{"id":13961,"date":"2017-09-10T21:07:37","date_gmt":"2017-09-11T00:07:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13961"},"modified":"2017-09-10T21:07:37","modified_gmt":"2017-09-11T00:07:37","slug":"una-introduccion-a-giacomo-leopardi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13961","title":{"rendered":"Una introducci\u00f3n a Giacomo Leopardi"},"content":{"rendered":"<p><em>El poeta italiano Giacomo Leopardi, de sufrida y corta vida, educado con amor y severidad en la biblioteca paterna de la que finalmente huye, y sin haber conocido nunca el cari\u00f1o de su inflexible y religiosa madre, fue junto con Charles Baudelaire la voz europea de la modernidad, de una multiplicidad que no excluye las contradicciones. El escritor y cr\u00edtico literario leon\u00e9s Andr\u00e9s Trapiello, al comentar el reciente libro del erudito florentino Pietro Citati sobre Leopardi, afirma que su modernidad llama la atenci\u00f3n porque no escrib\u00eda como se supone que lo hacen los poetas modernos, sino como un cl\u00e1sico. Influy\u00f3, entre otros, sobre los espa\u00f1oles Miguel de Unamuno, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, Luis Cernuda y Rafael Alberti.<\/em><\/p>\n<p>El Romanticismo, en Italia, tuvo su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la primera mitad del 1800. Naci\u00f3 y se desarroll\u00f3 con una construcci\u00f3n de pensamiento donde se dieron cita sentimientos de profunda introspecci\u00f3n e intensas pasiones patri\u00f3ticas, que culminar\u00edan despu\u00e9s en las luchas del Risorgimento.<br \/>\nEn torno a finales del siglo XVIII, la Revoluci\u00f3n francesa hab\u00eda determinado una divisoria de aguas epocal entre el Iluminismo de 1700 \u2013basado en el valor de la racionalidad\u2013 y el de un movimiento espiritual diferente, capaz de producir una nueva y m\u00e1s profunda sensibilidad antropol\u00f3gica. Este movimiento \u2013el Romanticismo\u2013 estuvo presente con amplitud en el mundo de la literatura, del arte y de la m\u00fasica, ya que valiosos escritores, artistas y compositores dieron vida a una intensa y proficua actividad cultural. En la literatura italiana el mayor int\u00e9rprete del Romanticismo fue ciertamente Giacomo Leopardi, reconocido en todo el mundo y cuyas obras fueron traducidas a las muchas lenguas.<br \/>\nEl poeta naci\u00f3 en 1798 en Recanati, en Las Marcas, en el seno de una familia acomodada y de noble ascendencia, y muri\u00f3 en N\u00e1poles en 1837. No obstante sus precarias condiciones de salud, logr\u00f3 convertirse en pocos a\u00f1os en un gigantesco intelectual autodidacta, gracias a la extraordinaria biblioteca paterna, y abarc\u00f3 una multitud de disciplinas del saber humano: literatura, historia, filosof\u00eda, griego y lat\u00edn, ciencias, antropolog\u00eda, mitolog\u00eda, l\u00f3gica, filolog\u00eda, religiones, lenguas extranjeras y la obra de muchos de sus autores.<br \/>\nEscribi\u00f3 numerosas obras de poes\u00eda y prosa. Famosos son sus <em>Cantos<\/em>, punto culminante de la l\u00edrica rom\u00e1ntica, con su composici\u00f3n de sentimientos de tierna y conmovedora emotividad y fluida precisi\u00f3n expresiva.<br \/>\nEn prosa, cabe mencionar el diario <em>Zibaldone di pensieri,<\/em> obra voluminosa y multidisciplinar (una miscel\u00e1nea), de notable ingenier\u00eda narrativa y los <em>Op\u00fasculos morales<\/em>, antolog\u00eda discursiva y muy articulada sobre por sus curiosidades y sus profundizaciones.<br \/>\nLa cr\u00edtica siempre se esforz\u00f3 por presentar una interpretaci\u00f3n no s\u00f3lo literaria sino tambi\u00e9n humana del personaje Leopardi. Sin embargo, queda pendiente afrontar de manera completa su sentimiento de velada y laica religiosidad que podr\u00eda entenderse como una latente y perenne b\u00fasqueda de un Dios creador, animador de la vida y de todos sus elementos.<\/p>\n<p><em>El autor es italiano, profesor de Literatura.<\/em><\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Mar\u00eda Poirier<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>POEMA:\u00a0<strong>L&#8217;infinito<\/strong><\/p>\n<p>Sempre caro mi fu quest&#8217;ermo colle,<br \/>\nE questa siepe, che da tanta parte<br \/>\nDell&#8217;ultimo orizzonte il guardo esclude.<br \/>\nMa sedendo e mirando, interminati<br \/>\nSpazi di l\u00e0 da quella, e sovrumani<br \/>\nSilenzi, e profondissima quiete<br \/>\nIo nel pensier mi fingo; ove per poco<br \/>\nIl cor non si spaura. E come il vento<br \/>\nOdo stormir tra queste piante, io quello<br \/>\nInfinito silenzio a questa voce<br \/>\nVo comparando: e mi sovvien l&#8217;eterno,<br \/>\nE le morte stagioni, e la presente<br \/>\nE viva, e il suon di lei. Cos\u00ec tra questa<br \/>\nImmensit\u00e0 s&#8217;annega il pensier mio:<br \/>\nE il naufragar m&#8217;\u00e8 dolce in questo mare.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre amado me fue este yermo monte<br \/>\ny este cercado, que por muchas partes<br \/>\noculta el horizonte a la mirada.<br \/>\nMas, sentado y mirando, interminables<br \/>\nespacios, m\u00e1s all\u00e1, y sobrehumanos<br \/>\nsilencios, y una hond\u00edsima quietud<br \/>\nmi mente se imagina, casi a punto<br \/>\ndel p\u00e1nico mi alma. Y como el viento<br \/>\noigo sonar entre estas plantas, ese<br \/>\ninfinito silencio yo comparo<br \/>\ncon esta voz: lo eterno me recuerda,<br \/>\nlas muertas estaciones y la viva<br \/>\ny actual, y su sonido. As\u00ed, en esta<br \/>\ninmensidad se anega el pensamiento;<br \/>\ny el naufragar en este mar me es dulce.