{"id":13532,"date":"2017-06-03T10:19:59","date_gmt":"2017-06-03T13:19:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13532"},"modified":"2017-06-08T10:23:45","modified_gmt":"2017-06-08T13:23:45","slug":"argentinos-a-las-grietas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13532","title":{"rendered":"Argentinos, a las grietas"},"content":{"rendered":"<p><em>Vivimos en una Argentina que desde hace muchos a\u00f1os se debate entre grieta y grieta, antinomias coyunturales y estructurales, muchas veces mezquinas, que nos ocupan en peque\u00f1as cosas y que como sociedad nos mantienen entretenidos y ocupados, mientras que lo que verdaderamente importa e influye con determinaci\u00f3n en nuestras vidas pasa en otros \u00e1mbitos, tiene otros actores y hace resonar argumentaciones bien<\/em> distintas.<br \/>\nLa Argentina violenta de las d\u00e9cadas del \u201860 y el \u201870 a\u00fan nos divide, provoca desacuerdos, despierta voces agrias, hace caminar en filas tabicadas a compatriotas que idealizaron tan opuestos proyectos de pa\u00eds. Pareciera que un recorrido de an\u00e1lisis com\u00fan, maduro y simult\u00e1neo, no fuera posible. La Iglesia argentina no es ajena a este planteo; es m\u00e1s: en ella hubo militantes de distintos signos, con y sin armas, en las c\u00fapulas y en el llano, religiosos y laicos, con y sin poder real, que formaron parte de ambos dicot\u00f3micos proyectos de pa\u00eds. Qu\u00e9 dif\u00edcil es abordar esta porci\u00f3n de nuestra historia sin colisionar, sin profundizar heridas, sin evocar los miedos, el dolor, las incertidumbres y las ausencias.<br \/>\nSin embargo, en la \u00faltima Asamblea Plenaria del episcopado (2 al 6 mayo de este a\u00f1o) el tema fue propuesto desde un \u00e1ngulo renovador, que impuls\u00f3 din\u00e1micas dialogales entre los obispos a partir de la escucha de testimonios concretos de familiares de v\u00edctimas de los citados terrorismos. Con ese objetivo y s\u00f3lo ese, Graciela Fern\u00e1ndez Meijide, Cristina Cacabelos y Daniel D\u2019Amico le pusieron voz a sus tan traum\u00e1ticas historias. Se busc\u00f3 desatar reflexiones entre el casi centenar de purpurados presentes, dar y recibir experiencias (recordemos que varios obispos perdieron familiares y amigos en aquella \u00e9poca), incorporar al tema \u2013a trav\u00e9s de vivencias palpables\u2013 a los j\u00f3venes obispos, quienes, por una cuesti\u00f3n de edad, estaban bien lejos de comprender aquella pintura que retrata parte de un pueblo en armas y la represi\u00f3n ilegal.<br \/>\nEsta instancia de intercambio que sucedi\u00f3 el mi\u00e9rcoles 3 de mayo en la casa de retiros El Cen\u00e1culo-La Montonera (casi una iron\u00eda pero se trata simplemente de una cuesti\u00f3n de denominaciones de otro tiempo de una Argentina en ciernes), ubicada en la localidad bonaerense de Pilar, levant\u00f3 polvaredas varias en emblem\u00e1ticos referentes de organismos de Derechos Humanos. Vale aclarar que el mismo 3 de mayo, los argentinos fuimos sorprendidos con una noticia que atraves\u00f3 como elefante en un bazar el tema de esta nota; as\u00ed lo contaba \u00c1mbito Financiero: \u201cPor decisi\u00f3n de la mayor\u00eda de sus integrantes, la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n declar\u00f3 aplicable el c\u00f3mputo del 2&#215;1 para delitos de lesa humanidad. De esta manera, la ley 24.390 (conocida como 2&#215;1), que estuvo vigente entre los a\u00f1os 1994 y 2001, y reduce el c\u00f3mputo de la prisi\u00f3n, ser\u00e1 aplicada a la categor\u00eda de cr\u00edmenes cometidos en contra de la humanidad\u201d.