{"id":12958,"date":"2016-12-01T16:38:30","date_gmt":"2016-12-01T19:38:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12958"},"modified":"2016-12-01T16:38:30","modified_gmt":"2016-12-01T19:38:30","slug":"debate-ecologia-ciencia-y-teologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12958","title":{"rendered":"Debate: Ecolog\u00eda, ciencia y teolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><em>El Sal\u00f3n San Ignacio de la Facultad de Medicina de la Universidad de El Salvador fue sede de la cuarta conferencia del Ciclo organizado por CRITERIO a partir de la enc\u00edclica Laudato si.<\/em> Los ejes del encuentro fueron \u201cEcolog\u00eda, ciencia y teolog\u00eda\u201d, con la presencia del Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable Sergio Bergman (rabino de la Congregaci\u00f3n Israelita y egresado de Farmacia y Bioqu\u00edmica de la UBA), \u00c1ngel Plastino (ex Presidente y actual Profesor Em\u00e9rito y de la UNLP, donde fund\u00f3 la carrera de Ecolog\u00eda, Investigador Superior del CONICET y Premio KONEX de Platino por su actividad en f\u00edsica nuclear) y el sacerdote Lucio Florio (Licenciado en Teolog\u00eda por Universidad San Tommaso d\u2019Aquino, en Roma, y Doctor en Teolog\u00eda Dogm\u00e1tica por la Universidad Cat\u00f3lica Argentina; miembro asociado del Programa de Clima, Ambiente y Sociedad y coordinador del Seminario Permanente de Teolog\u00eda, Filosof\u00eda, Ciencias y Tecnolog\u00eda de la UCA).<br \/>\nLuis Castelli, Director Ejecutivo de la Fundaci\u00f3n Naturaleza para el Futuro, colaborador del diario La Naci\u00f3n y moderador del encuentro, destac\u00f3 que <em>Laudato si<\/em> promueva \u201cla reflexi\u00f3n sobre el tipo de progreso que se est\u00e1 desarrollando. Francisco sabe que el hombre es un depredador que ha entablado una relaci\u00f3n de rentabilidad con el planeta, que hace que pensemos que las posibilidades de consumir son infinitas\u201d. Al ser consultados sobre la trascendencia de la llamada \u201cenc\u00edclica verde\u201d, el te\u00f3logo Lucio Florio destac\u00f3 que \u201cha sido bien recibida por un campo de la cultura ligado al tema ecol\u00f3gico desde hace ya mucho tiempo, como movimientos ecol\u00f3gicos, muchos de ellos incluso fuera del \u00e1mbito religioso, mundo del cual tambi\u00e9n se nutre la enc\u00edclica, punto de llegada de mucho trabajo previo\u201d. Plastino ratific\u00f3 que se trata de un documento important\u00edsimo, m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito religioso: \u201cEn el mundo cient\u00edfico ha tenido muy buena recepci\u00f3n, que por provenir de quien proviene, amplifica nuestras preocupaciones y llega en un momento muy oportuno. El planeta Tierra es como una nave que nos contiene a todos, y no nos est\u00e1 llevando por muy buen camino\u201d. Para Bergman, \u201c<em>Laudato si<\/em> es eminentemente de ra\u00edz teol\u00f3gica e intenci\u00f3n o impacto pol\u00edtico, concebida por un compilador y editor que por ser Papa se llama autor, de algo que tiene que ver con lo que piensa y transforma revolucionariamente un jesuita\u201d. Destac\u00f3 que el documento plantea que \u201cel gran desaf\u00edo no es t\u00e9cnico sino \u00e9tico, y que justamente habla del l\u00edmite que tiene la idiosincrasia de lo humano\u201d. Adem\u00e1s, plante\u00f3 que el cambio clim\u00e1tico es un s\u00edntoma: \u201cAs\u00ed como la temperatura es el indicador de la degradaci\u00f3n de nuestras pr\u00e1cticas en funci\u00f3n de los recursos, de los que no somos soberanos ni propietarios sino beneficiarios, la pobreza marca los indicadores de la degradaci\u00f3n, de lo indigno de lo que hacemos cuando descartamos y tornamos invisibles a pr\u00f3jimos que no son los pr\u00f3ximos, que quedan degradados por nuestras acciones con la pol\u00edtica, con la econom\u00eda y con las ciencias sociales\u201d, afirm\u00f3.