{"id":13394,"date":"2017-05-04T19:31:58","date_gmt":"2017-05-04T22:31:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13394"},"modified":"2017-05-04T19:31:58","modified_gmt":"2017-05-04T22:31:58","slug":"globalizacion-ex-umbris-ad-lucem","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13394","title":{"rendered":"Globalizaci\u00f3n: \u00bfex umbris ad lucem?"},"content":{"rendered":"<p>En tiempos en que las ideas pol\u00edticas se debaten casi con la misma pasi\u00f3n con que se discut\u00edan los temas teol\u00f3gicos en el antiguo imperio bizantino, esgrimir y defender opiniones que van en contra dela tiran\u00eda light de lo pol\u00edticamente correcto implica convertirse en una especie de \u201chereje secular\u201d. En lo que ata\u00f1e a la globalizaci\u00f3n, el pensamiento \u00fanico obliga a mirar este maravilloso (s\u00ed, he escrito\u201cmaravilloso\u201d) proceso con el ce\u00f1o fruncido. El relato dominante consiste en adoptar una posici\u00f3n de sospecha cuando no de clara oposici\u00f3n al proceso globalizador. Seg\u00fan este paradigma, la globalizaci\u00f3n habr\u00eda sido un fracaso estrepitoso: prometi\u00f3 lo que no pudo cumplir. Se supon\u00eda que la globalizaci\u00f3n iba a reducir la pobreza y la desigualdad y, sin embargo, estas variables no han dejado de aumentar durante los \u00faltimos lustros. La cantinela no es nueva. Ya en el a\u00f1o 2002, el Nobel de econom\u00eda Joseph Stiglitz\u2013miembro de gran influencia en la Academia Pontificia de Ciencias Sociales\u2013 publicaba una peque\u00f1a obra titulada El malestar en la globalizaci\u00f3n. El principal mensaje de aquel libro se\u00f1alaba que la globalizaci\u00f3n en s\u00ed no era un problema aunque el modo en que se estaba gestionando deb\u00eda reverse completamente. Posteriormente, Stiglitzfue incluso m\u00e1s lejos. En <em>Rewriting the Rules of the American Economy\u00a0<\/em>(2015) propuso medidas para mitigar y \u201csosegar\u201d el proceso globalizador. Quienes osan criticar estas propuestas desalentadoras de la globalizaci\u00f3n suelen ser etiquetados como \u201cfundamentalistas de mercado\u201d. Por su parte, quienes emiten voces de alarma ante la globalizaci\u00f3n gozar\u00edan de cierta aura de superioridad moral. Al fin y al cabo, parece ser que son ellos a los \u00fanicos a los que les preocupar\u00eda impulsar una globalizaci\u00f3n \u201ccon rostro m\u00e1s humano\u201d. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda ser tan desalmado para oponerse a algo tan noble?<br \/>\nPor tanto, ante el fen\u00f3meno de la globalizaci\u00f3n ser\u00eda obligado adoptar una posici\u00f3n de pretendida mesura. Se juega as\u00ed con las t\u00edpicas frases que apelan a una pseudo-virtud del justo medio. No se quiere ser ni un pesimista ac\u00e9rrimo ni un optimista ingenuo. Se dice entonces que la globalizaci\u00f3n \u201ctiene sus luces y sus sombras\u201d, casi a partes iguales; se dice tambi\u00e9n que la globalizaci\u00f3n no es la panacea que vaya a resolver todos los problemas humanos.Por lo tanto, la globalizaci\u00f3n debe ser regulada y gestionada por la acci\u00f3n gubernamental; y aqu\u00ed entran las peticiones para dotar de m\u00e1s poderes y prerrogativas a los organismos internacionales (FMI, BM, ONU), cuando no de alentar los pasos hacia una especie de gobierno mundial, \u00fanico \u00e1mbito desde el que se podr\u00eda esperar cierto control eficaz del proceso globalizador. Todo esto para nuestro bien, obviamente&#8230; y el de los m\u00e1s desfavorecidos.