<br \/>\nEs decir: mientras que el episcopado estaba tratando de generar un espacio de escucha y di\u00e1logo que, sin plazos ni exigencias, fuera abonando una tierra de mayor comprensi\u00f3n <em>ad intra<\/em>, el fallo en torno al 2&#215;1 de la Corte Suprema entr\u00f3 en la escena medi\u00e1tica propiciando especulaciones de tenores diversos. Estela de Carlotto, Nora Corti\u00f1as y Adolfo P\u00e9rez Esquivel, entre otros, elevaron su opini\u00f3n en contra de ese supuesto pedido de reconciliaci\u00f3n de la Iglesia (as\u00ed trascendi\u00f3 en los medios), atado a la citada decisi\u00f3n del m\u00e1ximo tribunal, que confluyeron en tiempo y espacio tan s\u00f3lo porque, como dir\u00edan las viejas, el diablo meti\u00f3 la cola.<br \/>\n\u201cCon todo respeto, sali\u00f3 publicado en todos los grandes medios\u2026 pareciera que \u2018alguien\u2019 de ustedes explic\u00f3 mal intencionalmente o en forma involuntaria, pero es raro que todos los grandes medios hayan interpretado mal el sentido de este di\u00e1logo interno que ustedes dicen estar teniendo. Y llama la atenci\u00f3n la coincidencia en el tiempo. Visto desde afuera pareciera que la Iglesia sab\u00eda algo de lo que iba a hacer la Corte, se adelant\u00f3 en el tiempo y fueron en la misma l\u00ednea. Por ah\u00ed me equivoco\u2026\u201d, le comentaba el periodista Adri\u00e1n Ventura a Jorge Lozano al aire en el programa radial de Magdalena Ruiz Gui\u00f1az\u00fa, el s\u00e1bado 6 de mayo. \u201cNosotros no sab\u00edamos de este fallo de la Corte, ni siquiera que se estaba estudiando el tema, as\u00ed que para m\u00ed ha sido una infeliz coincidencia. Y lo otro ser\u00e1 un error de comunicaci\u00f3n que tendremos que revisar nosotros para ver qu\u00e9 es lo que hemos dicho mal o en forma ambigua y no se entendi\u00f3 bien\u201d, respondi\u00f3 Lozano.<br \/>\nAdem\u00e1s, la cuesti\u00f3n sem\u00e1ntica jug\u00f3 un rol casi al modo de un flash back: la palabra \u201creconciliaci\u00f3n\u201d se analiz\u00f3 de tal manera en los medios de comunicaci\u00f3n que remiti\u00f3 directamente a aquellas expresiones eclesiales de otros tiempos que tend\u00edan a resolver con el perd\u00f3n graves cuestiones que primero deb\u00edan pasar por la justicia. Porque en la Argentina \u2013esto ya es una verdad irrefutable\u2013 hubo desapariciones y torturas, apropiaci\u00f3n de beb\u00e9s y alteraciones de la identidad, clandestinidad y violencia de aqu\u00ed y all\u00e1. En otros t\u00e9rminos: delitos de lesa humanidad. Muy claramente al respecto se refirieron Oscar Ojea, obispo de San Isidro y presidente de C\u00e1ritas Nacional, y el ya citado Jorge Lozano, arzobispo coadjutor de San Juan y presidente de la Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral Social. \u201cLos obispos, llamados a vivir la cultura del encuentro, iniciamos un proceso al interno de la Iglesia, es decir, hacia nosotros mismos, para poder examinarnos. (\u2026) Ha habido un profundo malentendido; la decisi\u00f3n nuestra ha sido simplemente escuchar y hacer un examen de conciencia de nosotros, los obispos, no de intervenir en ninguna propuesta. (\u2026) Ha sido una necesidad nuestra de escuchar, no hemos querido poner en una mesa a personas para que entre ellas dialogaran, sino que nosotros hemos querido escuchar a cada una, recibir su testimonio y trabajar nosotros a partir de eso\u201d, dijo Ojea en declaraciones radiales y televisivas.