experimentales.<br \/>\nEn las \u00faltimas d\u00e9cadas, se ha logrado una base muy s\u00f3lida como para sostener que el modelo est\u00e1ndar del Big Bang resulta la mejor explicaci\u00f3n del origen, evoluci\u00f3n y estado actual del universo. La expansi\u00f3n conocida como la ley de Hubble, la radiaci\u00f3n c\u00f3smica de fondo y la abundancia c\u00f3smica de hidr\u00f3geno, helio y otros elementos (predicha te\u00f3ricamente) confirman el modelo te\u00f3rico del Big Bang.<br \/>\nComo T. S. Elliot expres\u00f3 po\u00e9ticamente: \u201cEn mi principio est\u00e1 mi fin\u201d. En las condiciones iniciales del universo est\u00e1 escrito de alguna manera su final. Aunque hay muchas inc\u00f3gnitas, el conocimiento actual de la f\u00edsica permite reconstruir la historia del universo desde casi sus instantes iniciales.<br \/>\nPredecir cient\u00edficamente el futuro del universo es una tarea bastante m\u00e1s dificultosa. \u00bfPuede la ciencia, la cosmolog\u00eda en nuestro caso, hacer predicciones? \u00bfCu\u00e1les son los l\u00edmites epistemol\u00f3gicos de estas predicciones? \u00bfC\u00f3mo interpretarlas a luz del realismo cient\u00edfico? \u00c9stas son algunas de las preguntas que surgen al considerar el final del universo.<br \/>\nNuestras predicciones depender\u00e1n de las diferentes escalas que adoptemos. Por lo tanto deber\u00edamos considerar el final de la Tierra, del Sol, de nuestra galaxia y de todo el universo. Es evidente que ser\u00eda un esfuerzo gigantesco, que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las posibilidades de este art\u00edculo. Teniendo en cuenta el conocimiento actual de los inicios y del presente del universo, se espera que, en un futuro muy lejano, de trillones y trillones de a\u00f1os, el universo continuar\u00e1 expandi\u00e9ndose aceleradamente. El universo terminar\u00eda por \u201cdesgarrarse\u201d, escenario que algunos llaman Big Rip, y tal vez podr\u00eda no tener un final \u00fanico, es decir simult\u00e1neo en todas sus regiones, sino un final m\u00faltiple. As\u00ed, entonces, el universo va hacia un estado final de fr\u00edo y oscuridad llamado tambi\u00e9n Big Freeze.<br \/>\nUn puente entre la imagen cient\u00edfica y la imagen manifiesta<br \/>\nAlgunas cuestiones que en una \u00e9poca eran consideradas reservadas a la especulaci\u00f3n filos\u00f3fica o religiosa pueden ser resueltas hoy mediante el conocimiento cient\u00edfico. Como se\u00f1ala Louis Caruana, fil\u00f3sofo de la Universidad Gregoriana de Roma, una de las tareas cruciales de la filosof\u00eda es construir puentes conceptuales entre la imagen cient\u00edfica y la imagen manifiesta, es decir, la imagen cotidiana, m\u00e1s inmediata del mundo.<br \/>\nEn este cometido de la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica podemos interrogarnos acerca del lugar que ocupa el ser humano en la escatolog\u00eda c\u00f3smica, es decir, en el fin de la historia del universo, y acerca de la finalidad del universo. En este contexto ser\u00e1 muy \u00fatil examinar el principio antr\u00f3pico que, con diferencia de matices en su formulaci\u00f3n fuerte y d\u00e9bil, establece que cualquier teor\u00eda v\u00e1lida sobre el universo tiene que ser consistente con la existencia del ser humano o de la vida, en general. Si bien el principio antr\u00f3pico prescinde expl\u00edcitamente de la discusi\u00f3n escatol\u00f3gica, podemos preguntarnos sobre la relaci\u00f3n entre el futuro de la Tierra y de la humanidad y el futuro del universo. Resulta iluminador lo que Martin Rees sostiene: \u201cLa posici\u00f3n m\u00e1s crucial en el espacio y el tiempo (aparte del mismo Big Bang) estar\u00eda aqu\u00ed y ahora\u201d.