{"id":13103,"date":"2017-01-01T01:47:16","date_gmt":"2017-01-01T04:47:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13103"},"modified":"2016-12-31T08:51:06","modified_gmt":"2016-12-31T11:51:06","slug":"sacrificios-y-disciplinas-de-elite","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13103","title":{"rendered":"Sacrificios y disciplinas de elite"},"content":{"rendered":"<p><em>La agitaci\u00f3n p\u00fablica del a\u00f1o pasado sobre el Monasterio Carmelita de Nogoy\u00e1 motiv\u00f3 al autor a poner de relieve algo acallado y desvalorizado en el mundo actual: la estrategia para el crecimiento espiritual<\/em>.<\/p>\n<p>En los primeros siglos de nuestra era el cristianismo se propagaba al mundo con una doctrina nueva, de amor y contracultura, y entonces nacieron dos procesos esenciales : la b\u00fasqueda de un cuerpo eclesial y la de un alma espiritual, m\u00e1s all\u00e1 de las vivencias personales.<br \/>\nLa adopci\u00f3n de la religi\u00f3n naciente como oficial en el Imperio Romano plant\u00f3 en la Iglesia un sesgo \u201cpol\u00edtico\u201d que ya nunca la abandonar\u00eda. En paralelo, la salida al desierto de miles de j\u00f3venes para buscar la conexi\u00f3n directa con Dios, en ermitas y monasterios, en cenobios y comunidades, encendi\u00f3 una llama de oraci\u00f3n subterr\u00e1nea en condiciones de despojo e inocencia que a\u00fan arde a lo ancho y largo de la tierra, en \u00edntimo di\u00e1logo con la instituci\u00f3n eclesial.<br \/>\nEl creciente cuestionamiento de las conductas cristianas a partir de un criterio de bienestar pone con frecuencia en el banquillo de los acusados a la Iglesia. La b\u00fasqueda de Dios a trav\u00e9s de estrategias de obediencia, pobreza y castidad es inconcebible en el marco de la convenci\u00f3n de fines y medios para la felicidad que instaura un sistema \u201cfalaz y descre\u00eddo\u201d (la feliz frase de Leandro Alem para caracterizar al r\u00e9gimen dominante en la Argentina de su tiempo).<br \/>\nEste Sistema, signado por la prepotencia de Estados y corporaciones, por la b\u00fasqueda incesante de la subyugaci\u00f3n del individuo por medio de estrategias de consumo y vigilancia, incluye no obstante en sus \u201cestatutos aprobados\u201d formas y mecanismos muy semejantes a los criticados en el caso de la vida religiosa. Los encontramos en los cuerpos especializados de \u00e9lite relacionados con el entrenamiento militar y el deporte de alta competencia, en los instrumentos de la medicina, en los deportes extremos y en la m\u00e1s subalterna cultura urbana de cosm\u00e9tica y mensaje.<br \/>\n<strong>Deportistas de elite<\/strong>. Es un dato el aumento del rendimiento de los deportistas. La clave se halla en el entrenamiento intensivo desde la m\u00e1s tierna edad, as\u00ed como en los programas extenuantes de capacitaci\u00f3n f\u00edsica y competici\u00f3n en circuitos internacionales. Los record mundiales y ol\u00edmpicos caen sin cesar, y proliferan campeonatos y competencias de alta gama.<br \/>\nNo ser\u00eda muy dif\u00edcil imaginar una demanda de uno de estos atletas a sus padres y entrenadores. Las causas: privaci\u00f3n de la libertad, abuso, violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica. S\u00f3lo har\u00eda falta un buen fracaso y un abogado imaginativo.<br \/>\n<strong>Escuelas de comandos<\/strong>. Otro tanto ocurre con las formaciones de acci\u00f3n armada, los SWAT y GEOF, los SEALS de la vida, los buzos t\u00e1cticos, los cuerpos de comandos y paracaidistas. Son grupos que est\u00e1n destinados a actuar en situaciones en las que es impensable una respuesta del ciudadano medio y aun de las fuerzas de seguridad. Las penurias de su entrenamiento son condici\u00f3n de su efectividad.<br \/>\n<strong>Renegaci\u00f3n del cuerpo<\/strong>. La cultura de elaborar y exigir ideales corporales, asociada con un patr\u00f3n arbitrario de belleza y eficiencia, lleva a multitudes a asumir la tortura de intervenciones, siempre dolorosas y hasta con riesgo para la vida, con tal de alinearse con los ideales impuestos. Este debate, que desde el discurso de Plat\u00f3n (Gorgias) enfrenta a la medicina y la gimnasia con la cosm\u00e9tica (y por ende, la verdad con la demagogia y la ret\u00f3rica), habla a las claras del ideal que anima a nuestro tiempo.