{"id":13415,"date":"2017-05-06T20:23:10","date_gmt":"2017-05-06T23:23:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13415"},"modified":"2017-05-10T18:44:37","modified_gmt":"2017-05-10T21:44:37","slug":"13415","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13415","title":{"rendered":"\u00abJackie\u00bb: tragedia y el mito de Camelot en visi\u00f3n de Larra\u00edn"},"content":{"rendered":"<p>Jaqueline (\u201cJackie\u201d) Lee Bouvier ten\u00eda 31 a\u00f1os cuando John F. Kennedy asume la presidencia de los Estados Unidos, el 20 de enero de 1961. En poco tiempo, se convertir\u00eda en la primera dama m\u00e1s popular de la historia norteamericana. Joven y atractiva, poseedora de una sofisticada femineidad, amplia cultura, a su paso irradiaba energ\u00eda. En el siglo XX fue la mujer m\u00e1s fotografiada y filmada en el mundo, s\u00f3lo superada d\u00e9cadas despu\u00e9s por la princesa Diana de Gales. En la cultura visual norteamericana su imagen se transforma en un \u00edcono de masas. Tambi\u00e9n proyectar\u00eda los valores tradicionales de madre y esposa. Menos conocido es que fue gravitante entre las bambalinas de la pol\u00edtica norteamericana, la cara visible de la diplomacia p\u00fablica y una gran dinamizadora de la cultura.<br \/>\nEl director de cine chileno Pablo Larra\u00edn (nacido en 1976 y bien conocido por sus anteriores films rodados en Chile: <em>Neruda<\/em>, <em>El Club<\/em> y <em>NO<\/em>), en su reciente film <em>Jackie<\/em>, aborda facetas poco exploradas de su vida. La acci\u00f3n se focaliza en el asesinato de Kennedy y los d\u00edas siguientes al drama, con algunos pantallazos sobre las vivencias previas de la primera dama en la Casa Blanca. La pel\u00edcula posee una memorable actuaci\u00f3n de Natalie Portman. El eje conductor del gui\u00f3n de Noah Oppenheim es una entrevista que Jackie concediera, pocos d\u00edas despu\u00e9s del magnicidio, a Theodore H. White, periodista de la revista <em>LIFE<\/em> y galardonado con el Pulitzer. El fen\u00f3meno medi\u00e1tico que fue Jackie contrasta con sus escasas entrevistas a la prensa: cuatro en toda su vida.<br \/>\nLarra\u00edn procura realizar un relato intimista que refleje el \u00e1nimo y sentir de la primera dama inmersa en la tragedia personal y nacional. Su labor es meritoria y atrevida, ya que no es f\u00e1cil encarar la profundidad psicol\u00f3gica y pol\u00edtica de Jackie y la trama de tensiones en esos luctuosos d\u00edas. Tampoco lo es rodar ese film para afrontar la cr\u00edtica del p\u00fablico y la prensa norteamericana. Los Kennedy aparecen al margen de la escena, y los focos se dirigen a Jackie.<br \/>\nEn <em>Jackie<\/em> se muestra con crudeza visual a una mujer desesperada, sometida a una gran presi\u00f3n, que soporta el fuego de francotiradores en el auto que atraviesa las calles de Dallas, y sostiene en su regazo a su marido asesinado. Esa mujer, vestida con un traje rosa de tweed empapado en sangre, lo acompa\u00f1ar\u00e1 hasta el final en la morgue de la cl\u00ednica Parkland. Las im\u00e1genes se intercalan entre las filmaciones reales y las recreadas por Larra\u00edn. En una escalofriante escena, una angustiada Jackie est\u00e1 bajo la ducha lav\u00e1ndose la sangre del crimen. Aparece sagaz, estoica, insomne, inmersa entre el v\u00e9rtigo, la vanidad y el dolor.<br \/>\nLa entrevista de <em>LIFE<\/em> es un breve art\u00edculo de dos p\u00e1ginas titulado \u201cUn Ep\u00edlogo para el Presidente Kennedy\u201d. El reportaje dur\u00f3 cinco horas y el art\u00edculo fue escrito en 45 minutos para que llegara a tiempo a imprenta. Las rotativas de la revista aguardaron el texto hasta las dos de la madrugada. El film se basa en los apuntes e impresiones personales de White. Pero es curioso que en el gui\u00f3n se omita su nombre y el de la publicaci\u00f3n. En esa larga entrevista, afloran diversas facetas de una compleja Jackie. En su largo duelo con el periodista, le recordar\u00e1 que ella tambi\u00e9n fue una redactora premiada de la revista <em>Vogue<\/em>.