{"id":12748,"date":"2016-10-08T10:05:37","date_gmt":"2016-10-08T13:05:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12748"},"modified":"2016-10-08T10:05:37","modified_gmt":"2016-10-08T13:05:37","slug":"la-increible-decada-del-30","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12748","title":{"rendered":"La incre\u00edble d\u00e9cada del \u201830"},"content":{"rendered":"<p><em>El autor quiere resumir los acontecimientos y los personajes m\u00e1s relevantes de una d\u00e9cada argentina que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s.<\/em><\/p>\n<p>Una serie de obras p\u00fablicas no demasiado difundidas se esconde desde hace m\u00e1s de 75 a\u00f1os en pueblos peque\u00f1os y medianos del sudoeste bonaerense. Edificios municipales, mataderos y portales de cementerios emergen con dimensiones sorpresivas y gigantescas en medio de la llanura pampeana.<br \/>\nSon las expresiones del monumentalismo de \u00e9poca con parentesco nazi-fascista que orden\u00f3 Manuel Fresco, m\u00e9dico que gobern\u00f3 la provincia de Buenos Aires entre 1936 y 1940 con el respaldo del Partido Dem\u00f3crata Nacional, integrante de la Concordancia, un frente con la Uni\u00f3n C\u00edvica Radical Antipersonalista y el Partido Socialista Independiente. Fresco, que ejerci\u00f3 el poder bajo el lema \u201cDios, Patria y Hogar\u201d, implant\u00f3 la educaci\u00f3n cat\u00f3lica, militariz\u00f3 la polic\u00eda, estatiz\u00f3 los servicios p\u00fablicos y encar\u00f3 un gran volumen de obra p\u00fablica al ritmo de lo que tambi\u00e9n ocurr\u00eda en la presidencia de Agust\u00edn P. Justo.<br \/>\nEl encargado febril de esa idea fue el arquitecto e ingeniero Francisco Salamone, que ejecut\u00f3 alrededor de 60 obras en 38 meses. La gesti\u00f3n de Fresco, consagrada en urnas fraudulentas, termin\u00f3 cuando el presidente Roberto Ortiz decidi\u00f3 la intervenci\u00f3n federal. Durante sus cuatro a\u00f1os, Fresco-Salamone construyeron edificios municipales que deb\u00edan ser m\u00e1s altos que la iglesia de cada pueblo para subrayar el predominio del Estado, y con un reloj en la c\u00fapula para arrebatar la referencia al campanario y al reloj de la estaci\u00f3n ferroviaria. Cada una de esas construcciones era en s\u00ed misma una declaraci\u00f3n de principios.<br \/>\nEl s\u00edmbolo de los alt\u00edsimos portales de los cementerios representaba, posiblemente, la buena relaci\u00f3n entre el poder pol\u00edtico y la Iglesia cat\u00f3lica despu\u00e9s de que el Congreso Eucar\u00edstico de 1934 sellara el entierro de la experiencia liberal que rigi\u00f3 con alternativas diversas desde Caseros hasta el derrocamiento de Hip\u00f3lito Yrigoyen. \u201cLa hora de la espada\u201d, anticipada en Per\u00fa por Leopoldo Lugones al conmemorarse la Batalla de Ayacucho, la \u00faltima que liber\u00f3 el continente americano, son\u00f3 el 6 de septiembre de 1930 cuando Jos\u00e9 F\u00e9lix Uriburu ley\u00f3 la proclama redactada por el mismo Lugones. Poco despu\u00e9s, su hijo \u201cPolo\u201d Lugones incorporar\u00eda la picana el\u00e9ctrica a las pr\u00e1cticas policiales.<br \/>\nFue ese poeta cordob\u00e9s de antecedentes anarquistas y socialistas, desairado por Rub\u00e9n Dar\u00edo cuando no lo incluy\u00f3 en sus dos antolog\u00edas Los raros, quien comenz\u00f3 el giro pol\u00edtico con sus seis conferencias en el Teatro Ode\u00f3n que dieron lugar a su libro \u201cEl payador\u201d. Bajo su conducci\u00f3n ideol\u00f3gica, los pr\u00f3ceres liberales, sobre todo Jos\u00e9 de San Mart\u00edn \u2013entronizado por Bartolom\u00e9 Mitre\u2013, fueron lentamente reemplazados en el espacio p\u00fablico por la admiraci\u00f3n al gaucho, en especial el Mart\u00edn Fierro de Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez.