{"id":12863,"date":"2016-11-07T19:04:22","date_gmt":"2016-11-07T22:04:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12863"},"modified":"2016-11-07T19:04:22","modified_gmt":"2016-11-07T22:04:22","slug":"apuntes-sobre-la-guerra-el-estado-islamico-y-el-terrorismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12863","title":{"rendered":"Apuntes sobre la guerra, el Estado Isl\u00e1mico y el terrorismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cUn gobierno no debe movilizar un ej\u00e9rcito por ira<\/em><br \/>\n<em> y los jefes militares no deben provocar la guerra por c\u00f3lera\u201d<\/em><br \/>\n<em> Sun Tzu &#8211; Circa 544-496 aC<\/em><\/p>\n<p>Pareciera que revisitar a Von Clausewitz en los actuales hechos b\u00e9licos en Medio Oriente causados por la irrupci\u00f3n del Estado Isl\u00e1mico (EI) y otras formas de violencia, como los actos terroristas en diversas partes del mundo (que incluyen algunos pa\u00edses occidentales pero se extienden, y con mayor violencia, en Pakist\u00e1n, Turqu\u00eda, Irak y otros pa\u00edses africanos y asi\u00e1ticos) ser\u00eda un ejercicio intelectual anacr\u00f3nico. Pese a que la influencia del texto seminal de Claus Von Clausewitz De la guerra (Vom Kriege, 1831) fue enorme en el siglo XX, pareciera que ciertas mutaciones del \u201cconflicto violento organizado\u201d, como podr\u00edamos llamar a la guerra, en el siglo XXI han contribuido, si no es a su obsolescencia, tal vez a una merma significativa de su influencia.<br \/>\nSin embargo, indagaremos la pertinencia de dicha visita. En principio, Clausewitz mismo negar\u00eda la posibilidad de crear una \u201cteor\u00eda de la guerra\u201d de validez universal y ahist\u00f3rica (como muchos de sus colegas de \u00e9poca intentaron, influidos por las teor\u00edas positivistas y racionalistas del momento) que no responda a las realidades sociales, tecnol\u00f3gicas, pol\u00edticas e incluso psicol\u00f3gicas de un momento dado. La derrota de Prusia en 1806 frente a las fuerzas de Napole\u00f3n confirm\u00f3 a Clausewitz que la guerra no pod\u00eda ser considerada aisladamente como un acto puramente b\u00e9lico. Si bien concibi\u00f3 el concepto de \u201cguerra absoluta\u201d en la que \u00e9sta demandaba la m\u00e1s vasta movilizaci\u00f3n de recursos y su explotaci\u00f3n en\u00e9rgica en el ejercicio de la violencia extrema, se trata de una abstracci\u00f3n para unificar conceptualmente el fen\u00f3meno de la acci\u00f3n militar. La realidad, para \u00e9l, distaba de la abstracci\u00f3n absoluta. Pero val\u00eda la pena indagar cr\u00edticamente sobre esa distancia.<\/p>\n<p><strong>Sobre la guerra y el Estado Isl\u00e1mico<\/strong><br \/>\nEn este contexto, \u00bfen qu\u00e9 tipo de guerra podr\u00edamos enmarcar el accionar del EI?<br \/>\nSeg\u00fan Clausewitz, la guerra tiene una naturaleza dual en la que los objetivos pueden ser derrotar totalmente al enemigo (es decir, destruirlo como organismo pol\u00edtico o forzarlo a aceptar cualquier tipo de condiciones) o, alternativamente, obtener objetivos indirectos, como adquirir territorios, mantener los conquistados o negociar la paz en mejores condiciones.