{"id":12842,"date":"2016-11-07T18:15:14","date_gmt":"2016-11-07T21:15:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12842"},"modified":"2016-11-07T18:15:14","modified_gmt":"2016-11-07T21:15:14","slug":"criterio-gustavo-franceschi-y-jacques-maritain-debaten-la-guerra-civil-espanola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12842","title":{"rendered":"CRITERIO, Gustavo Franceschi y Jacques Maritain debaten la Guerra Civil espa\u00f1ola"},"content":{"rendered":"<p>A 80 a\u00f1os de la Guerra Civil espa\u00f1ola, un conflicto que hizo mella en la sociedad argentina al punto tal de volverse una cantera fruct\u00edfera para intensos debates pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos, tiene sentido volver atr\u00e1s para rememorar parte de ese drama en el que numerosos intelectuales participaron con intensidad.<br \/>\nLa celebraci\u00f3n en Buenos Aires del Congreso del P.E.N. Club, asociaci\u00f3n internacional de escritores, mostr\u00f3 que el mundo de los intelectuales era poco homog\u00e9neo tambi\u00e9n a nivel internacional: mientras Filippo Marinetti so\u00f1aba con una utop\u00eda futurista, asimilable al fascismo, ese mismo a\u00f1o el escritor austr\u00edaco y jud\u00edo Stefan Zweig denunci\u00f3 en Buenos Aires la barbarie inhumana que se hab\u00eda convertido Europa bajo el nazismo.<br \/>\nLa visita del fil\u00f3sofo Jacques Maritain, invitado por el mismo congreso, algo esperado desde a\u00f1os atr\u00e1s, le dio al catolicismo una voz potente y clara. Maritain hizo p\u00fablico su compromiso antifascista, rechaz\u00f3 la legitimidad del levantamiento franquista y se aproxim\u00f3 en su posici\u00f3n al Frente Popular, impulsado por el comunismo. La invasi\u00f3n fascista de Abisinia en 1935 fue el detonante de que Maritain se inclinara cada vez m\u00e1s por el antifascismo. Pero esa actitud fue inadmisible para nacionalistas de toda laya. As\u00ed, su visita result\u00f3 escandalosa para quienes hubieran preferido que el fil\u00f3sofo cat\u00f3lico, antiguo tomista, rechazara la mano tendida que el comunismo franc\u00e9s les ofrec\u00eda a los cat\u00f3licos.<br \/>\nJacques Maritain no era un desconocido en la Argentina, y menos a\u00fan en CRITERIO, dirigida entonces por monse\u00f1or Gustavo Franceschi, de nacionalidad francesa a la saz\u00f3n. Maritain hab\u00eda colaborado con la revista desde su fundaci\u00f3n en 1928, y una vez que Franceschi se hizo cargo de la direcci\u00f3n en 1932, esos v\u00ednculos no se disolvieron, todo lo contrario. Sin embargo, la guerra de Espa\u00f1a puso a prueba la amistad entre ambos, dado que no tardaron en salir a la luz hondas diferencias, de naturaleza pol\u00edtica. Sin embargo, lo m\u00e1s notable es que las discrepancias pol\u00edticas, por momentos profundas y aparentemente irreconciliables, no atentaron contra los buenos modales, corteses, que Franceschi compart\u00eda con Maritain. Franceschi, de hecho, se mostr\u00f3 comprensivo y trat\u00f3 de suavizar las acusaciones m\u00e1s duras que se oyeron contra Maritain en la Argentina. As\u00ed, por ejemplo, desminti\u00f3 en reiteradas ocasiones que Maritain se hubiera volcado al comunismo.<br \/>\nLa llegada de Maritain se produjo en una coyuntura caldeada, ya producido el levantamiento de Franco. Coincidi\u00f3 adem\u00e1s con el inicio de una fuerte campa\u00f1a impulsada por la Iglesia cat\u00f3lica, de la que particip\u00f3 el propio Franceschi, para recabar fondos en solidaridad con el bando nacional, es decir, franquista. Como consecuencia, a ra\u00edz de esta colecta, Franceschi hizo en 1937 un viaje a Espa\u00f1a para llevar dinero y todo tipo de donaciones destinadas, sobre todo, a la reconstrucci\u00f3n de las iglesias cat\u00f3licas asoladas por la guerra y los ataques \u201crojos\u201d. Su posici\u00f3n a favor del franquismo fue, pues, de conocimiento p\u00fablico.