{"id":12720,"date":"2016-10-08T09:12:21","date_gmt":"2016-10-08T12:12:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12720"},"modified":"2016-10-08T09:12:21","modified_gmt":"2016-10-08T12:12:21","slug":"uruguay-el-pais-mas-laico-de-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12720","title":{"rendered":"Uruguay, el pa\u00eds m\u00e1s laico de Am\u00e9rica latina"},"content":{"rendered":"<p><em>La visi\u00f3n sobre el vecino pa\u00eds desde la perspectiva de un soci\u00f3logo cat\u00f3lico europeo. El texto original acaba de ser publicado en la revista <\/em>La Civilt\u00e1 Cattolica<em>. <\/em><\/p>\n<p>Este pa\u00eds poco poblado(1), enclavado entre dos gigantes \u2013Brasil y la Argentina\u2013, conocido por sus reba\u00f1os, la carne y el f\u00fatbol, tiene una particularidad en el continente latinoamericano de mayor\u00edas cristianas: la laicidad, e incluso su anticlericalismo. \u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n de tal fen\u00f3meno, a pesar de un contexto continental de raigambre cat\u00f3lica? \u00bfCu\u00e1les son sus or\u00edgenes? \u00bfEste esp\u00edritu est\u00e1 a\u00fan presente? \u00bfC\u00f3mo se coloca la Iglesia frente a esa laicidad?<\/p>\n<p><strong>Una historia local<\/strong><br \/>\nUruguay se pobl\u00f3 muy tarde. Fuera de Montevideo, por mucho tiempo el pa\u00eds estuvo pr\u00e1cticamente vac\u00edo. Curiosamente es tambi\u00e9n un pa\u00eds sin nombre propio, ya que su denominaci\u00f3n oficial es Rep\u00fablica Oriental del (r\u00edo) Uruguay. En 1830 el territorio ten\u00eda s\u00f3lo 70 mil habitantes: campesinos cat\u00f3licos y alg\u00fan soldado o comerciante en la ciudad. La Iglesia cat\u00f3lica fue fundada m\u00e1s tarde. Algunas religiosas llegaron de Europa hacia 1876; el primer obispo de Montevideo se hizo cargo de la di\u00f3cesis en 1878 (342 a\u00f1os despu\u00e9s de la llegada de monse\u00f1or Zum\u00e1rraga a Ciudad de M\u00e9xico, en 1532), cuando los movimientos anticlericales ya eran muy fuertes.<br \/>\nEn 1900 s\u00f3lo un mill\u00f3n de personas habitaba el pa\u00eds, mayoritariamente inmigrantes provenientes de Espa\u00f1a, Francia e Italia. Pero estaban un poco aislados y abandonados por sus patrias de origen. Al obispo de Bayona, por ejemplo, le preocupaban los fieles vascos partidos hacia una tierra tan lejana sin contar con sacerdotes que los acompa\u00f1aran. La Iglesia era muy d\u00e9bil, mientras que las ideas laicas estaban ya bien presentes: una situaci\u00f3n muy diferente respecto de otros pa\u00edses latinoamericanos, en los que la Iglesia gozaba de notable fuerza mientras se afirmaban las ideas socialistas y liberales.<br \/>\nLas corrientes laicas se desarrollaron en los a\u00f1os 1860-80. Fue muy importante el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Victor Cousin, exponente del espiritualismo, cuyo manual de filosof\u00eda, Du vrai, du beau et du bien (De lo verdadero, de lo bello y del bien) tuvo gran difusi\u00f3n. \u00c9l represent\u00f3 una ruptura con el cristianismo. Inspir\u00f3 numerosas profesiones de fe racionalistas de peque\u00f1os c\u00edrculos uruguayos. La Universidad Nacional fue fundada bajo la marca de Cousin. Muchos libros de filosof\u00eda racionalista llegaron de Europa, y se entabl\u00f3 la lucha entre los seguidores y los adversarios de Auguste Comte. Tambi\u00e9n el positivismo social de Spencer tuvo su importancia. Estas m\u00faltiples corrientes europeas terminaron desarrollando las fuentes del descreimiento sobre un terreno cat\u00f3lico fr\u00e1gil.