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 se dice que la enc\u00edclica puede ser abordada tambi\u00e9n por quienes no son creyentes? \u201cEl problema es global. No estamos hablando s\u00f3lo del cambio clim\u00e1tico sino, por ejemplo, de la sexta extinci\u00f3n de especies de la historia del planeta, y esta vez por el accionar del hombre. M\u00e1s de la mitad de los vertebrados ha desaparecido en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas; se trata de un biocidio de dimensiones sorprendentes y preocupantes. No hay resquicio de la biosfera sin un ingrediente antr\u00f3pico\u201d, afirm\u00f3 Florio. Plastino se sum\u00f3 a la visi\u00f3n del sacerdote, y se\u00f1al\u00f3 que \u201cla enc\u00edclica resalta que la Tierra es finita, a diferencia de lo que se pensaba hasta no hace mucho tiempo. El planeta no es inerte, est\u00e1 vivo, evolucionando y cambiando en sus 4.500 millones de a\u00f1os de historia. La vida existe desde hace unos 3.800 millones de a\u00f1os, y desde entonces ha pasado de todo. Hace 250 millones de a\u00f1os, en muy pocas d\u00e9cadas, desapareci\u00f3 el 90 por ciento de la vida. Se habla de cinco extinciones masivas, y ahora estamos entrando en la sexta\u201d. Tambi\u00e9n asegur\u00f3 que desde el punto de vista de la ciencia, el planeta es un sistema extremadamente complejo: \u201cExisten una teor\u00eda de redes que ense\u00f1a \u2013y esto ocasiona terror en el ambiente cient\u00edfico\u2013 que al estar todo tan interconectado, lo que hace alguien en la ciudad de Buenos Aires puede tener efectos en poco tiempo en Indonesia. En la red ecol\u00f3gica, por simulaciones matem\u00e1ticas, se sabe que existen los efectos domin\u00f3: un peque\u00f1o cambio en un lugar ocasiona una avalancha que puede culminar en un desastre total. Existe el temor de que al exceder cierto l\u00edmite, por ejemplo, en la emisi\u00f3n de gases invernaderos, en el agujero de la capa de ozono o en la extinci\u00f3n masiva de insectos, pueda haber un efecto menor localmente pero que al mismo tiempo sea capaz de generar un efecto domin\u00f3, y terminemos con una extinci\u00f3n masiva. Esto podr\u00eda suceder en cualquier momento y la enc\u00edclica ayuda a que la sociedad tome conciencia de lo que significa\u201d, agreg\u00f3. Por su parte, Bergman destac\u00f3 la importancia del lugar de la fe, pero sobre todo \u201cde la ciencia con conciencia, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier creencia\u201d, advirtiendo que la enc\u00edclica est\u00e1 dirigida a toda la humanidad, no s\u00f3lo a los creyentes, en tanto \u201cnos llama en las libertades individuales, a las responsabilidades colectivas, la acci\u00f3n\u201d, aunque \u201cno deja de asumir el principio fundamental de la fe, que es la esperanza, que no es espera, sino un llamado de atenci\u00f3n, y que hay tiempo siempre para empezar a hacer\u201d. En efecto, consider\u00f3 que la enc\u00edclica es como el arca b\u00edblica: \u201cLa pregunta es si escuchamos o no la voz, porque No\u00e9 ten\u00eda la convicci\u00f3n necesaria como para construir el arca el d\u00eda en que hab\u00eda sol, y los vecinos lo miraban, incr\u00e9dulos. La diferencia entre No\u00e9 y nosotros es que la ciencia nos dice que el diluvio viene y hay que ver si estamos dispuestos a ser tambi\u00e9n nosotros constructores\u201d.<br \/>\nCastelli pregunt\u00f3 por qu\u00e9 las religiones no han advertido el problema con anterioridad. Entonces Florio cit\u00f3 un art\u00edculo del Lyn White publicado en los \u201970 en la revista Science donde se\u00f1alaba que el gran responsable de la crisis ecol\u00f3gica era la Biblia, en tanto fue la civilizaci\u00f3n judeocristiana la responsable del salto de la t\u00e9cnica moderna, con sus conocidas consecuencias. \u201cSi bien podemos pensar en san Francisco de As\u00eds, o en los benedictinos, en realidad las referencias expl\u00edcitas al tema comienzan en el siglo XX; Albert Schweitzer, el m\u00e9dico protestante que se fue a \u00c1frica, o el jesuita paleont\u00f3logo Teilhard de Chardin, por ejemplo. Despu\u00e9s el Consejo Mundial de Iglesias hizo un camino despertando una lectura ecol\u00f3gica de la Biblia, lo cual tambi\u00e9n est\u00e1 canalizado en un cap\u00edtulo de <em>Laudato si<\/em>. Creo que hemos sido tard\u00edos pero hay que seguir transitando ese camino\u201d.