{"id":13780,"date":"2017-08-08T09:14:35","date_gmt":"2017-08-08T12:14:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13780"},"modified":"2017-08-08T09:14:35","modified_gmt":"2017-08-08T12:14:35","slug":"cuando-carlos-gardel-fue-censurado-en-criterio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13780","title":{"rendered":"Cuando Carlos Gardel fue censurado en CRITERIO"},"content":{"rendered":"<p>La historia que narro en torno a la intensa animadversi\u00f3n de monse\u00f1or Gustavo Franceschi hacia Carlos Gardel no tiene otras referencias que las que dej\u00f3 el mismo prelado. No encontr\u00e9 muchos otros indicios. En rigor, aunque los hechos que destaco s\u00ed fueron conocidos en su \u00e9poca, no aparecen registrados en alguna otra fuente hist\u00f3rica posterior. Ninguna publicaci\u00f3n de esos a\u00f1os ni de los subsiguientes retom\u00f3 la cuesti\u00f3n, con excepci\u00f3n de la revista <em>Sinton\u00eda<\/em>, que cit\u00f3 algunas de las diatribas de Franceschi justamente para contestarlas y exigir su rectificaci\u00f3n.<br \/>\nLos bi\u00f3grafos de Gardel ignoraron el episodio o no le dieron entidad. Los historiadores del tango como Jos\u00e9 Gobello que compart\u00edan el ideario de Franceschi tampoco quisieron hurgar en el tema, y el mismo Gobello atenu\u00f3 inclusive los decires del prelado sobre el lunfardo pues, seg\u00fan su entender, eran exabruptos malinterpretados. Por \u00faltimo, en este juego de omisiones o medias verdades, hay hasta un dato delirante, pues se le adjudican a Franceschi declaraciones contra Gardel en una revista llamada <em>M\u00e1scara<\/em> (sic), una publicaci\u00f3n por cierto inexistente pero que muchos han citado como fuente aut\u00e9ntica.<br \/>\nSin duda esta boutade hubiera enervado y ofendido al director de CRITERIO, un hombre que hac\u00eda lo que dec\u00eda y adoctrinaba seg\u00fan unas convicciones que no abandon\u00f3 jam\u00e1s. Realmente Franceschi era toda una personalidad de su tiempo. Por entonces ocupaba un asiento en la Academia Argentina de Letras junto a Jorge Luis Borges y Victoria Ocampo, entre otros escritores ya connotados. Vale mencionar que tampoco en este recinto hall\u00e9 alg\u00fan registro comentado sobre las publicaciones de Franceschi. Y ello me resulta muy significativo porque, por ejemplo Borges, quien se defini\u00f3 anti Gardel, tampoco dej\u00f3 menci\u00f3n alguna que roce siquiera nuestro tema.<br \/>\nTodo lo que Franceschi pensaba sobre Gardel, su cine y sobre \u201cel hombre del tango\u201d lo public\u00f3 en esta revista. Y finalmente, una vez muerto el Zorzal, se aventur\u00f3 a pronosticar: \u00abDentro de seis meses nadie se acordar\u00e1 de Gardel\u00bb. Aquello fue mucho m\u00e1s que un errado vaticinio y Franceschi vivi\u00f3 para saberlo. Pero aunque sus escritos son las expresiones m\u00e1s contundentes contrarias a un mito \u2013entonces naciente\u2013 que podamos leer, su predicamento ech\u00f3 ra\u00edces en otro sentido, y all\u00ed s\u00ed logr\u00f3 confrontar con mucho \u00e9xito la cultura laica porte\u00f1a, que estaba asociada todav\u00eda y fuertemente a la educaci\u00f3n p\u00fablica que \u00e9l fustigaba y pretend\u00eda intervenir. Sin rodeos ni medias tintas, Franceschi asoci\u00f3 el \u201camoralismo simbolizado por un Gardel cualquiera\u201d con \u201cel proceso de subversi\u00f3n en los valores tanto del individuo cuanto de la sociedad. Una moral laica sin obligaci\u00f3n ni sanci\u00f3n verdadera\u201d.<br \/>\nPara expresar esta temible asociaci\u00f3n de ideas us\u00f3 como motivo lo que cantaban los muchachos que segu\u00edan el cortejo f\u00fanebre. Coreaban con igual fervor \u2013seg\u00fan \u00e9l\u2013 las estrofas del Himno Nacional junto con el verso \u201cBajo el cielo tropical su silueta sensual es mi pasi\u00f3n\u201d, de la rumba \u201cSol tropical\u201d popularizada por el Zorzal. Indudablemente ver y o\u00edr cantar a Gardel fue para los varones de su tiempo una suerte de educaci\u00f3n sentimental. C\u00f3mo tratar a una mujer, a los amigos, a la madre, c\u00f3mo vestirse, c\u00f3mo sonre\u00edr, c\u00f3mo ser un var\u00f3n porte\u00f1o.<br \/>\nTanto la ascendencia del artista sobre los j\u00f3venes como su definido perfil cosmopolita y liberal no le quitaban el sue\u00f1o s\u00f3lo a Franceschi, pero fue \u00e9l con su prosa qui\u00e9n tron\u00f3 el escarmiento. Monse\u00f1or no tem\u00eda \u00fanicamente al Gardel artista, sino tambi\u00e9n lo que hab\u00eda anticipado en 1933 como la \u201csignificaci\u00f3n social del guarango\u201d, una derivaci\u00f3n que ve\u00eda muy negativa desde el gaucho al compadre\/compadrito.