{"id":13040,"date":"2017-01-01T01:33:24","date_gmt":"2017-01-01T04:33:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13040"},"modified":"2017-01-01T08:18:19","modified_gmt":"2017-01-01T11:18:19","slug":"republica-y-democracia-en-tension","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13040","title":{"rendered":"Rep\u00fablica y democracia en tensi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>El mundo antiguo y la teor\u00eda de Madison sobre la Rep\u00fablica como democracia representativa nos ense\u00f1a sobre la estabilidad de las instituciones y el valor del auto-gobierno.<\/em><\/p>\n<p>En <em>Oceana<\/em>, John Harrington defini\u00f3 la Rep\u00fablica como \u201cun gobierno de leyes y no de hombres\u201d. Al calor de la guerra de secesi\u00f3n y reafirmando la igualdad universal de derechos, Abraham Lincoln sentenci\u00f3: \u201cLa democracia es un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo\u201d. Estas dos afirmaciones condensan los sentidos de Rep\u00fablica y de democracia, de los que somos herederos desde la <em>polis<\/em> griega y la <em>civitas<\/em> romana.<br \/>\nLos antiguos griegos descubrieron las instituciones pol\u00edticas libres, pero sab\u00edan muy bien que una democracia sin la restricci\u00f3n de la ley conducir\u00eda a la sedici\u00f3n y el desorden. Ellos practicaban una democracia directa, ejerc\u00edan las magistraturas por sorteo y los ciudadanos rotaban en los cargos. Aun as\u00ed, los griegos consideraban signo de un r\u00e9gimen justo elevar instituciones al rango de control de los procesos democr\u00e1ticos ordinarios. La funci\u00f3n de tal magistratura era ser \u201ccustodio de la Constituci\u00f3n\u201d.<br \/>\nPese a no disponer a\u00fan de la idea de la divisi\u00f3n del poder y del control rec\u00edproco, Arist\u00f3teles crey\u00f3 que el gobierno mixto era el mejor r\u00e9gimen posible. La mediedad que pregonaba, desplazaba hacia el r\u00e9gimen la mesura y el balance del hombre virtuoso. Pero la politeia mixta de Arist\u00f3teles, no es una denominaci\u00f3n pol\u00edtica propiamente, sino social. Es decir, no alude a una distribuci\u00f3n sabia de los poderes, sino al gobierno de las clases medias, como la estrategia \u00f3ptima para eludir sediciones y levantamientos. Es decir, lo decisivo all\u00ed no es el dise\u00f1o de instituciones, sino la voluntad de extender la funci\u00f3n p\u00fablica a todos los ciudadanos, con independencia de cuna y estirpe. La virtud de la mesura que recorre todo el pensamiento pol\u00edtico y \u00e9tico (en ese orden) de Arist\u00f3teles, consiste en evitar excesos (y defectos) en la vida privada y cuidarse del desmadre en la actuaci\u00f3n p\u00fablica. La desmesura en el poder, el vicio pol\u00edtico por excelencia, se llam\u00f3 <em>hybris<\/em>. La pol\u00edtica viciosa o sea, \u201chybr\u00edstica\u201d, sobre la que alertaron las mentes griegas m\u00e1s democr\u00e1ticas, es la dominaci\u00f3n de los pocos sobre los muchos. Si bien, como dice Arist\u00f3teles, es una contingencia qui\u00e9nes sean los pocos y qui\u00e9nes los muchos, en el 99 por ciento de los casos, la combinaci\u00f3n es: ricos y nobles contra pobres, artesanos o campesinos.<br \/>\nSiendo la amenaza de sedici\u00f3n el mayor de los males, el pensamiento pol\u00edtico griego ofrece una tendencia sostenida hacia la defensa de la igualdad y el elogio de la isonom\u00eda. En el marco de una cosmovisi\u00f3n que cre\u00eda que algunos hombres \u201cnacen oro, otros plata, otros bronce y los peores, hierro\u201d, es decir, en un mundo en el que los humanos no nacen iguales, ni son iguales por naturaleza, la idea de isonom\u00eda es casi un milagro. Lo decisivo, empero, es la convicci\u00f3n de que lo que nos hace iguales es la ley. En el mismo gesto, la ley demarca las fronteras dentro de las cuales los griegos eran ciudadanos libres y define las reglas de juego de la arena pol\u00edtica. Cuando Pericles pronunci\u00f3 su Oraci\u00f3n F\u00fanebre, elogi\u00f3 la democracia de Atenas como un modelo para el mundo. El r\u00e9gimen de los atenienses establec\u00eda la igualdad ante la ley y aseguraba a sus ciudadanos que todos pod\u00edan participar del gobierno de los asuntos p\u00fablicos. Aun as\u00ed, Pericles juzg\u00f3 imprescindible ajustarse a ley en la actuaci\u00f3n p\u00fablica y dijo: \u201cSomos libres y tolerantes en nuestras vidas pero en los asuntos p\u00fablicos nos ce\u00f1imos a la ley\u201d.