{"id":13240,"date":"2017-04-03T15:44:33","date_gmt":"2017-04-03T18:44:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13240"},"modified":"2017-04-03T15:44:33","modified_gmt":"2017-04-03T18:44:33","slug":"criterio-90-anos-franceschi-y-la-libertad-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13240","title":{"rendered":"CRITERIO 90 A\u00d1OS. Franceschi y la libertad pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p>Un novelista ingl\u00e9s, Robert Graves, puso en boca de uno de sus personajes hist\u00f3ricos una frase penetrante: \u201cHistory is an old man\u00b4s game\u201d (La historia es un deporte para ancianos). As\u00ed me siento, desde mis ochenta a\u00f1os, al escribir sobre un hombre que no conoc\u00ed personalmente, pero que aprend\u00ed a admirar por su lucidez y energ\u00eda espiritual.<br \/>\nEn otro lugar, he escrito sobre la historia intelectual de CRITERIO entre 1928 y 1968(1) y remito a los lectores a ese ensayo que resum\u00eda la tensi\u00f3n entre el orden y la libertad, como las fronteras en que la historia de la revista traz\u00f3 los primeros cuarenta a\u00f1os de su destino.<br \/>\nRecuerdo que hace ya mucho, Michel de Certeau, de visita a la Argentina y a nuestra redacci\u00f3n \u2013que estaba todav\u00eda en Alsina 840\u2013 habl\u00f3 de \u201cmilagro intelectual\u201d. En boca de un distinguido jesuita, psicoanalista y te\u00f3rico de la historia, no fue un peque\u00f1o halago el que recibimos, aunque captado con amable displicencia por Jorge Mej\u00eda, entonces director de la revista.<br \/>\nPero ahora quiero ce\u00f1irme a un aspecto de la trayectoria intelectual de Franceschi: aquel que se refiere a su percepci\u00f3n del fen\u00f3meno totalitario nazi y fascista.<br \/>\nLa revista rompe el fuego contra el r\u00e9gimen italiano el 16 de julio de 1931 con el editorial \u201cCatolicismo y fascismo\u201d, a prop\u00f3sito de la crisis entre Mussolini y la Iglesia, y del conflicto patente en la enc\u00edclica <em>Non abbiamo bisogno<\/em> del Papa P\u00edo XI (2).<br \/>\nResulta muy sugestiva para el lector actual la precisa atenci\u00f3n que Franceschi presta a los rasgos simb\u00f3lico-pol\u00edticos del nazismo. En un editorial fechado en Munich el 20 de abril de 1933, el autor escribe: \u201cVi por primera vez en Munich en el frente del cuartel general hitleriano, la insignia completa de la organizaci\u00f3n\u2026una suerte de l\u00e1baro constantiniano con el agregado de una cruz gamada, signo no de una reivindicaci\u00f3n hist\u00f3rica sino de una reivindicaci\u00f3n \u00e9tnica\u2026 el fascismo ha respetado la bandera nacional; el hitlerismo la ha sustituido pr\u00e1cticamente con la partidista. Y esto tiene su hondo significado\u2026 la naturaleza misma del nacional socialismo, que ve en la raza el ideal supremo como lo ve Mussolini en la naci\u00f3n representada por el Estado es poco compatible con la doctrina cat\u00f3lica sobre la primac\u00eda de lo espiritual\u201d.<br \/>\nLa finalizaci\u00f3n de la guerra impulsa a Franceschi a realizar una notable s\u00edntesis del totalitarismo de derecha, concluyendo que \u201cel fascismo ha muerto, no de las iras populares sino de su propia constitucional insuficiencia\u201d.<br \/>\nDurante la segunda quincena de 1945, la revista dedica tres editoriales a la ca\u00edda del r\u00e9gimen nazi. Vuelven aquellos recuerdos que apelan a una memoria poderosa. Escribe Franceschi hablando de Hitler: \u201cLo he escuchado por radio en varias oportunidades, y directamente una en abril de 1933\u2026 Hall\u00e1bame en el palacio de la Nunciatura de Munich, sita frente a la casa parda\u2026Toda una multitud lleg\u00f3 hasta all\u00ed, pidiendo que el F\u00fchrer hablara. Consinti\u00f3 en ello y pronunci\u00f3 un breve discurso. Su f\u00edsico personalmente me desagradaba, mas comprendo que ante muchos ojos se justificaba el calificativo que corr\u00eda en boca de sus admiradores, especialmente del sexo femenino der sch\u00f6ne Adolf, el hermoso Adolfo\u201d.