<br \/>\nEl doctor Plastino destac\u00f3 que la conciencia de la finitud de los recursos planetarios no era algo en lo que mucha gente creyera hasta hace poco tiempo. \u201cEn 1950 se pensaba todav\u00eda que el mundo era infinito y sus recursos tambi\u00e9n. La conciencia de que somos cada vez m\u00e1s los seres humanos y que los recursos se agotan se advierte con fuerza, por lo menos en el mundo de la ciencia, en la d\u00e9cada de 1970\u201d. Y se\u00f1al\u00f3 que uno de los factores con mayor incidencia es el crecimiento de la poblaci\u00f3n, que ya excede largamente los 7 mil millones de habitantes. \u201cLa Tierra que habitaron los primeros seres humanos, sin ning\u00fan tipo de tecnolog\u00eda m\u00e1s que el fuego y el hacha, ten\u00eda recursos para 80 millones de habitantes; y no se alcanz\u00f3 ese n\u00famero con esa tecnolog\u00eda primitiva. Cuando comenz\u00f3 la agricultura no cient\u00edfica, el planeta pued\u00eda abastecer a 500 millones de habitantes; y tampoco entonces se lleg\u00f3 a esa cifra. Con la era industrial (la m\u00e1quina de vapor, los ferrocarriles, la industria textil autom\u00e1tica y la siderurgia, a principios del 1800), se multiplican las capacidades del planeta hasta poder cubrir los 5 mil millones de habitantes. Y si hemos alcanzado ya a 7 mil millones de habitantes, es por lo que se llama las tecnolog\u00edas de la inform\u00e1tica y la rob\u00f3tica, pero no estamos seguros de cu\u00e1l es la cifra m\u00e1xima que resisten los recursos del planeta. Y la sospecha muy fuerte es que ya el n\u00famero de habitantes lo ha excedido\u201d, advirti\u00f3 el cient\u00edfico. Y enfatiz\u00f3 que \u201ccada vez que destinamos m\u00e1s tierra a la agricultura, estamos destruyendo terriblemente el medio ambiente. Si bien es necesaria, el peor enemigo del medio ambiente es la agricultura, que destruye selva, jungla y muchos otros h\u00e1bitats. Por eso estamos en una disyuntiva tremenda y todos somos responsables. Esta es la encrucijada: hemos superado todos los l\u00edmites naturales con el crecimiento poblacional\u201d. Bergman quiso aportar una nota de optimismo: \u201cPero la humanidad, ante determinados l\u00edmites, es capaz de poner en juego innovaci\u00f3n y tecnolog\u00eda, no en t\u00e9rminos de lo que hicimos hasta ahora, que fue alienaci\u00f3n en el consumo, el descarte y el dominio, sino orient\u00e1ndose desde una \u00e9tica y no s\u00f3lo desde una t\u00e9cnica\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Sal\u00f3n San Ignacio de la Facultad de Medicina de la Universidad de El Salvador fue sede de la cuarta conferencia del Ciclo organizado por&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[30,6],"tags":[1372,1780,16,1764,1777,73,1779,977,1778,171],"class_list":["post-12958","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-debates","category-nota-tapa","tag-bergman","tag-castelli","tag-ciencia","tag-conferencia","tag-debayes","tag-ecologia","tag-florio","tag-laudato-si","tag-plastino","tag-teologia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3n0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12958"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12958\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12961,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12958\/revisions\/12961"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}