<br \/>\nEn el mundo cl\u00e1sico romano, Cicer\u00f3n consign\u00f3 que el poder de la acci\u00f3n y del cambio resid\u00eda en el pueblo (<em>potestas in populo<\/em>), pero la autoridad yac\u00eda en el Senado (<em>auctoritas in senatu<\/em>). Es decir, cre\u00eda que la acci\u00f3n pol\u00edtica sin el coto de la ley, o sin el marco de la instituci\u00f3n, desembocar\u00eda en la anarqu\u00eda. En el contexto de la Roma Rep\u00fablica, el Senado era la instituci\u00f3n que re-ligaba a Roma con sus leyes fundacionales. Sus integrantes eran los <em>patres<\/em>, de edad avanzada y ricos en sabidur\u00eda. Investidos de autoridad, sus sentencias eran \u201cm\u00e1s que un consejo, menos que una orden\u201d. Es decir, un consejo que ninguna persona sensata pasar\u00eda por alto. <em>Auctoritas<\/em> proviene de <em>augere<\/em>, que significa aumentar. Se trata de una investidura, cuya principal funci\u00f3n era acrecentar, extender, interpretar esos or\u00edgenes fundacionales, y sostenerlos como piedra angular que persiste a la altura de los tiempos. La tarea del Senado romano era re-ligar, de all\u00ed que religi\u00f3n fue, en origen, una virtud pol\u00edtica. Velar por la \u201cconstitucionalidad de los fallos, de las leyes, o de los resultados de los comicios\u201d, ten\u00eda (y tiene) el sentido de ser fiel a ese origen fundacional. As\u00ed, el Senado era la instituci\u00f3n que prove\u00eda una m\u00e1xima solidez y durabilidad a la Rep\u00fablica romana.<br \/>\nEn el siglo XVIII, los anti-federalistas rindieron tributo a la sabidur\u00eda pol\u00edtica romana firmando sus escritos con pseud\u00f3nimos como Cato, Publius o Brutus. Ciertamente, la noci\u00f3n de Rep\u00fablica sufri\u00f3 modificaciones con el correr del tiempo, pero las notas de perdurabilidad y estabilidad permanecieron inalteradas. James Madison, cuya pluma redact\u00f3 los memorables art\u00edculos 10 y 39 de El Federalista, propuso dos sentidos de Rep\u00fablica. El primero la define como gobierno representativo, en oposici\u00f3n a la democracia directa, a la que consideraba impracticable bajo condiciones modernas. Madison cre\u00eda que los gobiernos inestables y las leyes en perpetuo cambio eran \u201cvenenos para las bendiciones de la libertad\u201d y, en consecuencia, destac\u00f3 las virtudes republicanas como sost\u00e9n inexcusable de las imprudencias de la democracia. Los representantes sabios y probos, act\u00faan como tamiz que filtra el caos de opiniones depur\u00e1ndolas en \u201cpublic views\u201d. Ellos \u2013pondera Madison\u2013 \u201cafinan y ampl\u00edan la opini\u00f3n p\u00fablica, pas\u00e1ndola por el tamiz de un grupo escogido de ciudadanos, cuya prudencia puede discernir mejor el verdadero inter\u00e9s de su pa\u00eds, y cuyo patriotismo y amor a la justicia no estar\u00e1 dispuesto a sacrificarlo ante consideraciones parciales o de orden temporal\u201d. Pero el art\u00edculo 10 no termina ah\u00ed. A rengl\u00f3n seguido, Madison advierte sobre los riesgos de la representaci\u00f3n. Cuando se obstruyen los canales de comunicaci\u00f3n entre pueblo y representantes, es inevitable que se forme una casta olig\u00e1rquica que gobierna desvinculada de las fuentes que legitiman el ejercicio de su poder. En tal circunstancia, continua Madison: \u201c[Hombres] con prejuicios locales o designios siniestros, pueden empezar por obtener los votos del pueblo por medio de intrigas, de la corrupci\u00f3n o por otros medios, para traicionar despu\u00e9s sus intereses\u201d. Con estas palabras, Madison balancea la Rep\u00fablica, desplazando el \u00e9nfasis desde la estabilidad de las instituciones, hacia la \u00fanica fuente de legitimidad y de control: el pueblo. En el 39, procede a consignar tanto la fuente de su legitimidad como las restricciones que deben observar los funcionarios p\u00fablicos. En sus palabras, la Rep\u00fablica es el r\u00e9gimen \u201cque deriva todos sus poderes directa o indirectamente de la gran masa del pueblo y que se administra por personas [\u2026] durante un per\u00edodo limitado o mientras observen buena conducta\u201d.