<br \/>\nDesde el siglo XIX la Iglesia pose\u00eda muchas tierras; la sociedad, en general, conservaba inspiraci\u00f3n y pr\u00e1cticas cristianas, pero los intelectuales, la Universidad y la prensa eran decididamente liberales y anticlericales(2). Se difundieron las ideas racionalistas. En Uruguay el positivismo cre\u00f3 la ciencia, y no al rev\u00e9s, como sucedi\u00f3 en Europa. Por lo tanto, la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds se realiz\u00f3 en contra de la Iglesia. Los j\u00f3venes de las clases ricas estudiaban en Francia y regresaban anticlericales o indiferentes. Muchos inmigrantes anticat\u00f3licos llegaron al pa\u00eds alrededor de 1880: republicanos de Italia, como Garibaldi, o anarquistas catalanes.<\/p>\n<p><strong>Modernizaci\u00f3n y laicizaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEl proceso de laicizaci\u00f3n se encamin\u00f3 con el coronel Lorenzo Latorre, que hab\u00eda sido Ministro de Guerra, y que lleg\u00f3 a ser Presidente en 1876. \u00c9l moderniz\u00f3 la econom\u00eda, desarroll\u00f3 los ferrocarriles, y en 1879 cre\u00f3 un C\u00f3digo rural con un registro civil, que le permit\u00eda al Estado controlar la vida de las poblaciones. As\u00ed mantuvo a la Iglesia distante de los habitantes. Nacionaliz\u00f3 el agua y el gas, reform\u00f3 la educaci\u00f3n con su ministro Jos\u00e9 Pedro Varela, quien hizo publicar en 1876 la Ley de Educaci\u00f3n com\u00fan. A partir de 1877 los tres principios gu\u00eda de la instrucci\u00f3n fueron la gratuidad, la obligatoriedad y la laicidad. \u201cInstruir, instruir, instruir siempre\u201d era el lema de este ministro, que buscaba de esa forma defenderse de las dictaduras y de la Iglesia, aunque la instrucci\u00f3n cristiana, estrechamente limitada al catecismo, segu\u00eda siendo impartida por maestros de escuela primaria. El Uruguay lleg\u00f3 a ser la Suiza de Am\u00e9rica, por su desarrollo y su neutralidad democr\u00e1tica.<br \/>\nEn 1885 la presi\u00f3n laica se torn\u00f3 m\u00e1s fuerte. La masoner\u00eda, proveniente de Inglaterra, de Francia o de Italia, no siempre anticlerical pero a menudo marcadamente laica, fue activa durante todo el \u00faltimo per\u00edodo del siglo XIX. Un ministro era tambi\u00e9n Gran Maestre de una logia mas\u00f3nica. Se multiplicaron las medidas antirreligiosas: en 1885 se introdujo el matrimonio civil, que mantuvo a la Iglesia alejada de un \u00e1mbito fundamental de la vida de los ciudadanos. El mismo a\u00f1o se vot\u00f3 tambi\u00e9n una \u201cley sobre los conventos\u201d, para verificar en los monasterios que todas las monjas fueran libres y estuvieran de acuerdo con las decisiones religiosas. Ello suscit\u00f3 muchos problemas y las mujeres de la buena sociedad se ocuparon de sostener a las religiosas. La laicizaci\u00f3n sufri\u00f3 una aceleraci\u00f3n.<br \/>\nOtro modernizador fue Jos\u00e9 Batlle y Ord\u00f3\u00f1ez, presidente en 1903 y en 1911, quien impuls\u00f3 los fundamentos de un Estado moderno. Proven\u00eda de una familia catalana m\u00e1s bien agn\u00f3stica. La \u201cPaz de Acegu\u00e1\u201d, una suerte de pacto nacional entre los diversos sectores pol\u00edticos de la sociedad, encamin\u00f3 una reforma constitucional de m\u00faltiples reglamentos. Batlle desarroll\u00f3 el campo, cre\u00f3 liceos y propuso, con la \u201cLey sobre el horario de los obreros\u201d, numerosas reformas sociales que se refer\u00edan a los salarios, la jornada de ocho horas, la prohibici\u00f3n del trabajo de los ni\u00f1os&#8230;<br \/>\nA Batlle le preocupaba la