{"id":12921,"date":"2016-11-24T16:55:43","date_gmt":"2016-11-24T19:55:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12921"},"modified":"2016-11-24T16:55:43","modified_gmt":"2016-11-24T19:55:43","slug":"adviento-un-camino-de-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12921","title":{"rendered":"Adviento, un camino de esperanza"},"content":{"rendered":"<p><em>El tiempo de Adviento que comenzamos nuevamente, es un tiempo de espera, una invitaci\u00f3n a sumergirnos en el misterio de Dios y a replantearnos cu\u00e1l es la idea que tenemos de Dios, del Dios que se hizo hombre. Es un nuevo llamado en la espera a la reflexi\u00f3n,a la oraci\u00f3n.<\/em><br \/>\nLo primero que debemos comprender es que Dios est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las palabras y de cualquier pensamiento. \u00bfQu\u00e9 tienen de malo las palabras y los pensamientos? En realidad son maravillosos, pero ocurre que Dios no se parece a nada que podamos expresar de \u00c9l con palabras, ni tiene nada que ver con cualquier cosa que podamos imaginar o pensar que es \u00c9l. Sin embargo, mucha gente no acepta esto; no pocas veces nosotros mismos nos apegamos a una imagen que nos forjamos de Dios y este es el mayor obst\u00e1culo para acceder a \u00c9l, para comunicarnos con \u00c9l, con la oraci\u00f3n y en la vida diaria.<br \/>\nTodos hemos apreciado alguna vez el perfume de un jazm\u00edn. Pensemos un momento que alguien que no conoce esa flor, nos pidiera que describi\u00e9ramos su aroma: imposible hacerlo. Si no se puede expresar con palabras algo tan simple como el perfume de una flor c\u00f3mo pretender entonces poder decir \u2013o siquiera esbozar\u2013 qui\u00e9n es Dios.<br \/>\nSanto Tom\u00e1s de Aquino dec\u00eda: \u201cAcerca de Dios s\u00f3lo esto puede decirse con certeza: no sabemos qu\u00e9 es, cu\u00e1l es el concepto de Dios, eso es lo \u00fanico que sabemos de \u00c9l\u201d. Y la Iglesia durante el Segundo Concilio de Letr\u00e1n (a\u00f1o 1130) as\u00ed se expresaba: \u201cSea cual fuere la imagen que tengamos de Dios, es m\u00e1s lo que no se parece a \u00c9l que lo que se le parece\u201d.<br \/>\nDios es un misterio, incomprensible, insondable, ininteligible porque est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo que la mente puede percibir.<br \/>\nVeamos ahora otro ejemplo: supongamos que un ciego de nacimiento nos preguntara: \u201c\u00bfC\u00f3mo es ese color verde del que tanto se habla, sobre todo en primavera y en referencia a la naturaleza y a la creaci\u00f3n entera? \u00bfEs largo o corto? \u00bfChico o grande? \u00bfRugoso o liso?\u201d\u2013esas preguntas estar\u00edan basadas en su limitada experiencia\u2013, entonces nosotros, pensando e intentando ponernos en su lugar, ensay\u00e1ramos una explicaci\u00f3n que aunque imperfecta pudiera darle cierta noci\u00f3n al respecto: \u201cEl color verde es muy hermoso, muy agradable, es algo as\u00ed como una m\u00fasica suave\u2026\u201d. Si un d\u00eda, el ciego adquiere el sentido de la vista e intenta solo distinguir finalmente el famoso verde; nunca lo lograr\u00e1 porque intentar\u00e1 encontrar entre los colores, que ser\u00e1n una experiencia completamente desconocida para \u00e9l, uno parecido a una m\u00fasica suave.<br \/>\nEl reinicio de un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico nos reclama un replanteo, nos llama a revisar, a repensar nuestra idea de Dios. Esa noci\u00f3n del Dios, todo amor, todo perd\u00f3n, que va desdibuj\u00e1ndose con el correr del tiempo, transform\u00e1ndose poco a poco en una imagen est\u00e1tica y r\u00edgida comparable, semejante a algo, pero que en realidad se le parece tanto como el color verde a una m\u00fasica suave.<br \/>\nAdviento: tiempo de esperanza. Sergio Bergman, en su libro <em>Ser humanos,<\/em> dice: \u201cLa esperanza no es espera quieta, no es inacci\u00f3n. Tener esperanza tampoco quiere decir ser un iluso, ni un ingenuo. Transitar el camino de la vida con esperanza equivale a hacer las cosas sostenido por la confianza en un presente que hace memoria del pasado y se proyecta hacia un futuro, con la certeza de que somos capaces de mejorarlo con nuestras acciones\u201d.<br \/>\nEso es el Adviento, un tiempo de espera activa con la mirada puesta ya en el pesebre de Bel\u00e9n, para adentrarnos en el maravilloso misterio de la encarnaci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or. Del Dios puro amor que \u201cse hizo hombre y habit\u00f3 entre nosotros\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tiempo de Adviento que comenzamos nuevamente, es un tiempo de espera, una invitaci\u00f3n a sumergirnos en el misterio de Dios y a replantearnos cu\u00e1l&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[958],"tags":[1765,1766,1040],"class_list":["post-12921","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criterio-digital-2","tag-adviento","tag-ano-liturgico","tag-misterio"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3mp","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12921"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12924,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12921\/revisions\/12924"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}