<br \/>\n<strong>Desfiguraciones<\/strong>. Queda otro grupo de pr\u00e1cticas f\u00edsicas toleradas y hasta promovidas por la cultura oficial: toda la gama de tatuajes, piercing y cutting. Ac\u00e1 cabe lo que podr\u00edamos llamar \u201cfetichismo\u201d del cuerpo, en tanto se lo utilizar\u00eda para enviar mensajes y proclamar una supuesta \u201coriginalidad\u201d e \u201cindependencia\u201d. Los riesgos de dolor, contagio de enfermedades, infecciones, etc. son indiscutibles.<br \/>\n<strong>Aventuras<\/strong>. Escalar las altas cumbres en una atm\u00f3sfera enrarecida, cruzar los anchos mares en forma solitaria o grupal, llegar a los \u201cpolos\u201d\u2026 pero tambi\u00e9n descubrir la droga milagrosa inyect\u00e1ndosela, convivir con el peligro de contagios para hallar un nuevo modo de curar, exponerse a las radiaciones, las contaminaciones, los venenos, las extenuaciones, las drogas psicoactivas para lograr un fin material o para descubrir los l\u00edmites del cuerpo o la conciencia.<br \/>\n<strong>Tratamientos m\u00e9dicos<\/strong>. La curaci\u00f3n de enfermedades se encara a veces por m\u00e9todos muy cruentos (cirug\u00eda, aplicaci\u00f3n de drogas poderosas) que se viabilizan en muchos casos por el uso de medios cada vez m\u00e1s sofisticados de anestesia y compensaci\u00f3n. Todo por vivir unos a\u00f1os m\u00e1s, a como d\u00e9 lugar.<\/p>\n<p><strong>Atletas del Esp\u00edritu Santo<\/strong><br \/>\nQueda claro que en todos los casos mencionados se trata de procedimientos para alcanzar un fin utilitario (militar, deportivo, social) a trav\u00e9s de una disciplina rigurosa y dolorosa, que est\u00e1, dir\u00eda Freud, \u201cm\u00e1s all\u00e1 del principio del placer\u201d.<br \/>\nEl cristianismo, por su parte, se funda en un sacrificio ejemplar: el Hijo de Dios, haci\u00e9ndose hombre, sacrificando su vida, muriendo en la Cruz para la redenci\u00f3n de la humanidad. Ese camino est\u00e1 ofrecido a todos los que quieran seguirlo libremente: \u201cCarga tu Cruz y s\u00edgueme\u201d.<br \/>\nEste seguimiento nos obliga a reflexionar sobre la guerra interna y la guerra externa del hombre. \u00bfSer\u00e1 lo \u201cutilitario\u201d, lo \u201cpol\u00edticamente necesario\u201d, m\u00e1s trascendente que el combate interior? \u00bfNo son formas en \u00faltima instancia hermanas para enfocar de modo completo el drama de la vida del ser humano en la tierra?<br \/>\nEsto nos pone en el terreno de la \u201cbuena batalla\u201d. Esto, y no otra cosa, pretende la rica tradici\u00f3n mon\u00e1stica desde esos hombres del primer Desierto, pasando por San Benito, hasta todas las experiencias en que ha florecido la vida consagrada religiosa y laica. El martirio (testimonio) es el fin m\u00e1s deseable, porque es el sello de haber ganado la carrera.<br \/>\nEn esta discusi\u00f3n se plantea el tema del fin y los medios. Las ofertas que el hombre recibe para ganar la \u201cEutop\u00eda\u201d (la \u201cbuena vida\u201d) se alinean en dos familias: las mundanas, y las religiosas (divinas). La vida religiosa es b\u00fasqueda de comuni\u00f3n, de Dios, es fruto de una doctrina asentada en la Palabra Revelada (Testamentos) y en la Tradici\u00f3n. Las propuestas del mundo se basan en el triunfo del capitalismo y la globalizaci\u00f3n de un Sistema de control y consumo y el olvido de Dios. Estas son las opciones, no hay una tercera.<br \/>\nEntre el ejemplo de Cristo y los modos del mundo se sit\u00faa el debate crucial de lo que se compra con el cuerpo y la sangre. La transacci\u00f3n de Cristo es definitiva, y apunta a la libertad. Las ofertas mundanas son transitorias, y apuntan a la inmediatez y a la conveniencia.