{"id":13768,"date":"2017-08-05T08:49:25","date_gmt":"2017-08-05T11:49:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13768"},"modified":"2017-08-05T08:49:25","modified_gmt":"2017-08-05T11:49:25","slug":"y-ahora-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13768","title":{"rendered":"\u00bfY ahora qu\u00e9?"},"content":{"rendered":"<p>Una pregunta simple: \u00bfCu\u00e1l es la noticia m\u00e1s relevante en el escenario internacional, entre las varias que se disputan el inter\u00e9s? Respuesta: el mero hecho de que las noticias existan, de que preocupen realmente al hombre com\u00fan, una o varias de ellas. En otras palabras, que haya crecido notablemente la atenci\u00f3n por los conflictos. Se trata de un problema que implica el alza del nivel medio (si es que existe ese \u00edndice) no s\u00f3lo de atenci\u00f3n, sino de temor, o de miedo, que es la especie original del terror. La mera palabra es, al mismo tiempo, peligrosa y necesaria. El miedo o el terror pueden ser positivos, en tanto lleven a concentrar la atenci\u00f3n mucho m\u00e1s que en tiempos normales. A Henry Kissinger le gustaba repetir: \u201cDanger clears the mind wonderfully\u201d (El peligro despeja la mente maravillosamente). Ojal\u00e1 fuera cierto.<br \/>\nLas noticias se precipitan una sobre otra hasta impedir, m\u00e1s que dificultar, siquiera una somera visi\u00f3n de conjunto, o de perspectiva. Si hubi\u00e9ramos escrito sobre el episodio de los pa\u00edses del golfo, m\u00e1s Egipto y otros, contra Qatar, hace pocas semanas, cuando la \u201ccrisis\u201d estaba en su apogeo, habr\u00edamos errado el an\u00e1lisis. Tal posibilidad de error subsiste. \u00bfQu\u00e9 hacer? Abandonar el an\u00e1lisis no es posible, porque es indispensable. Jugar a acertar o errar no es serio y, en cambio, en extremo peligroso. Queda profundizar la b\u00fasqueda, quiz\u00e1, pero lleva demasiado tiempo y \u00e9ste no sobra. Al fin, la perplejidad no alcanza, hay que superarla.<br \/>\nLas sucesivas \u201ccrisis\u201d son un signo claro de los tiempos. Ya no se trata s\u00f3lo de los conflictos menores, puntuales, cl\u00e1sicos, los que importan, sino los de envergadura mayor, m\u00e1s general. La regi\u00f3n medio oriental, pa\u00eds por pa\u00eds, est\u00e1 sumergida en un proceso de crisis, de varias crisis simult\u00e1neas, o de cambio m\u00e1s acelerado y profundo, que parec\u00eda demorado <em>in eternum<\/em>. Ya no queda m\u00e1s tiempo que perder, la inevitabilidad del cambio es la clave. La marea de inestabilidad de las transformaciones profundas no puede esperar m\u00e1s. Todos, por grandes o menores que sean, de la regi\u00f3n o externos a ella, fueron hallados <em>in fraganti<\/em>, en plena y total culpa por impreparaci\u00f3n. As\u00ed, un peque\u00f1o pa\u00eds (Qatar), sin real poder pol\u00edtico o militar, s\u00f3lo medi\u00e1tico y financiero, en base a su inmensa e inagotable fuente de divisas (lo que no es poco) parece poner en jaque a potencias regionales con sus aventuras (no son m\u00e1s que eso): Arabia Saudita, Egipto; o globales, como los Estados Unidos y Rusia.<br \/>\nUna potencia regional \u2013Arabia Saudita\u2013, debido al bizarro sistema sucesorio que tiene, y que es cambiante, padece hoy una especie de crisis de legitimidad que no afrontaba desde decenios. Claro es que registra en el haber (o m\u00e1s bien, en el debe) de su historia m\u00e1s de una crisis similar. En el pasado no tan lejano hubo una destituci\u00f3n y un magnicidio, lo que no es poco. Pero ahora se est\u00e1 registrando un cambio tan inevitable como el que obliga, casi siempre en la historia, el exceso de gerontocracia. Luego de la sucesi\u00f3n de hermano a hermano \u2013del mismo padre, no de la misma madre\u2013 que corri\u00f3 desde 1952 hasta 2015, en siete reinados, el pr\u00edncipe heredero es hoy el hijo, no el hermano, del actual rey. La distancia generacional entre el monarca y su sucesor \u2013si se mantiene tal cual\u2013 es de dos generaciones, no una sola, como podr\u00eda suponerse. Quedaron fuera de competencia unos cuantos hermanos del actual rey, y los respectivos sobrinos, siempre posibles pretendientes. \u00bfEs esto importante hoy, en el mundo actual, para nada habituado a semejante rareza? Lo es, por cierto, porque de la estabilidad pol\u00edtica de la regi\u00f3n del golfo \u2013y Arabia Saudita es la pieza central, esencial, del enigma\u2013 depende la provisi\u00f3n mundial de hidrocarburos en una proporci\u00f3n de m\u00e1s de un tercio del comercio global de esa materia prima. Una crisis profunda, capital, es simplemente impensable.