{"id":13511,"date":"2017-06-04T19:10:35","date_gmt":"2017-06-04T22:10:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13511"},"modified":"2017-06-04T19:14:15","modified_gmt":"2017-06-04T22:14:15","slug":"individualismo-y-libertad-reflexiones-sobre-un-discurso-de-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13511","title":{"rendered":"Individualismo y libertad. Reflexiones sobre un discurso de Francisco."},"content":{"rendered":"<p><em>Versi\u00f3n en castellano del texto original publicado en Cruz Now (cruxnow.com)<\/em><\/p>\n<p>En un reciente mensaje a la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales el papa Francisco se\u00f1ala algunas preocupaciones morales acerca de un fen\u00f3meno que, seg\u00fan sus palabras, supone una \u201cinvasi\u00f3n en los niveles m\u00e1s altos de la cultura y la educaci\u00f3n, tanto en las universidades como en las escuelas\u201d: se trata del \u201cindividualismo libertario\u201d.<br \/>\nEl primer d\u00eda de mis clases de filosof\u00eda, el profesor nos advert\u00eda que si quer\u00edamos tener una discusi\u00f3n inteligente, deb\u00edamos comenzar definiendo con claridad los t\u00e9rminos del debate. Los intercambios de ideas, inclusive los acalorados e intensos, pueden, en \u00faltima instancia, terminar por ser in\u00fatiles si no se respeta este primer paso con convicci\u00f3n.<br \/>\nConsideremos la propia definici\u00f3n que el Papa ofrece de lo que est\u00e1 criticando. Al igual que sucede con la noci\u00f3n de \u201ccapitalismo\u201d, la palabra \u201clibertario\u201d est\u00e1 incrustada en diversos tipos de definiciones, algunas amplias y otras acotadas, as\u00ed como matizadas o radicales. \u00bfA qu\u00e9 se est\u00e1 refiriendo el Santo Padre?<br \/>\nCuando habla de individualismo libertario, tiene en mente algo que considera que \u201cexalta un ideal ego\u00edsta\u201d, por el que \u201c\u2026es s\u00f3lo el individuo el que da valor a las cosas y a las relaciones interpersonales\u2026\u201d, y donde \u201csolamente el individuo decide lo que es bueno y lo que es malo\u201d. Esto, afirma el Papa, es consecuencia de creer en la \u201cauto-causalidad\u201d, por la que interpreto se refiere al rechazo al car\u00e1cter de \u201clo dado\u201d presente en la naturaleza humana y a la opci\u00f3n por una autonom\u00eda radical en la que la moralidad ya no es el tema de la libre adhesi\u00f3n a la verdad acerca del bien y del mal, sino que simplemente el hombre es ahora quien determina lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal.<br \/>\nTodo esto, sostiene el Papa (y estoy de acuerdo), \u201cniega el bien com\u00fan\u201d. Uno podr\u00eda agregar que tambi\u00e9n niega toda la tradici\u00f3n de la ley natural v\u00eda la exaltaci\u00f3n de la subjetividad y la desvinculaci\u00f3n de la conciencia de las verdades cognoscibles por la fe y la raz\u00f3n.<br \/>\nPero la parte m\u00e1s interesante de los comentarios de Francisco surge al afirmar que el individualismo libertario \u201cniega la validez del bien com\u00fan, ya que por un lado presupone que la idea misma de \u2018com\u00fan\u2019 implique la constricci\u00f3n de al menos algunos individuos, y por otro, que la noci\u00f3n de \u2018bien\u2019 prive a la libertad de su esencia\u201d. Se trata de algo \u201canti-social\u201d desde su ra\u00edz.<br \/>\nEn un nivel, el Papa expresa su preocupaci\u00f3n acerca de la mentalidad que supone el rechazo a que existan condiciones que potencian el desarrollo humano (que es el modo como la Iglesia cat\u00f3lica entiende \u201cel bien com\u00fan\u201d) mediante la aceptaci\u00f3n de restricciones comunes (el estado de derecho es un buen ejemplo). Adem\u00e1s, el Papa parece criticar cualquier sistema \u00e9tico que tenga a la libertad, en el sentido de ausencia de limitaciones, como su objeto y fin propio. Para los cat\u00f3licos y otros cristianos, la libertad es mucho m\u00e1s que la simple libertad negativa o la capacidad de querer X en lugar de Y.