<br \/>\nMientras Franceschi se compromet\u00eda tan abiertamente a apoyar el franquismo, Maritain, por el contrario, discuti\u00f3 la legitimidad de la idea de \u201cguerra santa\u201d, argumento que hab\u00eda hecho suyo el episcopado espa\u00f1ol al fragor de la batalla, para legitimar su posicionamiento en absoluto neutral en la guerra civil. Apenas arribado a la Argentina, tuvo diversas intervenciones p\u00fablicas en este sentido, en especial en Sur de Victoria Ocampo, una revista que Franceschi juzgaba de izquierda, por su posici\u00f3n antifascista. De hecho lo critic\u00f3 duramente a Maritain por colaborar en ella, un gesto que compart\u00eda con el catolicismo nacionalista de la \u00e9poca.<br \/>\nPero no era el \u00fanico. Se sumaron otras voces al debate, y las hubo todav\u00eda m\u00e1s exacerbadas. Las acusaciones ponzo\u00f1osas contra Maritain alcanzaron sus niveles m\u00e1s altos con la intervenci\u00f3n reiterada, en las p\u00e1ginas de CRITERIO, de Julio Meinvielle, un joven sacerdote de trayectoria opaca hasta all\u00ed, pero que hab\u00eda participado como conferencista en los Cursos de Cultura Cat\u00f3lica. La tesis de la guerra de Espa\u00f1a como \u201cguerra santa\u201d no goz\u00f3 de consenso en el catolicismo local ni en el internacional durante los a\u00f1os de la guerra civil espa\u00f1ola \u2013<br \/>\nL\u00b4Osservatore Romano, por ejemplo, pidi\u00f3 la mediaci\u00f3n internacional en lugar de sacralizar la guerra\u2013, pero Meinvielle la defendi\u00f3 sin admitir contradicci\u00f3n alguna en una pol\u00e9mica intensa, donde no faltaron acusaciones personales.<br \/>\nM\u00e1s interesante son las posiciones de Gustavo Franceschi y de CRITERIO en este mismo debate, puesto que son reveladoras de la pol\u00edtica editorial de la revista, adem\u00e1s de su estilo. Franceschi procur\u00f3 dar cabida en sus p\u00e1ginas a todas las voces que tuvieron algo relevante que decir, desde el punzante Meinvielle hasta C\u00e9sar Pico, en el arco nacionalista, pero tambi\u00e9n al propio Maritain y su fiel disc\u00edpulo local Rafael Pividal. Pero la buena recepci\u00f3n que Maritain encontr\u00f3 en publicaciones laicas le provocar\u00eda enorme disgusto a Franceschi. Y se radicaliz\u00f3: acus\u00f3 a Maritain de simpatizante comunista, una acusaci\u00f3n que no era banal en el polarizado contexto de los a\u00f1os treinta.<br \/>\nSin embargo, el debate no decay\u00f3 de nivel. Dio lugar a varios intercambios de cartas entre Maritain y Franceschi, de viaje por Espa\u00f1a este \u00faltimo, publicadas en CRITERIO, donde a pesar de sus rotundas diferencias, pudieron sostener el di\u00e1logo. M\u00e1s a\u00fan, cada uno de ellos recogi\u00f3 alguno de los argumentos esgrimidos por su adversario, en se\u00f1al de respeto mutuo. Era una discusi\u00f3n de caballeros.<br \/>\nEn \u00faltima instancia, Franceschi y Maritain dialogaban sobre un terreno que en el fondo pod\u00eda todav\u00eda encontrar algo en com\u00fan \u2013con Meinvielle, en cambio, eso fue imposible, de hecho Maritain no lo reconocer\u00eda como un interlocutor a su misma altura\u2013. No era poca cosa poder dialogar en un contexto tan exacerbado como el que ofrec\u00eda la guerra de Espa\u00f1a: ello habla de la calidad de ambos interlocutores. A\u00fan cuando no era un di\u00e1logo complaciente. Franceschi, de hecho, fue un fervoroso propagandista de la causa franquista en Buenos Aires, cercano a grupos falangistas.<br \/>\nEn este rico intercambio, reproducido en CRITERIO a lo largo de sucesivas tiradas, Franceschi no hizo suya la tesis de la \u201cguerra santa\u201d, pero justific\u00f3 sin ambages el levantamiento franquista y se\u00f1al\u00f3 los deslices que desde su punto de vista comet\u00eda Maritain en su argumentaci\u00f3n. Lo acus\u00f3 de haber denunciado el bombardeo de Guernica \u2013en torno al cual Franceschi no terminaba de admitir la responsabilidad de Franco\u2013, pero de haber hecho o\u00eddos sordos a la \u201cviolencia roja\u201d, a lo cual Maritain responder\u00eda que, en efecto, la barbarie se encontraba en ambos bandos al mismo tiempo: era un gesto de concesi\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan: Franceschi dej\u00f3 a un lado la idea de sacralizar la guerra, pero sostuvo de todas formas la conveniencia pol\u00edtica de la victoria de Franco, a lo cual Maritain replic\u00f3, h\u00e1bilmente, que lo m\u00e1s razonable era, por el contrario, apelar a una mediaci\u00f3n internacional para evitar tanto \u201cel triunfo de Franco como el de la izquierda\u201d (sic). Cada carta que iba y ven\u00eda mostraba que la discusi\u00f3n se daba con altura y respeto por el interlocutor que cada uno ten\u00eda enfrente (1).