{"id":12783,"date":"2016-10-08T11:14:49","date_gmt":"2016-10-08T14:14:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12783"},"modified":"2016-10-08T11:24:51","modified_gmt":"2016-10-08T14:24:51","slug":"la-pedofilia-en-el-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12783","title":{"rendered":"La pedofilia en el cine"},"content":{"rendered":"<p><em>La pel\u00edcula <\/em>Spotlight <em>(En primera plana fue su t\u00edtulo en la Argentina) recrea la investigaci\u00f3n de un grupo de periodistas vinculada a los casos de pedofilia en la di\u00f3cesis de Boston. La historia, muy bien actuada, es estremecedora. No s\u00f3lo porque describe de manera muy cruda los casos de abuso y los perfiles de los curas ped\u00f3filos, sino porque muestra la manera en que la Iglesia intent\u00f3 lidiar con el problema.<\/em><\/p>\n<p>Los periodistas descubren alrededor de setenta abusadores y confirman algunos casos relevantes. Luego de que la historia fuera publicada en la primera plana del Boston Globe, los casos ascendieron a m\u00e1s de mil. La escena en la que los tel\u00e9fonos comienzan a sonar en la redacci\u00f3n es conmovedora.<\/p>\n<p>Producto de la investigaci\u00f3n, el Arzobispo Law renuncia y es designado por el Papa Juan Pablo II como capell\u00e1n de la iglesia de Santa Mar\u00eda Maggiore, una de las bas\u00edlicas m\u00e1s importantes de Roma.<\/p>\n<p>Hasta ac\u00e1, una muy breve descripci\u00f3n del argumento. Oprime el alma observar a una gran cantidad de adultos refiriendo que fueron abusados por sacerdotes sin otra raz\u00f3n que una profunda patolog\u00eda perversa. Chicos y chicas con problemas, a veces con padres ausentes, o tambi\u00e9n varones que descubr\u00edan su homosexualidad, eran alentados a tener relaciones con sacerdotes.<\/p>\n<p><em>Spotlight<\/em> muestra con mucha claridad un argumento de fines. La protecci\u00f3n de la instituci\u00f3n es m\u00e1s fuerte que las personas acusadas. Un informe emitido por las BBC respecto a casos de abusos en otras organizaciones deja claro que este esp\u00edritu de cuerpo no es exclusivo de la Iglesia, sino de muchas estructuras que tienen como punto en com\u00fan la jerarqu\u00eda, cierto verticalismo o personajes con grandes cuotas de poder.<\/p>\n<p>Los argumentos de quienes defend\u00edan a la Iglesia, y sobre todo a su \u201csistema\u201d, eran simples: es una instituci\u00f3n que hac\u00eda demasiado bien como para que unas pocas \u201cmanzanas podridas\u201d afectaran toda esa cantidad de bien que d\u00eda a d\u00eda se produc\u00eda en la sociedad bostoniana. Se trataba de un esquema en donde autoridades, abogados y laicos comprometidos ocultaron durante mucho tiempo una \u201cestructura de pecado\u201d, siguiendo el concepto que tan bien desarroll\u00f3 Pablo VI en la enc\u00edclica Populorum Progressio. Corresponde decir tambi\u00e9n que en la \u00e9poca en que se desarrollaron los hechos, no exist\u00eda una clara conciencia de la problem\u00e1tica de los abusos ni sus consecuencias. Hab\u00eda tambi\u00e9n cierto voluntarismo en la jerarqu\u00eda, cuando sosten\u00eda que un \u201csincero arrepentimiento\u201d bastaba para modificar las conductas de los sacerdotes abusadores.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula muestra una estad\u00edstica: aparentemente alrededor del seis por ciento del clero cometi\u00f3 esta clase de atrocidades. No parece un gran n\u00famero. Siguiendo el argumento esbozado m\u00e1s arriba, no ser\u00edan m\u00e1s que unas pocas manzanas podridas en un grupo mucho m\u00e1s grande de sacerdotes que llevan adelante su ministerio con vocaci\u00f3n. Pero cualquier argumento de fines, en un punto, pierde de vista a las personas y su dignidad. Hubo m\u00e1s de mil casos comprobados de chicos y chicas que fueron abusados sexualmente, por ese supuesto seis por ciento.