<br \/>\nJackie tiene cabal conciencia del momento hist\u00f3rico y desea construir la historia en base a su relato. Se preocupa por c\u00f3mo la posteridad reflejar\u00e1 a su marido: \u201cCuando m\u00e1s leo de historia, m\u00e1s amargada me siento. Por un tiempo pens\u00e9 que la historia era algo a lo cual se dedicaban hombres viejos y amargados\u201d. A\u00f1os despu\u00e9s, el historiador Stephen Ambrose comentar\u00eda: \u201cElla realmente deseaba tomar el control de la historia y la posteridad, y en muchos sentidos, maniobr\u00f3 para obtenerlo\u201d. Larra\u00edn en el film otorga un especial detenimiento al di\u00e1logo entre Jackie y White, en el cual pareciera que el tiempo transcurre lento. La pel\u00edcula refleja la devoci\u00f3n, admiraci\u00f3n y amor que la viuda de 34 a\u00f1os manifiesta por su marido.<br \/>\nA lo largo del reportaje de <em>LIFE<\/em> el personaje de Jackie se aferra a la gloria del ef\u00edmero reino arturiano de Camelot, como ella misma denominara a la presidencia Kennedy. Le dice a White que las canciones de la comedia musical de Alan Lester y Frederick Loewe eran los preferidos de Kennedy en su intimidad hogare\u00f1a: \u201cNo dejen caer en el olvido que una vez hubo un lugar, por un breve y luminoso tiempo, que fue conocido como Camelot\u201d. Jackie juega con la idea de que los tres cortos a\u00f1os de la presidencia de su marido fueron un per\u00edodo \u00fanico y bello. Como una experta en moldear mitos, dir\u00e1: \u201cPodr\u00e1 haber otros grandes presidentes en el futuro, y los Johnson son encantadores, ellos han sido maravillosos conmigo, pero nunca m\u00e1s habr\u00e1 otro Camelot\u201d.<br \/>\nWhite recuerda que ese d\u00eda Jackie le pregunt\u00f3: \u201cCu\u00e1ndo algo queda escrito en papel, \u00bfest\u00e1 haciendo historia?\u201d. Le expresa su deseo \u201cde que la historia refleje a Jack como realmente era\u201d. En la nota, el periodista se\u00f1ala que ella agreg\u00f3: \u201cUsted tiene que imaginar a un ni\u00f1o peque\u00f1o, enfermo, leyendo la mayor parte de su tiempo, en su cama, leyendo historia, sobre los caballeros de la mesa redonda, sobre Marlborough. Para Jack, la historia estaba repleta de h\u00e9roes. Y si \u00e9l mismo pudo abrir su camino, si pudo visualizar a esos h\u00e9roes, tal vez otros ni\u00f1os tambi\u00e9n podr\u00e1n verlos. Los hombres son una combinaci\u00f3n del bien y el mal. Jack ten\u00eda una concepci\u00f3n heroica de la historia, una interpretaci\u00f3n idealista\u201d.<br \/>\nCamelot fue un ideal, un sue\u00f1o, la construcci\u00f3n de un reino id\u00edlico que se asemeja al Ed\u00e9n. Tambi\u00e9n es la leyenda del vibrante joven l\u00edder cuya vida es sesgada en forma inmisericorde. La creaci\u00f3n de un mito distorsiona los contornos de la verdad, la puede desdibujar, y puede prevalecer a lo largo del tiempo.<br \/>\nJackie surge tambi\u00e9n como una mujer devastada, que procura apoyo en su fe y religi\u00f3n, a la par que experimenta dudas y fracturas ante el abismo de una situaci\u00f3n l\u00edmite. En el film aparece Robert Kennedy enviando al sacerdote Robert Mc Sorley en apoyo de la viuda, dado que tem\u00eda que su fr\u00e1gil estabilidad emocional pudiera conducirla al suicidio. A la tragedia, se sumaba que tres meses atr\u00e1s, Jackie hab\u00eda sufrido la muerte de su peque\u00f1o hijo Patrick Bouvier Kennedy. En el art\u00edculo de <em>LIFE<\/em>, White narra que durante la entrevista Jackie se aferraba a una medalla de san Crist\u00f3bal. La b\u00fasqueda de una verdad est\u00e1 presente en el film en diversos momentos.