{"id":13492,"date":"2017-06-02T15:07:57","date_gmt":"2017-06-02T18:07:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13492"},"modified":"2017-06-02T15:07:57","modified_gmt":"2017-06-02T18:07:57","slug":"los-feriados-divisionistas-en-nuestra-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13492","title":{"rendered":"Los feriados divisionistas en nuestra historia"},"content":{"rendered":"<p><em>Marcos Novaro analiza la creaci\u00f3n o resignificaci\u00f3n de ciertos feriados que, por el contenido hist\u00f3rico y los argumentos utilizados desde el Estado, se utilizaron para \u201cdenostar a ciertos actores pol\u00edticos y aleccionar al resto\u201d. <\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es un feriado nacional? Ante todo, una ocasi\u00f3n para descansar o pasear, claro; pero tambi\u00e9n una fecha en que dejamos de ocuparnos exclusivamente de lo personal y atendemos a lo com\u00fan, un d\u00eda que, por su significado compartido, nos une, define y actualiza nuestra identidad. De all\u00ed que los feriados nacionales, aqu\u00ed y en todos lados, hayan estado regularmente asociados a las fiestas patrias: los momentos de la historia del pa\u00eds dignos de celebrarse por lo que significan en la formaci\u00f3n y desarrollo de la sociedad y sus instituciones.<br \/>\nLo primero que llama la atenci\u00f3n al respecto en la Argentina es que hasta fines del siglo XX no tuvi\u00e9ramos m\u00e1s feriados que los que rememoraban acontecimientos significativos del siglo XIX, m\u00e1s espec\u00edficamente de sus primeras d\u00e9cadas: por alg\u00fan motivo ni siquiera hemos experimentado jam\u00e1s inter\u00e9s en festejar un \u201cd\u00eda de la Constituci\u00f3n de 1853\u201d, o un \u201cd\u00eda de la ley 1420\u201d, o un \u201cd\u00eda del voto secreto y universal\u201d, por imaginar algunos posibles candidatos de las d\u00e9cadas posteriores que bien se lo hubieran merecido. Como si lo que nos mantuviera unidos fueran exclusivamente las luchas de independencia, no los logros ni los pilares institucionales de la concreta y bastante posterior formaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Argentina en la que nos toc\u00f3 vivir. Es por lo menos curioso.<br \/>\nEs llamativo tambi\u00e9n que tras la reforma electoral de 1912 y a lo largo del resto del siglo XX nos volvi\u00e9ramos una sociedad por completo incapaz de producir nuevos acontecimientos cuyas fechas fueran capaces de convocarnos a todos con un sentido m\u00ednimamente compartido, cuyo significado nos uniera y fortaleciera nuestro sentido de pertenencia. Ni nuevos logros institucionales, ni jornadas c\u00edvicas, ni victorias internacionales ni nada por el estilo logramos conseguir en todos esos a\u00f1os. Y no es que faltaron intentos y esfuerzos. Unas cuantas fechas partidistas y facciosas pretendieron ser nacionalizadas durante ese largo per\u00edodo de carest\u00eda, y con estos intentos se pretend\u00eda precisamente dejar atr\u00e1s dicho per\u00edodo, inaugurar \u201cuna nueva era\u201d. Pero todos quedaron a la corta o a la larga en eso, meros intentos.<br \/>\nEl peronismo fue por lejos el m\u00e1s activo en estos esfuerzos, como se sabe. Aunque no logr\u00f3 a la postre poner ning\u00fan nuevo moj\u00f3n consensuado, y por tanto inamovible, ni durante su primera d\u00e9cada en el poder ni durante los dos experimentos que le siguieron, el de los a\u00f1os setenta y el de los noventa. As\u00ed fue al menos hasta que, ya en los albores del siglo XXI, los Kirchner llegaron al poder y se propusieron superar a sus predecesores en esto de hacer historia.