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Traducci\u00f3n de Horacio Armani<\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #333399;\">Horacio Armani fue poeta y traductor, acad\u00e9mico y ensayista, public\u00f3 tambi\u00e9n en CRITERIO alguno de sus poemas. Cuando escribi\u00f3 sobre \u00abla poes\u00eda que queda\u00bb nombraba la pasi\u00f3n de Neruda y el dolor de Vallejo, a Garcilaso, G\u00f3ngora, Dante \u00abardiendo en el tiempo del\u00a0 disiato riso\u00bb, a Machado, Eliot, Rub\u00e9n Dar\u00edo, Ungaretti, Montale, Cernuda, Guill\u00e9n, Molinar, Borges y Leopardi \u00aben su infinito\u00bb.\u00a0<\/span><\/em><em><span style=\"color: #333399;\">En 2015 se estren\u00f3 en Buenos Aires la pel\u00edcula italiana Leopardi, el joven fabuloso, dirigida por Mario Martone, con Elio Germano.<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La generaci\u00f3n rom\u00e1ntica europea<\/strong><\/p>\n<p>La vida de escritor de Manzoni puede circunscribirse a los primeros cuarenta a\u00f1os del siglo XIX; por ello se lo puede considerar casi contempor\u00e1neo de Giacomo Leopardi que, habiendo comenzado a escribir en torno a 1820, muri\u00f3 a los 39 a\u00f1os en 1837, y represent\u00f3 otra \u201crespuesta\u201d \u2013a la vez distinta y complementaria respecto a la manzoniana\u2013 a las preguntas y los grandes problemas planteados por su atormentada \u00e9poca.<\/p>\n<p>Leopardi fue esencialmente un poeta l\u00edrico, m\u00e1s inclinado a poner en el centro su propia intimidad que a inventar y dar voz a personajes ajenos. M\u00e1s a\u00fan, fue uno de los mayores representantes de la floraci\u00f3n de l\u00edricos que en toda Europa del siglo XIX llevaron hasta sus \u00faltimas consecuencias el proceso de interiorizaci\u00f3n del arte, visto ahora como un libre desahogo de los sentimientos en su irrepetible individualismo.<\/p>\n<p>Una concepci\u00f3n del arte ligada a muchos rasgos esenciales de esa \u00e9poca que podr\u00edamos resumir as\u00ed: extinci\u00f3n de la sociedad aristocr\u00e1tica; predominio de un modo \u201cburgu\u00e9s\u201d de concebir la vida y el arte; necesidad de afirmar los derechos del individuo contra hechos, comportamientos e ideas que pod\u00edan menoscabarlos; replegamiento del hombre en s\u00ed mismo. Una concepci\u00f3n que explica c\u00f3mo, en s\u00f3lo unas d\u00e9cadas, la Europa rom\u00e1ntica cont\u00f3 con Foscolo y Leopardi en Italia, con H\u00f6lderlin y Heine en Alemania, con Byron, Keats y Shelley en Inglaterra, con Hugo, Lamartine, Vigny y Musset en Francia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Giuseppe Petronio, <em>Historia de la literatura italiana<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La crisis<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1819 se produjo su transformaci\u00f3n moral y mental: habiendo ca\u00eddo toda esperanza en la vida, cae su fe religiosa. Y desde ese momento su aspiraci\u00f3n po\u00e9tica y su energ\u00eda l\u00f3gica, la vida m\u00e1s sagrada en que se refugi\u00f3 y que era la Palabra, no hicieron m\u00e1s que profundizar y variar temas interiores que as\u00ed aclaraban el dolor que encerraban y se apaciguaban, y hasta acog\u00edan ilesas las alegr\u00edas que se contrapon\u00edan innatamente a aquellos dolores, y que en el reino de los dichosos errores y de las ilusiones traducidas en poes\u00eda tuvieron el mismo poder de aquellos motivos dolientes. De ese modo, aun en sentido activo, Leopardi, al refugiarse en el reino de la palabra, se substra\u00eda a lo terrestre y al dolor.<\/p>\n<p>La grandeza de este poeta no consiste en haber sufrido sus males con despreciativa desesperaci\u00f3n (ni siquiera los m\u00e1rtires son poetas por el martirio); sino en haberlos representado como un momento universal de la humana familia: haber hecho de su dolor, en una pausa divina, la felicidad l\u00edrica de su alma y de todos los que leyeren sus versos, tomando parte en ellos.<\/p>\n<p>Francesco De Sanctis y Francesco Flora, <em>Historia de la literatura italiana<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El poeta italiano Giacomo Leopardi, de sufrida y corta vida, educado con amor y severidad en la biblioteca paterna de la que finalmente huye, y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1462,2168,425,2169],"class_list":["post-13961","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cultura","tag-leopardi","tag-literatura","tag-romanticismo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Db","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13961","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13961"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13961\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13965,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13961\/revisions\/13965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13961"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13961"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13961"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}