<br \/>\nPodr\u00edamos ver el surgimiento de Estado Isl\u00e1mico como la continuaci\u00f3n de la larga e irresuelta saga que prosigui\u00f3 a la ca\u00edda del Imperio Otomano a fin de la primera guerra mundial y su competencia con Persia (hoy Ir\u00e1n) por la influencia en Medio Oriente. El Imperio Otomano era un Estado multi\u00e9tnico y estaba gobernado por la dinast\u00eda osmanl\u00ed. Las tensiones originales en el desmembramiento del Imperio (que si bien era multiconfesional, su titular ostentaba, entre otros, el t\u00edtulo de califa, cargo de sucesor y delegado del profeta Mahoma), entre secularismo e integrismo, quedaron cristalizadas en dos tendencias identitarias: el panarabismo y el panislamismo. El panarabismo de car\u00e1cter tercermundista y secular, cuyo objetivo era la uni\u00f3n de los pa\u00edses de idioma \u00e1rabe, fue muy influyente a mediados del siglo pasado debido al liderazgo del gobernante egipcio Gamal Abdel Nasser. El panarabismo puede considerarse una reacci\u00f3n a las fuerzas de la llamada \u201cprimera globalizaci\u00f3n\u201d de principios del siglo XX y las consecuencias de las guerras mundiales que implicaron la intervenci\u00f3n europea en la regi\u00f3n (mediante la colonizaci\u00f3n directa o a trav\u00e9s de gobiernos t\u00edteres). El panislamismo, en cambio, intentar\u00eda unir pol\u00edticamente a todos los practicantes del Islam, a\u00fan de sus diversas facciones (chi\u00edta o sunita y sus derivados), etnias o lenguas. Estado Isl\u00e1mico pertenece a esta \u00faltima tendencia, con la caracter\u00edstica de que es un sub-grupo fundamentalista del Islam sunita llamado salafismo y por ello su \u201cjihad\u201d est\u00e1 orientada no s\u00f3lo a los \u201cinfieles\u201d (cristianos o grupos y naciones autodeclaradas seculares) sino a las otras corrientes del islamismo, a las que considera poco ortodoxas o directamente her\u00e9ticas. Esta situaci\u00f3n se refleja en las recientes tensiones entre el Ir\u00e1n chi\u00edta y la Arabia Saudita sun\u00ed por el acceso de fieles musulmanes iran\u00edes a sitios sagrados en territorio saud\u00ed.<br \/>\nEn este sentido, Estado Isl\u00e1mico exige para s\u00ed la doble condici\u00f3n de estatalidad y liderazgo religioso en la Umma (comunidad de creyentes del Islam independientemente de su nacionalidad, origen, sexo o condici\u00f3n social), caracter\u00edsticos de todo integrismo. El reclamo de \u201cestatalidad\u201d implica necesariamente control territorial, y se ubica en un contexto de \u201cguerra absoluta\u201d, en especial porque Estado Isl\u00e1mico carece de base territorial propia. Nacido del control de territorios del noroeste de Iraq, se ha expandido en forma irregular por otros estados nacionales (Siria y Yemen), los cuales se empe\u00f1an en recuperar el domino y no aceptan la \u201cterritorialidad\u201d adquirida por esta fuerza. A esto se debe la virulencia de las acciones b\u00e9licas y sus consecuencias en la poblaci\u00f3n civil, principalmente en centros urbanos como Alepo.<br \/>\nSin embargo, dada la heterogeneidad del \u201cenemigo\u201d enfrentado por Estado Isl\u00e1mico, sus diversos oponentes tienen tambi\u00e9n objetivos heterog\u00e9neos. Deber\u00eda ser claro que no est\u00e1n en la misma posici\u00f3n los Estados cuyos territorios han sido ocupados y sus poblaciones agredidas \u2013Siria, Iraq, etc.\u2013 de los que han recibido s\u00f3lo ataques indirectos (como los pa\u00edses europeos o los Estados Unidos) a trav\u00e9s de una radicalizaci\u00f3n de elementos vagamente isl\u00e1micos y con apoyos log\u00edstico y de infraestructura minimalistas. Clausewitz conceptualiz\u00f3 estas acciones violentas de agentes \u201csub-estatales\u201d que hoy llamar\u00edamos guerra \u201cno convencional\u201d (la guerrilla, los ataques terroristas y sabotajes) como \u201cpeque\u00f1a guerra\u201d (Kleiner Krieg), a las que dedic\u00f3 obras menos conocidas, recientemente traducidas al ingl\u00e9s (1), y les otorg\u00f3 una entidad meramente t\u00e1ctica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfGuerra de religi\u00f3n?