{"id":12734,"date":"2016-10-08T09:38:12","date_gmt":"2016-10-08T12:38:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12734"},"modified":"2016-10-12T10:33:45","modified_gmt":"2016-10-12T13:33:45","slug":"la-iglesia-y-la-politica-local-de-dos-papas-no-italianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12734","title":{"rendered":"La Iglesia y la pol\u00edtica local de dos papas no italianos"},"content":{"rendered":"<p><em>La sucesi\u00f3n de tres pont\u00edfices no italianos desde 1978 me induce a reflexionar sobre las relaciones de los dos primeros con sus pa\u00edses de origen, concretamente, sobre el tiempo que demoraron en visitar sus lugares de nacimiento bajo muy diferentes condiciones pol\u00edticas.<\/em><\/p>\n<p>El polaco Karol Wojtyla, elevado a la Silla de Pedro el 16 de octubre de ese a\u00f1o como Juan Pablo II, hab\u00eda tenido una tortuosa relaci\u00f3n como obispo cat\u00f3lico con las autoridades pol\u00edticas de su pa\u00eds, cuyo partido se mantuvo en el poder once a\u00f1os despu\u00e9s de haber sido elegido Papa. No fue el caso de su sucesor, el alem\u00e1n Joseph Ratzinger, elegido para ocupar el trono de Pedro el 19 de abril de 2005, a quien dedico menos espacio debido a la menor duraci\u00f3n y complejidad de su pontificado.<br \/>\nAntes de Wojtyla, el \u00faltimo Papa no italiano hab\u00eda sido el holand\u00e9s Adriaan Floriszoon Boeyens, que conserv\u00f3 su nombre de pila como Adriano VI. Sobresalen dos diferencias entre \u00e9l y su sucesor polaco, cuatro siglos despu\u00e9s: la duraci\u00f3n de su pontificado (19 meses el holand\u00e9s y 27 a\u00f1os el polaco) y las relaciones son sus pa\u00edses de origen. Adriano hab\u00eda sido tutor del joven Carlos de Gante, luego emperador Carlos V, que influy\u00f3 decisivamente para lograr su elecci\u00f3n. Se hab\u00eda desempe\u00f1ado como regente en Espa\u00f1a, a pedido de Carlos V, y durante su pontificado contaba con el favor del monarca m\u00e1s poderoso de Europa.<br \/>\nMuy distinto fue el caso de Karol Wojtyla como sacerdote, obispo y sumo pont\u00edfice, frente a Polonia. Debi\u00f3 convivir en su pa\u00eds con los dos totalitarismos del siglo XX desde antes de recibir el orden sagrado. Wojtyla ingres\u00f3 a un seminario clandestino durante la ocupaci\u00f3n nazi de Polonia, en 1943, y fue ordenado bajo la ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica en 1946. Desde entonces y hasta octubre de 1978, salvo el tiempo que estudi\u00f3 en Roma y pas\u00f3 en Francia, B\u00e9lgica y Holanda hasta 1948, y cuando asisti\u00f3 al Concilio Vaticano II, vivi\u00f3 bajo un sistema pol\u00edtico intolerante, represivo y profundamente ateo.(1)<br \/>\nSin embargo, a pesar de las dificultades imaginables por las que debi\u00f3 atravesar Wojtyla durante esas tres d\u00e9cadas, deben subrayarse dos circunstancias: primero, que Polonia era profundamente cat\u00f3lica y a pesar del sistema imperante la Iglesia manten\u00eda bastante autonom\u00eda. Segundo, que la relaci\u00f3n del obispo y luego sumo pont\u00edfice con la grey polaca estuvo por encima de las graves diferencias que lo separaban del gobierno de su pa\u00eds natal. Juan Pablo II demor\u00f3 s\u00f3lo siete meses, luego de su elecci\u00f3n pontificia, en visitar Polonia, en junio de 1979, en pleno gobierno obediente a los dictados de Mosc\u00fa. Luego regres\u00f3 dos veces m\u00e1s a Polonia bajo el sistema comunista, en 1983 y 1987. Despu\u00e9s de la ca\u00edda del sistema Juan Pablo II viaj\u00f3 seis veces m\u00e1s.<br \/>\nEn 2014 y 2015 me toc\u00f3 intervenir en eventos y escribir art\u00edculos alusivos a los 25 a\u00f1os de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn (1989) y a la reunificaci\u00f3n de Alemania (1990), que hab\u00eda presenciado in situ. Cuando me encontraba, por mis funciones, con el anterior embajador de Polonia en Buenos Aires, Jacek Bazanski, \u00e9ste me recordaba siempre que en su pa\u00eds el comunismo hab\u00eda ca\u00eddo antes que el Muro. En efecto, la oprobiosa divisi\u00f3n de concreto cay\u00f3 el 9 de noviembre de 1989 \u2013para muchos, merced a la decisiva influencia de Juan Pablo II\u2013. Pero cinco meses antes, el l4 de junio, se realizaron en Polonia las primeras elecciones parcialmente libres de las cuales emergi\u00f3 el primer gobierno no comunista, dirigido por el intelectual cat\u00f3lico y miembro destacado de la oposici\u00f3n al comunismo, Tadeusz Mazowiecki. La decidida acci\u00f3n del sindicato polaco Solidaridad dirigido por Lech Walesa, luego presidente de Polonia y apoyado por Juan Pablo II, daba sus primeros frutos.<br \/>\nRescato un p\u00e1rrafo del discurso de aquel Papa ante las autoridades pol\u00edticas de Polonia en su primera visita pastoral de 1979, todo un mensaje (el subrayado aparece en el original): \u201cLa paz y el acercamiento entre los pueblos s\u00f3lo se pueden construir sobre el principio del respeto a los derechos objetivos de la naci\u00f3n, como el derecho a la existencia, a la libertad, a ser sujeto socio-pol\u00edtico y adem\u00e1s a la formaci\u00f3n de la propia cultura y civilizaci\u00f3n\u201d.