<br \/>\nSiendo Dios el Se\u00f1or de la Historia, debemos pensar que todo lo que nos toca vivir, tanto en filosof\u00edas como en actos, es \u201cnecesario\u201d, y se ordena a un fin trascendente, inexplicable en s\u00ed tanto como en los eventos que acarrea su construcci\u00f3n. Pero est\u00e1 claro que una sociedad que comienza por negar a Dios mal puede comprender sus modos y sugerencias.<br \/>\nTomemos por analog\u00eda un tema particular, el del ayuno. Esta privaci\u00f3n, compartida por las doctrinas tradicionales, es inentendible en la \u201copini\u00f3n p\u00fablica\u201d como medio para mitigar las demandas del cuerpo y atender mejor a las de Dios. En cambio, el ayuno est\u00e9tico (para amoldarse a un modelo social) o terap\u00e9utico son aceptados pac\u00edficamente, ya que calzan con ideales propalados por los medios. Si ayuno porque la tradici\u00f3n me lo aconseja, para estar cerca de Dios, soy un retr\u00f3grado y un potencial terrorista social. Si lo hago para mejorar mi est\u00e9tica o mi salud soy un \u201cposter boy\u201d de la nueva era.<\/p>\n<p><strong>Buscando los l\u00edmites<\/strong><br \/>\nLa formaci\u00f3n mon\u00e1stica y religiosa en general persigue el descubrimiento y tr\u00e1nsito de caminos a la trascendencia que contradicen los modos aparentemente \u201cnaturales\u201d del ser humano. Esta palabra, \u201cnatural\u00bb, es problem\u00e1tica, porque todo lo es en alg\u00fan grado (el hombre no puede hacer cosas imposibles) y no lo es en otro (todo est\u00e1 te\u00f1ido por procesos en los que el hombre interviene y gravita).<br \/>\nEn esto el camino espiritual es comparable a los deportes extremos, y as\u00ed est\u00e1 expresado en el legado apost\u00f3lico. Tambi\u00e9n es pariente, aunque m\u00e1s protegido, de las tensiones de vidas que se inmolan para plasmar un gesto art\u00edstico o deportivo. No es casual la tragedia de las muertes juveniles de las estrellas culturales: Joplin, Hendrix, Brian Jones, Morrison, River Phoenix, Beluschi, James Dean. \u00bfQu\u00e9 hubiera pasado si hubiesen muerto en un monasterio?<br \/>\nEn la vida consagrada, m\u00e1s all\u00e1 de las particularidades, priman los votos tradicionales de obediencia, pobreza y castidad: una propuesta que es sentida como antinatural y hasta aberrante por el sistema de ideas dominantes, con su materialismo y sus psicologismos a la mode.<br \/>\nTampoco es en esto innovador el Sistema. Los m\u00edsticos han sido vistos con desconfianza en todos los tiempos, y s\u00f3lo con una inspiraci\u00f3n y tenacidad sobrehumanas pudieron perseverar en su camino: Santa Teresa de Jes\u00fas, San Juan de la Cruz, el Padre P\u00edo\u2026 La m\u00edstica tarde o temprano desaf\u00eda al Sistema porque confronta sus valores y \u201cracionalidades\u201d, y porque no es posible \u201ccomprarla\u201d, porque ya est\u00e1 \u201cvendida\u201d: es Dios el comprador.<br \/>\nHe disfrutado la enorme riqueza de los claustros conventuales, aunque no tanto como hubiese querido. As\u00ed y todo me alcanz\u00f3 para vislumbrar la presencia de Dios que irradia sobre toda la Humanidad desde ellos. La resistencia del mundo ser\u00e1 un obst\u00e1culo m\u00e1s a vencer en la carrera.<br \/>\nEl resto de la Iglesia de Cristo, los fieles \u201cde a pie\u201d, somos los que m\u00e1s debemos preocuparnos por difundir, defender y preservar esta fuente de luz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La agitaci\u00f3n p\u00fablica del a\u00f1o pasado sobre el Monasterio Carmelita de Nogoy\u00e1 motiv\u00f3 al autor a poner de relieve algo acallado y desvalorizado en el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[965],"tags":[1828,1318,1485,723],"class_list":["post-13103","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion-2","tag-disciplina","tag-espiritualidad","tag-opinion","tag-sacrificio"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3pl","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13103"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13103\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13106,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13103\/revisions\/13106"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}