{"id":13601,"date":"2017-07-01T18:28:43","date_gmt":"2017-07-01T21:28:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13601"},"modified":"2017-06-30T18:44:34","modified_gmt":"2017-06-30T21:44:34","slug":"nosotros-los-barbaros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13601","title":{"rendered":"Nosotros, los b\u00e1rbaros"},"content":{"rendered":"<p>Diversos temas relativos a los Derechos Humanos nos han impactado recientemente, como el rechazo de gran parte de la ciudadan\u00eda al fallo de la Corte Suprema que acept\u00f3 la aplicaci\u00f3n de la ley del 2&#215;1 en un caso de lesa humanidad y el informe del Grupo de Trabajo sobre la Detenci\u00f3n Arbitraria de la ONU, donde expres\u00f3 con preocupaci\u00f3n que quienes se encuentran en \u201csituaci\u00f3n de vulnerabilidad\u201d tienen mayor probabilidad de ser detenidos, al tiempo que advirti\u00f3 sobre las amplias facultades de detenci\u00f3n de la polic\u00eda y el uso excesivo de la prisi\u00f3n preventiva.<br \/>\nPero cabe preguntarse en este contexto: \u00bfla preocupaci\u00f3n por los Derechos Humanos alcanza a todas las personas o algunos quedan excluidos? Baste pensar en quienes, por motivos de edad o de salud, no puede hacer uso del derecho a la prisi\u00f3n domiciliaria.<\/p>\n<p><strong>DIMENSI\u00d3N HIST\u00d3RICA<\/strong><br \/>\nEs un lugar com\u00fan afirmar que para los griegos, los pueblos b\u00e1rbaros eran los que hablaban distinto, una lengua que no comprend\u00edan. Pero no consideraban a los persas o a los egipcios en un plano cultural inferior. La asimilaci\u00f3n de la barbarie al salvajismo se dio durante el Imperio Romano, cuando esos otros no s\u00f3lo no se expresaban en lat\u00edn sino que adem\u00e1s eran seres primitivos y peligrosos que viv\u00edan, seg\u00fan los romanos, en un estado de \u201cnaturaleza\u201d.<br \/>\nSin embargo, el reconocido historiador Jacques Le Goff sosten\u00eda que, para los refinados bizantinos, los occidentales del siglo XI, los de las cruzadas, tambi\u00e9n eran b\u00e1rbaros.<br \/>\nDurante los siglos XVII y XVIII, diversos fil\u00f3sofos europeos como John Locke analizaron el concepto de derechos naturales, y sus ideas fueron muy importantes para el desarrollo de la noci\u00f3n moderna, porque, seg\u00fan \u00e9l, los derechos naturales no depend\u00edan de la ciudadan\u00eda ni de las leyes de un Estado, ni estaban necesariamente limitados a un grupo \u00e9tnico, cultural o religioso.<br \/>\nA principios del siglo XX, los t\u00e9rminos \u201csalvaje\u201d y \u201cprimitivo\u201d fueron resignificados a la luz de la antropolog\u00eda, al punto de casi ser incorporados al eufem\u00edstico diccionario de la incorrecci\u00f3n pol\u00edtica.<br \/>\nEl fil\u00f3sofo Tzvetan T\u00f3dorov \u2013fallecido en febrero pasado, quien en su visita a la Argentina defraud\u00f3 las expectativas del gobierno kirchnerista respecto de su visi\u00f3n sobre los derechos humanos en nuestro pa\u00eds\u2013 dej\u00f3 una nueva definici\u00f3n: \u201cEl concepto de barbarie es leg\u00edtimo y debemos poder recurrir a \u00e9l para designar los actos y actitudes de aquellos que, en cualquier \u00e9poca y lugar, dejan en cierta medida a los dem\u00e1s fuera de la humanidad, los juzgan radicalmente diferentes de s\u00ed o les infligen un trato inconveniente\u201d. De esta definici\u00f3n se infieren otras clasificaciones que pueden servir para analizar costumbres y conductas sociales. Es civilizado aquel que reconoce la plena humanidad de todos los dem\u00e1s, sin ning\u00fan atenuante o excusa, ya que al negarla estar\u00eda actuando como un b\u00e1rbaro. En definitiva, lo b\u00e1rbaro o lo civilizado son los actos, las manifestaciones, las omisiones; pero no lo individuos o las sociedades, porque no hay seres humanos esencialmente inhumanos, aunque la crueldad, la violencia, la indiferencia son, por desgracia, rasgos que se repiten.