dimensi\u00f3n social, pero era anticlerical. Reforz\u00f3 la ense\u00f1anza estatal para contrastar a la Iglesia. Los cat\u00f3licos lo abandonaron para fundar su propio partido dem\u00f3crata-cristiano, la Uni\u00f3n C\u00edvica, los Colorados cat\u00f3licos. De hecho, Batlle fue el heredero intelectual del alem\u00e1n Karl Krause (3), espiritualista y ecl\u00e9ctico, padre de 12 hijos, que tuvo entre sus disc\u00edpulos al fundador de la Universit\u00e9 libre de Bruselas. Sus obras fueron traducidas al espa\u00f1ol a partir de 1840 y se difundieron ampliamente en Uruguay.<br \/>\nBatlle tuvo una relaci\u00f3n complicada con el cristianismo. Hab\u00eda sido bautizado, pero no era practicante y ni siquiera hab\u00eda recibido la Primera Comuni\u00f3n. Era un humanista, espiritualista, con un gran sentido del deber. En 1890 se hab\u00eda enamorado de una mujer casada, con la que tuvo un hijo, cosa impensable en esa \u00e9poca. Cuando qued\u00f3 viuda, contrajo matrimonio con ella. Pero en las recepciones, las se\u00f1oras de la buena sociedad cat\u00f3lica dejaban la sala cuando llegaba su mujer: \u00a1Humillaci\u00f3n p\u00fablica para un presidente de la Rep\u00fablica!<br \/>\nPronto se votaron algunas leyes sobre las que la Iglesia no pudo tener injerencia alguna. Se despleg\u00f3 un anticlericalismo de Estado, particularmente con la ley de la secularizaci\u00f3n. Los d\u00edas de las fiestas religiosas fueron sustituidos con festividades laicas: la Semana Santa pas\u00f3 a ser la Semana del turismo; el 8 de diciembre la fiesta de los ni\u00f1os; y el 25 de diciembre el d\u00eda de la familia. El divorcio fue aprobado en 1907. Ese mismo a\u00f1o, se retiraron los crucifijos de los hospitales y se alejaron a las religiosas de los cuidados a los enfermos, lo que provoc\u00f3 una grave disminuci\u00f3n en la atenci\u00f3n de los internados. En 1909 las escuelas p\u00fablicas dejaron de impartir formaci\u00f3n religiosa. As\u00ed, desde comienzos del siglo XX la cultura de Uruguay se encontr\u00f3 progresivamente laicizada. La patria fue separada de la religi\u00f3n, y se suspendi\u00f3 el juramento del presidente de la Rep\u00fablica sobre la Biblia. En 1917 fue votada la nueva Constituci\u00f3n, que confirm\u00f3 la separaci\u00f3n jur\u00eddica entre la Iglesia y el Estado, y tambi\u00e9n todas las propuestas de secularizaci\u00f3n de la vida p\u00fablica.<br \/>\nLa Iglesia vivi\u00f3 entonces un momento dram\u00e1tico, que tuvo consecuencias durante un largo per\u00edodo. Monse\u00f1or Jacinto Vera, primer obispo titular de Montevideo, fue un eclesi\u00e1stico muy comprometido; muri\u00f3 en 1881 con fama de santidad. Monse\u00f1or Mariano Soler fue obispo a partir de 1891; hombre de sensibilidad social, abierto y moderno, en la l\u00ednea de Le\u00f3n XIII; muri\u00f3 en 1908, en el momento m\u00e1s \u00e1lgido de la ofensiva anticlerical del Gobierno. Fue entonces cuando no se mand\u00f3 a Roma la \u201cterna\u201d para el nombramiento del nuevo obispo, seg\u00fan la usanza del r\u00e9gimen concordatario vigente en la \u00e9poca. Fue necesaria la separaci\u00f3n de la Iglesia y el Estado para que Roma pudiera nombrar directamente un nuevo obispo titular, sin la \u201cterna\u201d, y esto se dio en 1918. La capital de Uruguay vivi\u00f3 por lo tanto diez a\u00f1os sin obispo titular y s\u00f3lo con un administrador apost\u00f3lico, que no ten\u00eda autoridad para afrontar la pol\u00edtica del Gobierno. Este vac\u00edo, durante una d\u00e9cada tan importante, constituy\u00f3 una cat\u00e1strofe para la Iglesia cat\u00f3lica del pa\u00eds. M\u00e1s adelante, logr\u00f3 retomar un poco de fuerza gracias a los movimientos laicales y a la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, pero la laicizaci\u00f3n y la secularizaci\u00f3n ya hab\u00edan transformado la cultura nacional.