<br \/>\nSe instalaban as\u00ed otras corrientes de pensamiento, entre ellas el revisionismo hist\u00f3rico de los hermanos Irazusta, la actividad pol\u00edtica de Carlos Ibarguren, Interventor Federal en C\u00f3rdoba designado por el general Uriburu, el nacionalismo cat\u00f3lico y tambi\u00e9n el concepto de \u201chispanidad\u201d, con matices algunas veces diferenciados y hasta divergentes que acompa\u00f1aron el golpe de Estado del 4 de junio de 1943 capitalizado luego por Juan Domingo Per\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Ramiro de Maeztzu<\/strong><br \/>\nSe\u00f1ala Ricardo L\u00f3pez Gottig que \u201cen tiempos del primer centenario argentino, algunos intelectuales plantearon la necesidad de \u2018argentinizar\u2019 la gran masa inmigrante; en 1914, el 75% de los habitantes de Buenos Aires era extranjero, una gigantesca Babel. El escritor Ricardo Rojas propuso la argentinizaci\u00f3n a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n c\u00edvica y la formaci\u00f3n en historia en las escuelas; pero hubo otros, como el prol\u00edfico y popular novelista Manuel G\u00e1lvez, que dieron inicio a otra visi\u00f3n: el argentino es cat\u00f3lico y habla castellano. En su novela El diario de Gabriel Quiroga, publicada en 1909, sugiri\u00f3 la expulsi\u00f3n de los protestantes y el Ej\u00e9rcito de Salvaci\u00f3n, aunque esto violentara la Constituci\u00f3n. All\u00ed fue naciendo el concepto de la \u201cArgentina cat\u00f3lica\u201d, que cobr\u00f3 fuerza durante los a\u00f1os \u201830 y alcanz\u00f3 su cumbre en el golpe de Estado de 1943\u201d.<br \/>\nManuel G\u00e1lvez fue secretario de prensa del Congreso Eucar\u00edstico de 1934 al que asisti\u00f3 el cardenal Eugenio Pacelli, papa P\u00edo XII desde el 2 de marzo de 1939.<br \/>\nEl modelo de Estado que propon\u00eda el nacionalismo argentino era autoritario, de tipo corporativo, rechazaba el capitalismo y tambi\u00e9n la lucha de clases.<br \/>\nEl pensamiento pol\u00edtico y filos\u00f3fico de Ramiro de Maeztzu, embajador de Primo de Rivera en la Argentina, ejerci\u00f3 influencia entre 1930 y 1940, se relacion\u00f3 con miembros de la intelectualidad cat\u00f3lica argentina que difundieron ese concepto de \u201chispanidad\u201d. El 12 de octubre de 1934, el Primado de Espa\u00f1a, Isidro Gom\u00e1 Tom\u00e1s, pronunci\u00f3 su conferencia \u201cApolog\u00eda de la Hispanidad\u201d en el Teatro Col\u00f3n durante el Congreso Eucar\u00edstico Internacional. \u201cAm\u00e9rica, dijo, es obra de Espa\u00f1a. Esta obra de Espa\u00f1a lo es esencialmente del catolicismo. Luego hay relaci\u00f3n de igualdad entre hispanidad y catolicismo\u2026\u201d.<br \/>\nJulio Irazusta narr\u00f3 que los nacionalistas argentinos celebraban algunos de sus encuentros en la embajada de Espa\u00f1a en Buenos Aires, donde dialogaban sobre actualidad pol\u00edtica, filosof\u00eda y religi\u00f3n, y coincid\u00edan en sus cr\u00edticas a las democracias liberales. El catolicismo era para ellos la base para la restauraci\u00f3n del orden, la jerarqu\u00eda y la autoridad manteniendo los lazos con Espa\u00f1a.<br \/>\nEn la vereda opuesta quedaban las ideas del liberalismo positivista, sostenidas y desarrolladas desde el siglo anterior, que hab\u00edan generado y respaldado los movimientos de independencia de Espa\u00f1a en suelo americano.<\/p>\n<p><strong>La d\u00e9cada incre\u00edble<\/strong><br \/>\nMientras la pol\u00edtica y las instituciones se deslizaban en esos escenarios tumultuosos, la vida cotidiana de los argentinos transcurr\u00eda por carriles diferentes. Una r\u00e1pida enumeraci\u00f3n no taxativa permite recordar que entre 1930 y 1940 apareci\u00f3 la revista literaria Sur (1931) y dos a\u00f1os despu\u00e9s la editorial del mismo nombre, fundadas por la escritora Victoria Ocampo. La revista agrup\u00f3 a la intelectualidad nacional e internacional y facilit\u00f3, por ejemplo, el desarrollo de la literatura fant\u00e1stica de Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo. En 1935, Borges dio a conocer su Historia universal de la infamia y algunos cuentos en el diario Cr\u00edtica. Antes, se hab\u00eda publicado la revista literaria Mart\u00edn Fierro donde Borges, Pedro Figari, Ra\u00fal Gonz\u00e1lez Tu\u00f1\u00f3n, Leopoldo Marechal, Fernando Fader, Macedonio Fern\u00e1ndez, Norah Lange, Leopoldo Lugones, Conrado Nal\u00e9 Roxlo, Xul Solar y Ricardo Rojas publicaron sus trabajos. A su vez, el Grupo Boedo encarn\u00f3 el realismo social en su revista Proa y el Grupo Florida instal\u00f3 lo argentino a trav\u00e9s de una visi\u00f3n global y mundana.