<br \/>\nSin embargo, la realidad es bastante m\u00e1s compleja que lo que los planteos maniqueos y pretendidamente mesurados nos quieren hacer creer.A pesar de todos los desaf\u00edos y problemas presentes, lo cierto es que nunca antes en la historia de la humanidad los seres humanos han gozado de los niveles de vida que se viven en la actualidad. Seg\u00fan el informe <em>Poverty and Shared Prosperity 2016<\/em>, del Banco Mundial, en menos de veinticinco a\u00f1os las cifras globales absolutas de miseria\u2013personas que viven en situaci\u00f3n de pobreza extrema con menos de 1,90 d\u00f3lares diarios\u2013 han ca\u00eddo m\u00e1s de la mitad, pasando de 1850 millones de pobres en el a\u00f1o 1990 a 767 millones en el a\u00f1o 2013. La cifra es incluso m\u00e1s impactante si se tiene en cuenta, adem\u00e1s, el exponencial aumento de la poblaci\u00f3n ocurrido en los \u00faltimos decenios (se ha casi duplicado en los \u00faltimos 30 a\u00f1os). En efecto, mientras que el 35% de la poblaci\u00f3n del planeta viv\u00eda bajo niveles de pobreza extrema en el a\u00f1o 1990, este porcentaje representa en el a\u00f1o 2013 el 10,5%. Dicho de manera simple: el planeta pas\u00f3 de tener 1 de cada 3 habitantes viviendo en la pobreza extrema en el a\u00f1o 1990, a tener 1 de cada 10 en esta dram\u00e1tica situaci\u00f3n en 2013. De hecho, la informaci\u00f3n m\u00e1s reciente del Banco Mundial (2015), ya ubica esta cifra por debajo del 10%. Pero se podr\u00eda decir que el nivel de ingresos utilizado para determinar estas estad\u00edsticas es una variable limitada y de ning\u00fan modo la m\u00e1s relevante, ya que dice muy poco respecto de la calidad de vida de los seres humanos. Sin embargo, el an\u00e1lisis m\u00e1s amplio de distintas variables muestra que todas estas apuntan en la misma direcci\u00f3n. El analfabetismo, por ejemplo, ha ca\u00eddo del 40% en los a\u00f1os \u201870 a algo menos del 15% en la actualidad. En la actualidad el 50% de la poblaci\u00f3n adulta mundial tiene un t\u00edtulo educativo equivalente a la formaci\u00f3n secundaria; en los a\u00f1os \u201870 esa cifra era del 15%. Es decir, en muy poco tiempo se ha m\u00e1s que triplicado el n\u00famero de personas con estudios. Y no se trata de un simple dato estad\u00edstico \u201cfr\u00edo\u201d, una simple formalidad educativa. Los que se preocupan por \u201cel rostro humano\u201d de la globalizaci\u00f3n sabr\u00e1n identificar con facilidad lo que esto representa en t\u00e9rmino de opciones vitales para el progreso personal, las implicancias de la creaci\u00f3n de nuevo capital humano, y el fortalecimiento de las perspectivas vitales a las que abre la educaci\u00f3n. Por otra parte, seg\u00fan cifras de la OMS, la esperanza de vida se ha incrementado en torno a los cinco a\u00f1os, en todas las zonas del planeta. Adem\u00e1s, en la actualidad, el 96% de los ni\u00f1os superan la edad de los cinco a\u00f1os. En los a\u00f1os \u201870 esta cifra era del 80%. Nuevamente, puede parecer un aumento no muy importante. Pero pi\u00e9nsese en la cantidad de vidas que no se han quebrado ante la aterradora y dolorosa experiencia \u2013tal vez la m\u00e1s tr\u00e1gica\u2013 de perder un hijo. Globalizaci\u00f3n de rostro humano. No me quiero extender en las tremendas mejoras en las condiciones sanitarias y en las estad\u00edsticas vinculadas al combate y tratamiento de enfermedades, que van en la misma l\u00ednea.<br \/>\nA pesar de las apabullantes estad\u00edsticas, la globalizaci\u00f3n entendida como laextensi\u00f3n a escala planetaria de la libertad social y econ\u00f3mica, sigue siendo presentada como una realidad ambivalente. Defender la globalizaci\u00f3n implica ser etiquetado como una especie de \u201cfundamentalista de mercado\u201d o un desalmado neoliberal. La globalizaci\u00f3n es casi la nueva bestia negra se\u00f1alada por el populismo en sus vertientes de derecha o de izquierda que tanto se est\u00e1 extendiendo entre los pa\u00edses desarrollados. El pensamiento \u00fanico obliga a mirar con sospecha a quienes hacen una defensa encendida de la globalizaci\u00f3n. No deja de ser sintom\u00e1tico que economistas como el citado Stiglitz \u2013conocido referente intelectual de ideas socialdem\u00f3cratas o socialistas\u2013 termine coincidiendo con el diagn\u00f3stico que hacen de la globalizaci\u00f3n los nuevos populismos de derecha en Europa y los Estados Unidos.