{"id":13939,"date":"2017-09-10T18:33:27","date_gmt":"2017-09-10T21:33:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13939"},"modified":"2017-09-10T21:40:12","modified_gmt":"2017-09-11T00:40:12","slug":"por-que-maria-fue-a-visitar-a-su-pariente-isabel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13939","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 Mar\u00eda fue a visitar a su pariente Isabel?"},"content":{"rendered":"<p>Que la Virgen Mar\u00eda haya ido a visitar a Isabel no tiene nada de extraordinario. Todos solemos visi-tar a alg\u00fan pariente cuando atraviesa dificultades y nos necesita. No merec\u00eda la pena que los Evange-lios lo registraran. Sin embargo, Lucas le dedica un enorme espacio a ese episodio (Lucas 1,39-56). M\u00e1s, incluso, que a otros hechos importantes de la vida de Jes\u00fas. Esto ya nos indica que no se trata de un simple encuentro familiar.<br \/>\nSin embargo, al analizar el texto descubrimos ciertos detalles que nos hacen dudar de su historici-dad. Son tres las cuestiones que debemos plantearnos aqu\u00ed. Primero: \u00bfla visitaci\u00f3n de Mar\u00eda es un hecho hist\u00f3rico? Segundo: \u00bfpor qu\u00e9 motivo fue Mar\u00eda a casa de Isabel? Tercero: \u00bfde d\u00f3nde sac\u00f3 Lucas la informaci\u00f3n de este hecho?<br \/>\nLa narraci\u00f3n comienza cuando Mar\u00eda recibe el anuncio del \u00e1ngel Gabriel sobre su pr\u00f3ximo embarazo, y de que su hijo ser\u00e1 el futuro Salvador del pueblo jud\u00edo. A continuaci\u00f3n, le comunica una segunda noticia: que su pariente Isabel, anciana y adem\u00e1s est\u00e9ril, se halla ahora en su sexto mes de gestaci\u00f3n gracias a una intervenci\u00f3n divina (Lucas 1,26-38). Al escuchar esto, Mar\u00eda parte inmediatamente de Nazaret a casa de Isabel, que viv\u00eda en las monta\u00f1as de Judea (Lucas 1,39). Lucas no nos dice c\u00f3mo se llamaba su pueblo, pero la tradici\u00f3n lo ha identificado con la actual ciudad de Ain Karem, situada ocho kil\u00f3metros al oeste de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Qu\u00e9 dir\u00edan las vecinas<\/strong><br \/>\nSi ahora planteamos la primera cuesti\u00f3n, es decir, la historicidad del episodio, hay que admitir que este viaje resulta bastante extra\u00f1o. La distancia que deb\u00eda recorrer Mar\u00eda hasta la casa de Isabel es muy grande, de unos 150 kil\u00f3metros, desde las colinas de Galilea, pasando por la llanura de Esdre-l\u00f3n, las monta\u00f1as de Samaria y las sierras de Judea. Esto supon\u00eda unos cinco o seis d\u00edas de marcha. Tan ins\u00f3lito resulta su desplazamiento que algunos exegetas creen que Lucas ignoraba la geograf\u00eda de Palestina y pensaba que Galilea y Judea eran lim\u00edtrofes, por eso cont\u00f3 el periplo de manera tan natural.<br \/>\nAdem\u00e1s la joven aparece traslad\u00e1ndose sola, y no con Jos\u00e9 como en sus otros viajes (Lucas 2,1-5; 2,22; 2,39). Pero en aquel tiempo los caminos estaban infestados de bandoleros. Por otra parte, Sa-maria era una comarca peligrosa de atravesar, debido a las malas relaciones que hab\u00eda con los jud\u00edos. Y a todo esto debemos a\u00f1adir la mala fama que semejante viaje supondr\u00eda para una muchacha casa-dera, a los ojos de sus contempor\u00e1neos. Quiz\u00e1s por eso pr\u00e1cticamente no existen cuadros ni obras ar-t\u00edsticas que pinten a Mar\u00eda realizando este viaje, a diferencia de su viaje a Egipto, del que tenemos una infinidad de representaciones suyas, junto a Jos\u00e9 y al ni\u00f1o Jes\u00fas viajando en un burrito.