{"id":12981,"date":"2016-12-13T08:50:00","date_gmt":"2016-12-13T11:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12981"},"modified":"2016-12-13T11:35:21","modified_gmt":"2016-12-13T14:35:21","slug":"el-cura-brochero-y-la-relacion-iglesia-y-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=12981","title":{"rendered":"El Cura Brochero y la relaci\u00f3n Iglesia y Estado"},"content":{"rendered":"<p><em>El 16 de octubre el papa Francisco canoniz\u00f3 al primer santo que naci\u00f3, vivi\u00f3 y muri\u00f3 en la Argentina. Uno de los aspectos menos estudiado de Brochero es el que aqu\u00ed presentamos, opacado quiz\u00e1s por la figura tradicional del cura \u201cgaucho\u201d, montado en su mula malacara.<\/em><\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre la Iglesia cat\u00f3lica y el Estado en la Argentina ha seguido un proceso de evoluci\u00f3n, pasando del paradigma de la Naci\u00f3n cat\u00f3lica, con un Presidente cat\u00f3lico, al paradigma de una sociedad pluralista, donde conviven arm\u00f3nicamente diversas confesiones y humanismos filos\u00f3ficos. Con todo, permanecen a\u00fan resabios del modelo tradicional, como el sostenimiento del culto cat\u00f3lico, seg\u00fan el Art. 2\u00ba de la Constituci\u00f3n Nacional.<br \/>\n<strong><br \/>\nCat\u00f3licos y liberales<\/strong><\/p>\n<p>En este cambio de paradigma hubo momentos de mucha tensi\u00f3n entre la l\u00ednea tradicional cat\u00f3lica y las corrientes liberales, as\u00ed como momentos de paz y de di\u00e1logo, como el actual. El Cura Brochero, nacido en C\u00f3rdoba en 1840 como Jos\u00e9 Gabriel del Rosario Brochero, vivi\u00f3 una \u00e9poca de enfrentamientos de la Iglesia con la l\u00ednea liberal. Su trabajo como cura en una zona marginal, \u201ctras\u201d la Sierra Grande para los de la capital cordobesa, no ten\u00eda por qu\u00e9 padecer esos conflictos culturales. Sin embargo, Brochero no se aisl\u00f3; cuando le parec\u00eda oportuno sal\u00eda de ese lejano Oeste y aparec\u00eda en C\u00f3rdoba o en Buenos Aires para tratar con el gobernador o el Presidente de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Un siglo antes de Brochero encontramos a la santiague\u00f1a Mar\u00eda Antonia de Paz y Figueroa, \u201cMama Antula\u201d (1730-1799), declarada beata el 27 de agosto \u00faltimo. Ella tambi\u00e9n tuvo que afrontar los conflictos de la relaci\u00f3n Iglesia y Estado, aunque en otro contexto. En el siglo XVIII los reyes absolutistas \u201cproteg\u00edan\u201d a la religi\u00f3n cat\u00f3lica, incluso expulsando y persiguiendo a los jesuitas. En cambio, en el siglo XIX algunos liberales eran o actuaban como enemigos de la Iglesia y de la religi\u00f3n. Un rasgo com\u00fan a ambos santos era que no miraban como \u201cenemigos\u201d a los de otra l\u00ednea sino que procuraban ganarlos a todos con su bondad.<\/p>\n<p>En la segunda mitad del siglo XIX se advert\u00edan en nuestro pa\u00eds dos corrientes antag\u00f3nicas, distinguidas con los nombres de cat\u00f3licos y liberales. Pero cada una de ellas inclu\u00eda una variedad de posiciones. Recordemos a dos personajes simb\u00f3licos: Jos\u00e9 Manuel Estrada, l\u00edder cat\u00f3lico, y Miguel Ju\u00e1rez Celman, liberal. Estrada se sinti\u00f3 atra\u00eddo por el movimiento liberal cat\u00f3lico. Hab\u00eda le\u00eddo a Montalambert, intelectual franc\u00e9s, quien propiciaba \u201cuna Iglesia libre en un Estado libre\u201d, es decir, una Iglesia que no necesitara ser protegida por reyes cat\u00f3licos, posiciones que ser\u00edan asumidas, en gran medida, por el Concilio Vaticano II, en 1965. Ju\u00e1rez Celman, por su parte, se hallaba distante del ate\u00edsmo anticlerical y agresivo de muchos de sus contempor\u00e1neos. Aunque fue autor de reformas consideradas antirreligiosas, mantuvo una amistad fraternal con el cura Brochero, su antiguo compa\u00f1ero de estudios en C\u00f3rdoba. De modo similar, Estrada se distanciaba de los cat\u00f3licos intransigentes.