<br \/>\nUruguay tuvo un crecimiento demogr\u00e1fico muy d\u00e9bil. La poblaci\u00f3n se mantiene desde hace 40 a\u00f1os en torno a los tres millones. Nunca hubo familias numerosas, excepto algunas muy tradicionales. Los valores cat\u00f3licos no formaron a la juventud y no contribuyeron al desarrollo de la sociedad. Las familias han sido inspiradas por valores laicos. No hubo ni siquiera una fuerte inmigraci\u00f3n en tiempos recientes. A menudo el extranjero es visto con cierta difidencia; por el contrario, muchos se transfieren a la gran capital cercana, Buenos Aires, en donde siempre se puede encontrar un puesto de trabajo.<\/p>\n<p><strong>Una sociedad de gauchos fundada sobre ideas pol\u00edticas<\/strong><br \/>\nEs fuerte la imagen del gaucho, hombre de a caballo que cuida las inmensas manadas de bovinos que pastan en los campos sin alambrados. La sociedad uruguaya no es jer\u00e1rquica, se asemeja a multitudes de gauchos, que llevan a cabo su trabajo en libertad y en el respeto rec\u00edproco. Cada uno es patr\u00f3n de s\u00ed mismo, no depende de nadie, es aut\u00f3nomo. Si bien hay propietarios de tierras, esto no ha generado una oposici\u00f3n entre ellos y los peones, que deben ser respetados. La capital, Montevideo, ha erigido una gran estatua de un gaucho en una de las principales esquinas del centro.<br \/>\nEsta sociedad se concibe como igualitaria, con el h\u00e1bito de tutear rigurosamente a todos, lo que reduce las diferencias. Afirmar que \u201cnadie es m\u00e1s que nadie\u201d significa tambi\u00e9n decir que \u201cnadie es inferior a otro\u201d. La simplicidad del ex presidente Jos\u00e9 Mujica(4), que vive sobriamente en una casa muy modesta, ilustra el igualitarismo en un liberalismo de costumbres. Este ex tupamaro, habiendo dejado despu\u00e9s de veinte a\u00f1os el traje de guerrillero, fue llamado por la coalici\u00f3n de izquierda, el Frente Amplio, dada su personalidad simple, sin ambiciones personales ni intereses econ\u00f3micos. A pesar de todas estas cualidades, seg\u00fan algunos analistas, fue un mal presidente.<br \/>\nUruguay, por lo tanto, no puede compararse con otras sociedades de Am\u00e9rica latina que han sido forjadas por una inmigraci\u00f3n de personas extremadamente ricas, que mantuvieron un gran n\u00famero de peque\u00f1os inmigrantes e ind\u00edgenas bajo su dependencia, creando as\u00ed hasta hoy sociedades marcadas por fuertes desigualdades.<br \/>\nSobre el fondo de este principio igualitario y democr\u00e1tico, tuvo lugar un debate entre estatismo pol\u00edtico y liberalismo social. Se trata de dos posiciones que traducen diferentes opciones en una tradici\u00f3n \u00fanica, alrededor de una Rep\u00fablica decididamente orientada hacia las cuestiones sociales, como se ve en las m\u00faltiples medidas tomadas muy pronto para crear un sistema estatal de protecci\u00f3n social. La divisi\u00f3n del pa\u00eds se juega m\u00e1s en el rol del Estado que en la distinci\u00f3n entre izquierda y derecha, dado que las tradiciones de derecha pr\u00e1cticamente no existen en un pa\u00eds que rechaz\u00f3 los sistemas jer\u00e1rquicos. Sin embargo, dos per\u00edodos de dictadura, en 1930 y despu\u00e9s en 1973, tuvieron efectos de largo alcance muy negativos para la cultura.