<br \/>\nEn tanto que Lozano se expres\u00f3 desde las pantallas de <em>C5N<\/em> y <em>TN<\/em>, y en casi una decena de radios: \u201cNosotros no estamos buscando, a partir de la palabra \u2018reconciliaci\u00f3n\u2019, dar lugar al olvido o dar marcha o vuelta de p\u00e1gina; buscamos que quienes tengan datos de beb\u00e9s apropiados y lugares clandestinos de sepultura los den a conocer. En noviembre del 2012 elaboramos una declaraci\u00f3n en ese sentido (1). Lo que s\u00ed hemos hecho es invitar a aquellos que han sufrido la violencia en la d\u00e9cada del \u201970 y ayer escuchamos tres testimonios; a partir de all\u00ed conversamos entre nosotros acerca de c\u00f3mo hemos vivido cada uno aquel per\u00edodo. (\u2026) Lejos de nosotros est\u00e1 pensar en indultos, amnist\u00edas y cerrar los juicios por la verdad, ni tampoco convocar a una mesa de di\u00e1logo en la cual puedan sentarse represores y v\u00edctimas. (\u2026) Yo no le\u00ed los fundamentos del llamado 2&#215;1, s\u00e9 que ha sido un fallo dividido y bastante re\u00f1ido y cuestionado. Hay dos principios que parecen estar en conflicto: uno el que tiene que ver con la igualdad ante la ley, y el otro, el estatuto jur\u00eddico de los cr\u00edmenes de lesa humanidad que, seg\u00fan algunos juristas que han opinado por estas horas, no deber\u00edan ser alcanzados por este beneficio. El esclarecimiento de la verdad no tiene que ver necesariamente con esta conmutaci\u00f3n de penas\u201d.<br \/>\nUna canci\u00f3n dice con simples palabras: \u201cDebes amar el tiempo de los intentos \/ Debes amar la hora que nunca brilla \/ S\u00f3lo el amor alumbra lo que perdura \/ S\u00f3lo el amor convierte en milagro el barro\u201d. El tiempo dir\u00e1 si estos intentos que buscan conocer(nos) para comprender(nos) llegar\u00e1n a puerto con buenos vientos, navegando en nuestra Argentina agrietada y en b\u00fasqueda de aquellos otros con los que compartimos identidad como pueblo y destino como pa\u00eds.<\/p>\n<p>La autora es periodista, autora de<em> La Virgen de San Nicol\u00e1s<\/em> y <em>Nuestra fe es revolucionaria. Jorge Mario Bergoglio. Papa Francisco<\/em> (ambos de Grupo Editorial Planeta).<\/p>\n<p>NOTA<\/p>\n<p>1. Se refiere al documento \u201cLa fe en Jesucristo nos mueve a la verdad, la justicia y la paz\u201d.<br \/>\nhttp:\/\/www.episcopado.org\/portal\/component\/k2\/item\/732-carta-al-pueblo-de-dios-la-fe-en-jesucristo-nos-mueve-a-la-verdad,-la-justicia-y-la-paz.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivimos en una Argentina que desde hace muchos a\u00f1os se debate entre grieta y grieta, antinomias coyunturales y estructurales, muchas veces mezquinas, que nos ocupan&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,965,5],"tags":[1998,866,1999,1996,14,1997,758],"class_list":["post-13532","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-opinion-2","category-sociedad","tag-cacabelos","tag-conferencia-episcopal-argentina","tag-damico","tag-fallo-2x1","tag-iglesia","tag-meijide","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3wg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13532","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13532"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13532\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13535,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13532\/revisions\/13535"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13532"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13532"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13532"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}