<\/p>\n<p><strong>La batalla por el matrimonio<\/strong><\/p>\n<p>El movimiento liberal logr\u00f3 la aprobaci\u00f3n de la ense\u00f1anza laica en 1884, que suprim\u00eda el catecismo como asignatura obligatoria, pero lo admit\u00eda en las aulas fuera del horario de clases. Para muchos cat\u00f3licos, la escuela laica era negadora de Dios. En el mismo a\u00f1o se aprob\u00f3 la ley del Registro Civil, seg\u00fan la cual la fe de bautismo dejaba de ser un instrumento v\u00e1lido para quedar registrado ante el Estado. Y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s se aprob\u00f3 la ley del matrimonio civil, que ocasion\u00f3 un serio conflicto.<\/p>\n<p>En realidad, el proyecto de ley, presentado durante la presidencia de Ju\u00e1rez Celman, dejaba la celebraci\u00f3n librada al criterio de los contrayentes, quienes pod\u00edan acudir al ministro de su religi\u00f3n antes o despu\u00e9s de la inscripci\u00f3n en el registro civil. Pero el proyecto fue modificado en el Congreso, de modo que la ley castigara al sacerdote que realizara la celebraci\u00f3n religiosa sin tener a la vista el acta de la celebraci\u00f3n civil precedente. Hubo curas que se negaron a acatar esa disposici\u00f3n y fueron sancionados, incluso encarcelados.<\/p>\n<p>Felizmente predomin\u00f3 en la Iglesia el sentido com\u00fan. Era posible evitar ese conflicto, aceptando la previa celebraci\u00f3n civil. En los casos en que no fuera posible, se realizar\u00eda la ceremonia religiosa en forma privada y la anotaci\u00f3n se conservar\u00eda en la curia del obispo. Se evitaba as\u00ed que una persona fuera acusada de bigamia, si se hab\u00eda casado antes con otra por el civil. Y el cura Brochero fue partidario de no dar una batalla in\u00fatil, reservando las energ\u00edas para luchar contra la ignorancia y la pobreza.<\/p>\n<p><strong>Hasta la Cuarta Semana<\/strong><\/p>\n<p>Todo lo que hizo Brochero por el desarrollo es ponderado por cat\u00f3licos y no cat\u00f3licos. Sin embargo conviene aclarar que su actividad social manaba de su fe y de su carisma sacerdotal. Pudo emprender tantas obras gracias a su virtud de la esperanza, que nac\u00eda de su confianza en la Providencia. Sin esa confianza, alimentada en la oraci\u00f3n, hubiera realizado algunas obras, pero no de tal magnitud. El liderazgo natural que ejerc\u00eda entre su gente nac\u00eda tambi\u00e9n de su ministerio sacerdotal. Por eso, m\u00e1s que l\u00edder era un \u201cPadre\u201d para sus hijos. El promotor de ese desarrollo era, ante todo, un constructor de la Casa de Dios. Las exageraciones de algunos laicistas pod\u00edan generar inquietud en el nivel de una sociedad en trasformaci\u00f3n. Pero Brochero no viv\u00eda afligido sino alegre, con la conciencia de estar poniendo los cimientos de lo m\u00e1s importante y duradero.<\/p>\n<p>Su acci\u00f3n espiritual se bas\u00f3 principalmente en los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola, imitando as\u00ed a la santa Mama Antula. Ella conoci\u00f3 a los jesuitas que se iban expulsados; \u00e9l, a los jesuitas que regresaban. Ambos promovieron el m\u00e9todo de los Ejercicios y tuvieron la idea fija de construir una casa para ello. Otro rasgo com\u00fan es que orientaron los Ejercicios a los m\u00e1s pobres; ella a los esclavos, \u00e9l a los gauchos. No pensaron que estuvieran dirigidos s\u00f3lo a personas con cierto nivel cultural. Muchos de los gauchos de Brochero no sab\u00edan ni siquiera rezar las oraciones m\u00e1s comunes. Pero ambos descubrieron en esa gente ignorante una sabidur\u00eda popular que les permit\u00eda asimilar el mensaje de los Ejercicios.