<\/p>\n<p><strong>\u00a1C\u00f3mo no reconocerse!<\/strong><br \/>\nPero lo que m\u00e1s lleva a cuestionar la historicidad de este viaje es que est\u00e1 motivado por el parentes-co familiar de ambas mujeres. No sabemos cu\u00e1l era. Lucas simplemente la llama \u201cpariente\u201d (Lucas 1,36). Fue el te\u00f3logo protestante ingl\u00e9s Juan Wiclef quien populariz\u00f3 la idea de que eran \u201cprimas\u201d. De todas maneras, la \u00fanica raz\u00f3n del viaje es su supuesto parentesco. De haber sido una mujer ex-tra\u00f1a, no habr\u00eda ido. Ahora bien, si Mar\u00eda e Isabel hubieran sido parientes, tambi\u00e9n sus hijos (Jes\u00fas y Juan el bautista) lo habr\u00edan sido. Pero sabemos que no es as\u00ed. Porque cuando ambos ni\u00f1os son adul-tos, no se dice una sola palabra sobre la familiaridad de ellos. M\u00e1s a\u00fan, en el Cuarto Evangelio, Juan el bautista afirma dos veces que no conoc\u00eda a Jes\u00fas, ni sab\u00eda qui\u00e9n era \u00e9l, antes de bautizarlo (Juan 1,31-33). \u00bfEs posible que dos parientes tan pr\u00f3ximos, y en un ambiente de profundo arraigo familiar como el de Oriente, no se conozcan ni sepan nada el uno del otro? Evidentemente no.<br \/>\nEs decir que Jes\u00fas y Juan no debieron de ser parientes. Por lo tanto, sus madres tampoco. Debemos, pues, concluir que el v\u00ednculo familiar entre ellas fue creado por Lucas para poder contar la visita de Mar\u00eda. No parece, entonces, tratarse de un episodio hist\u00f3rico.<\/p>\n<p><strong>Una ayuda aparente<\/strong><br \/>\nEsta conclusi\u00f3n nos lleva a la segunda pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n, seg\u00fan Lucas, fue Mar\u00eda a visitar a Isabel? El Evangelio tampoco lo dice. Por eso los estudiosos han dado diferentes explicaciones.<br \/>\nSeg\u00fan algunos, para obedecer al \u00e1ngel Gabriel, que le hab\u00eda avisado del embarazo de Isabel. Pero el \u00e1ngel no le pidi\u00f3 nada a Mar\u00eda. Simplemente le comunic\u00f3 que su pariente esperaba un hijo.<br \/>\nSeg\u00fan otros, Mar\u00eda fue a ayudar a Isabel en el parto. Quer\u00eda ponerse al servicio de su pariente ancia-na e inexperta en cuestiones de alumbramiento, y que estaba por ser mam\u00e1 primeriza a pesar de su avanzada edad. Fue un gesto caritativo y solidario de la futura madre del Mes\u00edas. En definitiva, Lu-cas habr\u00eda narrado esta escena para mostrar la humildad y la voluntad de servicio de Mar\u00eda.<br \/>\nEsta explicaci\u00f3n es la m\u00e1s ampliamente difundida, y la preferida por los predicadores, que bas\u00e1ndo-se en ella han compuesto innumerables sermones sobre la importancia de la caridad y la ayuda a los dem\u00e1s. La tradici\u00f3n posterior incluso imagin\u00f3 a Mar\u00eda haciendo la comida, barriendo y ayudando a su pariente en los quehaceres dom\u00e9sticos. Pero tampoco \u00e9sta parece ser la interpretaci\u00f3n correcta. Porque Lucas dice que Mar\u00eda permaneci\u00f3 con Isabel tres meses, y luego regres\u00f3 a su casa (Lucas 1,56). Si Isabel ten\u00eda un embarazo de seis meses cuando ella lleg\u00f3, significa que Mar\u00eda volvi\u00f3 a Na-zaret justo antes de que naciera su hijo. Por lo tanto, Mar\u00eda se march\u00f3 cuando Isabel m\u00e1s la necesita-ba.