{"id":12742,"date":"2016-10-08T09:51:20","date_gmt":"2016-10-08T12:51:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12742"},"modified":"2016-10-08T09:51:20","modified_gmt":"2016-10-08T12:51:20","slug":"un-recorrido-que-vale-un-peru","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12742","title":{"rendered":"Un recorrido que vale un Per\u00fa"},"content":{"rendered":"<p><em>Cusco, el valle Sur, aloja una serie de iglesias con impactantes im\u00e1genes que motivaron a la autora a describirlas. <\/em><\/p>\n<p>Cuentan los cronistas que el 14 de noviembre de 1533, los espa\u00f1oles hicieron su ingreso a la capital incaica por el cerro Carmenca. Desde all\u00ed iniciaban su descenso hacia el valle del Cusco por el callej\u00f3n que hoy se conoce como calle de la Conquista. Carmenca fue el primer sector donde se construyeron viviendas y se comenz\u00f3 a implantar la nueva cultura, pero sigui\u00f3 siendo principalmente una parroquia de indios. En 1560, los espa\u00f1oles mandaron a erigir la iglesia bajo la advocaci\u00f3n de la Gloriosa Santa Ana. Desde entonces, esta parroquia fue considerada el punto de entrada al Cusco, y nuestro ingreso a la vieja ciudad imperial ser\u00e1 por el antiqu\u00edsimo arco de Santa Ana, desde el que nos dirigimos barranca abajo hasta la Plaza de Armas, imponente conjunto edilicio donde se destacan el Templo de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y la Catedral Bas\u00edlica de la Virgen de la Asunci\u00f3n. Esas dos imponentes iglesias enfrentadas se miran de soslayo como en su momento midieron su poder pont\u00edfices y jesuitas\u2026<br \/>\nEl Templo de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, construido en 1571 y reconstruido luego del terremoto en 1650, deslumbra con sus retablos barroco plateresco y churrigueresco, ubicados en b\u00f3vedas de medio punto y distribuidos a lo largo de la nave central, con decorados suntuosos en madera natural y policromada. El altar mayor se impone por sus tres cuerpos y sus columnas salom\u00f3nicas cubiertas en pan de oro, como sus pinturas de arc\u00e1ngeles, tan t\u00edpicos de la escuela cuzque\u00f1a. Entre los notables lienzos, cabe destacar el que representa el matrimonio de Mart\u00edn Garc\u00eda de Loyola (sobrino de san Ignacio de Loyola) con Beatriz Clara Coya (heredera de la corona de los incas), ubicado en el sotocoro. Fue este templo la base de una ruta de evangelizaci\u00f3n que los jesuitas emprendieron hacia el valle Sur de la ciudad y que hasta el d\u00eda de hoy permanece poco frecuentada por el turismo y poco atendida por los estudiosos.<br \/>\nUn recorrido por la ruta que une Cuzco con Puno permite visitar tres capillas que representan lo m\u00e1s glorioso del barroco andino. Se trata de los Templos de Nuestra Virgen Purificada de Canincunca, San Juan Bautista de Huaro y San Pedro de Andahuaylillas.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/alegoria-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-12745\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/alegoria-3.jpg\" alt=\"alegoria-3\" width=\"159\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/alegoria-3.jpg 361w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/alegoria-3-213x300.jpg 213w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/alegoria-3-100x140.jpg 100w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><\/a>Ubicada en un antiguo centro Wari, muy cerca de la laguna del poblado de Urcos, la capilla de Canincunca comenz\u00f3 a construirse a principios del siglo XVII por mandato de los titulares de las encomiendas, que tuvieron el encargo de la corona para evangelizar a todos los nativos a la nueva creencia. Esta funci\u00f3n estar\u00eda m\u00e1s adelante a cargo de las \u00f3rdenes religiosas. La capilla consta de una sola nave y su interior est\u00e1 \u00edntegramente decorado con pinturas que repiten