{"id":12855,"date":"2016-11-07T18:51:55","date_gmt":"2016-11-07T21:51:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12855"},"modified":"2016-11-07T18:51:55","modified_gmt":"2016-11-07T21:51:55","slug":"andrzej-wajda-1926-2016-simbolo-de-la-cultura-y-la-identidad-polaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12855","title":{"rendered":"Andrzej Wajda (1926-2016). S\u00edmbolo de la cultura y la identidad polaca"},"content":{"rendered":"<p><em>El pasado 9 de octubre falleci\u00f3 Andrzej Wajda, uno de los m\u00e1ximos exponentes de la historia del cine polaco y figura central por devolver a trav\u00e9s de su filmograf\u00eda una identidad nacional pr\u00e1cticamente aniquilada, primero por el nazismo y luego por la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica que, en el ajetreado siglo XX, vivi\u00f3 con especial dramatismo Polonia.<\/em><\/p>\n<p>Wajda fue padre del cine polaco de posguerra y retratista de la historia de su pa\u00eds casi hasta el final: Powidoki, sobre Wladyslaw Strzeminski, afamado pintor vanguardista polaco que vivi\u00f3 la encarnizada persecuci\u00f3n de las autoridades comunistas, es su \u00faltima pel\u00edcula, que se conocer\u00e1 en la Argentina en el pr\u00f3ximo Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Parte importante de las obras de Strzeminski se integran al patrimonio del Muzeum Narodowe w Warszawie, el Museo Nacional que alberga lo m\u00e1s distintivo del arte polaco. Aqu\u00ed, amalgamada a la reflexi\u00f3n sobre la creaci\u00f3n art\u00edstica, subyace una constante en la po\u00e9tica del director: la identidad individual o social en contraposici\u00f3n con los totalitarismos. Pero se intuye un detalle de su primera juventud ya que antes de ingresar en la Escuela de Cine de Lodz (donde conocer\u00eda a Aleksander Ford, en buena medida su mentor en el cine), Wajda estudi\u00f3 pintura en la Academia de Bellas Artes de Cracovia (ver recuadro). Otro atisbo de sus primeros a\u00f1os tambi\u00e9n est\u00e1n retratados en K\u00e1tyn, donde expuso con magistral rigor la masacre perpetrada por los invasores sovi\u00e9ticos en los bosques que dan t\u00edtulo al film, cuando entre los miles de oficiales del ej\u00e9rcito polaco encontr\u00f3 la muerte Jakub Wajda, padre del director.<br \/>\nGracias al cine Lorraine en la avenida Corrientes, la temprana obra de Wajda encontr\u00f3 permanencia en nuestras pantallas desde su \u00f3pera prima (Generaci\u00f3n), a las que a\u00f1adir\u00eda Kanal (la patrulla de la muerte) y la magistral Cenizas y diamantes. Emblema del cine polaco tambi\u00e9n merced al rostro de su protagonista, el inolvidable Zbigniew Cybulski, inmerso en un escenario de contradicciones y con una herencia tr\u00e1gica que todo lo envuelve. El autor de estas l\u00edneas, invitado oficial del Departamento de Diplomacia P\u00fablica y Cultural del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Rep\u00fablica de Polonia, fue testigo en Varsovia de la conmoci\u00f3n que caus\u00f3 la noticia de su fallecimiento. En su extensa filmograf\u00eda no pueden dejar de anotarse t\u00edtulos: Lotna (La flecha blanca), Lady Macbeth en Siberia, El bosque de los abedules, El hombre de m\u00e1rmol, La tierra prometida, Las se\u00f1oritas de Wilko, Sin anestesia, El hombre de hierro, El director de orquesta, Dant\u00f3n, Un amor en Alemania, Los pose\u00eddos\u2026 y otras que no tuvieron estreno en los cines argentinos y que forman parte de su \u00faltima etapa como Pan Tadeusz, Tatarak y Walesa. Su contribuci\u00f3n al cine es tan inmensa como el legado que significar\u00e1 su obra a trav\u00e9s de los tiempos.