<\/p>\n<p><strong>Saludos prenatales<\/strong><br \/>\nHay una tercera soluci\u00f3n, que tiene el m\u00e9rito de basarse en los datos aportados por el mismo Lucas. Seg\u00fan \u00e9ste, Juan el bautista vino al mundo con la misi\u00f3n de ser el precursor de Jes\u00fas, de prepararle los caminos para que \u00e9ste pudiera salir a predicar. Ya antes de nacer, el \u00e1ngel Gabriel le hab\u00eda anun-ciado a su padre Zacar\u00edas que Juan \u201cir\u00e1 delante del Se\u00f1or, con el esp\u00edritu y el poder de El\u00edas\u201d, con el fin de \u201cprepararle al Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto\u201d (Lucas 1,17). Es decir que que Juan era el he-raldo de Jes\u00fas, y su misi\u00f3n consist\u00eda en preparar al pueblo jud\u00edo para la llegada de Jes\u00fas, el Se\u00f1or.<br \/>\nPero resulta que, en el Evangelio de Lucas, cuando Juan es adulto y sale a predicar, no puede cum-plir esta misi\u00f3n porque lo encarcelan antes de que Jes\u00fas se haga bautizar (Lucas 3,19-20). Por consi-guiente, Juan no podr\u00e1 bautizar a Jes\u00fas para lanzarlo a predicar (como cuenta Marcos), ni podr\u00e1 pre-pararle los caminos (como cuenta Mateo), ni podr\u00e1 se\u00f1alarlo en p\u00fablico para que todos lo conozcan y sigan (como cuenta Juan). En Lucas, sus caminos nunca se cruzaron.<br \/>\nAnte la imposibilidad de narrar un encuentro entre ellos, a Lucas se le ocurri\u00f3 la idea de crear una escena en la que ambos ni\u00f1os se encontraran en el vientre de sus respectivas madres, para que all\u00ed Juan pudiera dar testimonio de Jes\u00fas y cumplir, aunque sea como feto, su misi\u00f3n de precursor. Para ello tuvo que imaginar un parentesco entre ambas mujeres, de modo que se justificara la visita. Y as\u00ed fue como naci\u00f3 la escena del viaje de Mar\u00eda a casa de Isabel.<\/p>\n<p><strong>La danza del vientre<\/strong><br \/>\nAs\u00ed se entiende lo que sucedi\u00f3, seg\u00fan Lucas, cuando las dos mujeres se encontraron: \u201cMar\u00eda entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel. En cuanto Isabel oy\u00f3 el saludo de Mar\u00eda, el ni\u00f1o salt\u00f3 de alegr\u00eda en su vientre. Isabel qued\u00f3 llena del Esp\u00edritu Santo, y dijo con un fuerte grito a Mar\u00eda: \u2018Bendita t\u00fa entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. \u00bfQui\u00e9n soy yo para que la madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed? Porque apenas lleg\u00f3 tu saludo a mis o\u00eddos, el ni\u00f1o salt\u00f3 de alegr\u00eda en mi vientre. \u00a1Feliz la que ha cre\u00eddo que se cumplir\u00e1n las cosas que le fueron dichas de parte del Se\u00f1or!\u2019\u201d (Lucas 1,40-45).<br \/>\nSeg\u00fan el texto, aunque Mar\u00eda entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas, no salud\u00f3 a Zacar\u00edas sino \u00fanicamente a Isa-bel. Porque a Lucas le interesa s\u00f3lo el encuentro de las dos mujeres y de los dos ni\u00f1os que llevan en sus vientres.<br \/>\nEntonces sucedi\u00f3 algo extraordinario: al escuchar el saludo de Mar\u00eda, el beb\u00e9 que estaba en el vien-tre de Isabel se dio cuenta de que llegaba Jes\u00fas, y empez\u00f3 a moverse y a dar saltos. Estos meneos no son s\u00f3lo de alegr\u00eda, sino son una advertencia a su madre para anunciarle que quien acaba de entrar en casa era nada menos que \u201cel Se\u00f1or\u201d, en el seno de Mar\u00eda, pues hasta ese momento Isabel ignoraba que Mar\u00eda estuviera embarazada. De ese modo, Juan puede ejercer su tarea de profeta y precursor de Jes\u00fas, aunque sea en el seno materno. Y su madre se convierte en la primera persona a quien \u00e9l le anuncia la venida del Mes\u00edas al mundo.