{"id":13286,"date":"2017-04-04T16:52:12","date_gmt":"2017-04-04T19:52:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13286"},"modified":"2017-04-04T16:52:12","modified_gmt":"2017-04-04T19:52:12","slug":"el-caracter-magnanimo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13286","title":{"rendered":"El car\u00e1cter magn\u00e1nimo"},"content":{"rendered":"<p><em>Para que la reconstrucci\u00f3n de un nuevo pa\u00eds resulte genuina y perdurable se requiere no s\u00f3lo un cambio de estructuras sino un nuevo estilo de vida que impregne la praxis pol\u00edtica de renovados valores, criterios y actitudes.<\/em><br \/>\nEsto supone una \u201cmetanoia\u201d, una transformaci\u00f3n mental que tiene que ver no tanto con una ideolog\u00eda, sino con un car\u00e1cter. Entendemos por tal aquello que en una personalidad es lo que define su actitud fundamental, le confiere identidad y determina su conducta. Y lo que aqu\u00ed se\u00f1alamos como necesario es un car\u00e1cter capaz de interpretar la acci\u00f3n p\u00fablica como \u201cactitud \u00e9tica\u201d y como \u201cservicio\u201d, generadora de una nueva mentalidad valorativa y de una diferente lectura de la realidad, lo cual suele provocar la reacci\u00f3n de los esp\u00edritus mediocres. Se trata de un car\u00e1cter cuya autenticidad rompe con los esquemas r\u00edgidamente estructurados, incapaces de asimilar los cambios. Y el rasgo esencial de esa estructura de car\u00e1cter, cuya necesidad reclama desde hace tiempo este pa\u00eds, es la <em>magnanimidad<\/em>.<br \/>\nYa desde antiguo se ha caracterizado a la personalidad magn\u00e1nima como aquella \u201ccomprometida voluntariamente a tender hacia lo que es alto y noble\u201d. La persona se siente llamada a lo valioso, de manera que no se inmuta ante alguna provocaci\u00f3n injusta, porque la considera sencillamente poco digna de atenci\u00f3n (\u201cNo est\u00e1 para eso\u201d).<br \/>\nLa amplitud de su perspectiva no es com\u00fan, por eso es causa de desconcierto e incomprensi\u00f3n para quienes no son capaces de ese nivel de percepci\u00f3n.<br \/>\nSus caracter\u00edsticas son la sinceridad y la honradez, y posee absoluta convicci\u00f3n de que no existe algo por lo cual valga la pena faltar a un compromiso \u00e9tico. Y nada le es tan ajeno como, por miedo, callar una verdad.<br \/>\nLa personalidad magn\u00e1nima siente desprecio por la mezquindad, evita la adulaci\u00f3n y las posiciones retorcidas (est\u00e1 hecha para la dignidad de la pol\u00edtica) y posee una esperanza inquebrantable y una confianza casi provocativa.<br \/>\nMantiene la calma propia de un coraz\u00f3n sensible y fuerte a la vez. Las situaciones que debe enfrentar no siempre son claras, pero no se deja rendir ni permite que se la lleve la corriente de la confusi\u00f3n.<br \/>\nNo se esclaviza ante nadie y tampoco se doblega ante el destino: persiste y persevera con fuerza. Y si es persona creyente, \u201cs\u00f3lo es obediente a Dios\u201d. Tiene lo que los psic\u00f3logos hoy llaman resiliencia.<br \/>\nLa magnanimidad es como una corona que tiene engarzadas condiciones que merecen la reflexi\u00f3n, no siempre adecuadamente interpretadas, que ofrecen cuestionamientos, pero al mismo tiempo esclarecen la comprensi\u00f3n: humildad, paciencia, fortaleza\u2026 Nos ocuparemos de la condici\u00f3n que justamente puede parecer la opuesta a la magnanimidad: la humildad. Se trata de uno de los valores humanos m\u00e1s descalificados y peor interpretados de la actualidad. Se la cree propia de personalidades d\u00e9biles, con baja estima y con complejos de inferioridad, sometidas y faltas de energ\u00eda y autoafirmaci\u00f3n.<br \/>\nNada m\u00e1s contrario a la esencia de la humildad. Dicen los autores que consiste en que la persona \u201cse tenga a s\u00ed misma por lo que realmente es\u201d. En consecuencia: mientras la persona humilde posee clara lucidez acerca de su condici\u00f3n humana, tanto de sus debilidades como de sus fortalezas, con una aceptaci\u00f3n franca, objetiva y racional, el soberbio y el engre\u00eddo son tanto negadores de la realidad como de su propia condici\u00f3n. Ambas, soberbia y humildad, antes que una forma de relaci\u00f3n con los otros, constituyen una diferente posici\u00f3n existencial frente al mundo.<br \/>\nDel mismo modo, en su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, la actitud humilde no es injustificadamente sumisa, ni d\u00e9bil ni autopostergada. No deja de ser v\u00e1lida y esclarecedora la noci\u00f3n que nos ha sido legada por la tradici\u00f3n con palabras simb\u00f3licas: \u201cEn todo ser humano hay algo de \u2018sagrado\u2019 y algo de \u2018humano\u2019. Es bueno que yo respete lo que hay de sagrado en mi pr\u00f3jimo, pero la humildad no me exige que someta lo humano m\u00edo propio a lo humano del otro\u201d. En otras palabras: ser humilde no significa \u201cser menos\u201d.<br \/>\nEsa aceptaci\u00f3n sin reservas ni resistencias de la propia condici\u00f3n, sin nada que temer u ocultar, le da al humilde apertura y confianza. Justamente por eso, caracteres apocados, con una noci\u00f3n pobre y falseada de la humildad, en ocasiones pueden considerar soberbias ciertas actitudes de la persona autoafirmada y cabalmente humilde.<br \/>\nLa personalidad humilde est\u00e1 en sinton\u00eda con la vida; por lo tanto, nadie que posea realmente esa condici\u00f3n estar\u00e1 exento de cierta dosis de humor y jovialidad.<br \/>\nParad\u00f3jicamente, las condiciones de magnanimidad y humildad son complementarias, porque, para ser aut\u00e9ntica, la humildad debe ser capaz de conciliar la fuerza interna que lleva consigo la magnanimidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para que la reconstrucci\u00f3n de un nuevo pa\u00eds resulte genuina y perdurable se requiere no s\u00f3lo un cambio de estructuras sino un nuevo estilo de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[1884,1885,1882,1883,100,758],"class_list":["post-13286","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-fortaleza","tag-humildad","tag-magnanimidad","tag-paciencia","tag-psicologia","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3si","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13286"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13286\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13289,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13286\/revisions\/13289"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}