<\/p>\n<p>Manzanas podridas hay en todos lados y en muchas organizaciones. Eso es tan viejo como la humanidad. Lo que refleja <em>Spotlight<\/em> de manera muy lograda, es la gradualidad con que la sociedad fue tomando conciencia de estas cuestiones. Personas relevantes en la sociedad de Boston, de un modo u otro consintieron el esquema de opacidad en materia de pedofilia, probablemente por desconocimiento, miedo u otras razones que no conocemos. Y en esta falta de juicio cr\u00edtico tambi\u00e9n cayeron los periodistas del Globe, ya que originalmente no hab\u00edan impulsado denuncias, dejando pasar los hechos. Esto tambi\u00e9n demuestra que la real comprensi\u00f3n del tema fue creciendo poco a poco.<\/p>\n<p>Es relevante detenerse sobre aquello que fue el agente de cambio y permiti\u00f3 cambiar el paradigma: actores sociales que no dejaron de luchar para que se supiera la verdad, hasta que la prensa asumi\u00f3 un rol de denuncia. Libertad de prensa, autonom\u00eda y dignidad de la persona, cierta ambici\u00f3n del editor responsable del Boston Globe y h\u00e9roes an\u00f3nimos son la combinaci\u00f3n que permiti\u00f3 que esto saliera a la luz. En definitiva, lo que pensaron quienes idearon la democracia y la rep\u00fablica. Cuando la Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre sostiene que somos creados libres e iguales, est\u00e1 diciendo ni m\u00e1s ni menos que la dignidad de la persona no puede ser afectada sin raz\u00f3n y menos a\u00fan por el ejercicio del poder (cualquiera sea su forma). Este, en definitiva, es el argumento m\u00e1s potente para comprender la importancia fundamental que la prensa libre tiene en la sociedad. Quienes tienen parcelas de poder, cualquiera sea, deben percibir que tienen una luz que intenta iluminar los recovecos m\u00e1s oscuros de su accionar.<\/p>\n<p>La Iglesia seguir\u00e1 su camino en esta tierra a pesar de este y otros muchos problemas y desaf\u00edos. Tambi\u00e9n est\u00e1 clara la postura actual de \u201ctolerancia cero\u201d en la materia que lleva adelante el Papa Francisco, necesaria y destacable. No obstante, quiz\u00e1 Spotlight muestra que el esquema actual de gobierno de la Iglesia, de caracter\u00edsticas mon\u00e1rquicas, y consolidado mediante ciertas analog\u00edas con lo que en el pasado era la manera de ejercer el poder en el mundo, debiera ser modificado. En este sentido, y parafraseando a Juan XXIII, un aggiornamiento resulta necesario. Un gobierno eclesi\u00e1stico abierto, republicano, con esquemas de control que no dependan de la voluntad de pocos, parece la analog\u00eda necesaria para los tiempos que corren.<br \/>\n<em><br \/>\nDiego Botana<\/em><\/p>\n<p><strong>El esc\u00e1ndalo en Chile<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Karadima_bosque.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-12784\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Karadima_bosque.png\" alt=\"karadima_bosque\" width=\"237\" height=\"134\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Karadima_bosque.png 620w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Karadima_bosque-300x169.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 237px) 100vw, 237px\" \/><\/a>Despu\u00e9s de la impactante pel\u00edcula <em>El Club<\/em>, de Pablo Larra\u00edn, que ganara el Oso de Plata en el Festival de Cine de Berl\u00edn 2015, con <em>El bosque de Karadima<\/em>, de Mat\u00edas Lira, la sociedad chilena volvi\u00f3 a estremecerse ante la cuesti\u00f3n de la pedofilia en la Iglesia. El sacerdote Fernando Karadima fue p\u00e1rroco durante a\u00f1os de El Bosque, en el acomodado barrio Providencia de Santiago de Chile. All\u00ed reuni\u00f3 a muchos j\u00f3venes y encamin\u00f3 al sacerdocio a no pocos. Algunos obispos actuales fueron disc\u00edpulos suyos. El esc\u00e1ndalo surgi\u00f3 tarde a trav\u00e9s de denuncias de personas que en su juventud no se hab\u00edan atrevido a delatar.