<br \/>\nTodo esto es la doctrina cat\u00f3lica de siempre. La pregunta que queda por resolver es si el Papa est\u00e1 ofreciendo una definici\u00f3n adecuada o precisa del \u201clibertarianismo\u201d.<br \/>\nConviene tener en cuenta que existen muchas corrientes dentro del libertarianismo \u2013libertarios lockeanos, libertarios apasionados (bleeding heart libertarians), libertarios nozickianos, libertarios hayekianos, libertarios randianos, incluso anarco-capitalistas rothbardianos, por mencionar s\u00f3lo algunos ejemplos. Estas escuelas de ning\u00fan modo coinciden en todos sus aspectos. Por interesante que pueda parecer el an\u00e1lisis de las diferencias entre estas distintas corrientes, creo que es m\u00e1s productivo esbozar algunos conceptos que sospecho que todos los que adhieren seriamente a ellas suscriben. De este modo se podr\u00eda ofrecer una alternativa al tipo espec\u00edfico de libertarianismo que el Papa est\u00e1 denunciando pero que tambi\u00e9n nos inocule contra las alternativas colectivistas que algunos podr\u00edan creer que Francisco estar\u00eda defendiendo.<br \/>\nLos seres humanos no son simplemente individuos, aunque coloquialmente usemos esta palabra para describirnos. Ciertamente, los seres humanos disfrutan del tipo de libertad leg\u00edtima y distintiva a la que algunos (como por ejemplo Arist\u00f3teles y Tom\u00e1s de Aquino, entre otros) refieren a veces como una expresi\u00f3n de individualidad. Incluso la Constituci\u00f3n Pastoral del Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, habla de la propiedad privada como la que confiere \u201cuna zona absolutamente necesaria para la autonom\u00eda personal y familiar, y debe ser considerada como una ampliaci\u00f3n de la libertad humana\u201d.<br \/>\nTambi\u00e9n sabemos, a partir de la raz\u00f3n natural y de la ciencia natural, que desde el primer momento de la concepci\u00f3n, cada ser humano es biol\u00f3gicamente distinto de su padre y de su madre. Su ADN, por ejemplo, es diferente. Sin embargo, al mismo tiempo, ese ser humano individual se encuentra en relaci\u00f3n con su madre y con su padre.<br \/>\nEn resumen, la persona humana es <em>simult\u00e1neamente<\/em> un ser individual como social. Desde esta perspectiva, tal vez resulte m\u00e1s adecuado hablar de los seres humanos no tanto como individuos sino como personas. La realidad social de personas relacion\u00e1ndose con otras es lo que constituye una comunidad humana. Se trata de un v\u00ednculo \u2013que ciertamente implica algunas limitaciones, pero que no puede reducirse a estas\u2013.<br \/>\nLo anterior lleva a pensar en la preocupaci\u00f3n del Papa acerca de los v\u00ednculos y las restricciones en relaci\u00f3n con la libertad humana. En este sentido, hace tiempo que encuentro los escritos del soci\u00f3logo Robert Nisbet de gran ayuda, en concreto la distinci\u00f3n que ofrece entre el poder y la autoridad.<br \/>\nExplica Nisbet que tanto el poder como la autoridad son formas de restricci\u00f3n. El poder es una forma de restricci\u00f3n externa a la persona. Esto significa que una obligaci\u00f3n se le impone sin tener en cuenta el libre albedr\u00edo de esa persona, como sucede en un acto de violencia para forzar el comportamiento de otra. Por otra parte, la autoridad es una forma de restricci\u00f3n interior a la persona; supone un c\u00f3digo integrador que la misma persona suscribe y al que asiente, aunque pueda hacerlo a rega\u00f1adientes, como puede suceder a veces en el caso de la abstenci\u00f3n de comer carne los d\u00edas viernes.