<br \/>\nHasta 1936, esta revista public\u00f3 columnas de ese tenor, sin omitir criticar duramente las pel\u00edculas de Gardel, que ya iba rumbo a convertirse en una gran estrella internacional. De hecho, cuando se estren\u00f3 <em>Cuesta abajo<\/em> en 1934, Franceschi descubri\u00f3 que para colmo de males, la platea femenina suspiraba por el cantor como \u201cvulgares perdidas\u201d sin comprender que el contenido era indecoroso porque ridiculizaba lo \u201cargentino\u201d, lo propiamente nacional.<br \/>\nLos lectores de CRITERIO conoc\u00edan las fuentes del nacionalismo en las que abrevaba su Director, y seguramente compart\u00edan su visi\u00f3n deudora de la tradici\u00f3n hispano-cristiana que enarbolaba Ramiro de Maetzu. Franceschi lo conoci\u00f3 aqu\u00ed mientras fue embajador entre 1928 y 1930.<br \/>\nLas editoriales del prelado fueron recurrentes en estos a\u00f1os. Descartaba con abundante argumentaci\u00f3n los planteos del nacionalsocialismo y del fascismo. Mientras tanto defend\u00eda la idea de un \u201cenemigo interno\u201d al que defini\u00f3 en detalle: el comunismo, el esp\u00edritu judaico, la desorganizaci\u00f3n marxista y la ruina general de la econom\u00eda (sic).<br \/>\nLo interno vs lo externo, lo nacional vs lo cosmopolita o internacional, lo liberal como antinacional est\u00e1 presente en esos a\u00f1os en las publicaciones de la \u00e9poca. Sin duda, desde esta dial\u00e9ctica intolerante era evidente que la idiosincrasia nacionalista no pod\u00eda estar encarnada en Carlos Gardel. Y esto no s\u00f3lo se expres\u00f3 en los escritos de Franceschi sino tambi\u00e9n en las opiniones de Manzi o Carlos de la P\u00faa sobre el Zorzal. Unos espetaban lo que otros callaban. Las advertencias llov\u00edan sobre Gardel. Desde Cr\u00edtica y con el seud\u00f3nimo de \u201cMalevo\u201d Mu\u00f1oz, el periodista Carlos Ra\u00fal Mu\u00f1oz y P\u00e9rez (tambi\u00e9n usaba el seud\u00f3nimo Carlos de la P\u00faa) lo ret\u00f3 por \u201cinternacionalizar su repertorio con fox-trots, canzonettas, fados y jotas y le recomend\u00f3 ir\u00f3nicamente \u2018larg\u00e1 la canzonetta, Carlitos\u2019. Mientras tanto, Homero Manzi desestimaba a Gardel y promov\u00eda a Corsini como lo aut\u00e9ntico, el hombre que cantaba desde la verdadera personalidad interior.<br \/>\nRetrospectivamente podemos ver f\u00e1cilmente lo insustancial de estas cr\u00edticas. Pero el punto es otro. Como las decisiones art\u00edsticas de Gardel no eran perdidosas, muy por el contrario, y adem\u00e1s se hab\u00edan ganado el fervor popular, resultaba muy inc\u00f3modo criticarlo. Y si esto no le importaba a Franceschi, s\u00ed preocupaba y mucho a los dem\u00e1s. Esto explica el silencio ominoso que acompa\u00f1\u00f3 sus ataques finales y tambi\u00e9n la falta de reacci\u00f3n ante la negativa oficial de homenajear al Zorzal. Y adem\u00e1s explica la cruda alegr\u00eda de Roberto Arlt por su muerte, un recuerdo de familia que su hija, la escritora Mirta Electra Arlt, decidi\u00f3 contar al final de sus d\u00edas.<br \/>\nS\u00f3lo un pu\u00f1ado de artistas confront\u00f3 a Franceschi. Sus dignas voces airadas fueron publicadas en Sinton\u00eda. La fuente \u00fanica es esa revista del espect\u00e1culo radiof\u00f3nico; todas las protestas se concentraron all\u00ed. Es poco, muy poco. O no tan poco si pensamos que estamos frente a un hecho de potente censura pero en parte fallido. Gardel, su v\u00edctima, es un \u00edcono de la cultura popular.<\/p>\n<p><em>La autora es historiadora y presidenta de la Asociaci\u00f3n Civil Trabajar\u00a0contra la Inseguridad Vial y la Violencia con Acciones Sustentables\u00a0(ACTIVVAS).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia que narro en torno a la intensa animadversi\u00f3n de monse\u00f1or Gustavo Franceschi hacia Carlos Gardel no tiene otras referencias que las que dej\u00f3&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[2099,288,1462,2098,486],"class_list":["post-13780","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-censura","tag-criterio","tag-cultura","tag-gardel","tag-tango"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Ag","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13780","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13780"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13780\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13783,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13780\/revisions\/13783"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}