<br \/>\nDurante la entrevista period\u00edstica en Hyannis Port, el reportero le pregunta a Jackie:<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfLa fe est\u00e1 ayud\u00e1ndola?<br \/>\n&#8211; Preferir\u00eda discutir mi fe con un cura\u2026 Usted no es un hombre con sotana, \u00bfno?<br \/>\n&#8211; No, no lo soy. Solo trato de averiguar la verdad\u2026 es lo que los reporteros hacen.<br \/>\nEn un posterior di\u00e1logo que mantiene con el sacerdote (interpretado por John Hurt), Jackie pregunta:<br \/>\n&#8211; \u00bfEsto es una confesi\u00f3n?<br \/>\n&#8211; S\u00f3lo si hay algo de lo que se arrepienta<br \/>\n&#8211; Todo el mundo sabe mi historia\u2026<br \/>\n&#8211; Dios no est\u00e1 interesado en historias. \u00c9l se interesa en la verdad.<\/p>\n<p>En el gui\u00f3n original de Noah Oppenheim, no se inclu\u00edan los di\u00e1logos con el sacerdote. Esas escenas son agregadas por Larra\u00edn en base a testimonios del jesuita Mc Sorley, e intenta reflejar la angustia existencial de una desesperada Jackie. A pocos d\u00edas del asesinato, ella le habr\u00eda franqueado al sacerdote: \u201cEs imposible de soportar. A veces me parece enloquecer. Si decidiera reunirme con \u00e9l, \u00bfDios me entender\u00eda?\u201d. Con delicadeza, el director incluye otro cuadro en el que Jackie trasluce al sacerdote las desavenencias conyugales que existir\u00edan hasta el fin. En contraste, tambi\u00e9n mostrar\u00e1 una escena de un radiante matrimonio Kennedy bailando en la Casa Blanca. En 1963, los Kennedy celebraban el d\u00e9cimo aniversario de su casamiento.<br \/>\nLa brutalidad del poder cambiante es retratada cuando Jackie y sus hijos son apurados por los Johnson para desalojar la Casa Blanca. El lente de Larra\u00edn se detiene en el funeral de Kennedy. Jackie indaga sobre los entierros de otros presidentes norteamericanos. Decide adoptar como modelo la solemne procesi\u00f3n del cortejo f\u00fanebre de Abraham Lincoln. Las exequias de Kennedy en Washington fueron planificadas por Jackie en todos sus detalles. A pesar de la opini\u00f3n contraria del servicio de seguridad y del propio Robert Kennedy, ella impondr\u00e1 su voluntad y determinaci\u00f3n, y 19 jefes de Estado y la totalidad del gobierno norteamericano caminar\u00e1n al aire libre por calles y avenidas acompa\u00f1ando el ata\u00fad. Ante un pueblo conmocionado y atemorizado, la viuda y sus peque\u00f1os hijos les devolver\u00e1n la confianza y el sentimiento de grandeza en ese ritual. Jackie es el s\u00edmbolo digno de una naci\u00f3n de pie y sin miedo en medio de la adversidad. Una mujer que domina sus emociones y se aboca sin desmayo a edificar la imagen ante el mundo y la historia de su amado Jack.<br \/>\nEs posible que el director chileno sea el que mejor aborda hasta hoy la personalidad de Jackie. Larra\u00edn en una entrevista, la describe como una mujer \u201cpoderosa y sensible\u201d. La filmaci\u00f3n se realiz\u00f3 en estudios franceses que recrearon la Casa Blanca de los a\u00f1os \u201860. La raz\u00f3n fue que Natalie Portman estaba residiendo en Par\u00eds. En los sets se reproduce la grabaci\u00f3n del programa <em>A Tour of the White House<\/em> (1962), en el que Portman interpreta a una Jackie locuaz de a momentos, t\u00edmida en otros, ante las c\u00e1maras. Im\u00e1genes reales de ese programa, en los que la aut\u00e9ntica Jackie Kennedy guiaba al p\u00fablico por los renovados salones de la Casa Blanca, se intercalan con la magn\u00edfica interpretaci\u00f3n de Portman. En un momento cuasi prof\u00e9tico de la audici\u00f3n original, Jackie se detiene en el dormitorio del asesinado presidente Lincoln y habla de su viuda, escena que Larra\u00edn reproduce en su pel\u00edcula.