<br \/>\nNosotros somos tributarios de esas intuiciones del mundo cl\u00e1sico. A esa tradici\u00f3n recurrieron, tambi\u00e9n, las mentes pol\u00edticas del siglo XVIII cuando redactaron sus Constituciones y dise\u00f1aron sus instituciones. Del legado griego, tomaron sus convicciones sobre la igualdad y el auto-gobierno, es decir, la horizontalidad democr\u00e1tica. De la herencia romana, aprendieron el valor del Senado, una instituci\u00f3n que custodia la estabilidad del marco en el que se desarrolla la vida pol\u00edtica, es decir, la verticalidad institucional. La funci\u00f3n imprescindible del Senado romano pas\u00f3 al mundo moderno bajo distintas denominaciones. Pese a sus diferencias de origen, naturaleza y alcance, tanto los tribunales constitucionales, como el proceso de revisi\u00f3n judicial, o la Corte Suprema de Justicia (y en un contexto m\u00e1s amplio, las Cortes Internacionales de Justicia) operan como restricci\u00f3n y l\u00edmite a las decisiones mayoritarias, pretendidamente soberanas. Si entendemos la democracia como gobierno de la mayor\u00eda y a la Rep\u00fablica como gobierno de leyes (y no de hombres), entonces las instituciones antedichas, enaltecidas en todos los tiempos, son clave tanto para resguardar la igualdad democr\u00e1tica, como para custodiar la perdurabilidad de la Rep\u00fablica.<br \/>\nEl meollo de la noci\u00f3n de auctoritas romana es que se trata de una instituci\u00f3n de otro orden y operativa en otro registro, pues no est\u00e1 a la par de los \u00f3rganos de poder (pero que aun as\u00ed, no es indemne al poder). Es decir, no tiene poder, sino autoridad. La praxis pol\u00edtica, con todas las posibilidades de cambio e innovaci\u00f3n que trae aparejada, es prerrogativa de los ciudadanos. Al senado en Roma, en cambio, no le compet\u00eda oponer poder contra poder, menos a\u00fan fuerza o violencia contra poder. Es decir, en origen su actuaci\u00f3n no estaba en el orden de la praxis mancomunada, sino bajo la \u00e9gida del consejo, la admonici\u00f3n, la recomendaci\u00f3n o la exhortaci\u00f3n. Se trataba de un consejo emitido por una voz de m\u00e1xima calificaci\u00f3n, mas sin el poder inherente a la praxis (<em>dynamis<\/em>, en griego, <em>le pouvoir<\/em>, o <em>die Macht<\/em>, los tres vocablos denotan la capacidad o la potencia de). Si trasladamos esta din\u00e1mica a experiencias contempor\u00e1neas, el juego rec\u00edproco entre poder y autoridad aparece cuando la Corte Suprema de Justicia emite un dictum inapelable sobre la constitucionalidad de una ley o de un fallo; zanja la cuesti\u00f3n apelando e interpretando la Ley Fundamental. Su actuaci\u00f3n est\u00e1 por encima de las pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas ordinarias de los \u00f3rganos de poder y es signo de una Rep\u00fablica ordenada que los poderes acaten su veredicto. Pero el ejemplo podr\u00eda ser inverso: cuando emite una sentencia que la opini\u00f3n p\u00fablica rechaza masivamente, tal sentencia no adquiere fuerza de ley. Es la misma ciudadan\u00eda la que, resistiendo una decisi\u00f3n del m\u00e1ximo tribunal, impide el <em>enforcement<\/em> o, mejor dicho, hace que tal <em>enforcement<\/em> sea est\u00e9ril. Adem\u00e1s, esa reluctancia generalizada podr\u00eda estar indicando alg\u00fan aspecto obsoleto de la legislaci\u00f3n y, en consecuencia, la reclamaci\u00f3n del cambio.<br \/>\nEl ejemplo del mundo antiguo y la teorizaci\u00f3n de James Madison sobre la Rep\u00fablica como democracia representativa tienen a\u00fan mucho que ense\u00f1arnos tanto sobre la estabilidad de las instituciones, como del valor del auto-gobierno. En primer lugar, estos dos paradigmas, advierten sobre la temeridad de la praxis sin los limitantes institucionales y destacan la funci\u00f3n inexcusable de una magistratura, que opera allende la interacci\u00f3n de los \u00f3rganos de poder. Segundo, indican dos nociones clave del juego pol\u00edtico \u2013poder y autoridad- cuyas sedes son diferenciadas e irreductibles, y cuyos agentes