<br \/>\nEl \u00e1ngel Gabriel hab\u00eda prometido a Zacar\u00edas que su hijo Juan \u201cestar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo desde el vientre de su madre\u201d (Lucas 1,15). El reconocimiento que hizo de Jes\u00fas, muestra que la promesa se ha cumplido.<\/p>\n<p><strong>Un mensajero embrionario<\/strong><br \/>\nLa anciana, sigue contando Lucas, not\u00f3 la sacudida en su interior y qued\u00f3 tambi\u00e9n llena del Esp\u00edritu Santo. Isabel se convierte, as\u00ed, en la \u00fanica mujer en el Nuevo Testamento mencionada como llena del Esp\u00edritu Santo. Mediante esta revelaci\u00f3n interior que recibe de su hijo, se entera del secreto que lleva escondido Mar\u00eda y lanza un grito diciendo: \u201cBendita t\u00fa entre las mujeres\u201d.<br \/>\nEsta frase ha llevado a los cristianos a considerar a la virgen Mar\u00eda como la mujer bendita por exce-lencia, por encima de todas las dem\u00e1s. Pero la frase s\u00f3lo significa que Mar\u00eda ha sido bendecida de una manera especial por Dios, no necesariamente m\u00e1s que las dem\u00e1s. De hecho, en la Biblia hay otras dos famosas mujeres a las que tambi\u00e9n se las llama \u201cbendita entre las mujeres\u201d. Una es Judit, la hero\u00edna del libro b\u00edblico que lleva su nombre, por su proeza de matar al general asirio Holofernes (Judit 13,18). La otra es Yael, una humilde joven del siglo XII a.C., por matar tambi\u00e9n a un general filisteo enemigo de Israel. Aunque debemos reconocer que, de las tres mujeres, la m\u00e1s bendita es Yael porque s\u00f3lo a ella se le dice dos veces \u201cbendita entre las mujeres\u201d (Jueces 5,24).<br \/>\nLuego Isabel explica por qu\u00e9 proclam\u00f3 bendita a Mar\u00eda: porque \u201cbendito (es) el fruto de tu vientre\u201d. Es decir, porque lleva en sus entra\u00f1as al Se\u00f1or. Con esto, Isabel demuestra que ha comprendido bien el mensaje transmitido por su hijo Juan, sobre el ni\u00f1o que espera Mar\u00eda.<br \/>\nEl saludo de la due\u00f1a de casa concluye con una felicitaci\u00f3n: \u201c\u00a1Feliz t\u00fa que has cre\u00eddo que se cumpli-r\u00e1n las cosas que te fueron dichas de parte del Se\u00f1or!\u201d. Con esto, Isabel deja en claro que la mater-nidad f\u00edsica de Mar\u00eda no es su \u00fanico m\u00e9rito, sino tambi\u00e9n lo es su gran fe para aceptar las palabras transmitidas por el \u00e1ngel Gabriel.<\/p>\n<p><strong>En memoria de otro viaje<\/strong><br \/>\nTodo este an\u00e1lisis nos permite concluir que la \u00fanica raz\u00f3n que llev\u00f3 a Lucas a narrar el episodio de la visitaci\u00f3n fue la de ofrecerle a Juan el bautista la oportunidad de encontrarse con Jes\u00fas, y cumplir as\u00ed su tarea de precursor, aunque fuera en el vientre de su madre. Esto nos lleva a la tercera y \u00faltima pregunta que hab\u00edamos planteado: \u00bfde d\u00f3nde tom\u00f3 Lucas los detalles para crear este episodio? \u00bfLos invent\u00f3 totalmente? \u00bfLos cre\u00f3 de la nada? \u00bfO se bas\u00f3 en alg\u00fan otro suceso?