<br \/>\nEl 24 de junio de 1935 muri\u00f3 Carlos Gardel en un accidente a\u00e9reo en Medell\u00edn. Tras sucesivos inconvenientes, atribuidos por algunas fuentes historiogr\u00e1ficas a la necesidad de crear un mito urbano que desviase fuertes cr\u00edticas pol\u00edticas al gobierno de Justo, el cuerpo del cantor arrib\u00f3 a Buenos Aires por v\u00eda mar\u00edtima. El velatorio en el Luna Park y el entierro en La Chacarita fueron multitudinarios.<\/p>\n<p>Roberto Arlt exhibi\u00f3 los anhelos y sentimientos de barrios y personajes en sus \u00abAguafuertes porte\u00f1as\u00bb publicadas en el diario El Mundo; Le\u00f3nidas Barletta dio a conocer el Teatro del Pueblo, el primero de car\u00e1cter independiente en Am\u00e9rica Latina. Se desarrollaron el cine, la radio, la comedia c\u00f3mica, el sainete, el f\u00fatbol y los estadios, el boxeo, el automovilismo y los clubes de barrio.<\/p>\n<p>Entre 1930 y 1940 Ortega y Gasset, Garc\u00eda Lorca y el presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt visitaron la Argentina. Buenos Aires fue sede del Congreso Panamericano y de la reuni\u00f3n del Pen Club Internacional, se erigi\u00f3 el obelisco porte\u00f1o, se abrieron las diagonales Norte, Sur y la avenida General Paz, se tendieron varias rutas nacionales, entre ellas la 2, para consagrar a Mar del Plata como destino tur\u00edstico masivo. Fue tambi\u00e9n el tiempo de los actores Florencio Parraviccini, Luis Sandrini y Pepe Arias y de los int\u00e9rpretes de m\u00fasica mel\u00f3dica Pedro Vargas y Elvira R\u00edos. Emilio Petorutti present\u00f3 el futurismo y el cubismo, Berni promovi\u00f3 la problem\u00e1tica social en la pintura, Batlle Planas renov\u00f3 el surrealismo, Raquel Forner el expresionismo y Fernando Fader el neoimpresionismo.<\/p>\n<p>Surgieron nuevos empleos femeninos, entre ellos la secretaria, la manicura, la telefonista y la empleada; se incorporaron el autom\u00f3vil, los artefactos el\u00e9ctricos y los muebles de ba\u00f1o y cocina a la realidad cotidiana.<br \/>\nEn 1933 aparecieron las primeras pel\u00edculas sonoras y se habilitaron alrededor de 600 salas. Domingo Di N\u00fabila explic\u00f3 que \u00e9stas difundieron mensajes sociales y pol\u00edticos. Muchas pel\u00edculas mostraron la realidad de la vida cotidiana, lo popular, lo nacional, el humor, la familia, el trabajo, la actualidad pol\u00edtica y lo criollo. Los tres berretines (1933), Maestro Levita (1938) y Puerto Nuevo con Pepe Arias; El viejo doctor (1939) con Enrique Mui\u00f1o y Ya tiene comisario el pueblo (1936) se hicieron cargo de mostrar el tango, el f\u00fatbol, el turf, la medicina y el fraude electoral, entre otros temas. En 1938, Mujeres que trabajan, de Manuel Romero, present\u00f3 a Nin\u00ed Marshall en el papel de Catita, una manera de mostrar la incorporaci\u00f3n de la mujer al estudio y al mercado laboral. Al a\u00f1o siguiente se estren\u00f3 Prisioneros de la Tierra, sobre el trato inhumano en los yerbatales.<br \/>\nEn la segunda mitad de la d\u00e9cada hubo varios suicidios de intelectuales. Alfonsina Storni, Horacio Quiroga, Lisandro de la Torre, Enrique M\u00e9ndez Calzada, Florencio Parravicini, V\u00edctor Juan Guillot y Leopoldo Lugones dieron fin a sus vidas por decisi\u00f3n propia.<br \/>\nEn la variopinta d\u00e9cada del \u201830, Petrona C. de Gandulfo comenz\u00f3 el ciclo de sus recetas de cocina a trav\u00e9s de las radios Argentina, Excelsior y El Mundo. En 1933 public\u00f3 la primera edici\u00f3n de su libro con recetas, consejos, organizaci\u00f3n de la casa y una secci\u00f3n para la mujer que trabaja y cuida de su hogar, otro signo del cambio de \u00e9poca en esta d\u00e9cada incre\u00edble.\u00a0El ciclo abierto con la Gran Guerra, seguida por la Gran Depresi\u00f3n del \u201830 y la Guerra Civil espa\u00f1ola, cerrar\u00eda con la Segunda Guerra Mundial y la presencia simult\u00e1nea de Mussolini, Hitler, Franco y Stalin en el escenario internacional. De aquellos barros, estos lodos.<\/p>\n<p><em>El autor es periodista y escritor. Ha publicado <\/em>Los pasajeros del Weser<em>, <\/em>Crisis Now<em> y <\/em>Hasta el alba con Ulyses Petit de Murat<em>, entre otros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor quiere resumir los acontecimientos y los personajes m\u00e1s relevantes de una d\u00e9cada argentina que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s. 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