(5)<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 es lo que define la identidad de Uruguay? No una etnia particular, porque los inmigrantes han llegado de todos los pa\u00edses de Europa para colonizar estas tierras casi despobladas. Tampoco una cultura com\u00fan, dado que hay diferencias de origen. Ni una religi\u00f3n, porque el Estado se ha ido construyendo sobre el rechazo al cristianismo. Ni siquiera el territorio geogr\u00e1fico, limitado por Brasil y la Argentina, en el cual las semejanzas geogr\u00e1ficas, ling\u00fc\u00edsticas y culturales son muy fuertes con las diversas regiones vecinas. Los desacuerdos entre estos dos grandes pa\u00edses lim\u00edtrofes han dado espacio a la autonom\u00eda de esta regi\u00f3n en el tiempo de las independencias. La identidad de Uruguay deriva, en definitiva, de las ideas pol\u00edticas que defiende.<br \/>\nJos\u00e9 Artigas (1764-1850), considerado como el fundador de la naci\u00f3n, ten\u00eda ideas pol\u00edticas muy fuertes, republicanas, igualitarias, populares y que exclu\u00edan la religi\u00f3n. Era contrario al centralismo de Buenos Aires y favorable a un gran Estado federal que uniera el sud de Brasil y el norte de la Argentina a Uruguay, una regi\u00f3n llamada \u201cel pa\u00eds del mate\u201d. Su proyecto fue desbarrancado por las guerras entre los dos gigantes, que dejaron a Uruguay aut\u00f3nomo, en definitiva, \u00fanico portador de ideas pol\u00edticas propias. De all\u00ed result\u00f3 una sociedad m\u00e1s limitada, m\u00e1s peque\u00f1a, pero mejor integrada.<br \/>\nPara facilitar esta integraci\u00f3n, los nuevos inmigrantes del siglo XIX fueron sometidos a un procedimiento que consist\u00eda en extirpar sus espec\u00edficas ra\u00edces culturales, para plasmarlos mejor seg\u00fan el modelo uruguayo. La cultura y la lengua de origen deb\u00edan olvidarse. Se daba una integraci\u00f3n forzada, y los uruguayos mismos de segunda generaci\u00f3n practicaban una autocensura respecto de sus culturas originarias para acelerar la integraci\u00f3n. La escuela p\u00fablica ten\u00eda un rol central en esta censura y en esta integraci\u00f3n. Ello fue posible en un peque\u00f1o territorio que el Estado lograba controlar, mientras que no lo era en un pa\u00eds grande como la Argentina, donde las comunidades llegadas de Europa continuaron por mucho tiempo hablando las propias lenguas en sus comarcas.<\/p>\n<p><strong>Una sociedad laica y secularizada<\/strong><br \/>\nEsta larga historia de lucha para cancelar todo signo religioso de la organizaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico produjo un Estado secularizado, que dirige una sociedad que es, ella misma, secularizada. Un Estado muy diferente al resto de los pa\u00edses latinoamericanos, que mantuvieron una fuerte identidad cristiana, si bien algunos, como M\u00e9xico, tienen un Estado secularizado, derivado de luchas anticlericales muy violentas.<br \/>\nPor lo tanto, en Uruguay la Iglesia es muy d\u00e9bil como instituci\u00f3n. La sociedad sigue siendo cristiana, pero de manera superficial. El 41% de los habitantes est\u00e1n bautizados (el porcentaje m\u00e1s bajo de Am\u00e9rica latina), en una sociedad en la cual algunos grupos no conocen nada del cristianismo. El 13% son evang\u00e9licos, el 10% ateos, el 23% creyentes sin una Iglesia, el 1% mormones, budistas o new age.