<br \/>\nEl discurso de izquierda identifica la globalizaci\u00f3n con un proceso en el que las oligarqu\u00edas del primer mundo consolidan sus cuotas de riqueza y bienestar al precio de diezmar vastas regiones del globo. All\u00ed estar\u00edan ellos, los pol\u00edticos sensatos, para solucionar el desaguisado, tomar\u00edan medidas para controlar los excesos y lograr que \u201cel pueblo\u201d (esa categor\u00eda tan pol\u00edticamente maleable y tan funcional a los intereses de parte) sea el que se beneficie de aqu\u00ed en adelante. El populismo de derecha teje un discurso similar aunque se\u00f1alando otros buenos y otros malos, que ser\u00edan los extranjeros, que est\u00e1n fuera de la jurisdicci\u00f3n del Estado naci\u00f3n. El extranjero es la figura amenazante que, fruto de la globalizaci\u00f3n, se presenta como una especie de potencial invasor que pondr\u00eda en peligro el nivel de vida y el bienestar alcanzado por una comunidad.<br \/>\nAunque las razones por las que se carga contra la globalizaci\u00f3n puedan diferir desde ambos extremos del arco ideol\u00f3gico,coinciden en demandar mayor control y aumento de las limitaciones a la libre movilidad de personas, capitales, bienes y servicios. Muchos de los diagn\u00f3sticos l\u00fagubres sobre la situaci\u00f3n actual suelen estar sesgados por esta postura ideol\u00f3gica de fondo. De aqu\u00ed parte ese deseo, estad\u00edsticamente inexacto, de poner pr\u00e1cticamente en pie de igualdad las luces y las sombras de la globalizaci\u00f3n. De hecho, la relaci\u00f3n entre los bienes que supone la globalizaci\u00f3n y los dramas que quedan por superar, en t\u00e9rminos de magnitudes \u201clum\u00ednicas\u201d, bien podr\u00eda describirse metaf\u00f3ricamente de modo m\u00e1s ajustado como la relaci\u00f3n que existe entre la potencia lum\u00ednica del sol y la presencia de manchas solares en este. Pero claro, esta imagen no dar\u00eda muchos br\u00edos ret\u00f3ricos para exigir mayores niveles de restricci\u00f3n a la libertad humana en aras de una nueva expansi\u00f3n del intervencionismo gubernamental.<br \/>\nPuede afirmarse sin temores que la vida, en t\u00e9rminos absolutos, ha mejorado abrumadoramente en los \u00faltimos a\u00f1os y ello gracias a la globalizaci\u00f3n. Esto no implica caer en la ideolog\u00eda progresista ni se pretende con ello decir que es posible engendrar el cielo en la Tierra. La globalizaci\u00f3n no es una realidad sobrenatural, evidentemente. Sin embargo, tampoco hace falta dirigir una mirada torva para con ello defender la perentoria necesidad de un orden moral que dote de sentido a estas realidades.De hecho, la vida y el bienestar de millones de personas sobre el planeta dependen de que la libertad econ\u00f3mica y una genuina globalizaci\u00f3n sigan consolid\u00e1ndose y avanzando por todos los rincones del planeta.<\/p>\n<p><em>El autor es investigador senior del Instituto Acton Argentina. Lic. en Filosof\u00eda y Master en Derecho de la Integraci\u00f3n Econ\u00f3mica, por la Universit\u00e9 Paris I Panth\u00e9on-Sorbonne.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En tiempos en que las ideas pol\u00edticas se debaten casi con la misma pasi\u00f3n con que se discut\u00edan los temas teol\u00f3gicos en el antiguo imperio&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[972],"tags":[1940,270,585,1941,86,1942,533,1935],"class_list":["post-13394","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","tag-bienestar","tag-economia","tag-globalizacion","tag-oligarquia","tag-pobreza","tag-prosperidad","tag-relato","tag-stiglitz"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3u2","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13394"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13394\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13397,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13394\/revisions\/13397"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}