{"id":13824,"date":"2017-08-09T14:01:32","date_gmt":"2017-08-09T17:01:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13824"},"modified":"2017-08-09T14:01:32","modified_gmt":"2017-08-09T17:01:32","slug":"la-era-de-la-nostalgia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13824","title":{"rendered":"La era de la nostalgia"},"content":{"rendered":"<p>Lecturas de <em>Retrotop\u00eda<\/em>,\u00a0de Zygmunt Bauman (Buenos Aires, 2017, Paid\u00f3s); <em>Orden mundial<\/em>,\u00a0de Henry Kissinger (Buenos Aires, 2016, Debate) y\u00a0<em>Lim\u00f3nov<\/em>,\u00a0de Emmanuel Carr\u00e8re (Barcelona, 2016, Anagrama, 11\u00aa ed.).<\/p>\n<p>\u201cLa indescifrable Providencia que administra lo pr\u00f3digo y lo parco\u201d, al decir de Borges, ha reunido sobre mi escritorio tres libros en los que hallo \u2013entre otros\u2013 un cierto hilo conductor. Como ahora est\u00e1 de moda el estilo autorreferencial, debo admitir que soy bastante proclive a la nostalgia, cuyo dise\u00f1o interno no es necesariamente triste, sino tambi\u00e9n repositorio de pasiones y deseos densos y sostenidos.<br \/>\nHa muerto Zygmunt Bauman: elogiarlo ser\u00eda un tanto torpe, despu\u00e9s de haber le\u00eddo su admirable comprensi\u00f3n del mundo de la modernidad l\u00edquida. Su libro testamentario se titula curiosamente <em>Retrotop\u00eda<\/em>, y la introducci\u00f3n es, pues, un an\u00e1lisis de la era de la nostalgia. Como escribe el autor, \u201clo que llamo retrotop\u00eda es un derivado de la ya mencionada negaci\u00f3n de segundo grado: la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n de la utop\u00eda\u201d.<br \/>\nEl futuro se manifiesta para muchos incierto; para otro ominoso. Bauman cree que vamos caminando hacia aquel mundo de Hobbes, una guerra de todos contra todos, que los argentinos conocemos muy bien. La vuelta a las tribus tatuadas, la sombra del riesgo mundial, para decirlo con Ulrich Beck, es como un signo interior, universo populista que otorga falsamente voz a los excluidos, que los hay y muchos. Ya Disraeli hablaba de dos naciones en la Inglaterra victoriana: la de los ricos y los pobres \u201cque parecen vivir en distintas zonas del mundo\u201d (o de la sociedad de las grietas).<br \/>\nQuiz\u00e1 lo m\u00e1s notable del libro lo constituye su ep\u00edlogo, que afirma que la condici\u00f3n cosmopolita no lleva necesariamente consigo una conciencia global. Bauman concluye su obra con la alocuci\u00f3n del papa Francisco al recibir en 2016 el premio Carlomagno: \u201cSi hay una palabra que hay que repetir hasta cansarse es \u00e9sta: di\u00e1logo\u201d, en este firme llamado a la responsabilidad moral individual y colectiva.<br \/>\nHenry Kissinger acaba de publicar su <em>Orden Mundial (Reflexiones sobre el car\u00e1cter de los pa\u00edses y el curso de la historia)<\/em>. El ambicioso repaso que el autor hace de la situaci\u00f3n mundial es el de un hombre viejo y sabio. El p\u00e1rrafo final es harto elocuente: \u201cHace mucho tiempo, en mi juventud, yo ten\u00eda el descaro de creerme capaz de pronunciarme sobre el sentido de la historia. Ahora s\u00e9 que el sentido de la historia es algo que debemos descubrir no proclamar\u201d.<br \/>\nEmmanuel Carr\u00e8re, hijo de una gran historiadora de la decadencia sovi\u00e9tica, con m\u00e1s de 15 ediciones de su premiada novela <em>Lim\u00f3nov<\/em>, sagaz y a veces grosera, prologa la obra con una sugestiva frase de Vlad\u00edmir Putin: \u201cEl que quiera restaurar el comunismo no tiene cabeza; el que no lo eche de menos no tiene coraz\u00f3n\u201d.<br \/>\n<em>Lim\u00f3nov<\/em> es una especie de anarquista ca\u00f3tico que plantea el declive sovi\u00e9tico con virulenta acritud. Por eso se refugia en ciudades del Asia Central como Samarcanda o Barna\u00fal entre mendigos que \u201cya no tienen edad, no tiene bienes, en el supuesto de que alguna vez los hayan tenido, apenas les queda todav\u00eda un nombre. Han soltado todas las amarras. Son andrajos. Son reyes\u201d.<br \/>\nTermino de mencionar estas obras y me percato de que, mientras tanto, no me ha abandonado la nostalgia de \u201cMelancol\u00eda I\u201d, de Durero, que siempre me ha parecido m\u00e1s una premonici\u00f3n que una maravillosa calcograf\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lecturas de Retrotop\u00eda,\u00a0de Zygmunt Bauman (Buenos Aires, 2017, Paid\u00f3s); Orden mundial,\u00a0de Henry Kissinger (Buenos Aires, 2016, Debate) y\u00a0Lim\u00f3nov,\u00a0de Emmanuel Carr\u00e8re (Barcelona, 2016, Anagrama, 11\u00aa ed.)&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[2121,1560,1462,2123,31,2124,2122,2120],"class_list":["post-13824","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-bauman","tag-carrere","tag-cultura","tag-kissinger","tag-libros","tag-limonov","tag-orden-mundial","tag-retrotopia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3AY","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13824"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13824\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13827,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13824\/revisions\/13827"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}