sistem\u00e1ticamente motivos de aves, frutas, flores y dise\u00f1os geom\u00e9tricos, los mismos que los tejedores andinos urd\u00edan en sus textiles, s\u00f3lo que en este caso los motivos est\u00e1n intercalados con cintillos de pan de oro. En el coro alto est\u00e1n representados los santos Pedro y Pablo. El z\u00f3calo est\u00e1 pintado con figuras de animales como grullas y vizcachas, fauna caracter\u00edstica de la zona. Las investigaciones hallaron restos arqueol\u00f3gicos, dando cuenta de que en este lugar ya exist\u00eda un centro ceremonial, un cementerio prehisp\u00e1nico e incluso la posibilidad de un cementerio preincaico. En la actualidad este antiguo camposanto a\u00fan es utilizado por los pobladores de la zona y visitarlo es una experiencia sobrecogedora, dado lo solitario del lugar y la imponente vista del lago y las monta\u00f1as.<br \/>\nNuestra siguiente escala es el km 41 de la Ruta del Barroco Andino, donde encontramos la capilla de San Juan Bautista de Huaro, emplazada en un promontorio con escalinatas, y rodeada de antiqu\u00edsimas casas de adobe con p\u00f3rticos enmarcados en piedras talladas de petroglifos y persianas pintadas en color a\u00f1il. En caso de hallar el templo cerrado, el visitante debe preguntar por \u201cel ec\u00f3nomo\u201d, quien se apurar\u00e1 a abrir la capilla con una enorme llave del tama\u00f1o de un martillo que lleva inscripta la fecha 1746\u2026 Pero es muy probable que se lo encuentre abierto, vac\u00edo y solitario, con sus muros cubiertos de pinturas de piso a techo, dando cuenta del horror vacui del artesano cusque\u00f1o.<br \/>\nYo hab\u00eda le\u00eddo sobre un templo misterioso perdido hacia el sur del Cuzco, cuyas paredes reproduc\u00edan escenas aterradoras como pedagog\u00eda para alentar la vida virtuosa, pero no esperaba ver la maravilla que encontr\u00e9. Construido en el siglo XVII usando piedra y adobe y con techo de tejas, tiene un campanario de piedra, tipo espada\u00f1a, de tres niveles y seis campanas. En su interior hay profusi\u00f3n de cuadros de la escuela cusque\u00f1a muy bien restaurados, con marcos tallados y cubiertos con pan de oro. El impresionante altar mayor es tambi\u00e9n tallado en madera y recubierto con l\u00e1minas de plata repujada y pan de oro. Es muy curioso ver petroglifos de estilo precolombino finamente tallados en sillar y en piedra en el \u00e1rea del atrio y de las escalinatas. La decoraci\u00f3n general fue realizada en el siglo XVII por artistas locales que buscaban difundir el evangelio y simbolizar la fusi\u00f3n de creencias ind\u00edgenas y coloniales. Pero lo que convierte a esta capilla en una gloria del arte americano y universal son las magistrales intervenciones de Tadeo Escalante, quien pint\u00f3 al temple la serie de \u201cLas postrimer\u00edas de la Muerte\u201d, con alegor\u00edas como \u201cla Muerte en casa del rico y la Muerte en casa del pobre\u201d, as\u00ed como un infierno realmente demon\u00edaco y aterrador. La gracia de estas composiciones, su dimensi\u00f3n filos\u00f3fica y su fina iron\u00eda las hacen \u00fanicas. A modo de ejemplo, puede citarse la pintura mural que ocupa toda la pared a la izquierda del ingreso: se trata de un frondoso \u00e1rbol de s\u00f3lido tronco, alegor\u00eda del \u201c\u00e1rbol de la vida\u201d, t\u00f3pico que tambi\u00e9n se encuentra en el magnifico \u00f3leo de Ignacio de R\u00edes en la Catedral de Segovia. Sobre su copa sucede un banquete, la gran mesa con manjares, m\u00fasicos en las esquinas y tres parejas de felices amantes alrededor de la mesa, vestidos a la manera de la corte, dando se\u00f1ales de evidente alegr\u00eda. Abajo, una figura esquel\u00e9tica con su guada\u00f1a \u2013alegor\u00eda de la Muerte\u2013 va lentamente hachando el tronco. Al otro lado, un diablo, con sus cuernos y cola, intenta acelerar la ca\u00edda tirando de la soga. Jes\u00fas mira impasible la escena y la Virgen de rodillas le pide que interceda. Los comensales disfrutan del banquete en la felicidad de la inconciencia. Esta alegor\u00eda representa la quintaesencia de nuestro artista, de quien cabe destacar tambi\u00e9n el despliegue de recursos pl\u00e1sticos donde ninguna soluci\u00f3n formal se repite.