<br \/>\nEl \u00fanico argumento de Franceschi para el que Maritain no tuvo respuesta fue la acusaci\u00f3n de que \u00e9ste transig\u00eda con el comunismo no tanto por compartir sus valores ideol\u00f3gicos, sino por estar involucrado en la defensa de intereses patri\u00f3ticos franceses. Lo m\u00e1s urgente para los franceses era el temor a hallarse cercados por naciones fascistas en todas sus fronteras, de all\u00ed que toleraran m\u00e1s a los comunistas de lo que lo hac\u00eda Franceschi, que rechazar\u00eda rotundamente la idea de la \u201cmano tendida\u201d, como se dec\u00eda en la \u00e9poca, para referir a cualquier tipo de colaboraci\u00f3n de los cat\u00f3licos con las izquierdas. El silencio de Maritain, ante la reiterada insistencia de Franceschi en este punto, es sugerente.<br \/>\nAs\u00ed, Franceschi fue el \u00fanico de sus detractores argentinos que no se dedic\u00f3 a impugnar teol\u00f3gicamente a su interlocutor ni a cuestionar su apego a la ortodoxia, sino que en tal caso lo que hizo fue intentar comprenderlo en su contexto. Tan s\u00f3lo en 1939, una vez aquietadas las aguas, Franceschi reconocer\u00eda que la pol\u00e9mica con Maritain no hab\u00eda llegado a dividir a los cat\u00f3licos argentinos, como se dijo en su momento, o en tal caso, tales divisiones hab\u00edan sido exageradas, y cab\u00eda minimizarlas \u2013ex post era mucho m\u00e1s f\u00e1cil intentar limar las asperezas (2)\u2013. Mientras que Julio Meinvielle no continu\u00f3 colaborando en CRITERIO, Maritain tall\u00f3 con Franceschi una amistad que perdur\u00f3 a pesar de sus diferencias que, con el tiempo, pudieron incluso ir suaviz\u00e1ndose. El propio Maritain reconocer\u00eda, a\u00f1os despu\u00e9s, que el sonado esc\u00e1ndalo de 1936 no hab\u00eda sido tan dram\u00e1tico.(3)<br \/>\nEn 1936 CRITERIO fue una \u00e1lgida tribuna de debate. Y lo que all\u00ed se discut\u00eda, adem\u00e1s, no era muy diferente de lo que suced\u00eda en el congreso de los escritores, o en otras publicaciones, incluida Sur. Y a pesar de que monse\u00f1or Franceschi hab\u00eda tomado neto partido en la guerra de Espa\u00f1a, y s\u00f3lo con dificultad estaba dispuesto a revisar sus argumentos, una vez concluida la guerra civil, en sus \u00faltimos a\u00f1os termin\u00f3 por acercarse a las posiciones de la democracia cristiana.<\/p>\n<p><em>La autora es historiadora. Profesora en la UCA e investigadora en el CONICET. Autora de Historia del catolicismo en la Argentina. Entre el siglo XIX y el XX (Siglo XXI).<\/em><\/p>\n<p>NOTAS<br \/>\n1. \u00abMaritain, la agencia Andi y otras hierbas\u00bb, Criterio. 15 de octubre de 1936; Criterio, 15 de julio de 1937; Criterio, 12 de agosto de 1937; Criterio, 16 de septiembre de 1937; Criterio, 23 de septiembre de 1937; Criterio, 19 de enero de 1939.<br \/>\n2. Gustavo Franceschi, \u00abDe filosof\u00eda\u00bb, Criterio, 19 de enero de 1939, p.57.<br \/>\n3. Al respecto, v\u00e9ase la carta que env\u00eda Maritain a Franceschi en 1947, Criterio, 16 de enero de 1947.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A 80 a\u00f1os de la Guerra Civil espa\u00f1ola, un conflicto que hizo mella en la sociedad argentina al punto tal de volverse una cantera fruct\u00edfera&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,30],"tags":[1462,11,1387,1191,218,1747],"class_list":["post-12842","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-debates","tag-cultura","tag-debates","tag-franceschi","tag-guerra-civil-espanola","tag-historia","tag-maritain"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3l8","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12842","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12842"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12842\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12845,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12842\/revisions\/12845"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}