{"id":12954,"date":"2016-12-01T16:30:40","date_gmt":"2016-12-01T19:30:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12954"},"modified":"2016-12-01T16:30:40","modified_gmt":"2016-12-01T19:30:40","slug":"una-mirada-pragmatica-sobre-trump","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12954","title":{"rendered":"Una mirada pragm\u00e1tica sobre Trump"},"content":{"rendered":"<p><em>Hasta el momento de escribir este art\u00edculo, el 13 de noviembre, se han o\u00eddo y le\u00eddo muchos an\u00e1lisis sobre el futuro Presidente norteamericano y lo que su mandato podr\u00eda implicar para su pa\u00eds, para Am\u00e9rica latina y para la Argentina.<\/em><\/p>\n<p>Se observan todo tipo de reacciones, desde las m\u00e1s racionales hasta las m\u00e1s apocal\u00edpticas. Para comenzar, es cierto que la campa\u00f1a pol\u00edtica del candidato republicano no se caracteriz\u00f3 precisamente por un mensaje mesurado hacia ciertos pa\u00edses, comunidades y sectores sociales, sino m\u00e1s bien por todo lo contrario. Pero es de manual que los discursos de campa\u00f1a no suelen coincidir necesariamente con las pol\u00edticas que luego aplicar\u00e1n como hombres de Estado al llegar al poder. Son esas decisiones las que en definitiva interesan. Sin abrir juicio de valor sobre sus bondades o defectos, no olvidemos la campa\u00f1a electoral del candidato triunfante en las elecciones argentinas de 1989: el meollo de su pol\u00edtica econ\u00f3mica termin\u00f3 siendo lo contrario de lo que hab\u00eda pregonado y la inserci\u00f3n internacional finalmente elegida no fue, precisamente, la tradicional del partido que lo llev\u00f3 al poder. \u00bfPor qu\u00e9 algo as\u00ed debe ocurrir s\u00f3lo en la Argentina? La diferencia, claro est\u00e1, radica en que lo que vota el ciudadano norteamericano no s\u00f3lo afecta a su pa\u00eds, pero es algo que no podemos cambiar.<\/p>\n<p>Ese discurso tan criticado y opuesto al pol\u00edticamente correcto, previsible y moderado de la candidata dem\u00f3crata puede merecer cualquier juicio pero no se le puede negar una base real: en lo interno se dirig\u00eda, sobre todo, a un sector de la sociedad norteamericana que viene padeciendo como ning\u00fan otro los rigores implacables de la globalizaci\u00f3n con su consecuencia m\u00e1s palpable, la relocalizaci\u00f3n en el extranjero de antiguas fuentes de trabajo ubicadas en territorio propio. C\u00f3mo articular una soluci\u00f3n que rescate a ese sector manteniendo una econom\u00eda inserta en el mundo globalizado, es una de las cuestiones que deber\u00e1 atender el futuro Presidente.<\/p>\n<p>Muchos dirigentes pol\u00edticos, aqu\u00ed y en la regi\u00f3n, que comentaron el resultado de las elecciones norteamericanas, conocen perfectamente esa verdad de manual sobre la diferencia entre el pol\u00edtico en campa\u00f1a y el hombre de Estado, aunque parec\u00edan ignorarla. No falt\u00f3 una comparaci\u00f3n de Trump con Hitler, bastante exagerada. No s\u00f3lo porque los Estados Unidos de hoy no tienen nada que ver con la Alemania humillada y laboralmente postrada que sucedi\u00f3 al Tratado de Versalles, sino porque la solidez del sistema pol\u00edtico norteamericano, galvanizado durante m\u00e1s de dos centurias, dif\u00edcilmente permitir\u00eda semejante dictadura totalitaria y asesina, o por lo menos persecutoria con \u201clos otros\u201d.<\/p>\n<p>Los prejuicios y estereotipos m\u00e1s variados sobre el se\u00f1or Trump se han mezclado, felizmente, con apreciaciones m\u00e1s objetivas y moderadas, sobre todo de referentes acad\u00e9micos. En el caso de quien esto escribe, la falta de prejuicios \u201cantiyanquis\u201d que suele expresar esa posici\u00f3n antinorteamericana tradicional desde Roque S\u00e1enz Pe\u00f1a y la Primera Conferencia Panamericana de Washington en 1889, no impregna los juicios con tonos oscuros. Pero como los extremos se tocan y en pol\u00edtica el t\u00e9rmino medio es esquivo, no faltar\u00e1 quien crea que quienes pensamos y escribimos as\u00ed somos un caso perdido, pobres mentes colonizadas por el Imperio. <\/p>\n<p>Con independencia del partido pol\u00edtico instalado en la Casa Blanca, es perfectamente posible mantener relaciones