<br \/>\nLa pr\u00e1ctica religiosa debe quedar en el \u00e1mbito privado, fuera del espacio p\u00fablico, para no invadir el del Estado, ya que la laicidad uruguaya no diferencia entre espacio p\u00fablico y Estado. Es el Estado el gran benefactor, que otorga el sentido de los valores comunes de la naci\u00f3n. Se trata de una \u201cfe c\u00edvica\u201d \u2013seg\u00fan el concepto de Micheline Milor(6)\u2013, en la cual la Rep\u00fablica orienta, gu\u00eda y provee los valores para todos los ciudadanos, un ideal igualitario, una ciudadan\u00eda, una pertenencia. Los partidos pol\u00edticos est\u00e1n muy presentes y son muy fuertes. Se trata de una laicidad de reconocimiento, seg\u00fan los conceptos de Axel Honneth.<br \/>\nLa masoner\u00eda, de proveniencia inglesa o italiana con Garibaldi, est\u00e1 en la base de esta tendencia. La ense\u00f1anza es completamente atea, bajo la presi\u00f3n de los masones, que quisieron marcar su territorio: incluso han bautizado a la calle en donde est\u00e1 la residencia del obispo como \u201cla calle 33\u201d(7). El imaginario anticat\u00f3lico se construye a partir de la escuela de la Rep\u00fablica: aqu\u00ed se transmiten las im\u00e1genes m\u00e1s viejas y negativas del catolicismo, desde la inquisici\u00f3n a las monarqu\u00edas y los pr\u00edncipes cat\u00f3licos.<br \/>\nSin embargo, en este tiempo de modernidad y de libertad, la sociedad uruguaya est\u00e1 dividida y se vuelve ambigua en cuesti\u00f3n de religiones. Al querer establecer una distancia con el catolicismo, es tolerante respecto de todas las religiones contempor\u00e1neas: evang\u00e9licos, cultos afro-brasile\u00f1os, mormones&#8230; Por lo que se refiere al aborto, que suscit\u00f3 un gran conflicto, muchos que no son cat\u00f3licos se han opuesto, con un debate muy encendido. Inclusive m\u00e9dicos no cristianos se expresaron en contra del proyecto de ley. Por lo tanto la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n no ha sido directa y \u00fanicamente religiosa. Exist\u00eda ya desde 1930 una ley sobre el aborto que lo autorizaba en caso de estupro, de peligro para la madre y de malformaci\u00f3n del feto. En 2012 hubo una fuerte reacci\u00f3n de los m\u00e9dicos con un multiplicarse de casos de objeci\u00f3n de conciencia.<br \/>\nPor lo que se refiere al matrimonio homosexual, que no tiene el mismo peso desde el punto de vista \u00e9tico, el debate pr\u00e1cticamente no tuvo lugar, tanto que el nuevo arzobispo de Montevideo, monse\u00f1or Daniel Sturla, acababa de llegar y no quer\u00eda entrar en el cargo con un perfil combativo. Durante la misa celebrada despu\u00e9s de su nombramiento como cardenal, afirm\u00f3 que quer\u00eda representar a \u201cuna Iglesia humilde, deseosa de contribuir al bien com\u00fan\u201d.<br \/>\nPero frente al cristianismo existe un sentimiento que suele interpretar intenciones negativas, e incluso maniobras, por parte de los creyentes: muchos modifican las intenciones de los cristianos para poder desacreditarlos mejor. La sospecha contra las religiones est\u00e1 en todas partes y es permanente.<\/p>\n<p><strong>El otro lado de la medalla<\/strong><br \/>\nEl cuadro general de Uruguay se presenta m\u00e1s bien positivo, si se lo compara con los pa\u00edses lim\u00edtrofes: m\u00e1s democracia, menos desigualdad, mayor cohesi\u00f3n. La poblaci\u00f3n tiene comportamientos que parecen m\u00e1s cristianos y m\u00e1s sociales que los de los pa\u00edses vecinos.<br \/>\nDespu\u00e9s de los a\u00f1os &#8217;50 se manifest\u00f3 ya la declinaci\u00f3n de la econom\u00eda. Con el final de la Segunda Guerra Mundial y de la guerra de Corea se redujeron los pedidos de lana, de carne y de productos agr\u00edcolas. Las exportaciones empezaron a disminuir.