<br \/>\nEl segundo editorial es un fino an\u00e1lisis psicol\u00f3gico de Hitler, que recorre desde su \u201cmagnificencia wagneriana\u201d hasta el suicidio de su sobrina \u00c1ngela \u201cGeli\u201d Raubal. El tercer editorial es concluyente: \u00bfMuri\u00f3 Adolfo Hitler? y contesta \u201cCreo que s\u00ed, no por razones documentarias sino psicol\u00f3gicas\u2026 Su sensibilidad enfermiza deb\u00eda llevarlo a perecer en una apoteosis de escombros, envuelto en las llamas que consumieron simult\u00e1neamente el cad\u00e1ver de Siegfried y el cuerpo de Brunhilda. Quiso entrar de esa manera en la leyenda de los h\u00e9roes\u2026 pero creo que esto no impide terminar afirmando mi convicci\u00f3n de que el f\u00fchrer Adolf Hitler fue uno de los hombres m\u00e1s nefastos que la humanidad haya padecido\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La evidencia aportada revela una aguda apreciaci\u00f3n pol\u00edtica y una profunda repulsa cristiana al totalitarismo de derecha, sim\u00e9trica del comunista al que Franceschi dedic\u00f3 p\u00e1ginas brillantes. Al fin, no podemos resistir a una pregunta puramente conjetural: \u00bfQue escribir\u00eda hoy Franceschi ante la prepotencia de Trump, el autoritarismo de Putin, el resurgir de China, la corrupci\u00f3n casi universal y la p\u00e9rdida de valores morales que parece conmover a Occidente?<br \/>\nCreemos que seguir\u00eda polemizando y defendiendo con solidez la verdad, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier insidiosa \u201cposverdad\u201d. Pero tambi\u00e9n creemos que la revista ha seguido su ejemplo y sigue luchando a su vera por la verdad del humanismo cristiano y la libertad de las conciencias. Quiz\u00e1s poco saben que una escuela primaria p\u00fablica sita en pleno Colegiales lleva el nombre de Gustavo Franceschi, \u201ccomo hombre de letras\u201d, justo homenaje al sacerdote, al escritor y al ciudadano.<\/p>\n<p>Notas<br \/>\n1- Marcelo Montserrat, \u201cEl orden y la libertad (una historia intelectual de CRITERIO entre 1928-1968)\u201d, en el libro de N. Girbal- Blacha y De Quatrocchi- Woisson, <em>Cuando opinar es actuar<\/em>, Bs. As., ANH, 1999, pp. 151-191 y la bibliograf\u00eda all\u00ed citada, a la que me permito a\u00f1adir ahora la m\u00e1s reciente: Pierre Ay\u00e7oberry,<em> La question nazie<\/em>, Paris, Seuil, 1979. Michel Burleigh, <em>El tercer Reich<\/em>, Bs. As., 2003, y <em>Sacred Causes<\/em>, N.York, Harper, 2008.<br \/>\nR.J. Bosworth, <em>Mussolini<\/em>, Barcelona, Pen\u00ednsula, 2003.<br \/>\nEmilio Gentile, <em>La via italiana al totalitarismo<\/em>, Bs As., Siglo XXI, 2005 y <em>El culto del littorio<\/em>, Bs. As., Siglo XXI, 2007.<br \/>\nToni Judt, <em>Posguerra<\/em>, Madrid, Taurus, 2015, dec. edici\u00f3n.<br \/>\nIan Kershaw, <em>La dictadura nazi<\/em>, Bs. As., Siglo XXI, 2004 y <em>Hitler<\/em>, Barcelona Pen\u00ednsula, 1999-2000, 2 vols.<br \/>\nErnst Nolte, <em>La guerra civil europea<\/em>, M\u00e9xico, 1974.<br \/>\nRobert Paxton, <em>Anatom\u00eda del fascismo<\/em>, Bs. As., Pen\u00ednsula, 2005.<br \/>\nJos\u00e9 A. Zanca, <em>Los intelectuales cat\u00f3licos y el fin de la cristiandad<\/em>, FCE-Udesa, 2006.<br \/>\n2- Marcelo Montserrat, \u201cHitler, P\u00edo XI y el concordato\u201d, y \u201cEn torno de los or\u00edgenes hist\u00f3rico-ideol\u00f3gicos del nacionalsocialismo alem\u00e1n\u201d, ambos en el libro del autor <em>Usos de la memoria<\/em>, Sudamericana-Udesa, 1996, pp.107-130.<br \/>\nRosa Sala Rose, <em>Diccionario cr\u00edtico de mitos y s\u00edmbolos del nazismo<\/em>, Barcelona, Acantilado, 2004.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un novelista ingl\u00e9s, Robert Graves, puso en boca de uno de sus personajes hist\u00f3ricos una frase penetrante: \u201cHistory is an old man\u00b4s game\u201d (La historia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5,1403],"tags":[288,1387,1869,1870],"class_list":["post-13240","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-sociedad","category-testimonios","tag-criterio","tag-franceschi","tag-hitler","tag-mussolini"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3ry","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13240","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13240"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13240\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13243,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13240\/revisions\/13243"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}