<br \/>\nEl mural que ocupa el lado derecho, en simetr\u00eda con el \u00e1rbol de la vida, tal vez sea el m\u00e1s impactante de todo el conjunto: el infierno. Soberbia composici\u00f3n, reflejo de una afiebrada imaginaci\u00f3n que despleg\u00f3 todo su talento para crear una de las mejores (y m\u00e1s terribles) obras de esta parte del mundo. Imposible evitar asociaciones con Dante y con Bosco, ante la visi\u00f3n de estas figuras que se retuercen, se precipitan unas sobre otras, sometidas a las m\u00e1s horrendas torturas, atormentadas por demonios, antes de caer en una olla hirviente o ser devoradas por un Leviat\u00e1n que provoca espanto.<br \/>\nDe la enigm\u00e1tica figura de Tadeo Escalante sumida en un inmerecido olvido, poco se sabe: se cree que naci\u00f3 en Acomayo en 1770, que muri\u00f3 en 1840, y se dice que era descendiente de la familia del inca Atahualpa. Algunos creen que est\u00e1 enterrado en una iglesia del Cuzco, otros que en Acomayo. Se dice que imagin\u00f3 esas terribles visiones infernales a causa de una temprana impresi\u00f3n, cuando de ni\u00f1o fue testigo del espantoso suplicio de Tupac Amaru II (1780). Dicen que pint\u00f3 los murales del convento de Santa Catalina en el Cusco, pero otros lo niegan porque las im\u00e1genes all\u00ed son \u00abdemasiado cat\u00f3licas\u00bb, \u00abdemasiado devotas\u00bb\u2026 \u00bfEntonces, no fue Escalante un devoto?<br \/>\nInvestigadores como Flores Galindo han propuesto que estas pinturas pueden tener un componente subversivo. La iconograf\u00eda expresa una suerte com\u00fan para ricos y pobres, ambos deudores del mismo destino: la muerte. Aparecen en algunos murales del infierno cardenales y obispos entre los condenados, y a los pies de la Muerte, ca\u00f1ones, corazas, armamento espa\u00f1ol. Como se ve, toda una parafernalia anticat\u00f3lica y antihisp\u00e1nica\u2026 Otros investigadores proponen que entre los murales hay mensajes ocultos, un c\u00f3digo clandestino que apunta a comunicarse con miembros de sociedades secretas que buscaban la liberaci\u00f3n de Espa\u00f1a. Lo que indicar\u00eda que Escalante pertenec\u00eda a una logia secreta que complotaba contra el r\u00e9gimen hisp\u00e1nico. En fin, puras elucubraciones en torno a esta fascinante personalidad de la historia peruana de la que se sabe poco, y que merecer\u00eda una investigaci\u00f3n seria.<br \/>\nPor \u00faltimo y ya acerc\u00e1ndonos otra vez a Cusco, nos detenemos en el km 35 para visitar San Pedro de Andahuaylillas en la provincia de Quispicanchi. Conocida como \u201cla Capilla Sixtina de Am\u00e9rica\u201d, se eleva sobre una Plaza de Armas poblada por a\u00f1osos pisonayes de sombra amable y flanqueada por casas que dan mudo testimonio de un ilustre pasado espa\u00f1ol asentado sobre construcciones incas. La iglesia, sencilla por fuera, como muchos templos andinos, tiene una capilla abierta en forma de balc\u00f3n, custodiada por un s\u00f3lido campanario de maciza planta cuadrada. Desde el atrio, tres cruces de piedra, desnudas.<br \/>\nLa austera fisonom\u00eda exterior, de estilo renacentista popular, da un vuelco apenas se atraviesa el p\u00f3rtico. Una explosi\u00f3n de oro, de tallas, de pinturas barrocas \u00abespanta\u00bb (as\u00ed dir\u00eda quien hubiese entrado ah\u00ed en el siglo XVII, utilizando el vocablo en su significaci\u00f3n de entonces: \u00abmaravillar\u00bb, \u00abasombrar hasta el l\u00edmite\u00bb), pues la decoraci\u00f3n en pan de oro y los murales no dejan espacio libre.