{"id":12939,"date":"2016-12-01T16:11:17","date_gmt":"2016-12-01T19:11:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12939"},"modified":"2016-12-01T16:11:17","modified_gmt":"2016-12-01T19:11:17","slug":"editorial-la-navidad-una-invitacion-existencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12939","title":{"rendered":"Editorial: La Navidad, una invitaci\u00f3n existencial"},"content":{"rendered":"<p><em>Como todos los a\u00f1os y con una regularidad que escapa a los variables feriados nacionales, llega el d\u00eda que conmemora el nacimiento de Jes\u00fas. La circunstancia de que el cristianismo haya incorporado una festividad anterior y pagana para celebrarlo, anexando as\u00ed un sentimiento de \u00e9poca y una mitolog\u00eda a la irrupci\u00f3n de la nueva fe, poco importa para estas l\u00edneas.<\/em><\/p>\n<p>Lo substancial es qu\u00e9 significa la Navidad para cada uno de nosotros hoy, m\u00e1s all\u00e1 de las connotaciones comerciales imposibles de ignorar. Qu\u00e9 pueden simbolizar los pinos y cu\u00e1nto contar los decrecientes pesebres, ambos con profusi\u00f3n de una nieve que nuestro hemisferio casi desconoce, m\u00e1s propia del norte de Europa que incluso de la tierra del nacimiento de Cristo, hace dos mil a\u00f1os.<br \/>\nLos evangelios de Mateo y de Lucas refieren el acontecimiento. Uno y otro aportan detalles ligados a la escena del pesebre, de los Magos, de la c\u00f3lera de Herodes y del silencio de Mar\u00eda que guardaba esos misterios en su coraz\u00f3n. Enigma que el poeta espa\u00f1ol Gerardo Diego cifra en la contemplaci\u00f3n de la Virgen frente a la palmera, que no sabe \u201cque sus palmas alg\u00fan d\u00eda\u201dconocer\u00edan la llegada a Jerusal\u00e9n y la posterior crucifixi\u00f3n de ese ni\u00f1o hecho hombre. San Jos\u00e9, discreto y silencioso, es tambi\u00e9n muy tenido en cuenta por el folklore como verdadera garant\u00eda de la familia de Nazaret: \u201cA la huella, a la huella \/Jos\u00e9 y Mar\u00eda \/con un Dios escondido, \/nadie sab\u00eda&#8230;\u201d, canta un villancico de F\u00e9lix Luna y Ariel Ram\u00edrez.<br \/>\nJes\u00fas mismo, m\u00e1s que una inc\u00f3gnita, es un misterio. La inc\u00f3gnita se referir\u00eda a algo que por ahora no se conoce pero que, eventualmente, podr\u00eda llegar a conocerse de modo exhaustivo. En cambio, en el lenguaje b\u00edblico el misterio es algo que de alg\u00fan modo ya se conoce (porque Dios ha querido revelarlo) y que, al mismo tiempo, no puede ser conocido exhaustivamente por su propia naturaleza inagotable. Jes\u00fas divide la historia en un antes y un despu\u00e9s y no nos deja nada escrito, sino referido por sus disc\u00edpulos. Sin embargo, el cardenal Carlo Maria Martini contaba que en cierto momento de su vida y de sus estudios experiment\u00f3 \u201cc\u00f3mo una aproximaci\u00f3n exhaustiva a las fuentes antiguas sobre Jes\u00fas no puede dejar de reconocer que all\u00ed hay dichos y hechos significativos y decisivos de su vida, imposibles de eliminar cualquiera sea la cr\u00edtica por corrosiva que fuere, inexplicables por la creatividad de las comunidades que le siguieron\u201d. En efecto, Jes\u00fas est\u00e1 profundamente unido a la vida de los cristianos, su cuerpo m\u00edstico. Realidad a la que saben acercarse a veces con mayor intimidad la religiosidad popular o el arte, y que no siempre alcanza la teolog\u00eda expresada con categor\u00edas meramente racionales. Por ejemplo, el poeta portugu\u00e9s Fernando Pessoa imagin\u00f3 que el protagonista de la Navidad un d\u00eda escapaba del cielo, todav\u00eda ni\u00f1o, para acompa\u00f1arlo: \u201cEs el Eterno Ni\u00f1o, es el dios que faltaba. \/ Es lo humano natural, \/ es lo divino que sonr\u00ede y juega\u201d. Y por eso, despu\u00e9s de haberlo cuidado y cari\u00f1osamente dormido, le ruega: \u201cHijo m\u00edo, cuando muera \/ sea yo el ni\u00f1o, sea yo el m\u00e1s peque\u00f1o. \/ T\u00f3mame en brazos \/ y ll\u00e9vame dentro de tu casa\u201d.<br \/>\nPor otro lado, la Navidad \u2013que se manifiesta en la ternura de una familia que busca alojamiento en un portal\u2013 es un acontecimiento que supera lo individual y alcanza plenamente lo hist\u00f3rico y social. All\u00ed apuntan las \u201cgenealog\u00edas\u201d del evangelio: a presentar a Jes\u00fas inserto en la historia humana. Por eso Lucas se remonta a Ad\u00e1n, y no s\u00f3lo a Abraham, como hace Mateo. Asimismo, la constituci\u00f3n pastoral del Concilio Vaticano II Gaudium et spes afirma: \u201cCristo, el nuevo Ad\u00e1n, en la misma revelaci\u00f3n del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocaci\u00f3n\u201d.