<br \/>\nLos gobernantes de la \u00faltima d\u00e9cada larga lo hicieron ante todo porque entendieron muy bien que exist\u00eda una muy \u00e1vida demanda de identidad colectiva, despu\u00e9s de a\u00f1os de profunda recesi\u00f3n econ\u00f3mica y desafecci\u00f3n pol\u00edtica y social. Y que exist\u00eda tambi\u00e9n la oportunidad para satisfacerla, en un contexto de recomposici\u00f3n social y por algunos a\u00f1os sostenido crecimiento. Estaba el vac\u00edo y ten\u00edan con qu\u00e9 llenarlo. Pero \u00bflo lograron?<br \/>\nEs cierto que dejaron al menos alguna estela, que se prolonga por ahora en el tiempo en signos y s\u00edmbolos. Pero ellos y su provisoria supervivencia no son tanto el reflejo de consensos particularmente amplios y firmes que supieran en esos a\u00f1os construirse, como de la inercia resultante del fragmentado cuadro de desilusiones y rechazos con que se cerr\u00f3 ese ciclo. Cuadro que a su vez en gran parte es producto, adem\u00e1s de los saldos por lo general mediocres sino decepcionantes de sus pol\u00edticas, de los instrumentos y los m\u00e9todos con que el kirchnerismo busc\u00f3 grabar su huella.<br \/>\nY es que antes que a incorporar al resto de los actores y grupos de opini\u00f3n en f\u00f3rmulas compartidas en un \u201crelato\u201d por \u00e9l estructurado pero en alguna medida atento a las preferencias y sensibilidades del resto de los argentinos, el kirchnerismo se dedic\u00f3 a acorralarlos con mensajes descalificadores y extorsivos, abusando al m\u00e1ximo del control del Estado y del uso de su circunstancial mayor\u00eda electoral y legislativa.<br \/>\nEse m\u00e9todo fue tambi\u00e9n, recordemos, el que se us\u00f3 para aprobar casi todas las medidas de gobierno, en un agotador ejercicio de la polarizaci\u00f3n. Pero lo que nos interesa destacar es que al dar su hilo al discurso hist\u00f3rico defini\u00f3 el car\u00e1cter de la peculiar operaci\u00f3n de activaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n de la \u201cidentidad nacional\u201d montada por los Kirchner, en parte incluyente (\u201cTenemos Patria\u201d rez\u00f3 una de las consignas m\u00e1s paradigm\u00e1tica de esos a\u00f1os) pero sobre todo excluyente, pues dejaba fuera de la comunidad pol\u00edtica leg\u00edtima a amplios sectores, los adversarios pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos.<br \/>\nDe all\u00ed la instauraci\u00f3n de curiosas nuevas efem\u00e9rides, los \u201cferiados divisionistas\u201d, la rememoraci\u00f3n de fechas de nuestra historia reciente (y algunas no tan recientes) que tanto por su contenido hist\u00f3rico como por el modo y los argumentos con que se las evoc\u00f3 y record\u00f3 desde el Estado, tuvieron desde un principio la finalidad de denostar a ciertos actores pol\u00edticos, y aleccionar al resto: s\u00f3lo se podr\u00eda ser miembro pleno de la comunidad nacional si se avalaba esta operaci\u00f3n de autocelebraci\u00f3n de los gobernantes y sus seguidores y se evitaba desafiarlos en lo esencial del relato.<br \/>\nJunto con esto se partidizaron feriados preexistentes, algo que lleg\u00f3 a niveles extremos en el caso del 25 de mayo, devenido en fecha fundacional del propio oficialismo gracias a la coincidencia entre el d\u00eda de asunci\u00f3n de N\u00e9stor Kirchner a la Presidencia y la revoluci\u00f3n de mayo, y a la dedicada construcci\u00f3n desde el aparato cultural y comunicacional del Estado de un discurso refundacional con fecha de inicio en 2003 que pretend\u00eda \u201ccompletar y trascender\u201d la obra iniciada en 1810.<br \/>\nDe los feriados divisionistas de estos a\u00f1os el m\u00e1s significativo sin duda fue, y lo sigue siendo, el 24 de marzo. Que como ocasi\u00f3n para celebrar los derechos humanos, la memoria y la justicia sirve tanto como lo har\u00eda la fecha de la batalla de Cancha Rayada para rememorar las luchas de independencia.