<br \/>\nSin embargo, diversos aspectos de este cuadro de conjunto coherente se han perdido. Existe un verdadero rechazo al extranjero, que no ser\u00e1 integrado. La cultura cambia. En los \u00faltimos a\u00f1os se vot\u00f3 una serie de leyes para modificar la legislaci\u00f3n en algunos puntos cruciales. Adem\u00e1s del aborto, que fue despenalizado en 2012, el consumo de marihuana ha sido legalizado en 2013, y en el mismo a\u00f1o fue reconocido el matrimonio homosexual.<br \/>\nLa laicidad tiene sus efectos: la acci\u00f3n de la escuela p\u00fablica, de los sindicatos, de la universidad estatal tiene como consecuencia el alejamiento de todo vestigio religioso en el campo del conocimiento y de la conciencia de muchos ciudadanos, que no conocen ya nada de la tradici\u00f3n cristiana, a no ser sus caricaturas y sus deformaciones.<br \/>\nEl modelo cultural es franc\u00e9s, en todos los niveles, en particular en lo que se refiere a la laicidad. Francia se presenta como un ideal de civilizaci\u00f3n. Para el uruguayo existen s\u00f3lo dos modelos de sociedad en el mundo: el franc\u00e9s y los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>El tiempo del endurecimiento religioso<\/strong><br \/>\nDespu\u00e9s de los tensos debates del siglo XX, que llevaron a una laicizaci\u00f3n forzada del pa\u00eds a trav\u00e9s m\u00faltiples leyes, se pensaba que las cosas iban a cambiar y que, habiendo perdido la Iglesia tantas batallas, no habr\u00eda ya un conflicto entre un Estado dominante y una instituci\u00f3n religiosa relegada al espacio privado. Pero varios episodios han vuelto a encender la pol\u00e9mica.<br \/>\nUna gran cruz, de 15 metros de alto, fue elevada en la plaza de la Bandera, all\u00ed donde Juan Pablo II celebr\u00f3 la Misa durante su visita en 1988. Tras un debate muy encendido, el presidente Sanguinetti al final acept\u00f3 que la cruz quedara en ese sitio, aunque se trate de una plaza p\u00fablica. Se requiri\u00f3 una ley del Parlamento para confirmar esta decisi\u00f3n.<br \/>\nPor otra parte, en 1992, una estatua de Iemanj\u00e1, divinidad del mar, se instal\u00f3 sin ning\u00fan debate en la Rambla, la gran costanera de Montevideo. \u00c9sta no suscit\u00f3 pol\u00e9micas, porque no da miedo: no hay instituciones a sus espaldas. No es igual para la Iglesia cat\u00f3lica, que presenta una imagen de potencia, de riqueza, de intromisi\u00f3n en las conciencias y de oposici\u00f3n a la libertad. Todo esto es un mito, porque la Iglesia en realidad es muy pobre en Uruguay y dispone s\u00f3lo de los recursos de sus fieles practicantes, que son muy poco numerosos. Sus instituciones, como los colegios o las universidades, viven de recursos propios; las mensualidades que pagan los estudiantes son a menudo muy elevadas.<br \/>\nUna nueva pol\u00e9mica surgi\u00f3 en 2005 por el traslado de la estatua de Juan Pablo II, despu\u00e9s de su muerte, desde la cercana parroquia a los pies de la gran cruz de la plaza de la Bandera. Sanguinetti se opuso y se transform\u00f3 en el adalid de la laicidad, aunque \u00e9l no es tan anticlerical. Gran orador, muy inteligente, forma parte de la oposici\u00f3n al Frente Amplio, la coalici\u00f3n de izquierda en el gobierno.<br \/>\nSi la atm\u00f3sfera se contamina en estos puntos, en general la opini\u00f3n p\u00fablica sigue siendo tolerante como una sociedad abierta. El \u201cAtrio de los gentiles\u201d del cardenal Ravasi lleg\u00f3 a Uruguay para discutir sobre la laicidad y recibi\u00f3 una excelente acogida, incluso por parte de Sanguinetti.