<br \/>\nPor otra parte, como se\u00f1ala Louis Caruana, la ciencia del futuro remoto es extremadamente anti-antropocentrista porque expone la insignificancia total del ser humano en la vastedad del universo. Si la ciencia margina como secundarias y subjetivas ciertas filosof\u00edas alternativas o diferencias culturales, tal como se\u00f1ala Dennis Ford en The Search for Meaning. A Short History, podr\u00edamos preguntarnos si es posible establecer alguna relaci\u00f3n entre el relato escatol\u00f3gico cient\u00edfico y los relatos escatol\u00f3gicos culturales y religiosos que pueden ser vistos como \u201csecundarios\u201d y \u201csubjetivos\u201d.<\/p>\n<p><strong>Tiempo y vida<\/strong><br \/>\nDebido a la naturaleza de los conceptos cient\u00edficos abordados, resulta necesario se\u00f1alar tambi\u00e9n algunas cuestiones que est\u00e1n en la base de la discusi\u00f3n del lugar que ocupa el ser humano en el futuro del universo.<br \/>\nLa ciencia mira hacia los or\u00edgenes de una secuencia de eventos producto de una relaci\u00f3n causa-efecto, y una mentalidad cientificista niega una causa final y un prop\u00f3sito en el universo. Si hablamos de fin temporal del universo, \u00bftiene esto algo que ver con su finalidad o prop\u00f3sito?<br \/>\nAl hablar del futuro estamos asumiendo un concepto de tiempo. \u00bfQu\u00e9 conexi\u00f3n existe entre el tiempo c\u00f3smico y el tiempo antropol\u00f3gico? Desde los albores de la humanidad el tiempo c\u00f3smico y el tiempo cultural han estado estrechamente vinculados. En este sentido, \u00bfqu\u00e9 impacto han tenido y tienen en la filosof\u00eda los relatos escatol\u00f3gicos cient\u00edfico y religioso?<br \/>\nEs muy dif\u00edcil hacer alguna afirmaci\u00f3n o hip\u00f3tesis sobre el futuro de la vida en el universo. Sin embargo sabemos, por observaci\u00f3n directa en la Tierra, que la vida es resistente: tiene una extraordinaria capacidad para adaptarse y evolucionar en condiciones hostiles. La vida podr\u00eda haberse diseminado en otra parte en el universo o en otros universos, si se considera la hip\u00f3tesis no confirmada del multiverso. El final del universo que predice la cosmolog\u00eda suscita preguntas sobre el futuro de la vida. Si nuestra ubicaci\u00f3n en el universo es crucial para la vida, \u00bftoda la vida se acabar\u00e1 con la Tierra? \u00bfEs la vida un fen\u00f3meno com\u00fan? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 con la vida en trillones y trillones de a\u00f1os, cuando el universo se desvanezca?<\/p>\n<p><strong>Una experiencia espiritual<\/strong><br \/>\nEl proceso de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica sobre el final del universo es tambi\u00e9n una experiencia espiritual. La cosmolog\u00eda nos ofrece una perspectiva muy poco entusiasta para la vida que puede suscitar una experiencia intelectual resumida eficazmente por Friedrich Nietzsche: \u201cCuando se mira por mucho tiempo a un abismo, el abismo mira dentro de ti\u201d.<br \/>\nDel mismo modo podemos expresar la inmensidad de un universo fr\u00edo y oscuro en su etapa final, con las palabras del autor sagrado del Eclesiast\u00e9s, que ve la fragilidad y la contingencia de este mundo: \u201cUn inmenso vac\u00edo \u2013dice Coh\u00e9let\u2013 un inmenso vac\u00edo, todo es vac\u00edo\u201d (Ecl 1, 2). El estudio de la escatolog\u00eda cient\u00edfica plantea la pregunta por el significado de la existencia humana y por la finalidad del universo. De alg\u00fan modo esta pregunta se expresa en las palabras de Fiodor Dostoievski en Los hermanos Karamasov: \u201cPara un hombre civilizado, \u00bfes posible creer?\u201d. La pregunta sigue siendo crucial.<\/p>\n<p><strong>Un puente entre la imagen revelada y la imagen manifiesta de Dios<\/strong><br \/>\nLa cuesti\u00f3n del futuro del universo est\u00e1 ineludiblemente unida a la cuesti\u00f3n de Dios, como se\u00f1ala el te\u00f3logo Gonzalo Zarazaga: \u201cNo hay campo del saber ni de la realidad, cuya \u00faltima realidad y racionalidad no implique, de alguna manera la cuesti\u00f3n del origen, el fin y el fundamento, es decir, la cuesti\u00f3n de Dios como fundamento \u00faltimo que determina toda realidad en la historia\u201d.