<\/p>\n<p>Brochero procuraba que las personas, tambi\u00e9n las de escasa pr\u00e1ctica religiosa, se arrepintieran de sus pecados y recibieran el sacramento de la confesi\u00f3n o reconciliaci\u00f3n. Parecer\u00eda que esos gauchos no superaban la Primera Semana de los Ejercicios. Las tres siguientes est\u00e1n centradas en la Vida, Pasi\u00f3n y Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Sin embargo, vemos que el arrepentimiento est\u00e1 fundado en el afecto hacia Jes\u00fas. En una ocasi\u00f3n, vino de C\u00f3rdoba un jesuita a ayudarlo en los Ejercicios. Brochero estaba all\u00ed, durante la pl\u00e1tica, y ve\u00eda que los paisanos no prestaban atenci\u00f3n. En una pausa, le dijo al jesuita: \u00bfPuedo dar yo la segunda parte? El otro asinti\u00f3 con gusto y Brochero empez\u00f3 as\u00ed: \u201cMira, hijo, lo jodido que est\u00e1 Jesucristo, saltados los dientes y chorreando sangre. Mira la cabeza rajada y con espinas. Es por tu culpa, que le sacas la oveja al vecino. Por ti tiene jodidos y rotos los labios, porque t\u00fa maldices cuando te chupas. Qu\u00e9 jodido lo has dejado con los pies abiertos con clavos porque t\u00fa perjuras y odias\u201d. Como vemos, no se quedaba en la Primera Semana sino que saltaba a la Tercera, la de la Pasi\u00f3n. Y en otros momentos incursionaba en la Cuarta con la Contemplaci\u00f3n para alcanzar amor, sintiendo la presencia de Dios en la belleza de las sierras cordobesas.<\/p>\n<p><strong>Los enemigos de la Iglesia<\/strong><\/p>\n<p>Para los laicistas de la \u00e9poca, la religi\u00f3n cumpl\u00eda la funci\u00f3n de fomentar la honestidad, de modo que no aumentara el n\u00famero de robos, matanzas y otros delitos que alteran el orden p\u00fablico. Brochero, en cambio, asume el planteo desde m\u00e1s arriba. Lleva a esa gente desde una simple fe tradicional, la de estar bautizados y cuidar los cementerios, a una fe m\u00e1s personal, basada en la contemplaci\u00f3n de Jes\u00fas crucificado, incluso resucitado, porque le rezan a un vivo, no a un muerto, a uno que sufre por mis pecados actuales. Proyectando este cambio sobre la relaci\u00f3n Iglesia y Estado, observamos que la Iglesia no es simplemente la jerarqu\u00eda, acompa\u00f1ada por el clero, sino una comunidad de creyentes convencidos. Con los obispos, el gobierno puede \u201cnegociar\u201d, no as\u00ed con la comunidad. Las continuas peregrinaciones que convocan a un mill\u00f3n de fieles cada una, obligan al gobierno a observar un gran respeto por la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Es llamado el Cura \u201cgaucho\u201d por su modo de hablar, cabalgar, comer asados, tomar mate y tantas otras caracter\u00edsticas de esos hombres. Pero no nos enga\u00f1emos. No era un gaucho tradicional. Se hab\u00eda criado s\u00ed en un pueblo peque\u00f1o y su padre trabajaba en el campo. No era de una familia de abolengo. Pero desde que ingres\u00f3 al seminario de la ciudad de C\u00f3rdoba, a los 16 a\u00f1os, comenz\u00f3 a adquirir una formaci\u00f3n intelectual y social admirable. Tanto que siendo un sacerdote de 29 a\u00f1os fue designado prefecto de Estudios, no de Disciplina, en el Seminario Mayor, y tiempo despu\u00e9s obtuvo el doctorado en Filosof\u00eda por la Universidad de C\u00f3rdoba. Al ser destinado a la zona de Traslasierra empez\u00f3 su adaptaci\u00f3n a las costumbres del lugar. No abandon\u00f3 en la ciudad sus h\u00e1bitos intelectuales. Al contrario, fueron \u00e9stos los que le permitieron proyectar obras y evaluar su rendimiento.<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n con esa modalidad gaucha, que no era un mero disfraz, lo vemos actuando con la modalidad culta o ciudadana. Alg\u00fan historiador, para justificar sus amistades con los pol\u00edticos m\u00e1s importantes, como gobernadores, ministros y presidentes, sugiere que Brochero \u201cse val\u00eda\u201d de ellos, los utilizaba para lograr los beneficios pretendidos. Yo creo que nuestro santo no utilizaba a nadie. Sus amistades eran sinceras y resulta as\u00ed un modelo para nosotros, de modo que sepamos dialogar y trabajar junto con personas que piensan de otro modo y tienen, o parecen tener otros principios \u00e9ticos.<\/p>\n<p><em>El autor es Profesor en la Facultad de Teolog\u00eda de San Miguel<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 16 de octubre el papa Francisco canoniz\u00f3 al primer santo que naci\u00f3, vivi\u00f3 y muri\u00f3 en la Argentina. 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