<\/strong><br \/>\nPara hablar de guerra de religi\u00f3n, y esto es una definici\u00f3n propia, la motivaci\u00f3n religiosa de los oponentes deber\u00eda ser central. Esto, ya de por s\u00ed, es muy dif\u00edcil de identificar en estado puro ya que las guerras, como fen\u00f3menos pol\u00edtico-sociales complejos, tienen m\u00faltiples motivaciones, principalmente las de los que las propician. En este caso, Estado Isl\u00e1mico declama activamente su car\u00e1cter de Estado en \u201cguerra de religi\u00f3n\u201d. Sin embargo, deber\u00eda analizarse cu\u00e1les son las posturas de, como dijimos, sus heterog\u00e9neos oponentes. No ser\u00eda dif\u00edcil afirmar que el involucramiento de la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica de Ir\u00e1n (un Estado de fuerte influencia teocr\u00e1tica) responde a motivos religiosos, ya que su poblaci\u00f3n de mayor\u00eda chi\u00edta se siente amenazada por la agresiva posici\u00f3n del salafismo-sun\u00ed que representa el Estado Isl\u00e1mico. No podr\u00eda asegurarse lo mismo de las motivaciones de la Rep\u00fablica \u00c1rabe Siria, pol\u00edticamente controlada por el dominante partido Baaz \u00c1rabe Socialista que, con alguna influencia del Islam, tiene fuertes caracter\u00edsticas seculares y fue uno de los impulsores del panarabismo. En el caso de los ataques a pa\u00edses europeos o a los Estados Unidos, la reafirmaci\u00f3n de su laicismo e independencia de la religi\u00f3n (otrora mayoritariamente cristiana) torna a\u00fan m\u00e1s compleja la definici\u00f3n. Evidentemente, la agresi\u00f3n a pa\u00edses occidentales responde a un entramado de causas. Entre las hist\u00f3ricas, el apoyo, por momentos incondicional, de los Estados Unidos y Europa a la creaci\u00f3n del Estado de Israel y sus sucesivas acciones controversiales, fue siempre interpretado como una afronta tanto por los pa\u00edses \u00e1rabes como por el Islam (lo que constituye una de las principales fuentes ideol\u00f3gicas tanto del panarabismo como del panislamismo). Las intervenciones coloniales y neocoloniales occidentales tambi\u00e9n son heridas abiertas causantes de continuos reclamos. La incursi\u00f3n militar de la coalici\u00f3n asociada de los Estados Unidos en Afganist\u00e1n e Iraq es fuente de continuos reproches, tanto por lo injustificado de la intervenci\u00f3n (especialmente en Iraq, donde las causas de la invasi\u00f3n fueron patentemente falsas) como por el elevado costo en vidas civiles y sus efectos desestabilizadores. La continua intervenci\u00f3n de las potencias occidentales, tanto por ataques a\u00e9reos, financiaci\u00f3n, asesoramiento y entrenamiento de grupos insurgentes, tambi\u00e9n da lugar a toda tipo de ofensas, resentimientos y acusaciones, que Estado Isl\u00e1mico incorpora como afrentas a redimir.<br \/>\nLa (segunda) globalizaci\u00f3n y sus descontentos (religiosos)<br \/>\nIndubablemente los efectos de la llamada segunda globalizaci\u00f3n y su intensificaci\u00f3n de tr\u00e1fico de mercanc\u00edas, capitales, s\u00edmbolos y personas ha tenido un impacto gravitante en el mundo, y quienes viven bajo la influencia del Islam no son la excepci\u00f3n. Si bien existen porciones considerables de poblaci\u00f3n de los pa\u00edses emergentes que se ven beneficiados, sus importantes dislocaciones, la creciente desigualdad y sus efectos en las culturas locales pueden generar situaciones de marginaci\u00f3n, inseguridad, identidades desafiadas y reformulaci\u00f3n de jerarqu\u00edas que no siempre son aceptadas pac\u00edficamente. Gilles Kepel destaca el car\u00e1cter fundamental de la b\u00fasqueda de identidad: \u201cLa reislamizaci\u00f3n \u2018desde abajo\u2019 es, en primer lugar y sobre todo, un modo de reconstruir una identidad en un mundo que ha perdido su significado y se ha convertido en amorfo y alienante\u201d(2) .