<br \/>\nLa encarnaci\u00f3n constituye la maravilla de un sorprendente acercamiento de Dios a los hombres. Y las palabras de Cristo exigen ser le\u00eddas en su parad\u00f3jica luminosidad. Como afirmaba Pascal: \u201cJesucristo ha dicho las cosas grandes tan sencillamente que parece que no las ha pensado, y con tanta certeza, sin embargo, que bien se vio c\u00f3mo pensaba; esa claridad, unida a esta ingenuidad, es admirable\u201d. A prop\u00f3sito de la percepci\u00f3n por parte de las personas sencillas y humildes, se\u00f1alaba Albert Camus: \u201cMam\u00e1, como un mujik ignorante, no conoce la vida de Cristo, salvo en la cruz. Sin embargo, \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 m\u00e1s cerca de \u00e9l?\u201d.<br \/>\nPor otra parte, como observaba Thomas Merton, \u201csi nuestra vida es la b\u00fasqueda de Jes\u00fas, la palabra hecha carne, tenemos que darnos cuenta de que no podemos actuar como m\u00edsticos paganos que repudian el mundo visible como pura ilusi\u00f3n y procuran eliminar todo contacto con las cosas sensibles y materiales; por el contrario, debemos empezar por aprender a considerar y respetar la creaci\u00f3n visible, que es un reflejo de la gloria y perfecci\u00f3n del Dios invisible\u201d. La encarnaci\u00f3n de Jes\u00fas pone el \u00e9nfasis en la dimensi\u00f3n material del gran acontecimiento y dignifica toda la creaci\u00f3n, como se intenta se\u00f1alar en la enc\u00edclica Lautadosi. El anuncio de la paz tan propio de los \u00e1ngeles y los pastores que van al encuentro de la cuna de Bel\u00e9n, es inseparable del anhelo de justicia y de solidaridad entre los hombres y todas las criaturas.<br \/>\nAl t\u00e9rmino del A\u00f1o de la Misericordia, quiz\u00e1 no haya mejor muestra que la que se manifiesta en el misterio de la Navidad, una invitaci\u00f3n existencial a superar temores y frustraciones, a seguir la Palabra, a entregarse a los dem\u00e1s con apertura a la vida, a encontrar un camino de felicidad en medio de las dificultades y una respuesta que incluya la perspectiva de la muerte como un pasaje a la plenitud. La Navidad es tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n, como se\u00f1ala la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica post sinodal Amorislaetitia, a \u201ccomprobar que la Palabra de Dios no se muestra como una secuencia de tesis abstractas, sino como una compa\u00f1era de viaje tambi\u00e9n para las familias que est\u00e1n en crisis o en medio de alg\u00fan dolor, y les muestra la meta del camino\u201d. Y tambi\u00e9n la invitaci\u00f3n a muchas j\u00f3venes parejas a superar los temores y las incertidumbres ante el futuro y a descubrir que vale la pena emprender el camino de formar una familia sabiendo que no es tarea f\u00e1cil, pero que m\u00e1s all\u00e1 de los desconciertos y las crisis inevitables promete una vida que supera la mediocridad y el miedo.<br \/>\nLa Iglesia no pretende s\u00f3lo ense\u00f1ar dogmas o definir conductas, sino que aspira sobre todo a acompa\u00f1arnos como una madre que nos quiere, comprende e instruye. Es Mater et magistra, como ense\u00f1aba el bueno de Juan XXIII, ese hombre que abri\u00f3 las ventanas de la Iglesia para que entrara aire fresco y convoc\u00f3 al hist\u00f3rico Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, que marc\u00f3 la historia moderna del catolicismo.<br \/>\nEn un n\u00famero especial de CRITERIO publicado hace a\u00f1os y titulado \u201c\u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas?\u201d, nos anim\u00e1bamos a afirmar en la introducci\u00f3n: \u201cLa reflexi\u00f3n cristiana, tanto ortodoxa como cat\u00f3lica o reformada, lo tiene por centro. El juda\u00edsmo como gran tema. Todo intelectual, creyente o no, como desaf\u00edo\u201d.<br \/>\nPara cada hombre y cada mujer, en circunstancias y etapas diferentes, seg\u00fan su sensibilidad y su fe, en alg\u00fan momento la Navidad sugiere y plantea una propuesta: ir al encuentro del Ni\u00f1o que se entrega y est\u00e1 dispuesto a acompa\u00f1arnos siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como todos los a\u00f1os y con una regularidad que escapa a los variables feriados nacionales, llega el d\u00eda que conmemora el nacimiento de Jes\u00fas. 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