<br \/>\nActualmente numerosos biblistas sostienen que la visitaci\u00f3n se encuentra modelada sobre un relato de la vida del rey David: el traslado del Arca de la Alianza a Jerusal\u00e9n (2 Samuel 6,1-23).<br \/>\nSeg\u00fan el Antiguo Testamento, cuando el rey David subi\u00f3 al trono de Jerusal\u00e9n, quiso trasladar el Arca de la Alianza a su capital. El Arca era una simple caja de madera, recubierta con l\u00e1minas de oro, pero para los israelitas se trataba del objeto m\u00e1s sagrado del mundo, porque se cre\u00eda que en su interior estaba presente Dios, y desde all\u00ed hablaba a su pueblo. Era como la morada divina. El Arca se encontraba en una ciudad vecina, de manera que David organiz\u00f3 una procesi\u00f3n para ir a buscarla, y la llev\u00f3 hasta Jerusal\u00e9n.<br \/>\nSi bien el relato del traslado del Arca es m\u00e1s largo que el de la visitaci\u00f3n, y est\u00e1 lleno de detalles pintorescos y curiosos, varios de sus elementos se encuentran en la narraci\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Estrenando la carroza<\/strong><br \/>\nAs\u00ed, por ejemplo:<br \/>\n1) En el relato del Arca, \u00e9sta viaja a una ciudad de la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Jud\u00e1 (2 Samuel 6,2). En la visitaci\u00f3n, Mar\u00eda viaja a una ciudad de la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Jud\u00e1 (Lucas 1,39) \u2013notemos que Lucas deber\u00eda haber dicho \u201cJudea\u201d, porque as\u00ed se llamaba la regi\u00f3n en su tiempo. Sin embargo, utili-za el antiguo nombre de \u201cJud\u00e1\u201d, que ya no se usaba en el Nuevo Testamento, para hacer m\u00e1s eviden-te el paralelismo con el relato del Arca\u2013.<br \/>\n2) En el relato del Arca, David pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQui\u00e9n soy yo para que el Arca de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed?\u201d (2 Samuel 6,9). En la visitaci\u00f3n, Isabel pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQui\u00e9n soy yo para que la madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed?\u201d (Lucas 1,43).<br \/>\n3) En el relato del Arca, \u00e9sta \u201cpermaneci\u00f3 tres meses\u201d en el lugar (2 Samuel 6,11). En la visitaci\u00f3n, Mar\u00eda \u201cpermaneci\u00f3 tres meses\u201d en el lugar (Lucas 1,56).<br \/>\n4) En el relato del Arca, su presencia llen\u00f3 de bendiciones a los moradores de la casa (2 Samuel 6,11). En la visitaci\u00f3n, Mar\u00eda llen\u00f3 de bendiciones a los moradores de la casa (Lucas 1,41).<br \/>\n5) En el relato del Arca hubo saltos de alegr\u00eda (2 Samuel 6,5). En la visitaci\u00f3n hubo saltos de alegr\u00eda (Lucas 1,41).<br \/>\n6) En el relato del Arca hubo fuertes gritos (2 Samuel 6,15). En la visitaci\u00f3n hubo fuertes gritos (Lu-cas 1,42).<br \/>\n7) En el relato del Arca hubo canciones (2 Samuel 6,5). En la visitaci\u00f3n hubo canciones (Lucas 1,46-55).<br \/>\nProbablemente el texto del Arca se le\u00eda cada a\u00f1o, al llegar la conmemoraci\u00f3n de su traslado, y sus detalles eran muy conocidos. Por eso Lucas se bas\u00f3 en \u00e9l para componer su narraci\u00f3n, y retratar a Mar\u00eda como la nueva Arca, portadora de la nueva la palabra de Dios, que era Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>Derrumbar para mirar<\/strong><br \/>\nLa visitaci\u00f3n no fue escrita para ense\u00f1arnos la humildad de Mar\u00eda sino para mostrarnos c\u00f3mo Juan se encontr\u00f3 con Jes\u00fas cuando a\u00fan era un feto, en