{"id":12713,"date":"2016-10-08T09:00:07","date_gmt":"2016-10-08T12:00:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12713"},"modified":"2016-10-08T09:00:07","modified_gmt":"2016-10-08T12:00:07","slug":"medio-oriente-cronica-de-una-negacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12713","title":{"rendered":"Medio Oriente, cr\u00f3nica de una negaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>El autor cuestiona la visi\u00f3n reduccionista de oponer Occidente cristiano e islamismo para la explicar los ataques terroristas en Europa y los Estados Unidos. <\/em><\/p>\n<p>Un doble manto de ignorancia y ocultamiento cubre el impreciso espacio que denominamos Medio o Cercano Oriente, una sucesi\u00f3n de Estados que abarca desde el Magreb hasta Asia Central. Esta ignorancia est\u00e1 fundada en las presunciones y prejuicios, resabios coloniales de varios siglos, de la soberbia etnocentrista, cuyo \u00fanico inter\u00e9s, hasta la aparici\u00f3n de una etnograf\u00eda seria y una sociolog\u00eda m\u00e1s cient\u00edfica, fue la exploraci\u00f3n de lo ex\u00f3tico y lo peculiar de estas culturas.<br \/>\nLa influencia conceptual de los \u201corientalistas\u201d ha desaparecido y las descripciones de los \u201cencantos orientales\u201d ya no son m\u00e1s que recuerdos literarios. Pero la ignorancia y la lejan\u00eda humana, el desconocimiento profundo de la historia y las esperanzas de estas poblaciones permanecen. Poco es lo que se sabe y estudia de estas comunidades que tanto espacio ocupan en las noticias cotidianas. Pero m\u00e1s grave es lo que se oculta o se niega con maniobras y teor\u00edas perversamente intencionadas, sostenidas para fines utilitarios de acceso a las riquezas o al poder. Teor\u00edas que en su deformaci\u00f3n de la realidad, amparadas en la ignorancia o la indiferencia habituales, han logrado ocultar lo evidente, imponi\u00e9ndose como \u00fanica voz autorizada: nuevamente el etnocentrismo colonial, para describir una realidad ajena a la forma que m\u00e1s le conviene y que menos contradicciones ofrece en la pobre explicaci\u00f3n que da. Como en el cuento del rey desnudo, donde se intenta negar su falta de vestimentas, o en \u201cLa Carta Robada\u201d de Edgar Allan Poe, lo oculto es lo evidente, lo obvio. Por eso mismo no se habla de ello, porque es lo sabido desde el lugar del enga\u00f1o, marca de la ausencia de una mirada y un razonamiento cr\u00edticos. La verdad viene dada en forma de relato ilusorio. La realidad es s\u00f3lo una narraci\u00f3n.<br \/>\nEste vasto conglomerado de nacionalidades con \u201cfronteras indeterminadas y de car\u00e1cter fluctuante con el correr de los recortes, independencias, planes de distribuci\u00f3n, anexiones o reivindicaciones, y su percepci\u00f3n por los grupos sociales, confesionales o \u00e9tnicos\u2026\u201d (Leyla Dakhli) hace necesario un estudio de la regi\u00f3n. Lo que se ha ocultado sistem\u00e1ticamente, tanto por Occidente como por los reg\u00edmenes autocr\u00e1ticos de la zona y los movimientos islamistas y yihadistas, es la existencia y el sufrimiento real de un pueblo (pueblos, con m\u00e1s justeza). Un pueblo cautivo que ha sido y es v\u00edctima de los manejos corruptos de sus gobernantes, de las locuras teocr\u00e1ticas m\u00e1s descabelladas, de una descolonizaci\u00f3n nunca completada, de una recolonizaci\u00f3n embozada en algunos casos o descaradamente abierta en otros y de guerras civiles interminables.<br \/>\nPueblo que es ocultado, casi indecentemente, por te\u00f3ricos como Samuel P. Huntington y su famosa tesis sobre el choque de civilizaciones. Tesis funcional a los poderes occidentales, sobre todo a los Estados Unidos, que ejerce una visi\u00f3n distorsionada donde se presenta un mundo de \u201csiete u ocho civilizaciones\u201d (sic) condenadas a enfrentarse violentamente en forma casi indefectible. Tesis que da basamento te\u00f3rico a las injerencias b\u00e9licas de las potencias de la OTAN. Tesis que termina desplom\u00e1ndose en la pr\u00e1ctica cuando vemos que los peores enfrentamientos actuales son (y esto en contra de sus predicciones historicistas): el conflicto de Rusia con Ucrania, que es el que mayor peligro representa a nivel global; la guerra civil en Siria; las luchas internas en Libia e Irak; la inestable frontera entre las dos Coreas\u2026 Todos choques planteados dentro de una misma civilizaci\u00f3n, tal como \u00e9l las define, y no en la l\u00ednea de fractura entre varias. La argumentaci\u00f3n de este autor s\u00f3lo ha servido para darle alg\u00fan sentido \u201c\u00e9tico\u201d a las injerencias de las potencias occidentales en otros pa\u00edses, sobre todo de Medio Oriente. Con fortaleza te\u00f3rica e hist\u00f3rica, las s\u00f3lidas argumentaciones de intelectuales de la talla de Tzvetan Todorov, Abdelwahab Meddeb, Edward Said (The Clash of Ignorance) o Dominique Mo\u00efsi (The Clash of Emotions), entre otros, terminan por desintegrar la desafortunada teor\u00eda de Huntington.