<br \/>\nLa mayor\u00eda de nosotros se somete libremente a todo tipo de \u201cautoridad\u201d, en el sentido que ofrece Nisbet de esta palabra; y con raz\u00f3n resienten de lo que Nisbet considera como imposiciones de \u201cpoder\u201d. Otra forma de autoridad desde hace largo tiempo reconocida por la Iglesia es, evidentemente, la ley leg\u00edtima y los actos leg\u00edtimos de los gobiernos soberanos. La ley y el gobierno ciertamente imponen restricciones sobre las personas pero tambi\u00e9n crean v\u00ednculos espec\u00edficos entre grupos particulares.<br \/>\nDesde este punto de vista, empieza a advertirse inquietud en muchos de los debates que se desarrollan entre personas de todo tipo de orientaciones o filiaciones pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas \u2013incluyendo a quienes se autodenominan libertarios\u2013 ante los casos en que un v\u00ednculo se convierte en una restricci\u00f3n ileg\u00edtima, o cuando una restricci\u00f3n, a pesar de ser necesaria, es confundida con un v\u00ednculo. Tambi\u00e9n preocupa cuando las sociedades se apoyan demasiado en las restricciones para que se haga el trabajo que normalmente s\u00f3lo puede ser llevado a cabo desde los v\u00ednculos. Alexis de Tocqueville condens\u00f3 muy bien todo esto al preguntarse: \u201c\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda la sociedad dejar de perecer si mientras los v\u00ednculos pol\u00edticos se relajan no se estrechan los v\u00ednculos morales?\u201d.<br \/>\nEstas son las preguntas que deber\u00edan ser abordadas por las sociedades que aspiran a tomar en serio la libertad, la justicia y el bien com\u00fan. Evidentemente, tambi\u00e9n se trata de \u00e1mbitos que se encuentran en constante desarrollo.<br \/>\nLa iron\u00eda, sin embargo, reside en que vivimos en un tiempo en el que la preocupaci\u00f3n por la libertad \u2013especialmente en el sentido cristiano de la palabra\u2013, lejos de invadir nuestras culturas, se encuentra bajo constante amenaza. En algunas partes del mundo, est\u00e1 en riesgo por el tipo de populismo que ha hecho tanto da\u00f1o en la Latinoam\u00e9rica del papa Francisco (y est\u00e1 actualmente destruyendo Venezuela). En otros pa\u00edses, est\u00e1 siendo lentamente estrangulada por las burocracias que rigen las socialdemocracias europeas. Tambi\u00e9n existe el jihadismo, que est\u00e1 destruyendo la libertad de muchos, masacrando literalmente a decenas de miles de cristianos cada a\u00f1o.<br \/>\nAs\u00ed, mientras las advertencias del Papa contra el individualismo radical \u2013que la Iglesia cat\u00f3lica siempre ha se\u00f1alado\u2013 son importantes, esperemos que sus palabras no nos hagan perder de vista algunas de las profundas violaciones a la libertad que se est\u00e1n produciendo actualmente en todo el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor es s<em>acerdote, presidente y co-fundador del Acton Institute (<\/em><a href=\"http:\/\/www.acton.org\/\"><em>www.acton.org<\/em><\/a><em>) en Grand Rapids, Michigan, Estados Unidos.<\/em><\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n de Mario \u0160ilar.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Versi\u00f3n en castellano del texto original publicado en Cruz Now (cruxnow.com) En un reciente mensaje a la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales el papa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,5],"tags":[538,14,1992,187,685,758,334],"class_list":["post-13511","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-sociedad","tag-francisco","tag-iglesia","tag-individualismo","tag-libertad","tag-populismo","tag-sociedad","tag-venezuela"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3vV","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13511"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13511\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13514,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13511\/revisions\/13514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}