<br \/>\nAs\u00ed como una tarea de la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica es construir puentes entre la imagen cient\u00edfica y la imagen manifiesta del mundo, la teolog\u00eda deber\u00eda construir puentes entre la imagen revelada de Dios y la imagen manifiesta de Dios.<br \/>\nPodemos preguntarnos si nuestra comprensi\u00f3n de Dios y de su relaci\u00f3n con el mundo puede beneficiarse de los conocimientos cient\u00edficos sobre el comienzo y final del universo. A la luz de los resultados de la escatolog\u00eda cient\u00edfica, \u00bfes la cosmolog\u00eda relevante de alg\u00fan modo para la escatolog\u00eda religiosa?<br \/>\nEn el camino de b\u00fasqueda de la conexi\u00f3n, si creemos que existe, entre la comprensi\u00f3n cient\u00edfica del final del universo y su interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica y teol\u00f3gica, el buen cient\u00edfico debe permanecer abierto a la interpretaci\u00f3n de la realidad, consciente de que el conocimiento cient\u00edfico es incompleto, del mismo modo que el pensamiento filos\u00f3fico y teol\u00f3gico lo son, como lo se\u00f1ala el papa Francisco al dirigirse a te\u00f3logos y fil\u00f3sofos de la Universidad Gregoriana: \u201cEl te\u00f3logo que se complace en su pensamiento completo y acabado es un mediocre. El buen te\u00f3logo y fil\u00f3sofo tiene un pensamiento abierto, es decir, incompleto, siempre abierto al maius de Dios y de la verdad, siempre en desarrollo&#8230;\u201d.<br \/>\nHay muchas cuestiones incompletas en ciencia y este art\u00edculo es incompleto en muchos aspectos, sin embargo, he intentado plantear algunos interrogantes que surgen al considerar el futuro del universo desde una perspectiva cient\u00edfica.<br \/>\nConcluyo con palabras esclarecedoras de Joseph Ratzinger en Introducci\u00f3n al Cristianismo, que ofrecen una clave de lectura del \u201c\u00faltimo d\u00eda\u201d: \u201cSi el cosmos es historia y si la materia representa un momento en la historia del esp\u00edritu, entonces materia y esp\u00edritu no est\u00e1n eternamente uno al lado del otro de un modo neutral, sino que es necesario pensar una \u00faltima \u2018complejidad\u2019 en la cual el mundo encuentra su Omega y su unidad. Entonces hay un \u00faltimo nexo entre materia y esp\u00edritu en el cual encuentra cumplimiento el destino del hombre y del mundo, si bien hoy nos resulta imposible definir el tipo de tal conexi\u00f3n. Entonces el \u2018\u00faltimo d\u00eda\u2019 ser\u00e1 aqu\u00e9l en el cual el destino de cada hombre se cumplir\u00e1 porque ha encontrado cumplimiento el destino de la humanidad\u201d.<br \/>\nInvestigar el impacto que el relato escatol\u00f3gico cient\u00edfico tiene en la escatolog\u00eda teol\u00f3gica y en nuestra comprensi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo es todav\u00eda una tarea pendiente.<\/p>\n<p><em>El autor es sacerdote jesuita, fil\u00f3sofo y astr\u00f3nomo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 conexi\u00f3n existe entre el tiempo c\u00f3smico y el tiempo antropol\u00f3gico? \u00bfQu\u00e9 impacto han tenido y tienen en la filosof\u00eda los relatos escatol\u00f3gicos cient\u00edfico y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[30,6,5],"tags":[1704,16,1040,1426],"class_list":["post-12709","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-debates","category-nota-tapa","category-sociedad","tag-astronomia","tag-ciencia","tag-misterio","tag-universo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3iZ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12709"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12709\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12712,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12709\/revisions\/12712"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}