<br \/>\nEn cambio es m\u00e1s utilizada en el supuesto enfrentamiento entre Occidente y el Islam. Presenta unos diez siglos de choque de civilizaciones, que en realidad fueron guerras de conquista o de dominio, igual a lo que suced\u00eda dentro del Islam o dentro de Europa entre ej\u00e9rcitos de una misma cultura. Pero durante esos diez siglos de convivencia las dos culturas se mezclaron con ansiedad; gracias a los \u00e1rabes pudo accederse a Arist\u00f3teles, interpoliniz\u00e1ndose libremente y con un resultado que nos llena de admiraci\u00f3n, sea en Granada o en Estambul. El Mediterr\u00e1neo es una muestra de que casi todas las civilizaciones no s\u00f3lo no chocan sino que se enriquecen rec\u00edprocamente. Fueron culturas permeables entre s\u00ed, de una complementariedad capaz de producir avances en el arte y en el campo cient\u00edfico. Quiz\u00e1 valga recordar que fueron los Reyes Cat\u00f3licos los que expulsaron a los jud\u00edos y a los moros de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica y que mientras \u00e9sta fue ocupada por el Islam, los cristianos no fueron perseguidos ni hostigados. Es El Cid quien con desprecio enga\u00f1a a los prestamistas jud\u00edos, y no al rev\u00e9s.<br \/>\nIntentar el ejercicio reduccionista de separar el mundo en civilizaciones que van al choque, es una acci\u00f3n tan b\u00e1sica como la divisi\u00f3n que esboza el barra brava en el tabl\u00f3n. Todo queda sumido en planteos binarios m\u00ednimos. Esta visi\u00f3n goza de una f\u00e1cil comprensi\u00f3n, tanto es as\u00ed que ni necesita ser explicada: con el instinto alcanza. Es el mundo de \u201cellos\u201d y \u201cnosotros\u201d. Y ac\u00e1 nuevamente aparece el ocultamiento, porque ni todos ellos son un\u00edvocamente \u201cellos\u201d, ni todos nosotros somos tan s\u00f3lo \u201cnosotros\u201d. Hay m\u00e1s elementos que nos definen y la mayor\u00eda est\u00e1n presentes en los dos campos simult\u00e1neamente. El tema de la diferenciaci\u00f3n es bastante m\u00e1s complejo, necesariamente poroso, y de fronteras y umbrales expandidos. Existe un \u201cellos\u201d y un \u201cnosotros\u201d arquet\u00edpicos, pero nos sorprender\u00eda ver que pocos cumplimos con ese arquetipo en forma completa. Reducir \u201cellos\u201d a un conjunto preestablecido de condiciones morales, sociales y religiosas en forma inflexible y negando la posibilidad de cambio es el objetivo principal de la teor\u00eda de Huntington. Ellos siempre ser\u00e1n \u201cellos\u201d y nosotros seremos siempre \u201cnosotros\u201d, en oposici\u00f3n permanente. Una teor\u00eda del ocultamiento bajo el disfraz de una explicaci\u00f3n sencilla y casi cient\u00edfica.<br \/>\nSi nos dej\u00e1ramos cooptar por el an\u00e1lisis huntingtoniano podr\u00edamos pensar que somos los occidentales el objetivo y las principales v\u00edctimas del islamismo, la yihad o el fanatismo wahabita de Saud\u00ed Arabia; pero la triste realidad es otra. Las dram\u00e1ticas v\u00edctimas de estas exacerbadas acciones pol\u00edticas (pol\u00edticas, no religiosas) son los habitantes de todo este cord\u00f3n de pueblos. Cada tanto la venda se desliza y creemos intuir el sufrimiento de estas personas, sobre todo cuando aparece material gr\u00e1fico con ni\u00f1os ahogados en intentos migratorios o destruidos y absortos con mirada y gestos perdidos. Creemos que nos solidarizamos con ellos y con su pueblo, pero sin esfuerzo volvemos a centrarnos en la dicotom\u00eda Occidente-Islam y nos recolocamos como las v\u00edctimas principales. Todo este ocultamiento, esta negaci\u00f3n de las v\u00edctimas, se realiza en provecho de objetivos econ\u00f3micos o de poder pol\u00edtico, de los que ni siquiera estamos informados, como en el caso de la innecesaria segunda invasi\u00f3n a Irak. De lo que se trata, directamente, es de manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica. Una constante se verifica: los pa\u00edses que han sufrido \u201cinjerencias\u201d de las potencias occidentales o de Rusia, est\u00e1n ahora en peor situaci\u00f3n pol\u00edtica y con mayor violencia interna que antes de la aparici\u00f3n de los ej\u00e9rcitos \u201cordenadores\u201d.