<br \/>\nUna diplomacia p\u00fablica de gran impacto en los medios internacionales fue ejercida por Jacqueline Kennedy. La pel\u00edcula de Larra\u00edn sintetiza algunas de esas acciones diplom\u00e1ticas. En el contexto de la Guerra Fr\u00eda, la presidencia Kennedy cultiv\u00f3 una especial sensibilidad hacia la opini\u00f3n p\u00fablica internacional mientras procuraba asegurar posiciones en un movedizo tablero. El poder de la imagen ya dominaba el mundo. Millones de personas se sent\u00edan cautivadas por la belleza de esa joven madre, que hablaba fluido en espa\u00f1ol y franc\u00e9s, y adoraba la cultura y las tradiciones de los pueblos que visitaba. La primera dama encarnaba los valores e ideales que deseaba proyectar la pol\u00edtica exterior y la energ\u00eda de la administraci\u00f3n Kennedy. En la historia quedan sus visitas de \u201cembajadora de buena voluntad\u201d a India y Pakist\u00e1n, que permitieron afianzar los v\u00ednculos con los pa\u00edses asi\u00e1ticos. Sus viajes oficiales al exterior y los contactos personales con jefes de Estado abrir\u00edan nuevos caminos a la diplomacia norteamericana. La personalidad de Jackie fue decisiva para encausar las dif\u00edciles relaciones que la Casa Blanca manten\u00eda con Charles De Gaulle. A trav\u00e9s de su amistad con Andr\u00e9 Malraux lograr\u00eda que La Mona Lisa saliera del Louvre para ser exhibida en Washington y New York. Jackie fue una exitosa demostraci\u00f3n del softpower y la diplomacia cultural de los Estados Unidos.<br \/>\nOtra memorable actuaci\u00f3n en torno a la figura de Jaqueline Bouvier, fue la de Michelle Pfeiffer en Love Field, filmada 25 a\u00f1os antes. Pero el personaje central es un ama de casa de clase media, obsesionada por el magnetismo de una Jackie ya convertida en un fen\u00f3meno de la cultura popular. La acci\u00f3n en este film de Jonathan Kaplan transcurre ante la inminente llegada de los Kennedy a Dallas y en los d\u00edas subsiguientes al asesinato. Kaplan refleja con gran maestr\u00eda el clima de histeria popular que desata el aterrizaje de la pareja presidencial en el aeropuerto de Love Field y el estado de conmoci\u00f3n que horas m\u00e1s tarde altera la vida de la naci\u00f3n. Hasta la presidencia de Kennedy se respiraba un aire de optimismo en los Estados Unidos, captado en las pinturas costumbristas y familiares de Norman Rockwell. En unos segundos que cambiar\u00edan la historia, se abrir\u00eda la incertidumbre y la desaz\u00f3n para una sociedad convulsionada por asesinatos pol\u00edticos y Vietnam.<br \/>\n<em>Jackie<\/em> obtuvo favorable acogida en la prensa norteamericana e internacional. La prestigiosa revista francesa <em>Cahiers du Cinema<\/em> le dedic\u00f3 una serie de art\u00edculos en su edici\u00f3n de febrero de este a\u00f1o. El gui\u00f3n de Oppenheim fue laureado en el Festival Internacional de Venecia y la actuaci\u00f3n de Natalie Portman obtuvo el Critic\u00b4s Choice Awards en los Estados Unidos. Fue nominada a tres Premios Oscar. Antes de Larra\u00edn, el libreto de Jackie estuvo a punto de ser llevado a la pantalla por Steven Spielberg y Darren Aronofsky (<em>El cisne negro<\/em>). Finalmente, Larra\u00edn y Aronofsky se asociaron como sus productores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jaqueline (\u201cJackie\u201d) Lee Bouvier ten\u00eda 31 a\u00f1os cuando John F. Kennedy asume la presidencia de los Estados Unidos, el 20 de enero de 1961. 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