(2)<br \/>\nNo necesito rese\u00f1ar detalles del reencuentro del pastor con su pueblo en los ocho d\u00edas de su primera estad\u00eda en Polonia. Era un contacto que Karol Wojtyla no estaba dispuesto a demorar a pesar de las profundas diferencias que lo separaban de las autoridades pol\u00edticas de un pa\u00eds que no hab\u00eda elegido libremente la tutela totalitaria que lo sujetaba. Para quienes no recuerden esas jornadas inolvidables, Internet ofrece las herramientas adecuadas, sobre todo Youtube. Razones de espacio me impiden detenerme en las restantes visitas de Juan Pablo II a Polonia.<br \/>\nEl sucesor de Wojtyla, Joseph Ratzinger, no la tuvo dif\u00edcil con su pa\u00eds de origen cuando fue elegido Papa en 2005. Tampoco demor\u00f3 en llegar a Alemania, ya que se tom\u00f3 menos tiempo que Juan Pablo II para visitar Polonia: s\u00f3lo tard\u00f3 cuatro meses, luego de ungido, para ir a Colonia en 2005 a fin de participar en la XX Jornada Mundial de la Juventud. Es cierto que los casos de ambos pont\u00edfices eran muy diferentes. Ratzinger, nacido en Baviera en 1927, hac\u00eda tiempo que resid\u00eda en el Vaticano como Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe. Cuando fue a Colonia se reuni\u00f3 con el Canciller Federal Gerhard Schroeder, socialdem\u00f3crata, y la l\u00edder de la oposici\u00f3n democristiana, Angela Merkel, quien un mes despu\u00e9s ganar\u00eda las elecciones nacionales y ser\u00eda Canciller Federal hasta hoy.<br \/>\nUn a\u00f1o despu\u00e9s, en septiembre de 2006, Benedicto XVI volvi\u00f3 a Alemania, concretamente a Baviera, donde visit\u00f3 su antigua sede arzobispal de Munich y tambi\u00e9n Ratisbona, en cuya Universidad hab\u00eda sido profesor. All\u00ed pronunci\u00f3 su famoso discurso con citas del Islam que desencaden\u00f3 fuertes protestas en pa\u00edses de mayor\u00eda musulmana. Fueron dos visitas a Alemania en su primer a\u00f1o y medio de pontificado. Se reconoce el \u00e9nfasis que le pon\u00eda Benedicto XVI a la evangelizaci\u00f3n de Europa.<br \/>\nAl rev\u00e9s de los comienzos de Juan Pablo II y en un forzado ejercicio de cercan\u00eda ideol\u00f3gica, podr\u00eda imaginarse una \u201ccoincidencia\u201d de Benedicto XVI con el gobierno alem\u00e1n, ya que Angela Merkel, a\u00fan siendo protestante, dirige la Uni\u00f3n Dem\u00f3crata Cristiana que fund\u00f3 el conservador cat\u00f3lico Konrad Adenauer despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial.(3)<br \/>\nEn definitiva, por distintas motivaciones, ambos pont\u00edfices visitaron sus pa\u00edses de origen antes de cumplirse un a\u00f1o de llevar el anillo del Pescador.<\/p>\n<p>NOTAS<br \/>\n1.Para quienes carecen de informaci\u00f3n sobre las caracter\u00edsticas de la Polonia de 1948 hasta 1989, la bibliograf\u00eda es abundante. Recomiendo, como s\u00edntesis, E<em>l libro negro del comunismo. Cr\u00edmenes, terror, represi\u00f3n (2010)<\/em>, de varios autores, Ediciones B, Barcelona, p\u00e1ginas 502-511.<\/p>\n<p>2.Peregrinaci\u00f3n Apost\u00f3lica a Polonia. Discurso del Santo Padre Juan Pablo II durante el encuentro con las autoridades civiles. Palacio Belvedere, Varsovia, 2 de junio de 1979. L&#8217;Osservatore Romano, Edici\u00f3n semanal en lengua espa\u00f1ola, Nro. 23, p.4.<\/p>\n<p>3. Durante mi segundo destino diplom\u00e1tico en Alemania visit\u00e9 varias veces la catedral de Bamberg, donde descansan los restos de otro pont\u00edfice alem\u00e1n, el \u00fanico papa enterrado al norte de los Alpes. Sudiger de Morsleben y Hornburg hab\u00eda sido obispo de aquella ciudad alemana, tambi\u00e9n ubicada en la actual Baviera, y fue elevado al papado en 1046 como Clemente II. Luego de su breve pontificado de menos de un a\u00f1o, sus restos fueron conducidos a Bamberg.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sucesi\u00f3n de tres pont\u00edfices no italianos desde 1978 me induce a reflexionar sobre las relaciones de los dos primeros con sus pa\u00edses de origen,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,965],"tags":[19,14,133,1485,163,1707],"class_list":["post-12734","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-opinion-2","tag-benedicto-xvi","tag-iglesia","tag-juan-pablo-ii","tag-opinion","tag-papa","tag-viajes-papales"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3jo","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12734","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12734"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12734\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12737,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12734\/revisions\/12737"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}