una haza\u00f1a incre\u00edble que lo llev\u00f3 a vencer tres obs-t\u00e1culos: el de la distancia (dos vientres de por medio), el del tiempo (no hab\u00eda nacido), y el de su in-capacidad de hablar (lo hizo saltando). Por eso, cuando fue mayor, se dedic\u00f3 a vencer los obst\u00e1cu-los, tanto sociales como religiosos, para buscar a la gente despreciada de su tiempo: los pecadores, las prostitutas, los cobradores de impuestos, los militares. Se convirti\u00f3 as\u00ed en el gran derribador de muros, prepar\u00e1ndole los caminos a Jes\u00fas. Y si hay algo que Jes\u00fas aprendi\u00f3 de Juan fue a eliminar las barreras y divisiones para encontrarse con la gente. Tarea que sigue siendo imprescindible en el mundo moderno.<br \/>\nCuentan que un caminante pas\u00f3 cierto d\u00eda frente a un monasterio, en medio del campo, y vio a los monjes trabajando en un edificio de piedra. Se acerc\u00f3 a uno y le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfEs usted el superior?\u201d. \u201cAs\u00ed es, y los que est\u00e1n trabajando en la abad\u00eda son mis monjes\u201d. \u201cEs magn\u00edfico ver levantar un mo-nasterio\u201d, coment\u00f3 el peregrino. \u201cNo lo estamos levantando, lo estamos derribando\u201d, dijo el abad. \u201c\u00bfDerrib\u00e1ndolo? \u00bfPor qu\u00e9?\u201d. \u201cPorque no nos permite ver la salida del sol por la ma\u00f1ana\u201d.<br \/>\nEn la vida no siempre es cuesti\u00f3n de construir. A veces hay que destruir. Porque solemos levantar grandes muros, quiz\u00e1s muy bellos y sutiles, que nos impiden ver la realidad que nos rodea. Parape-tados en nuestros rezos y estructuras, no percibimos a las mujeres marginadas, los homosexuales que son humillados, los extranjeros despreciados, los j\u00f3venes sin oportunidades de trabajo, las familias en crisis econ\u00f3micas, los ni\u00f1os sometidos a la prostituci\u00f3n.<br \/>\nSe necesitan monjes que volteen los muros de nuestra comodidad, y nos hagan abrir los ojos. Profe-tas que derriben la rigidez de nuestra Iglesia. L\u00edderes que demuelan los prejuicios religiosos. Predi-cadores que derrumben los diques alzados contra la novedad del Esp\u00edritu. Y no vale escudarse en que la empresa nos supera. Si Juan pudo hacerlo desde el vientre de su madre, no nos contentemos con el simple intento. Porque hay mucha diferencia entre \u00abhacer lo posible\u00bb y \u00abhacerlo posible\u00bb.<\/p>\n<div id=\"attachment_13943\" style=\"width: 838px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/La_Visitacion_El_Greco.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-13943\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/La_Visitacion_El_Greco.jpg\" alt=\"\" width=\"828\" height=\"567\" class=\"size-full wp-image-13943\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/La_Visitacion_El_Greco.jpg 828w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/La_Visitacion_El_Greco-300x205.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/La_Visitacion_El_Greco-768x526.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 828px) 100vw, 828px\" \/><\/a><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-13943\" class=\"wp-caption-text\">La Visitaci\u00f3n de El Greco<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que la Virgen Mar\u00eda haya ido a visitar a Isabel no tiene nada de extraordinario. 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