<br \/>\nWajda visit\u00f3 s\u00f3lo una vez la Argentina, invitado por el III Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en los tempranos a\u00f1os \u201960, aunque siempre guard\u00f3 especial cari\u00f1o por este pa\u00eds, tal como testimonia el video casi desconocido que remiti\u00f3 el 9 de Julio pasado a la Embajada argentina saludando el bicentenario de la patria: \u201cHola Argentina; Andrzej Wajda en ocasi\u00f3n del bicentenario de la declaraci\u00f3n de la Independencia, les deseo a los argentinos todo lo mejor, todo lo mejor, todo lo mejor\u201d, dice a la c\u00e1mara el inolvidable director polaco en un video de alrededor de 15 segundos de duraci\u00f3n. La embajadora argentina en Polonia, Patricia Salas, confirm\u00f3 la gestaci\u00f3n de ese material sorprendente: \u201cCuando la Canciller\u00eda argentina propuso este a\u00f1o a todas las Embajadas en el mundo reunir testimonios de salutaci\u00f3n de personalidades destacadas con motivo del 200\u00b0 aniversario de nuestra independencia, no dud\u00e9, y Wajda acept\u00f3 inmediatamente. Nunca imagin\u00e9 entonces que el cine lo perder\u00eda tan pronto\u201d, y agrega con emoci\u00f3n de cin\u00e9fila: \u201cEspero que su mensaje, por puro cari\u00f1o hacia nuestro pa\u00eds, perdure entre nosotros, como su cine que ya se gan\u00f3 la eternidad\u201d, con una cercan\u00eda insospechada a una lejana tierra que hizo de su cine un suceso de culto.<\/p>\n<p><strong>CRACOVIA, UN LEGADO<\/strong><\/p>\n<p>Cierta vez bautizada como \u201ccapital espiritual de Polonia\u201d, con el vibrante legado y la cotidiana presencia de Juan Pablo II (antes de ser papa, Wojtyla fue arzobispo de Cracovia y cerca de la estaci\u00f3n de trenes se ubica la Bas\u00edlica de San Florian, su parroquia en los a\u00f1os 1951-1958); con una ciudad vieja (Stare Miasto) que amalgama arquitectura renacentista, barroca y g\u00f3tica; con el Castillo Real y la Catedral en la colina de Wawel, Cracovia es una de las ciudades m\u00e1s interesantes y bellas de Europa. Situada en la parte sur de Polonia, emerge como una sucesi\u00f3n maravillosa de iglesias y plazas, con la presencia de su centro hist\u00f3rico en la Plaza del Mercado, que remonta su origen a 1257 y que desde hace 750 a\u00f1os conserva su aspecto contempor\u00e1neo. Coronan su entorno la bas\u00edlica g\u00f3tica de Santa Mar\u00eda, culminada en el 1300; la iglesia de San Adalberto, con su antiguo portal rom\u00e1nico y, a metros del monumento a Adam Mickiewicz, el Mercado de los Pa\u00f1os y la Torre del Ayuntamiento contribuyen a un encantamiento que, cada hora, renueva su magia gracias al toque de trompeta desde lo alto de la bas\u00edlica. Cabe destacar que a partir de la segunda mitad del siglo XI fue capital de Polonia y enclave de coronaci\u00f3n de los reyes. Desde 1364 existe la Academia de Cracovia, actual Universidad Jagell\u00f3nica, a la que Wajda don\u00f3 todos sus premios \u2013incluso el Oscar recibido en 2000\u2013, siendo la ciudad elegida por el cineasta para su morada final.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 9 de octubre falleci\u00f3 Andrzej Wajda, uno de los m\u00e1ximos exponentes de la historia del cine polaco y figura central por devolver a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1752,32,1462],"class_list":["post-12855","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-andrzej-wajda","tag-cine","tag-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3ll","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12855","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12855"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12855\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12858,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12855\/revisions\/12858"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12855"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12855"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12855"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}