<br \/>\nEl gran fracaso nacional que se condensa en el \u00faltimo golpe militar, procesado por la ingenier\u00eda comunicacional kirchnerista, devino s\u00edmbolo de los valores democr\u00e1ticos para alcanzar varios objetivos simult\u00e1neos de resignificaci\u00f3n hist\u00f3rica. Por un lado, quitar entidad a todo lo que sucedi\u00f3 antes de esa fecha, en particular entre 1973 y 1976 en t\u00e9rminos de violencia pol\u00edtica, negaci\u00f3n de derechos y destrucci\u00f3n de la convivencia institucional. Nada de eso \u201cten\u00eda lugar\u201d si la historia luctuosa a recordar comenzaba en 1976.<br \/>\nPor otro lado ofreci\u00f3, a quienes controlaran los sentidos de la evocaci\u00f3n, la oportunidad de definir responsabilidades, con mayor alcance desde que el golpe fuera llamado, como se esmeraron en hacer los gobiernos kirchneristas, \u201cc\u00edvico-militar\u201d. A esos gobiernos y sus seguidores les permiti\u00f3 poner en la vereda contraria a la de los derechos humanos y la democracia no s\u00f3lo a quienes colaboraron con los militares, si no tambi\u00e9n a quienes tal vez s\u00f3lo mostraron alguna ambig\u00fcedad o inconsecuencia, y se atrevieran a oponerse a los Kirchner.<br \/>\nPorque, como se sabe, los que justificaron el golpe en su momento fueron millones y estuvieron movidos por los sentimientos y percepciones m\u00e1s variados: hartazgo con la pol\u00edtica civil, deseo m\u00e1s o menos indiscriminado de que las guerrillas y los revolucionarios sufrieran un duro escarmiento y se dispersaran, o la a\u00fan m\u00e1s generalizada percepci\u00f3n de que \u201cpeor que en 1975 no se pod\u00eda estar\u201d, a la postre crasamente errada. Y esas y otras justificaciones todav\u00eda m\u00e1s cuestionables se extendieron adem\u00e1s en casi todos los sectores pol\u00edticos: as\u00ed como muchos peronistas avalaron la toma del poder por los uniformados para que les sacaran un problema de encima que no hab\u00edan podido resolver, otros, desde el bando revolucionario, apostaron a que se desatara la rebeld\u00eda de las masas. No es que los Kirchner desconocieran estas muchas y muy variadas formas en que se pudo \u201ccolaborar\u201d con el golpe (las experimentaron en carne propia y en su familia). Sucedi\u00f3 m\u00e1s bien lo contrario: precisamente porque las conoc\u00edan bien fue que se ofrecieron para actuar como sus jueces, seg\u00fan un criterio que poco ten\u00eda que ver con lo hecho en ese per\u00edodo, porque se fundaba en la medida en que se acompa\u00f1ara o resistiera a las iniciativas de estos nuevos gobernantes. Ellos se adjudicaron as\u00ed el derecho de distinguir entre justos y pecadores, una suerte de derecho de admisi\u00f3n a la ciudadan\u00eda plena.<br \/>\nNo fue este, por cierto, el \u00fanico feriado instaurado en los \u00faltimos a\u00f1os con fines divisionistas. Est\u00e1 tambi\u00e9n el 20 de noviembre, d\u00eda de la soberan\u00eda por ser la fecha de la batalla de Vuelta de Obligado, y que si bien se recuerda desde 1974, se estableci\u00f3 como no laborable y se jerarquiz\u00f3 en 2010, con indiferencia a todos los estudios hist\u00f3ricos que destacan la escasa significaci\u00f3n que para el resto del pa\u00eds tuviera el esfuerzo hecho entonces por Juan Manuel de Rosas por hacer respetar el monopolio aduanero de Buenos Aires.<br \/>\nY est\u00e1, por supuesto, el 2 de abril. Que los Kirchner no instauraron, pero al que s\u00ed dieron mucha mayor atenci\u00f3n. La historia de esta \u00faltima fecha es de por s\u00ed elocuente, e ilustra que el problema dista de ser exclusivo del kirchnerismo.