<br \/>\nLa pol\u00e9mica retom\u00f3 fuerza r\u00e1pidamente despu\u00e9s de 2015, cuando la Iglesia expres\u00f3 el deseo de instalar una estatua de la Virgen, siempre en la Rambla. La propuesta del lugar es ambigua, porque los obispos quer\u00edan instalarla en la costanera, a la altura de un edificio del siglo XIX que es una especie de s\u00edmbolo mas\u00f3nico para la ciudad. El alcalde de Montevideo finalmente se declar\u00f3 de acuerdo, pero a nivel provincial fue rechazado. El Parlamento nacional discuti\u00f3 durante cuatro horas el 8 de abril de 2016, pero no tiene competencia para decidir.<br \/>\nDe la misma manera, en 2015 el caso de cinco sirios inmigrantes encendi\u00f3 nuevamente los \u00e1nimos. De hecho, una vez que fueron acogidos en el pa\u00eds, los chicos tuvieron acceso a la escuela p\u00fablica. Cuando las j\u00f3venes se presentaron en la escuela con el velo, naci\u00f3 una nueva discusi\u00f3n. Sanguinetti afirm\u00f3 que no era aceptable. El Gobierno respondi\u00f3 que se trataba de una expresi\u00f3n cultural. Al final, el velo fue autorizado.<br \/>\nPareciera que hacia fuera la direcci\u00f3n va a posiciones menos ideol\u00f3gicas. La opini\u00f3n p\u00fablica comienza a integrar dos valores: por un lado, el respeto por la diversidad; por otro, el respeto de los derechos del hombre, teniendo en cuenta sus convicciones y sus expresiones religiosas.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><br \/>\nEste pa\u00eds, \u00fanico en su tipo, es un laboratorio de la laicidad en medio de un continente cristiano. Este fen\u00f3meno se explica con la llegada de ideas racionalistas a esta parte de Am\u00e9rica latina y por el hecho de que la organizaci\u00f3n de las corrientes religiosas ha sido mucho m\u00e1s tard\u00eda que en otros sitios. El desencuentro fue muy violento y sigue siendo un lugar de divisi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica. Queda pendiente la construcci\u00f3n de una sociedad del di\u00e1logo, en la cual la libertad de las ideas y de los credos verdaderamente se respete.<\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n de Alejandro Poirier-Lalanne<\/em><\/p>\n<p><em>El autor del art\u00edculo es jesuita franc\u00e9s, master en Teolog\u00eda, doctor en Ciencias Pol\u00edticas y master en Sociolog\u00eda. Fue director de la revista <em>\u00c9tudes<\/em>.<\/em><\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>(1) El Uruguay tiene 3,4 millones de habitantes en 176.215 km cuadrados, o sea poco m\u00e1s de la mitad del territorio italiano (301.340 km cuadrados).<br \/>\n(2) Cfr G. Gaetano \u2013 R. Geymonat \u2013 C. Greising \u2013 A. S\u00e1nchez, El \u201cUruguay laico\u201d. Matices y revisiones (1859-1930). Montevideo, Taurus, 2013<br \/>\n(3) Sobre este tema, cfr S. Monreal, Krausismo en el Uruguay. Algunos fundamentos del Estado tutor. Montevideo, Universidad Cat\u00f3lica del Uruguay, 1993.<br \/>\n(4) Fue presidente desde 2010 al 2015<br \/>\n(5) Cfr G. Gaetano. J.P. Rilla, Historia contempor\u00e1nea del Uruguay. De la colonia al siglo XXI, Fin de siglo, 2005.<br \/>\n(6) Concepto forjado por M. Milot, La la\u00efcit\u00e9 dans le nouveau monde. Le cas du Qu\u00e9bec, Turnhour, Brepols, 2002.<br \/>\n(7) N\u00famero simb\u00f3lico de la masoner\u00eda, particularmente de la de rito escoc\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La visi\u00f3n sobre el vecino pa\u00eds desde la perspectiva de un soci\u00f3logo cat\u00f3lico europeo. 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