<br \/>\nPor otra parte, el grado de civilizaci\u00f3n o barbarie de una determinada sociedad no es una situaci\u00f3n permanente, sino que est\u00e1 en constante transformaci\u00f3n y cuestionamiento. El incremento de las xenofobias y los populismos en el mundo son una demostraci\u00f3n inobjetable del avance de la barbarie en pa\u00edses que sol\u00edan verse a s\u00ed mismos como paradigmas de civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>CONCIENCIA HUMANITARIA<\/strong><br \/>\nLa relaci\u00f3n barbarie\/civilizaci\u00f3n se conecta con lo humanitario. El gobierno con responsabilidades humanitarias podr\u00eda considerarse un fen\u00f3meno m\u00e1s propio del mundo occidental, determinado por un conjunto de pol\u00edticas y acciones en gran medida fruto del cristianismo. En las pol\u00edticas aparece la referencia a \u201csentimientos\u201d morales como un factor preciso e insoslayable, que es tenido en cuenta a la hora de legislar. Por el lado de las acciones, son gobiernos que act\u00faan no s\u00f3lo en socorro y atenci\u00f3n de sus ciudadanos, tambi\u00e9n lo hacen fronteras afuera en auxilio de emergencias en otros pa\u00edses.<br \/>\nEs m\u00e1s sencilla la caracterizaci\u00f3n de lo humanitario en ingl\u00e9s, ya que el idioma posee dos palabras para las diferentes acepciones: por un lado est\u00e1 \u201cmankind\u201d \u2013la humanidad es el conjunto de hombres y mujeres\u2013 y, por el otro, \u201chumaneness\u201d \u2013aquello que nos hace humanos\u2013. La primera condici\u00f3n genera la respuesta en favor de nuestros semejantes como acto de defensa de la especie, en tanto que la segunda es la que nos hace reaccionar por empat\u00eda ante el dolor ajeno. En ambos sentidos, de especie y de sentimiento, el concepto de humanidad es sost\u00e9n del principio de igualdad. Establece as\u00ed que todas las vidas son igualmente sagradas y que todas las penurias ameritan ser consideradas. No hay buenas y malas v\u00edctimas, s\u00f3lo v\u00edctimas. Tambi\u00e9n los victimarios son humanos, por lo tanto, les cabe el respeto por su dignidad como personas.<br \/>\nEste reconocimiento de la plena humanidad de todos y la solidaridad activa articulan en el siglo XX la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos que, seg\u00fan Norberto Bobbio, \u201crepresenta la manifestaci\u00f3n de la \u00fanica prueba por la que un sistema de valores puede ser considerado humanamente fundado y, por tanto, reconocido: esta prueba es el consenso general acerca de su validez\u201d. Adem\u00e1s de ubicar el concepto mismo de Derechos Humanos en el \u00e1mbito de la Modernidad, el jurista sostiene que debe tenerse en cuenta la fundamentaci\u00f3n hist\u00f3rica.<br \/>\nLamentablemente la barbarie est\u00e1 siempre al acecho: son conocidos los casos de r\u00e1pida degradaci\u00f3n c\u00edvica sufridos por sociedades altamente evolucionadas que llevaron siglos en formarse. Es evidente el peligro que conlleva pensar que las conquistas de la moral y la cultura son permanentes o tan siquiera s\u00f3lidas. Mantenerse socialmente civilizado y humanitario exige una visi\u00f3n cr\u00edtica honesta y continua, un distanciamiento que permita ver al otro desde su propia circunstancia, para corregir y mejorar los rumbos tomados.<br \/>\nEn nuestro pa\u00eds la necesidad de una profunda y veraz cr\u00edtica es urgente, ya que abundan las injusticias que no est\u00e1n siendo analizadas o debidamente discutidas y que implican desigualdades crueles. Con respecto a estas heridas que permanecen abiertas, nos parecen loables los esfuerzos en busca de una reconciliaci\u00f3n que hasta ahora no se ha logrado; pero creemos, como ya lo manifest\u00e1ramos en un editorial anterior, que no es este el camino prioritario. Para lograr la paz social es imprescindible que las voluntades de todas las partes implicadas se a\u00fanen en la b\u00fasqueda de esa meta; mientras esa intenci\u00f3n no exista el fin estar\u00e1 lejos de concretarse.