<br \/>\nQuien instaur\u00f3 el 2 de abril como feriado fue la \u00faltima dictadura, en 1983, con la idea de motivar a la sociedad a valorar el patri\u00f3tico esfuerzo y sacrificio de sus Fuerzas Armadas y que olvidara o disculpara sus pecados. Alfons\u00edn en 1984 lo anul\u00f3 y repuso el 10 de junio, advirtiendo que en la fecha de la invasi\u00f3n militar de las islas se recordaba \u201cun hecho cuya celebraci\u00f3n resulta incongruente con los sentimientos que evoca\u201d. Si lo que se pretend\u00eda era evocar la voluntad colectiva de reparar un da\u00f1o, reivindicando un derecho internacional que nos asist\u00eda, resultaba contradictorio hacerlo el d\u00eda en que se viol\u00f3 ese mismo derecho internacional y el pa\u00eds se convirti\u00f3 en parte agresora de la mano de una banda de asesinos repudiados en el mundo entero.<br \/>\nLas cosas debieron quedar entonces suficientemente claras, pero no fue as\u00ed. Rese\u00f1a curiosa: el mismo partido de Alfons\u00edn, aliado al progresismo frepasista, restableci\u00f3 el feriado del 2 de abril en 2001 con una idea por dem\u00e1s discutible: como el 24 de marzo se hab\u00eda vuelto una fecha \u201cantimilitarista\u201d ya tradicional e \u201cinamovible\u201d, al menos para los organismos de derechos humanos y la izquierda, De la R\u00faa entendi\u00f3 que hab\u00eda que compensar a los militares d\u00e1ndoles el gusto de que sus \u201cactos patri\u00f3ticos\u201d y su hero\u00edsmo tuvieran tambi\u00e9n su fecha. Ins\u00f3lito: como no pod\u00edamos corregir un error se sum\u00f3 otro peor, para compensar. Y en vez de unir y construir un futuro mejor se abon\u00f3 la divisi\u00f3n y las heridas del pasado.<br \/>\nCuando llegaron los Kirchner s\u00f3lo tuvieron que tirar de ese hilo: el 2 de abril ya no ser\u00eda compensaci\u00f3n sino ratificaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de los mensajes del 24 de marzo, la ocasi\u00f3n para convocar a unas Fuerzas Armadas que deb\u00edan actuar s\u00f3lo para realizar los deseos del pueblo, cualesquiera ellos fueran. Permitir\u00eda advertirle al mundo que si no nos comprend\u00eda, y en vez de disculparnos como v\u00edctimas que \u00e9ramos nos se\u00f1alaba como violadores de derechos, peor para \u00e9l porque lo ignorar\u00edamos. Tambi\u00e9n recordar que la violencia, mientras estuviera dirigida a realizar buenos fines, estaba totalmente justificada. \u00bfTodo esto es hoy lo que nos define como sociedad?, \u00bfNuestra identidad seguir\u00e1 teniendo que ver con los equ\u00edvocos hechos evocados los 24 de marzo y los 2 de abril?<\/p>\n<p><em>El autor es soci\u00f3logo, historiador y doctor en Filosof\u00eda, investigador independiente del CONICET.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcos Novaro analiza la creaci\u00f3n o resignificaci\u00f3n de ciertos feriados que, por el contenido hist\u00f3rico y los argumentos utilizados desde el Estado, se utilizaron para&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,5],"tags":[1983,1982,218,533,758],"class_list":["post-13492","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-sociedad","tag-acontecimientos","tag-feriados","tag-historia","tag-relato","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3vC","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13492","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13492"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13492\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13495,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13492\/revisions\/13495"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13492"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13492"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13492"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}