maduras entre Buenos Aires (o cualquier otra capital latinoamericana) y Washington, sin necesidad de adherir a ninguno de los dos extremos que se ha sucedido desde 1989 en nuestro pa\u00eds: el alineamiento autom\u00e1tico y el enfrentamiento permanente. Se trata de optar por una Realpolitik que procure salvaguardar con independencia y respeto el inter\u00e9s nacional. Mientras que el alineamiento autom\u00e1tico no suele pagar bien, las posiciones m\u00e1s radicales e ideologizadas no suman, s\u00f3lo restan. Por eso no se comparten esos ataques por adelantado y de manera prejuiciosa a la \u201cpol\u00edtica imperialista\u201d de un Presidente que ni siquiera ha asumido como tal, s\u00f3lo porque proviene de la Naci\u00f3n m\u00e1s poderosa de la Tierra y hay que obedecer tercamente a la ideolog\u00eda. Ese temperamento, que habr\u00eda sido declamado en otro tiempo en nuestro pa\u00eds, no se corresponde con la Argentina de 2016 ni con cualquier otro pa\u00eds consciente de las debilidades propias y de la fortaleza del m\u00e1s grande. No tiene mucho sentido empezar a bailar antes de escuchar la m\u00fasica que se va a tocar.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s no es cierto, en nuestro pa\u00eds, que la seguridad del triunfo de la se\u00f1ora Clinton era un\u00e1nime entre los analistas, sobre todo entre quienes m\u00e1s conocen la realidad norteamericana. De manera p\u00fablica o reservada, algunos apostaban al triunfo del candidato republicano. Dos semanas antes al 8 de noviembre, en un cen\u00e1culo reservado, el autor de estas l\u00edneas escuch\u00f3 por boca de un referente del liberalismo econ\u00f3mico de los a\u00f1os 90 \u2013que no es Rosendo Fraga, quien tambi\u00e9n ven\u00eda alertando sobre posibles sorpresas\u2013 que la mayor\u00eda desconoce la realidad de una amplia franja del norteamericano blanco de clase media y que, por ello, a\u00fan con sus exageraciones, el empresario inmobiliario ten\u00eda posibilidades ciertas de alzarse con el triunfo.<\/p>\n<p>Puede haber error y ello se ver\u00e1 reci\u00e9n a partir del 20 de enero. Pero resulta dif\u00edcil vislumbrar al futuro jefe de la Casa Blanca completando muros que ya se hab\u00edan iniciado, o blandiendo el garrote en aeropuertos y accesos fronterizos para empujar fuera a millones de personas, o combatiendo con denuedo a aquellos pa\u00edses a los que el actual Presidente extendi\u00f3 una rama de olivo. En las cuestiones concretas que interesan a nuestros pa\u00edses como la cooperaci\u00f3n en temas de inter\u00e9s com\u00fan o el acceso al cr\u00e9dito y a los mercados, las declaraciones de Donald Trump, apenas conocido su triunfo, permiten apostar que el pragmatismo y el sentido com\u00fan del hombre de Estado dejar\u00e1n atr\u00e1s al pol\u00edtico en campa\u00f1a. La existencia de valores compartidos, sobre todo de los que sostienen una filosof\u00eda pol\u00edtica similar, plasmada en nuestras Constituciones, deja bastante margen para el optimismo.<\/p>\n<p>Respecto de quienes protestan en las calles por un resultado que no esperaban, la democracia republicana pluralista que conocemos desde Canad\u00e1 hasta la Patagonia supone dos derechos emblem\u00e1ticos e irrenunciables: la posibilidad de elegir y, despu\u00e9s, la de protestar. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta el momento de escribir este art\u00edculo, el 13 de noviembre, se han o\u00eddo y le\u00eddo muchos an\u00e1lisis sobre el futuro Presidente norteamericano y lo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971,6],"tags":[1776,148,952,643,1666],"class_list":["post-12954","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","category-nota-tapa","tag-clinton","tag-elecciones","tag-estados-unidos","tag-internacional","tag-trump"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3mW","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12954","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12954"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12954\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12957,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12954\/revisions\/12957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}