<br \/>\nEl reino saudita atraviesa serias dificultades, mayores de las que siempre pas\u00f3, que nunca fueron pocas ni f\u00e1ciles, y que siempre, hasta ahora, logr\u00f3 superar. La pretensi\u00f3n de descargar culpas sobre otros, a menudo practicada y casi siempre con \u00e9xito, no es ya convincente. Qatar no puede ser \u2013de hecho, no es\u2013 un problema tan grande ni tan insoluble como para que merezca la exacerbaci\u00f3n hasta un punto como el que se ha llegado. Los Estados Unidos mismos que, al principio de la crisis, parecieron apoyar el cerco y acoso a Qatar lanzado por algunos pa\u00edses del Consejo de Cooperaci\u00f3n del Golfo y aliados, han reconsiderado su posici\u00f3n y pretenden ahora alguna forma de arreglo que retroceda a una situaci\u00f3n m\u00e1s razonable. No en vano la gran base a\u00e9rea que tienen en las afueras de Doha \u2013est\u00e1 all\u00ed desde 2003, cuando fue trasladada desde unos cien kil\u00f3metros al sur de Riad\u2013 controla el espacio a\u00e9reo en un radio superior a los tres mil kil\u00f3metros. Basta una observaci\u00f3n geogr\u00e1fica para darse cuenta que un aliado as\u00ed debe cuidarse, no acosarse.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 hacen esto los sauditas? El ejercicio irrestricto del poder absoluto, seg\u00fan la famosa cita de Lord Acton, no s\u00f3lo corrompe absolutamente, como dijo el ilustre ingl\u00e9s, sino que, adem\u00e1s y peor, envenena, enga\u00f1a y desquicia a quien pretende practicarlo. Basta con recordar tantas historias ilustrativas. La dirigencia saudita no tolera la disidencia y ni siquiera el mero diferenciarse que pretenden los qatar\u00edes, un Estado peque\u00f1o, casi insignificante, si no fuera por su producci\u00f3n gas\u00edfera y los inmensos beneficios que ello le ha proporcionado en menos de 20 a\u00f1os.<br \/>\nAdem\u00e1s, una pol\u00edtica exterior agresiva, no s\u00f3lo pol\u00edtica sino tambi\u00e9n militar, como las acciones b\u00e9licas en Yemen, est\u00e1n arrastrando al reino a una situaci\u00f3n que puede llegar a un punto insostenible. Los yemen\u00edes vienen de una larga historia de permanente guerra civil, hasta su reuni\u00f3n en un solo Estado, en 1993. Padecieron mucho todo ese largo per\u00edodo, pero al mismo tiempo se fortalecieron en esa dur\u00edsima lucha, lo cual los hace ahora un hueso duro de roer. La aventura militar saudita puede terminar muy mal. Y eso ser\u00eda un desastre pol\u00edtico, estrat\u00e9gico e institucional. Por otra parte, descontinuar la guerra no es una tarea f\u00e1cil.<br \/>\nY ese problema no es el m\u00e1s trascendental en el panorama de la regi\u00f3n. Ya casi al fin de la dur\u00edsima experiencia militar del denominado Estado Isl\u00e1mico, con una derrota b\u00e9lica evidente e inocultable, todos se cuestionan, o nos cuestionamos, qu\u00e9 sigue luego. Los transformismos de una versi\u00f3n a otra del terrorismo y la lucha armada como prioridad parecen llegar a su final. Pero nadie se enga\u00f1a creyendo que se termin\u00f3 todo. Por el contrario, la perplejidad ante el futuro es hoy m\u00e1s general que nunca, y es la que alimenta sensiblemente el miedo y el terror. Es decir, exista o no el Estado Isl\u00e1mico, la seguridad colectiva, internacional e interna de cada pa\u00eds, mantiene en vilo a buena parte del mundo, muy especialmente en Europa, \u00c1frica y buena parte de Asia.<br \/>\nEn suma, el temor, el miedo, el terror es hoy m\u00e1s notorio, evidente y peligroso que antes de 2017 y el peligro de acentuarse persiste.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una pregunta simple: \u00bfCu\u00e1l es la noticia m\u00e1s relevante en el escenario internacional, entre las varias que se disputan el inter\u00e9s? 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