<br \/>\nEn primer lugar, la inexistencia de un sinceramiento abierto, genuino y profundo del rol que jugaron las instituciones y los grupos sociales durante los \u201ca\u00f1os de plomo\u201d y el consecuente, necesario y espec\u00edfico pedido de perd\u00f3n tornan inviable cualquier intento de acercamiento. Permanecer en la espera de que ese improbable reconocimiento suceda es s\u00f3lo un peso m\u00e1s que no corresponde cargar sobre las espaldas de toda la sociedad. Existen caminos alternativos que han sido transitados por otros pa\u00edses, con resultados razonablemente efectivos.<br \/>\nEn el caso de la Iglesia, la propuesta de apertura de archivos restringida s\u00f3lo a las v\u00edctimas o a los familiares expresa una insuficiente colaboraci\u00f3n en el esclarecimiento de los cr\u00edmenes perpetrados. El t\u00edtulo que la Conferencia Episcopal Argentina le ha dado al \u201cProtocolo para la consulta del material archiv\u00edstico relativo a los acontecimientos argentinos (1976-1983)\u2026\u201des un tanto as\u00e9ptico, como si se tratara de un tr\u00e1mite formal rutinario. Ya a\u00f1os atr\u00e1s la Iglesia hab\u00eda pedido perd\u00f3n por aspectos de su controvertido papel durante la \u00faltima dictadura militar, como \u00ablos silencios responsables y la participaci\u00f3n efectiva de muchos de sus hijos en la tortura, la delaci\u00f3n y la muerte absurda que ensangrentaron la Naci\u00f3n\u00bb. Sin embargo, quiz\u00e1s es tiempo de que se exprese un pedido de perd\u00f3n m\u00e1s profundo y concreto, y que pueda dar frutos, como cierta informaci\u00f3n que aporte a la verdad, por dolorosa que sea.<br \/>\nLa ausencia en las instituciones de un verdadero y sentido mea culpa no guarda relaci\u00f3n con las situaciones de perd\u00f3n individuales que reparadoramente suceden, como el caso del escritor Daniel Molina, preso y torturado durante diez a\u00f1os (1974 a 1983), quien manifiesta que \u00e9l no juzga, que podr\u00eda abrazar a sus torturadores, pero que no cree en la reconciliaci\u00f3n social. Otro ejemplo de compromiso con la verdad fue el de H\u00e9ctor Ricardo Leis. Y como ellos muchos otros, de uno y otro lado, que han comenzado el sanador camino del perd\u00f3n individual.<br \/>\nLa forma de ir al encuentro del otro humanamente, humanitariamente, y superar este doloroso espacio de nuestra historia es el conocimiento total de lo que realmente sucedi\u00f3 y la aplicaci\u00f3n de la justicia. Justicia que debe interpretar y fallar de acuerdo a las leyes, sin legislar, sin omitir y, en lo posible, evitando las prisiones preventivas arbitrarias o de duraci\u00f3n exagerada; que debe aplicar la ley m\u00e1s benigna; y tratar a todos los seres humanos en un plano de igualdad, sin discriminar. Una justicia que sea el brazo que nos rescate de la venganza, lo cual nos humaniza y habilita a vivir como seres civilizados, sin actos b\u00e1rbaros, en un contexto social confiable. Sin justicia, la posibilidad del di\u00e1logo, no digamos de la improbable reconciliaci\u00f3n, es ut\u00f3pica. Precisamente su ausencia, contaminada por la corrupci\u00f3n y el sectarismo pol\u00edtico, no nos deja cerrar las heridas en nuestra sociedad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diversos temas relativos a los Derechos Humanos nos han impactado recientemente, como el rechazo de gran parte de la ciudadan\u00eda al fallo de la Corte&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[506,50,1123,1651,1971,601],"class_list":["post-13601","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-derechos-humanos","tag-dictadura","tag-editorial","tag-humanismo","tag-lesa-humanidad","tag-paz-social"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3xn","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13601"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13605,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13601\/revisions\/13605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}