<br \/>\nA juzgar por la fecha que aparece en uno de los murales junto a la firma de Luis de Ria\u00f1o, San Pedro de Andahuaylillas debe de haberse construido a finales del siglo XVI. Estos frescos fueron encargados al lime\u00f1o Luis de Ria\u00f1o por Juan P\u00e9rez Bocanegra (1560-1645) cl\u00e9rigo secular af\u00edn a los franciscanos, m\u00fasico y especialista en lenguas ind\u00edgenas en el Per\u00fa virreinal, tambi\u00e9n autor del Hanaq Pachap Kusikuynin (Alegr\u00eda del Cielo), la primera obra polif\u00f3nica vocal compuesta en todo el continente americano, con letra mayoritariamente en quechua. Bocanegra fue examinador general de lenguas nativas (quechua y aymara) para la arquidi\u00f3cesis del Cuzco, y actu\u00f3 durante muchos a\u00f1os como p\u00e1rroco de San Pedro de Andahuaylillas. Su nombre est\u00e1 grabado en la piedra angular de la capilla.<br \/>\nAlgo que sin dudas llama la atenci\u00f3n y que se explica al conocer la inclinaci\u00f3n a las lenguas de Bocanegra, son las diversas inscripciones en el arco de acceso a la pila bautismal, adonde se lee: \u201cYo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo\u2026\u201d en cinco idiomas distintos: quechua, aymara, puquina, espa\u00f1ol y lat\u00edn. Bocanegra, como p\u00e1rroco de Andahuaylillas, agrand\u00f3 y embelleci\u00f3 la iglesia de manera notable y mand\u00f3 construir dos \u00f3rganos que a\u00fan se conservan y son los m\u00e1s antiguos de Am\u00e9rica Latina (1610). Vivi\u00f3 muy directamente las controversias con los jesuitas sobre c\u00f3mo trasladar la terminolog\u00eda cristiana a los nativos. Mientras los jesuitas, siguiendo la doctrina emanada del Tercer Concilio Limense (1583), eran partidarios de incorporar directamente el vocabulario religioso en espa\u00f1ol introduciendo nuevas formas verbales al quechua, para evitar heterodoxias, Bocanegra prefiri\u00f3, al modo franciscano, adaptarse en lo posible a la lengua y a la rica tradici\u00f3n andina. M\u00e1s tarde, la parroquia de Andahuaylillas fue especialmente solicitada por los jesuitas por su importancia como centro de traducci\u00f3n quechua y, como resultado de esta solicitud, quedar\u00eda bajo su jurisdicci\u00f3n entre 1628 y 1636. Bocanegra domin\u00f3 el idioma quechua hasta tal grado que pudo escribir la primera gram\u00e1tica fon\u00e9tica hispano-quechua, y la obra Ritual formulario e Instituci\u00f3n de curas (1631), en la que se incluye el \u00abHanaq pachap kusikuynin\u00bb, con toda probabilidad compuesto con los \u00f3rganos de su parroquia \u201cpara que la canten los cantores al entrar en la iglesia\u201d.<br \/>\nMientras escribo estas l\u00edneas, otra vez en Buenos Aires, pienso en la sobrecogedora potencia de la imaginer\u00eda durante el proceso de la conquista, en el impacto sobre las mentes de aquellos hombres acosados por demonios con tridentes, \u00e1ngeles de oro fulm\u00edneo, im\u00e1genes de horror y maravilla. Para el viajero que hoy se acerca a estos lugares, s\u00f3lo quedan im\u00e1genes de gloria: la belleza imperecedera del barroco andino.<\/p>\n<p><em>La autora es artista pl\u00e1stica.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cusco, el valle Sur, aloja una serie de iglesias con impactantes im\u00e1genes que motivaron a la autora a describirlas. Cuentan los cronistas que el 14&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1709,1462,1708,83],"class_list":["post-12742","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-arte-cuzqueno","tag-cultura","tag-cuzco","tag-plastica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3jw","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12742","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12742"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12742\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12747,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12742\/revisions\/12747"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}