{"id":13349,"date":"2017-05-02T18:30:00","date_gmt":"2017-05-02T21:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13349"},"modified":"2017-05-02T18:30:00","modified_gmt":"2017-05-02T21:30:00","slug":"editorial-hacia-donde-nos-lleva-la-globalizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13349","title":{"rendered":"Editorial: hacia d\u00f3nde nos lleva la globalizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos dos a\u00f1os se verificaron duras cr\u00edticas a la idea de globalizaci\u00f3n tal como fuera concebida en las d\u00e9cadas finales del siglo XX. Con consignas sencillas, cargadas de nacionalismo que se pensaba perimido, Donald Trump insiste y le hace saber a las empresas norteamericanas que deber\u00e1n producir en los Estados Unidos. Alega tambi\u00e9n que los inmigrantes le restan trabajo genuino a los locales, siendo \u00e9stos los que tienen un verdadero derecho a un empleo digno.<br \/>\nEl Brexit en el Reino Unido, y ciertos cimbronazos en Europa que no llegaron a materializarse, terminan de componer la situaci\u00f3n de ataque a la globalizaci\u00f3n. Francia dar\u00e1 su veredicto en breve.<br \/>\nSi tomamos como hip\u00f3tesis al Consenso de Washington como el inicio de la aceleraci\u00f3n del proceso globalizador, en donde Am\u00e9rica del Norte, Europa y Asia construyeron crecimientos sostenidos con un fundamento estrat\u00e9gico y estructural en la globalizaci\u00f3n, que incluy\u00f3 como \u201ctriunfo ideol\u00f3gico\u201d la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, 2008 fue el cimbronazo que puso en duda el crecimiento exponencial de las econom\u00edas globalizadas. Curiosamente, un hijo del Consenso de Washington (George W. Bush) fue quien sufri\u00f3 las consecuencias de la crisis, dando lugar al triunfo de un outsider (Barack Obama), que trabaj\u00f3 en dos frentes: (i) poner en marcha la econom\u00eda con el llamado Plan Est\u00edmulo; y (ii) mantener y profundizar la idea de la globalizaci\u00f3n, incorporando regulaciones densas y complejas en el mundo financiero, de manera de obturar la \u201cborrachera\u201d (como la llam\u00f3 acertadamente Julio Mar\u00eda Sanguinetti) de las hipotecas subprime.<br \/>\nA todo esto debemos agregar en este per\u00edodo el aumento de la relevancia de Asia (con China a la cabeza) en el comercio mundial, la carrera alcista que parec\u00eda no tener fin en los precios de los commodities (basta recordar, con alguna melancol\u00eda, el precio de la tonelada de soja en 2007, que orillaba los US$ 600), lo que generaba crecimientos sostenidos en los mercados emergentes.<br \/>\nAhora bien, el esp\u00edritu de Obama no fue suficiente para evitar que triunfe aquel que denost\u00f3 y denosta de manera sistem\u00e1tica la globalizaci\u00f3n, que piensa que la econom\u00eda debe cerrarse, que la inmigraci\u00f3n debe evitarse y que el contacto con el mundo tiene que hacerse exclusivamente si comporta un beneficio para los Estados Unidos.<br \/>\nEl Brexit parece seguir la misma l\u00f3gica, aunque se desconocen sus resultados finales. Europa unida, en esta coyuntura, tiene sus propios e intensos problemas, en donde la amenaza de la derecha xen\u00f3foba y populista acecha en cuanta elecci\u00f3n sucede. No hubo crisis en Holanda ni en Austria y \u2013como dijimos\u2013 est\u00e1 por verse qu\u00e9 ocurre en Francia.<br \/>\nLa globalizaci\u00f3n, como todo proceso din\u00e1mico, no es lineal. Genera asimismo severos inconvenientes que los Estados deben intentar solucionar. Si en la d\u00e9cada del 80\u2019, con Reagan y Thatcher a la cabeza, el concepto era liberar las fuerzas de la econom\u00eda, reduciendo la injerencia del Estado, todo lo cual fuera continuado \u2013con matices progresistas\u2013 por Clinton y Blair, pareciera que la crisis de 2008 y su coletazo europeo en 2009 generaron el efecto contrario, tanto en Europa como en los Estados Unidos: regulaciones densas, pesadas e incremento sustancial de la burocracia, que parecen ser una de las causas por las cuales, junto con la inmigraci\u00f3n, los ciudadanos pretenden conjurar apelando a l\u00edderes anti globalizaci\u00f3n. Tambi\u00e9n son indudables los aspectos positivos de este fen\u00f3meno, como los avances en la salud y los procesos de innovaci\u00f3n, as\u00ed como la constitucionalizaci\u00f3n de los derechos del hombre.<br \/>\nPor otra parte, este proceso est\u00e1 atravesado tambi\u00e9n por un robusto aumento de la desigualdad. Thomas Piketty se\u00f1ala en La crisis del capital en el siglo XXI que en los Estados Unidos, el 1% m\u00e1s rico absorbi\u00f3 cerca del 60% del crecimiento entre 1997 y 2007.  