<br \/>\nEn el campo de batalla ISIS est\u00e1 retrocediendo; estas derrotas provocan una intensificaci\u00f3n de los ataques terroristas en Europa y en los Estados Unidos. Ejecuta esta venganza sobre todo con activistas, segunda generaci\u00f3n de inmigrantes, resentidos porque quedaron a mitad de camino entre la cultura de sus padres y la del pa\u00eds que los acoge. Este resentimiento es un tema social y pol\u00edtico que debe ser resuelto en los dos frentes que presenta: mejorar las instancias de integraci\u00f3n y un control policial que no desvirt\u00fae el funcionamiento de las democracias. ISIS retrocede, deja tras de s\u00ed un reguero de fosas comunes con cientos de civiles enterrados. Los Estados Unidos y Rusia est\u00e1n en la b\u00fasqueda de una salida pol\u00edtica para la guerra civil siria. \u00bfVolveremos a ver una soluci\u00f3n pol\u00edtica como la que se aplic\u00f3 en Libia despu\u00e9s de Khadafy y en Irak despu\u00e9s de Hussein? \u00bfSeguir\u00e1n fluyendo los dineros wahabitas (de origen saud\u00ed, aliados norteamericanos) para financiar m\u00e1s terroristas islamistas? \u00bfContinuar\u00e1 aplic\u00e1ndose la teor\u00eda del doble standard (torturas, imposiciones pol\u00edticas, negociados, etc.), bajo la excusa de la democracia y de la protecci\u00f3n de Occidente? No son dudas menores, porque de mantenerse los viejos m\u00e9todos, los problemas de siempre no se solucionar\u00e1n. Ni en la zona, ni en los pa\u00edses de Occidente. Incluso sostener el paradigma de la democracia puede ser un problema: el pa\u00eds m\u00e1s progresista y ordenado de la zona es una monarqu\u00eda, Jordania.<br \/>\nHay otra verdad oculta (evidente) que tambi\u00e9n exige soluci\u00f3n: no habr\u00e1 pacificaci\u00f3n posible, en todo el mundo isl\u00e1mico, mientras el problema palestino no tenga una soluci\u00f3n pol\u00edtica definitiva. Dominique Mo\u00efsi, en relaci\u00f3n a la cultura de la humillaci\u00f3n, lo expresa con gran claridad: \u201cLa creaci\u00f3n del Estado de Israel en el medio de la tierra \u00e1rabe s\u00f3lo pod\u00eda ser visto por los musulmanes como la \u00faltima prueba de su decadencia. Para los \u00e1rabes era la imposici\u00f3n anacr\u00f3nica de un Occidente colonial en el momento mismo en que la descolonizaci\u00f3n se estaba llevando a cabo. Desde su punto de vista, los b\u00e1rbaros cr\u00edmenes del Occidente cristiano contra los jud\u00edos deb\u00edan ser injustamente pagados por el Oriente isl\u00e1mico. Ese momento inicial de humillaci\u00f3n termin\u00f3 creando una cultura de odio\u201d.<\/p>\n<p><strong>Handala, el ni\u00f1o palestino de los campos<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Handala.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-12714\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Handala.gif\" alt=\"handala\" width=\"102\" height=\"170\" \/><\/a>Handala (www.handala.org), el ni\u00f1o palestino de los campos, creado por el caricaturista Naji al-Ali. \u00c9ste adopta la decisi\u00f3n de representarlo siempre de espaldas despu\u00e9s de la derrota de 1967 en la Guerra de los Seis D\u00edas.\u00a0En la debacle se convierte en aquel que uno ve contemplando el horizonte, la mayor\u00eda de las veces nublado, repleto de alambres de p\u00faas. Est\u00e1 descalzo y su tristeza se oculta: contempla la derrota, aterrado.<\/p>\n<p>Hoy Handala sigue siendo un s\u00edmbolo fuerte, el de la condici\u00f3n y el encierro de un pueblo, y es retomado y reinterpretado bajo numerosas formas por los activistas, y a menudo est\u00e1 asociado a esperanzas de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Historia Contempor\u00e1nea de Medio Oriente.<\/em> <em>Leyla Dak<\/em><em>hli<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor cuestiona la visi\u00f3n reduccionista de oponer Occidente cristiano e islamismo para la explicar los ataques terroristas en Europa y los Estados Unidos. Un&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971,6],"tags":[832,1681,244,996],"class_list":["post-12713","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","category-nota-tapa","tag-atentados","tag-islamismo","tag-medio-oriente","tag-terrorismo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3j3","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12713"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12713\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12719,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12713\/revisions\/12719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}