<br \/>\nComo se\u00f1alara Huntington, \u201cMuchos musulmanes\u2026 insisten en las diferencias entre su civilizaci\u00f3n y la occidental, en la superioridad de su cultura y la necesidad de mantener la integridad de dicha cultura contra el violento ataque occidental. Los musulmanes temen y se indignan ante el poder occidental y la amenaza que supone para su sociedad y sus creencias. Consideran la cultura occidental materialista, corrupta, decadente e inmoral. Tambi\u00e9n la juzgan seductora, y por ello insisten m\u00e1s a\u00fan en la necesidad de resistir a su fuerza de sugesti\u00f3n sobre la forma de vida musulmana. Cada vez m\u00e1s, los musulmanes atacan a Occidente, no porque sea adepto de una religi\u00f3n imperfecta y err\u00f3nea (pese a todo, es una \u2018religi\u00f3n del libro\u2019), sino porque no adhiere a ninguna religi\u00f3n en absoluto. A los ojos musulmanes, el laicismo, la irreligiosidad y, por lo tanto, la inmoralidad occidentales son males peores que el cristianismo occidental que los produjo\u201d (3). Esto se ratifica por los escenarios del terrorismo fundamentalista. Si se repasan los hechos, salvo el lamentable asesinato del padre Jacques Hamel, en Francia, los objetivos de ataques terroristas (excepto en Medio Oriente) han sido s\u00edmbolos del laicismo occidental y su poder m\u00e1s que de la religi\u00f3n cristiana: el ataque en Niza en el aniversario de la Revoluci\u00f3n Francesa, los atentados en discos, conciertos de rock, estadios y bares nocturnos, todos exponentes de la cultura laica de Occidente. Por ello, deber\u00edamos tomar con cautela la permanente y desafiante invocaci\u00f3n a \u201clos cruzados\u201d que realiza Estado Isl\u00e1mico. Pareciera ser no m\u00e1s que una provocaci\u00f3n, con claros anclajes en el inconsciente colectivo musulm\u00e1n, que puede servir como catalizador para la unificaci\u00f3n y cohesi\u00f3n isl\u00e1mica bajo su liderazgo contra ese \u201cotro\u201d que, por razones de violencia hist\u00f3rica y diferenciaci\u00f3n identitaria, representa Occidente.<\/p>\n<p>NOTAS<br \/>\n1. Clausewitzon Small War. Christopher Daase and James W. Davis (eds). Oxford UniversityPress. 2015.<\/p>\n<p>2. Gilles Kepel citado enHuntington, Samuel P. \u201cEl choque de las civilizaciones y la reconfiguraci\u00f3n del orden mundial.\u201d 1\u00aa ed. 4 \u00aa reimp.- Buenos Aires : Paid\u00f3s, 2001<\/p>\n<p>3. Huntington, Samuel P. (Op. citada)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cUn gobierno no debe movilizar un ej\u00e9rcito por ira y los jefes militares no deben provocar la guerra por c\u00f3lera\u201d Sun Tzu &#8211; Circa 544-496&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971,986],"tags":[918,780,643,211,996],"class_list":["post-12863","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","category-politica","tag-estado-islamico","tag-guerra","tag-internacional","tag-politica","tag-terrorismo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3lt","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12863"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12863\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12866,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12863\/revisions\/12866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}