En efecto, se produjo el estancamiento de los ingresos de las clases populares y medias. En otras palabras, la globalizaci\u00f3n (controlada o no), genera empleo, crecimiento sostenido y una inequidad inquietante. Cabe preguntarse si estos datos son el resultado accidental del proceso de globalizaci\u00f3n o si, por el contrario, es inherente al mismo.<br \/>\nEn esta coyuntura, el proceso globalizador parece tironeado (si se nos permite la expresi\u00f3n) por varias fuerzas opuestas: la idea de libertad, sustancial y constitutiva de la persona; la idea de igualdad, bandera del siglo XX; la aversi\u00f3n a la inmigraci\u00f3n; y finalmente la constitucionalizaci\u00f3n, en Europa y Am\u00e9rica Latina principalmente, de los llamados derechos sociales que pretenden garantizar ciertos pisos de igualdad estructural de oportunidades.<br \/>\nEl denominado \u201cestado de bienestar\u201d en Europa qued\u00f3 impreso en sus textos fundacionales, mientras que en los Estados Unidos, en tanto reflejado a nivel legal, es parte del debate pol\u00edtico. Hoy, el objetivo prioritario de Trump, rayano en la obsesi\u00f3n, es la derogaci\u00f3n o modificaci\u00f3n del Obamacare, bandera de los dem\u00f3cratas, que no cont\u00f3 con los votos republicamos. Sin consenso, esta pol\u00edtica genera una grieta a\u00fan mayor en la sociedad norteamericana.<br \/>\nClaramente, la libertad en sentido amplio, y la de comercio especialmente, parecen fuerzas inexorables y fundamentales. Resulta sumamente dif\u00edcil imaginar la econom\u00eda mundial volviendo a una idea perimida de mercantilismo o, parafraseando a Aldo Ferrer,\u201cvivir con lo nuestro\u201d. No obstante, tambi\u00e9n resulta inevitable el avance en materia de derechos, especialmente en Europa y Am\u00e9rica Latina, y las exigencias que se le requieren al Estado para garantizar la igualdad estructural de oportunidades.<br \/>\nPareciera entonces que la globalizaci\u00f3n requiere de liderazgos reformistas, por oposici\u00f3n a revolucionarios. Exige, si se quiere, una sinton\u00eda fina a partir de la situaci\u00f3n actual luego de la crisis de 2008: las fuerzas de la libertad con el \u00edmpetu necesario para continuar dinamizando la econom\u00eda, sin perder de vista que los derechos han encarecido el costo de mantener al Estado. En efecto, la ciudadan\u00eda demanda servicios, jubilaciones, salarios m\u00ednimos, educaci\u00f3n de calidad, acceso a la vivienda, salud, y la lista sigue. En esta coyuntura, los impuestos son la vedette, que tambi\u00e9n resultan inexorables y pocos est\u00e1n dispuestos a pagar.<br \/>\nLa globalizaci\u00f3n trajo consigo la innovaci\u00f3n, o viceversa, no lo sabemos. Ya nadie podr\u00eda cuestionar que la innovaci\u00f3n permite que la econom\u00eda gane en productividad, lo que nos aleja de Malthus, y esto lleva a mejorar la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo. No obstante, los efectos no queridos de este proceso est\u00e1n a la vista: no sabemos lidiar con el problema de la inmigraci\u00f3n; grandes regiones del mundo (\u00c1frica) no gozan de sus efectos por razones no s\u00f3lo atribuibles a la globalizaci\u00f3n, por cierto; la desigualdad resulta patente.<br \/>\nOtro cap\u00edtulo clave es la seguridad internacional, amenazada por el terrorismo y los crecientes peligros de guerra. En este mismo aspecto, el riesgo de conflictos nucleares mantiene en vilo a gran parte del mundo.<br \/>\nEl esp\u00edritu reformista, entonces, surge como el necesario para continuar caminando en esta din\u00e1mica. Parece claro que la soluci\u00f3n propiciada por las sirenas del populismo, la xenofobia y la econom\u00eda cerrada no son la salida. No obstante, si no prevalece la combinaci\u00f3n de libertad e igualdad estructural de oportunidades, que podr\u00eda incluir una meditada reforma impositiva con alcances mundiales para gravar principalmente el patrimonio y no la producci\u00f3n, el proceso globalizador puede verse seriamente afectado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos dos a\u00f1os se verificaron duras cr\u00edticas a la idea de globalizaci\u00f3n tal como fuera concebida en las d\u00e9cadas finales del siglo XX&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[1631,270,1123,585,33,1918,1666],"class_list":["post-13349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-brexit","tag-economia","tag-editorial","tag-globalizacion","tag-obama","tag-piketty","tag-trump"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3tj","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13349"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13352,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13349\/revisions\/13352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}