inciden en la arena pol\u00edtica con prerrogativas propias. Por un lado, el poder de la acci\u00f3n popular, por otro, la autoridad del consejo y la exhortaci\u00f3n. Tercero, destacan la actuaci\u00f3n inexcusable de los ciudadanos de a pie para controlar a sus representantes y evitar que se extralimiten en sus funciones. Esta es la gran contribuci\u00f3n de Madison. Conceptualiz\u00f3 a Rep\u00fablica como democracia representativa e intuy\u00f3 la naturaleza del poder como una entidad que tiende al exceso y la desmesura.Cuarto, cierto es que algunas de las funciones esenciales del antiguo Senado antiguo pasaron a los tribunales constitucionales, o a la Corte Suprema. Pese a tratarse de cuerpos m\u00e1ximamente calificados para sopesar la constitucionalidad de leyes y fallos, su prerrogativa no es el acci\u00f3n, sino la admonici\u00f3n. De all\u00ed que, en \u00faltima instancia, su virtud y eficacia dependen de la consonancia de sus juicios con la opini\u00f3n p\u00fablica.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 mejor manera de calibrar la solidez de nuestras instituciones y el valor de nuestras pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas que mir\u00e1ndonos en el espejo de estas valiosas ense\u00f1anzas? La historia argentina reciente ofrece un sinn\u00famero de asuntos analizables a la luz de estas ideas. Recordemos el desconocimiento repetido de la fuerza legal de las sentencias del m\u00e1ximo tribunal por parte del Ejecutivo, vulnerando as\u00ed el principio elemental de la separaci\u00f3n de poderes. Al respecto, el caso de la flagrante arbitrariedad en el reparto de la pauta oficial, que persisti\u00f3 pese a numerosas decisiones judiciales contrarias. Merece pensarse tambi\u00e9n si acaso la dificultad en activar el r\u00e9gimen de juicio pol\u00edtico se debe a un error de dise\u00f1o institucional o, directamente, a la mala fe. Si al Consejo de la Magistratura le compete velar por la probidad de los funcionarios y actuar en consecuencia, \u00bfqu\u00e9 puede esperarse de un Consejo dominado por el poder pol\u00edtico? Si quien ejerce el poder termina usando el Consejo de la Magistratura para disciplinar o premiar jueces, entonces no es error de dise\u00f1o, sino mala fe. Para ir directamente al punto: \u00bfCu\u00e1ntas veces se salv\u00f3 el juez Norberto Oyarbide a cambio de sobreseer a Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner en su declaraci\u00f3n jurada a la Afip? Por \u00faltimo, destacamos la funci\u00f3n del Poder Judicial como un recurso imprescindible y confiable para el ciudadano desamparado, que a t\u00edtulo personal nada puede hacer para embestir el atropello y la discrecionalidad del poder hybr\u00edstico, sobre el que alertaron los griegos. Los reclamos masivos (y auto-convocados) en las calles podr\u00e1n ser una demostraci\u00f3n evidente de poder y de los l\u00edmites de la representaci\u00f3n, sobre los que previno Madison. Pero ese poder que se genera con el puro n\u00famero de los congregados, se diluye tan pronto como regresan a sus cuatro paredes. S\u00f3lo un gobernante que se sabe <em>primus inter pares<\/em>, que custodia y ejerce los poderes que le fueron entregados circunstancialmente, es capaz de tomar nota de esa manifestaci\u00f3n de poder y actuar en consecuencia.<\/p>\n<p><em>La autora es fil\u00f3sofa.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo antiguo y la teor\u00eda de Madison sobre la Rep\u00fablica como democracia representativa nos ense\u00f1a sobre la estabilidad de las instituciones y el valor&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,986],"tags":[120,261,273,1805,211,274],"class_list":["post-13040","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-politica","tag-democracia","tag-gobierno","tag-instituciones","tag-madison","tag-politica","tag-republica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3ok","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13040"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13040\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13044,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13040\/revisions\/13044"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}