<br \/>\nEn 2010 se dieron a conocer los primeros testimonios. \u201cSi yo caigo, caer\u00e1 conmigo toda la Iglesia chilena\u201d, habr\u00eda dicho Karadima al ser notificado por el nuncio de que su caso estaba siendo investigado por la Santa Sede. En el proceso can\u00f3nico, Karadima fue declarado culpable de abusos sexuales contra menores con violencia y abuso de su potestad eclesi\u00e1stica y la Santa Sede rechaz\u00f3 la \u00faltima apelaci\u00f3n, confirmando su culpabilidad. Fue sancionado a una vida de retiro en oraci\u00f3n y penitencia, la prohibici\u00f3n perpetua del ejercicio p\u00fablico de cualquier acto del ministerio y de asumir cualquier encargo en la Uni\u00f3n Sacerdotal, que fuera controlada por \u00e9l.<br \/>\nPara el jesuita chileno Eduardo Silva, rector de la Universidad Alberto Hurtado, seg\u00fan escribe en la revista Mensaje, \u201c\u00e9l cay\u00f3 y, condenado por Roma, demostrados sus abusos sexuales, de poder y conciencia, se encuentra desprestigiado y recluido, sin siquiera poder ser visitado por amigos ni disc\u00edpulos. Fue disuelta tambi\u00e9n la Uni\u00f3n Sacerdotal, que albergaba a los numerosos sacerdotes que salieron de la Parroquia de El Bosque y que hoy intentan reconstruir sus vidas, comprender lo que vivieron y tratar de mirar lo que en otros momentos los tuvo ciegos. Ellos y muchos fieles de ese templo tambi\u00e9n se descubren v\u00edctimas de una personalidad abusiva que, como otros dictadores, parec\u00eda tambi\u00e9n ufanarse de que \u2018no se mov\u00eda una hoja\u2019 sin que \u00e9l lo supiera o controlara. Pero el asunto ha afectado no s\u00f3lo a Karadima y su c\u00edrculo, sino tambi\u00e9n a toda la Iglesia chilena, particularmente a su jerarqu\u00eda\u201d.<br \/>\nLa pel\u00edcula en cuesti\u00f3n, independientemente de su calidad cinematogr\u00e1fica, tuvo un impacto enorme en la sociedad del pa\u00eds trasandino. Escribe el cr\u00edtico Fernando L\u00f3pez en La Naci\u00f3n: \u201cLa intenci\u00f3n de asociar el bosque con la alarmante posibilidad de un lobo al acecho est\u00e1 apenas insinuada. El mismo tenue car\u00e1cter alcanza la menci\u00f3n de un tr\u00e1gico hecho del pasado familiar como clave para comprender el car\u00e1cter del protagonista. La audacia del film reside en el hecho de haber abordado un caso tan espinoso y crudo m\u00e1s que en la manera de exponerlo, s\u00f3lo ilustrando el abundante material a que dio origen el caso y con escasa voluntad de profundizar en sus ra\u00edces: el abuso del poder y la manipulaci\u00f3n apoyados en una presumible autoridad moral\u201d.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Poirier<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pel\u00edcula Spotlight (En primera plana fue su t\u00edtulo en la Argentina) recrea la investigaci\u00f3n de un grupo de periodistas vinculada a los casos de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[74,32,1462,14,1723,81,1724],"class_list":["post-12783","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-iglesia","tag-abusos","tag-cine","tag-cultura","tag-iglesia","tag-kaladima","tag-pedofilia","tag-spotlight"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3kb","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12783"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12783\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12787,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12783\/revisions\/12787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}